<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Diarios de Futbol &#187; Alan Shearer</title>
	<atom:link href="http://www.diariosdefutbol.com/tag/alan-shearer/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.diariosdefutbol.com</link>
	<description>&#34;Los delanteros ganan partidos. Las defensas ganan campeonatos&#34; (John Gregory)</description>
	<lastBuildDate>Sun, 12 Feb 2012 07:15:35 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.4</generator>
		<item>
		<title>Aquel derby del Tyne</title>
		<link>http://www.diariosdefutbol.com/2010/10/29/aquel-derby-del-tyne/</link>
		<comments>http://www.diariosdefutbol.com/2010/10/29/aquel-derby-del-tyne/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Oct 2010 23:36:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Borja Barba</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Premier League]]></category>
		<category><![CDATA[Alan Shearer]]></category>
		<category><![CDATA[Newcastle-United]]></category>
		<category><![CDATA[Ruud-Gullit]]></category>
		<category><![CDATA[Sunderland]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.diariosdefutbol.com/?p=18817</guid>
		<description><![CDATA[El próximo domingo día 31, Newcastle United y Sunderland AFC reeditarán un nueva edición del Tyne-Wear derby, del derby del noreste de Inglaterra, o lo que es lo mismo, el partido más importante del año para una y otra afición. Dicen quienes lo han podido vivir de cerca, que no existe en el fútbol europeo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.diariosdefutbol.com/images/2010/10/newcastle-gullit.jpg"><img src="http://www.diariosdefutbol.com/images/2010/10/newcastle-gullit-300x223.jpg" alt="" title="newcastle gullit" width="300" height="223" class="derecha_sinmarco" /></a>El próximo domingo día 31, Newcastle United y Sunderland AFC reeditarán un nueva edición del <em>Tyne-Wear derby</em>, del derby del noreste de Inglaterra, o lo que es lo mismo, el partido más importante del año para una y otra afición. Dicen quienes lo han podido vivir de cerca, que no existe en el fútbol europeo una rivalidad semejante entre dos clubes a la que media entre <strong>Newcastle</strong> y <strong>Sunderland</strong>. El derby del norte de Inglaterra, el <em>Tyne-Wear derby</em>, enfrenta a dos equipos geográficamente alejados de los dos grandes epicentros futbolísticos del país que conforman el área de Londres y el conglomerado surgido en torno a Manchester y Liverpool. Quizá por ese motivo, y por la escasa distancia que separa a una y otra población (apenas 12 kilómetros), un Newcastle-Sunderland siempre deja un sabor especial. </p>
<p>No debe ser sencillo para un club como el Newcastle, con una de las masas sociales más fieles y numerosas del pais, verse relegado continuamente al insípido papel del convidado de piedra en el festín del que participan con alborozo Man United, Liverpool, Arsenal o Chelsea. Como, del mismo modo, no debe ser plato de gusto para la nutrida hinchada del Stadium of Light (el Sunderland fue el sexto club en asistencia de espectadores a su estadio en la pasada edición de la Premier League), ver cómo las portadas y los <em>flashazos</em> son para otros.</p>
<p>Como en cualquier derby de máxima rivalidad que se precie, la historia nos ha dejado episodios memorables en los enfrentamientos entre <em>Magpies</em> y <em>Black Cats</em>. Las crónicas hablan de una sonorísima derrota del Newcastle en 1908, humillado por el Sunderland, con St. James&#8217; como sufrido testigo, con una goleada de otros tiempos: <strong>1-9</strong>.</p>
