‘Lo bonito, bonito, bonito no es jugar en el Real Madrid o entrenar en el Real Madrid. Lo bonito, bonito, bonito es ganar en el Real Madrid‘. El 31 de mayo de 2010 José Mourinho se plantaba por primera vez ante los medios de comunicación como técnico del Real Madrid y dejaba claro para lo que había llegado a la capital de España. Ganar. Desde el primerísimo momento, desde su misma presentación como madridista, el técnico portugués dejó bien claro que su nivel de exigencia iba a ser extremo. Subió el nivel de revoluciones de su equipo desde el primer minuto. El objetivo final de la contratación del luso lo desveló el propio Florentino Pérez: levantar la décima Copa de Europa, el viejo anhelo del madridismo.
Equipos
Ganar en el Real Madrid |
abr
30 |
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Secciones: Liga de Campeones, Real Madrid |
Leo: para meter miedo a Jupp |
abr
28 |
No sé realmente si el Barça confiaba en proclamarse campeón de Liga en la terminal del aeropuerto de Loiu, allá sobre las diez de la noche, cuando conociera el resultado del derbi madrileño. El finiquito del campeonato pasaba, amén de por la derrota madridista en el derbi capitalino, por conseguir los tres puntos que se ponían en juego en la última visita del FC Barcelona a San Mamés. Nada inviable, desde luego, pero tal vez no fuera ésa la principal preocupación de los barcelonistas en la tarde de ayer. El título, ya en el bolsillo, podía aplazarse una semana más. Con la misión imposible del partido del miércoles próximo ante el Bayern en el horizonte, el duelo ante el Athletic tuvo mucho de preparatorio y de elemento de motivación.
Múnich, la noche más oscura |
abr
24 |
El Bayern de Múnich ha sufrido lo indecible. El resultado le incomodaba porque cualquier resultado le hubiese incomodado. El equipo de Jupp Heynckes sufrió pero no lo hizo en el sentido que normalmente se le atribuye a los equipos que sufren, que padecen. El Bayern sufría en positivo porque quería más, en cada balón que recuperaba Javi Martínez a la espalda de un azulgrana despistado, en cada carrera de Arjen Robben encarando a su marcador, en cada incorporación de Phillip Lahm para doblar al holandés y decirle adiós al mejor equipo de los últimos años. Thomas Müller había pedido el cambio, pero al no producirse corrió una última jugada como si le persiguiesen los demonios. Al límite, a romperse, así es como se consiguen los goles. El Bayern ganaba por cuatro a cero al Barcelona y quería el quinto, tal como lo ha querido toda la temporada contra todos y cada uno de los equipos de la Bundesliga. En cambio el rival que tenían enfrente bueno, sí, competía, pero en otra tesitura, como en un ambiente más calmado que proviene también de su progresión doméstica. Este Barça no se ha alterado para nada esta temporada, excepto en la vuelta ante el Milan. Ni por detrás en el marcador ni quedándose sin disparar un solo tiro a puerta. No se ha inquietado. No ha despertado. La debacle histórica del Allianz Arena les redirige al rincón de reflexionar, porque pese a ser atropellados por un equipo inmenso, que sufre sea cuál sea el resultado, no han desarrollado el fútbol que potencialmente pueden elaborar. “Son más rápidos, son más fuertes”, decía Gerard Piqué al acabar al encuentro, cuando realmente querría decir que están más rápidos y están más fuertes o que han trabajado más para estarlo. Físicamente el Bayern puede imponer una diferencia a su favor ante cualquier equipo, pero frente un Barcelona notable esa diferencia no puede ser abismal. Anoche lo fue, en un estadio entregado. El Bayern se vengó del 4 a 0 de 2009 y le inflingió un severo correctivo al Barcelona de Tito Vilanova. Uno de los que quedan marcados para toda la vida.
El ángel de Castrofeito |
abr
22 |
No suele ser sencillo recuperarse de un tiro en el pie. Al hecho del daño físico causado siempre se le une el menoscabo anímico que supone el tomar una decisión suicida y aplicársela a uno mismo. El Deportivo de La Coruña vació todo el cargador sobre sus pies el día en el que decidió que Domingos Paciência era el técnico ideal para asumir la dirección técnica de una nave a la deriva. Nadie podía preverlo, máxime teniendo en cuenta el breve pero notable currículo en los banquillos del exfutbolista de Porto y Tenerife, pero aquella decisión estuvo a punto de salirle muy cara al club gallego, y quién sabe si aún no tendrá graves consecuencias en un futuro muy cercano. Paciência decidió dar un prudente paso a un lado cuando vio que el vaso comenzaba a desbordársele en las manos. Rindió su autoridad y puso su cargo a disposición del club. No había posibilidad de dar un paso atrás porque el portugués acababa de claudicar y de manifestar una evidencia: la situación se había escapado de su control. El daño causado había sido lo suficientemente grave como para considerar que, efectivamente, la única vía posible para la salvación del equipo pasaba por pegar un tijeretazo y cambiar radicalmente de escenario.
