“Quebré a la izquierda y me siguió; quebré a la derecha y volvió a seguirme; quebré de nuevo a la izquierda y lo mandé a comprar un perrito caliente” (Zlatan Ibrahimovic)


La noche de la esperanza

... el ansia de que la vitrina deje de estar vacía con la costumbre de las copas entrando en ellas, el barro de la Segunda contra la música de la Champions; ni diez años hace. Así, todos estaremos expectantes, y tensos, y quizá nerviosos, pero al menos esperanzados. Por uno de los proyectos más coherentes del fútbol español. Por nuestro único sobreviviente en UEFA. Por el último partido europeo de Oliver Kahn, leyenda. Por los canteranos del vecino que se hacen grandes lejos del nido. Por Mario y Pablo. Por el trampolín por excelencia de exfutbolistas metidos a entrenar. Por el Coliseo al fin lleno. Porque al honorable Kaiser no se le olvide ya Getafe. Por los que fueron a Lisboa y a Munich. Por el honor de nuestro fútbol, que defiende en UEFA la clase media –aquel Sevilla, aquel Español- cuando los poderosos se hunden. Por el récord de salto que batimos cuando marcó Contra. Por David y por Goliat. Y sobre todo, por los que amamos el balompié como fábrica de milagros. ¡Aupa...