<p>Sin necesidad de ponerse la escafandra para bucear en las hemerotecas, quizá alguno de nuestros lectores (probablemente aquellos que ya superéis la treintena) recuerde el Newcastle-Sunderland de la temporada 1999/2000. En el cuarto partido de la temporada, el Newcastle de Alan Shearer, Duncan Ferguson, Nolberto Solano o el español Marcelino, tenía ante sí la posibilidad de dar un carpetazo a un horrible arranque de temporada que había situado al técnico <em>magpie</em>, <strong>Ruud Gullit</strong>, en una situación muy comprometida. Pero los insatisfactorios resultados deportivos (el equipo había sido decimotercer clasificado en la anterior campaña, primero del astro holandés en el banquillo de St. James&#8217;) no eran la única losa en el debe del técnico. Enfrentado desde meses atrás con <strong>Alan Shearer</strong>, indiscutible estrella y líder de plantilla y aficionados, Gullit evidenció una cierta torpeza a la hora de escoger sus enemigos.</p>
<p>En el imprescindible duelo ante el <strong>Sunderland</strong>, Gullit apostó por cometer una de las mayores insensateces que se recuerdan en su, hasta hoy breve, carrera como entrenador de primer nivel. Decidió abrir y hacer público y notorio el enfrentamiento con Shearer dejando al ídolo local en el banquillo en el derby. Prescindió del guía en su momento más delicado al frente del Newcastle. Y el pulso le salió mal.</p>
<p>El Sunderland se impuso al Newcastle en St. James&#8217; (<strong>1-2</strong>), agravando la crisis de resultados de los locales. Ni la tardía entrada de Shearer en el terreno de juego pudo arreglar el estropicio. Su equivocada decisión, unido a la que era su tercera derrota en cuatro partidos, puso a Gullit de camino a los despachos, con el finiquito dispuesto para ser firmado. Fue el precio a pagar por desconfiar de un ídolo en un partido simbólico.</p>
<p>En DDF| <a href="http://www.diariosdefutbol.com/2009/05/15/la-toon-army-en-el-alambre/">La Toon Army en el alambre</a></p>
<p><a href="http://www.twitter.com/borjabarba"><img src="http://www.diariosdefutbol.com/images/2010/09/bt_borjabarba3-300x51.jpg" alt="" title="bt_borjabarba" width="350" height="59" class="centro_sinmarco" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.diariosdefutbol.com/2010/10/29/aquel-derby-del-tyne/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Imágenes de 2009: el hundimiento del Newcastle</title>
		<link>http://www.diariosdefutbol.com/2009/12/31/imagenes-de-2009-el-hundimiento-del-newcastle/</link>
		<comments>http://www.diariosdefutbol.com/2009/12/31/imagenes-de-2009-el-hundimiento-del-newcastle/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 16:46:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ramón Flores</dc:creator>
				<category><![CDATA[Diarios de Futbol]]></category>
		<category><![CDATA[Alan Shearer]]></category>
		<category><![CDATA[Damien Duff]]></category>
		<category><![CDATA[Kevin Keegan]]></category>
		<category><![CDATA[Mike Ashley]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.diariosdefutbol.com/?p=13248</guid>
		<description><![CDATA[Nadie puede decir que no se vio venir. Eran ya demasiados años dando tumbos entre fichajes aparentemente rutilantes, cambios de técnico y decisiones controvertidas de la directiva.. El 24 de Mayo, en la última jornada y en el contexto más favorable posible –todos sus rivales en la lucha por el descenso perdieron- un gol en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.diariosdefutbol.com/images/2009/12/New.jpg" alt="New" title="New" width="224" height="224" class=derecha_sinmarco class="alignnone size-full wp-image-13249" /> Nadie puede decir que no se vio venir. Eran ya demasiados años dando tumbos entre fichajes aparentemente rutilantes, cambios de técnico y decisiones controvertidas de la directiva.. El 24 de Mayo, en la última jornada y en el contexto más favorable posible –todos sus rivales en la lucha por el descenso perdieron- un gol en propia puerta de <strong>Damien Duff</strong> enviaba al histórico Newcastle United al pozo de la Championship. Ahí se iban los sueños de una de las aficiones más numerosas de Inglaterra, y un equipo que no hace demasiado se codeaba con los mejores en la élite europea –no están tan lejos aquellos goles de <strong>Asprilla</strong> al Barça-. </p>
