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“Por tres puntos le pegaría un tiro a mi abuela” (Brian Clough)


La esencia del Madrid

... lo normal es que los grandes equipos puedan ser adscritos sin demasiada dificultad a una de las dos tendencias. El Madrid actual, que hoy saludamos como campeón, es un muy digno depositario de las esencias ancestrales del club, la semilla que plantó Di Stéfano. Su temporada en Liga, globalmente notable en cualquier caso, ha bordeado la excelencia en muchos momentos, y especialmente en los más exigentes: Madrigal, Mestalla, Calderón, o Camp Nou. A veces ha sido un equipo con capacidad para el toque y...

Grandes estadios (VII): Hampden Park

... a un templo del balompié. Seguramente la mayoría, por no decir todos, tendrán en su memoria la impresionante volea de Zidane que valió la Novena, y los más entendidos, o quizá también los mayores, se acordarán de aquella final que ganaron los Di Stéfano, Puskas y compañía metiendo siete goles en una final de la Copa de Europa. El mejor partido jamás jugado, dicen. Sin embargo, es poco probable que demasiados de esos aficionados conozcan realmente cuánta Historia tiene detrás el estadio...

En memoria del cañón

... con la sensación de pérdida irreparable en el corazón y un nudo en la garganta. Porque he comprobado, de mil fuentes diferentes, lo que ya intuía: que todas esas historias eran ciertas. Y no sólo ellas, sino muchas más: la seducción definitiva de Di Stéfano el primer día de entrenamiento (este tío la toca mejor con la bota que yo con la mano), las competiciones de lanzamientos seguidos al palo, los toques a una pastilla de jabón en la ducha... y también la noble decadencia del héroe cansado,...

Gunnar Nordahl, una leyenda sueca

... en marcar jamás en la final de un Mundial, el que se celebró ante su gente y quizá frente al mejor equipo de la Historia, y también como “su” Milán llegaba por primera vez a la final de la Copa de Europa. La perdieron, sí, ante el Madrid de Di Stéfano, pero según confesión de la propia saeta rubia, fue la final más difícil de todas las que ganaron, la única que realmente vieron perdida. Si Nordahl llegó a enterarse de esto, seguramente una pequeña sonrisa de orgullo habría aflorado a...