<p>¿Cómo pudo ocurrir desastre tal en una plantilla llena de nombres como <strong>Coloccini</strong>, <strong>Ameobi</strong>, <strong>Michael Owen</strong>, <strong>Nicky Butt</strong> o el mencionado Duff ?  La verdad es que visto lo ocurrido la pasada temporada, quizá lo extraño es que no ocurriese antes. Si tienes una leyenda viviente del club como <strong>Kevin Keegan</strong>, que además sacó adelante el equipo con dignidad el año anterior, no puedes negarle el pan y la sal hasta el punto de que huya echando sapos y culebras apenas. Tampoco es muy comprensible que el dueño del club, <strong>Mike Ashley</strong>, pusiera el club en venta públicamente cuando las cosas empezaban a torcerse, ni que cuando <strong>Joe Kinnear</strong> tuvo un grave problema de corazón, el sustituto fuera <strong>Alan Shearer</strong>, tan legendario como futbolista como inexperto como técnico.</p>
<p>Todas estas premisas, unidas a unos problemas de cara al gol que persistieron durante toda la temporada, provocaron que el equipo pronto entrase en barrena, y una racha de dos puntos de 21 posibles mandó al equipo blanquinegro a un pozo que pocas veces abandonarían durante tan aciaga temporada. Un pequeño repunte invernal, coincidiendo con Kinnear en el banquillo y las llegadas de <strong>Kevin Nolan</strong> y <strong>Peter Lovenkrands</strong>, marcó el mejor momento del equipo, que se derrumbó definitivamente tras una serie de derrotas ante los grandes (Manchester, Arsenal, Chelsea, Tottenham). Como ha quedado dicho, la <em>vitamina Shearer</em> no funcionó, y tras casi dos meses sin ganar y una sola victoria (Boro, 3-1) las dos derrotas finales ante Fulham y Aston Villa acabaron sellando un destino que llevaba demasiado tiempo gestándose.</p>
<p>Afortunadamente para la afición magpie, el Newcastle parece volver por sus fueros en Championship, donde está líder y a ocho puntos por encima del tercero, que marca el ascenso. Esperemos que su vuelta no tarde, y que sobre todo sus directivos hayan aprendido de sus errores. Por el bien de su club y de la Premier, que necesita un Newcastle a su auténtico nivel.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.diariosdefutbol.com/2009/12/31/imagenes-de-2009-el-hundimiento-del-newcastle/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>11</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Toon Army en el alambre</title>
		<link>http://www.diariosdefutbol.com/2009/05/15/la-toon-army-en-el-alambre/</link>
		<comments>http://www.diariosdefutbol.com/2009/05/15/la-toon-army-en-el-alambre/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 15 May 2009 12:45:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Borja Barba</dc:creator>
				<category><![CDATA[Premier League]]></category>
		<category><![CDATA[Alan Shearer]]></category>
		<category><![CDATA[Kevin Keegan]]></category>
		<category><![CDATA[Mike Ashley]]></category>
		<category><![CDATA[Newcastle-United]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.diariosdefutbol.com/?p=9759</guid>
		<description><![CDATA[Cuando Alan Shearer, al que si de la población a orillas del Tyne dependiera ya habríamos antepuesto el título de Sir, se hizo cargo del Newcastle United hace exactamente mes y medio, lo hizo con el único y fundamental objetivo de evitar el descenso del equipo a Championship. No era, evidentemente, su momento para situarse [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.diariosdefutbol.com/images/2009/05/shearer-001-300x180.jpg" alt="shearer-001" title="shearer-001" width="300" height="180" class="centro" /></p>
<p>Cuando <strong>Alan Shearer</strong>, al que si de la población a orillas del Tyne dependiera ya habríamos antepuesto el título de <em>Sir</em>, se hizo cargo del Newcastle United hace exactamente mes y medio, lo hizo con el único y fundamental objetivo de evitar el descenso del equipo a <em>Championship</em>. No era, evidentemente, su momento para situarse al frente del banquillo de St. James&#8217; Park. Pero la situación llegó forzada, prácticamente impuesta por la actualidad del club: <strong>Joe Kinnear</strong>, el técnico encargado de reconducir el pesado navío del norte, tenía que ser operado de corazón, por lo que debía dejar su cargo temporalmente.</p>
<p>Shearer asumió la responsabilidad con la misma frialdad con la que estuvo enchufando goles de todos los colores durante dieciocho largos años en la máxima categoría del fútbol inglés. Destinado algún día a ocupar el banquillo de los <em>magpies</em> por imperativo público y por corazón, era consciente de que su momento no había llegado aún, pero la trascendencia de la situación le hizo asumir el cargo y ponerse manos a la obra sin tiempo para siquiera asimilar que la oportunidad de su vida como <em>manager</em> acababa de llegar.</p>
<p>Pero en el mes y medio transcurrido desde que ocupara su nuevo puesto en el club, los resultados no han mejorado en absoluto. Tres derrotas (ante Chelsea, Spurs y Liverpool, eso sí), dos empates (Stoke y Portsmouth) y, por fin, la esperada y vital victoria del pasado fin de semana ante el Middlesbrough, otro de los equipos en situación muy comprometida. El bagaje no es para tirar cohetes. De hecho, antes del partido ante el Boro (3-1), eran muchos ya los que daban prácticamente por desahuciado al Newcastle.</p>
<p>El equipo sobrevive con la pesada carga de tener una capacidad goleadora escasísima. Desde la llegada de Shearer, se han conseguido cuatro goles en seis partidos (tres de ellos ante el Boro), y la pólvora de los delanteros <em>magpies</em> parece haberse no ya mojado, sino encharcado. <strong>Michael Owen</strong> hace tiempo que pasea su espíritu con más aire de ex-futbolista que de jugador en activo. <strong>Oba Martins</strong> es una sombra del que parecía ser el pasado año. Ya ni siquiera es titular, plaza que ocupa el veteranísimo australiano <strong>Mark Viduka</strong>. La aportación del ex deportivista <strong>Xisco</strong> ha sido meramente testimonial en la temporada.</p>
<p>En cualquier caso, no parece tanto un problema de falta de gol, o falta de calidad, como de actitud. O mejor dicho, de dinámica. El equipo ha entrado en una dinámica negativa que está demostrando sus destructivos efectos en esta recta final de la liga. En una plantilla en la que, entre otros, brillan futbolistas de la talla de <strong>Fabrizio Coloccini</strong>, <strong>Damien Duff</strong>, <strong>Kevin Nolan</strong>, <strong>Alan Smith</strong>, <strong>Peter Lovenkrands</strong>, <strong>Nicky Butt</strong>, o los ya citados Owen o Martins , parece inconcebible que se pasen los apuros que se están pasando en la presente campaña.</p>
<p>Por masa social y afición, el <strong>Newcastle United</strong> es, probablemente, el tercer club de Inglaterra, sólo por detrás de Manchester United y Liverpool. La <em>Toon Army</em>, en lucha permanente con el propietario <strong>Mike Ashley</strong>, desde que el idolatrado <strong>Kevin Keegan </strong> se viera <a href="http://news.bbc.co.uk/sport2/hi/football/teams/n/newcastle_united/7593683.stm">obligado a dejar su puesto en el banquillo</a> a comienzos de la presente campaña tras la polémica venta de <strong>James Milner</strong> al Aston Villa, alimenta su fe con las derrotas que van sufriendo sus principales rivales en la lucha por la salvación. Su consuelo es que si su equipo está mal, los hay que están peor.</p>
<p>Puede que por juego no lo merecieran. Pero también es cierto que no sólo se salva el que más méritos hace, sino el que menos deméritos reúne. Este fin de semana reciben al <strong>Fulham</strong> (aspirante a Europa) en St´James&#8217;s, con la mirada fija en la victoria&#8230; y en lo que ocurra en Bolton (Bolton-Hull) y Portsmouth (Portsmouth-Sunderland). No sé vosotros, pero yo no me imagino una Premier League sin orgullo <em>geordie</em>.</p>
<p>En DDF| <a href="http://www.diariosdefutbol.com/2008/09/23/y-la-tormenta-azota-newcastle/">&#8230; y la tormenta azota Newcastle</a><br />
En DDF| <a href="http://www.diariosdefutbol.com/2008/01/17/otro-ano-baldio-en-newcastle/">Otro año baldío en Newcastle</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.diariosdefutbol.com/2009/05/15/la-toon-army-en-el-alambre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Inglaterra 96: la misma Alemania de siempre</title>
		<link>http://www.diariosdefutbol.com/2008/06/05/inglaterra-96-la-misma-alemania-de-siempre/</link>
		<comments>http://www.diariosdefutbol.com/2008/06/05/inglaterra-96-la-misma-alemania-de-siempre/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Jun 2008 10:56:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ramón Flores</dc:creator>
				<category><![CDATA[Euro2008]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Selecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Selección Española]]></category>
		<category><![CDATA[Alan Shearer]]></category>
		<category><![CDATA[Andy-Möller]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando-Hierro]]></category>
		<category><![CDATA[Karel Poborsky]]></category>
		<category><![CDATA[Oliver Bierhoff]]></category>
		<category><![CDATA[Paul-Gascoigne]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.diariosdefutbol.com/?p=4085</guid>
		<description><![CDATA[En concordancia con la creciente globalización que venía experimentando el fútbol, la Eurocopa de 1996 estrenó formato para permitir el acceso a un mayor grupo de equipos y afianzarse como el segundo gran evento de selecciones a nivel mundial. En concreto, se decidió que la fase final –ese año concedida a Inglaterra- pasase de ocho [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href='http://www.diariosdefutbol.com/images/2008/06/klinsi.jpg'><img class=centro src="http://www.diariosdefutbol.com/images/2008/06/klinsi.jpg" alt="" title="klinsi" width="490" height="276" class="alignnone size-full wp-image-4087" /></a></p>
<p>En concordancia con la creciente globalización que venía experimentando el fútbol, la Eurocopa de 1996 estrenó formato para permitir el acceso a un mayor grupo de equipos y afianzarse como el segundo gran evento de selecciones a nivel mundial. En concreto, se decidió que la fase final –ese año concedida a Inglaterra- pasase de ocho a dieciséis equipos, que se distribuirían en cuatro grupos de tal modo que los dos primeros de cada grupo pasasen a cuartos de final; un sistema análogo al empleado en la Copa del Mundo entre 1954 y 1970. Este cambio supuso, por supuesto, una modificación de la fase previa, en la que se abrió el paso a casi todos los segundos de grupo –con algun repesca de por medio- y además se incrementó fuertemente el número de equipos por la entrada de las repúblicas ex soviéticas y yugoslavas. La otra regla nueva que se introdujo fue el ya desaparecido gol de oro en las eliminatorias finales a un solo partido.</p>
<p>No faltó ningún favorito a la fase final, que se inició en Wembley el 8 de Junio con el encuentro entre los anfitriones y Suiza que concluyó con un empate a uno en la que fue la primera decepción para los <em>pross</em>. Sin embargo, los anfitriones vencieron en los dos restantes encuentros a holandeses y escoceses –en este último encuentro con golazo de Gascoigne, que hizo el mejor torneo de su vida- y entraron en cuartos como primeros de grupo. La segunda plaza fue para los <em>tulipanes</em>, que a igualdad de puntos con Escocia habían conseguido un gol más.</p>
<p>España realizó una fase de clasificación bastante deficiente, considerando que aún conservaba el gran equipo del Mundial de Estados Unidos –<strong>Hierro</strong>, <strong>Caminero</strong>, <strong>Luis Enrique</strong>- y donde sólo faltaban delanteros de gran nivel. La selección sólo pudo alcanzar empates postreros a uno frente a Bulgaria y Francia, y se ganó la clasificación con el famoso cabezazo en plancha de <strong>Amor</strong> frente a Rumanía (2-1) cuando apenas quedaban unos minutos de juego. El dominador del grupo fue la Francia de <strong>Djorkaeff</strong>, que nos hizo un gran favor tumbando en el último partido a Bulgaria (3-1). El equipo de <strong>Stoichkov</strong> se encaminaba a su decadencia.</p>
<p>En el grupo C la gran sorpresa fue la eliminación de Italia a manos de alemanes y checos –ya escindido el país centroeuropeo-. Los transalpinos pagaron muy cara su derrota en la segunda jornada (2-1) ante los <strong>Nedved</strong>, <strong>Poborsky</strong> y compañía, y en el partido decisivo no fueron capaces de marcar ni un gol a Alemania, ya clasificada y con la portería de <strong>Koepke</strong> imbatida tras tres encuentros. Muy mal papel de los rusos, que sólo consiguieron un punto en un vibrante empate a tres goles frente a los checos.</p>
<p>Finalmente, en el grupo restante, destacó la suficiencia de Croacia, que en las primeras dos jornadas consiguió sendas victorias ante Dinamarca y Turquía y llegaron a la última con la clasificación en el bolsillo. La generación de <strong>Boban</strong>, <strong>Jarni </strong>y el genial <strong>Suker </strong>anunciaba grandes tiempos para los balcánicos, que dos años después se quedarían a un dedo de asaltar la Copa del Mundo. Los acompañó Portugal, que presentaba una interesante mezcla de veteranos –<strong>Oceano</strong>, <strong>Paulo Sousa</strong>- y noveles –<strong>Luis Figo</strong>, <strong>Sa Pinto</strong>, <strong>Rui Costa</strong>-.  Acabaron líderes de grupo tras derrotar en la última jornada (3-0) a una Croacia plagada de suplentes. Decepcionó el campeón, Dinamarca, sólo capaz de vencer a los turcos (3-0); la presencia otomana fue testimonial.</p>
<p>Los cuartos de final mostraron un nivel futbolístico muy bajo, con mucho conservadurismo y miedo a ganar. España seguramente mereció el triunfo en Wembley, en una de las escasas ocasiones en las que la selección ha dado la talla en cuartos, pero la <em>Roja</em> pagó la falta de acierto y calidad en los metros finales; después, los penaltis castigaron especialmente a Fernando Hierro y <strong>Miguel Ángel Nadal</strong>, dos pilares defensivos del equipo. Idéntico resultado se dio en un Francia-Holanda que a priori prometía mucho, pero de la que al final poco más se pudo salvar que un libre directo de <strong>Cocu</strong> a la madera y un par de ocasiones de <strong>Seedorf</strong>; paradójicamente, fue el madridista de nuevo cuño el que erró el penalty decisivo. En otro mal partido, Chequia batió por la mínima a Portugal con una vaselina escandalosa de Karel Poborsky, a quien esa acción seguramente le valió medio fichaje por el Manchester. Los lusos dominaron más, pero sufrieron el mismo problema de España frente a Inglaterra. Finalmente, Alemania ganó justamente a Croacia (2-1) un partido bronco, condicionado por la expulsión del ex cadista <strong>Stimac</strong>, y donde <strong>Sammer</strong> fue el mejor de los veintidós. La venganza llegaría dos años más tarde.</p>
<p>Las semifinales dejaron el mejor partido de la fase final, Alemania-Inglaterra, clásico entre los clásicos.  No se llevaban ni cinco minutos de juego cuando <strong>Shearer </strong>remató tras un córner, con ese instinto de cazagoles que le era tan propio, y adelantó a los suyos.  El partido comenzaba fenomenal para los locales, pero no tardó ni un cuarto de hora en empatar Alemania, con una buena resolución de <strong>Stefan Kuntz </strong>a una buena jugada iniciada, como casi todas las del ataque teutón, por el finísimo <strong>Andy Möller</strong>. No hubo más goles, pero se presenció una titánica pelea entre el medio del campo inglés –con Gascoigne y <strong>Anderton</strong> en su mejor versión- y los mediocentros defensivos germanos, entre los que destacó inopinadamente el veterano <strong>Dieter Eilts</strong>. La prórroga fue un tobogán de emociones que incluyó de todo (un palo, un gol anulado, ocasiones clarísimas…) menos el gol. Y los penaltis, como siempre ha ocurrido desde Panenka, dieron la final a los alemanes.</p>
<p>Comparada con ésta –y con muchos partidos- la otra semifinal resultó un horror.  La República Checa, que no era precisamente un equipo ofensivo, se presentaba con cuatro bajas, lo cual llevó a <strong>Uhrin</strong> a extremar las precauciones; por su parte, con un <strong>Zidane</strong> aún tímido, Francia volvió a confiarse casi por entero a la sabiduría de Djorkaeff, cuya mayor y casi única aportación en el partido fue enviar un balón al travesaño. El encuentro fluyó de modo natural y anodino hacia los penaltis, donde el fallo de <strong>Reynald Pedros</strong> y el acierto posterior del capitán <strong>Kadlec</strong> metían a los checos en su segunda final. Seis partidos decisivos, cuatro resueltos por penaltis el año en que se instauró el gol de oro; qué paradoja.</p>
<p>Alemanes y checos protagonizaron, pues, la gran final en el incomparable Wembley. A pesar del ambiente enfebrecido del graderío, la primera mitad del encuentro resultó tan insulsa como la mayor parte de los partidos precedentes. Uhrin ordenó marcaje al hombre sobre Kuntz y <strong>Jürgen Klinsmann</strong>, parapetó atrás a su selección y esperó pacientemente a que Alemania, con <strong>Hässler</strong> en baja forma, chocara contra el muro, como así ocurrió. Los teutones sólo sacaron dos latigazos en el primer tiempo, ambos protagonizados por el delantero del Kaiserlautern, pero <strong>Kouba</strong> anduvo muy seguro en ambas. Del otro lado, el trío Poborsky-Nedved-<strong>Kuka</strong> se movió con la suficiente inteligencia para que la retaguardia alemana nunca se sintiera segura. Reducido pues el ímpetu alemán, los checos fueron a por el partido con más decisión en la segunda parte, adelantando un par de pasos la línea de presión y dificultando la labor de <strong>Strunz </strong>y Eilts. De un robo en esa zona provino la jugada del gol, en una acción en la que Sammer pareció trabar a Poborsky fuera del área, pero el árbitro Pierluigi Pairetto señaló como penalty. <strong>Patrik Berger</strong> transformó con maestría, dejando a su equipo a media hora escasa del título. Sin embargo, ausente el juego, Alemania fue yéndose arriba con el corazón y la capacidad agonística que la distingue, y en un característico balón colgado encontró el premio, vía un testarazo de <strong>Oliver Bierhoff</strong>. El delantero del Udinese, digno heredero de la clásica estirpe de tanques teutones, y que había salido en la segunda parte, vivió el mejor día de su carrera, porque a poco de empezar la necesaria prórroga dio el título a su selección. Un gol de oro que más bien pareció de latón, por lo patético: remate a la media vuelta casi desde el borde del área, balón que roza en un defensa y se desvía un poco, Kouba que también lo toca con la punta de los dedos, y la pelota que roza el palo antes de entrar, casi llorando, en la portería. Un buen resumen de la pobre Eurocopa que se había vivido en Inglaterra, aunque poco debió importar esto a los germanos, triunfadores por tercera vez. Habían vuelto a demostrar que en las finales no hay nadie como ellos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.diariosdefutbol.com/2008/06/05/inglaterra-96-la-misma-alemania-de-siempre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