Nada detiene a Cristiano |
abr
15 |
San Mamés se despidió para siempre del Real Madrid pasando del clásico subidón que tradicionalmente supone la visita del conjunto blanco al Botxo a un estado de crispación motivado, en gran medida, por la impotencia generada en la hinchada ante la incontestable derrota de un nuevamente insípido Athletic Club. Perdida en un sinfín de diatribas, como viene siendo costumbre durante esta nefasta temporada, la afición rojiblanca apuntó a Teixeira, a Alonso, a Llorente, a Pepe… a todos los objetivos habituales, en fin. Pero por encima de todos ellos, el público de La Catedral se cebó muy especialmente con Cristiano Ronaldo. Al respetable bilbaíno no le sentó nada bien que el portugués no girase la cara ante el partido de pierna dura que decidió plantearle el equipo local. Aceptó el roce como el más rudo de los mediocentros defensivos. El atacante madridista, sabido es, jamás rehuye el partido áspero y el trato descarnado, algo que suele encender y soliviantar a las hinchadas rivales. Cuando el joven Jonás Ramalho, sustituto del habitual Iraola, comenzó a perder el control sobre el luso, el Madrid terminó de finiquitar un partido que tenía comodísimamente encarrilado desde el primer minuto del choque.
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Secciones: Athletic, La Liga, Personajes, Real Madrid |
Los cimientos más sólidos |
abr
10 |
El reloj señalaba las 22:36 horas cuando Felipe Santana acertaba a resolver un barullo en el área pequeña de Willy Caballero. El gol, tercero de la noche para el Borussia Dortmund, no era un gol más. Ese gol dejaba al jarrón de porcelana del Málaga CF cayendo desde la estantería y rompiéndose en mil millones de añicos al estallar contra el frío suelo del Westfalenstadion. Y todo ante la mirada impávida e impotente de miles de aficionados españoles. Algo irrecuperable. Algo impensable. Cosas que tiene este juego que lo hacen maravilloso.
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Secciones: Liga de Campeones, Malaga |
Carpe diem, Málaga |
abr
09 |
A Domingo Amado (Garrincha en las redes sociales) le aprieta el malaguismo por los cuatro costados. Tanto es así que se lió la manta a la cabeza y, en el año más vibrante de la historia reciente de su Málaga, decidió narrar su pasiónen forma de e-book. Desde las catacumbas de Tercera hasta los cuartos de final de la Liga de Campeones. O quizá más allá. Así afronta Domingo el partido más importante de la historia de su equipo.
En la Costa del Sol llevamos toda la temporada preguntándonos lo mismo: ¿habrá otra ocasión así algún día? La historia dice que sólo siete clubes españoles han alcanzado las semifinales de la máxima competición europea, de los cuales únicamente cuatro han sido finalistas y dos de ellos campeones. Entre éstos elegidos no se encuentran enormes clásicos como el Athletic Club, ni equipos de la tradición de Betis o Sevilla. En más o menos ocasiones, todos ellos ya pasaron por el gran escenario continental sin lograr superar la barrera de los cuartos, aquella que separa a los buenos de los mejores.
El Málaga se aferra a la vida |
abr
04 |
Una Rosaleda entregada de principio a fin terminó celebrando el valioso empate a cero alcanzado por su equipo en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. El Málaga CF muy competitivo y plenamente consciente de lo que se jugaba, pero sin llegar a caer paralizado por el miedo, prolongó sus esperanzas de vida europea en un partido marcado por un fútbol vistoso, alegre y despreocupado, muy propio de los dos conjuntos que batallaban sobre el césped. Se temía al Borussia porque había motivos para el temor. Como un enjambre enfurecido, sensación acrecentada por el efecto cromático, el conjunto alemán ataca con un aparente desorden que hace muy complicado defenderse de sus acometidas. Eléctrico, vibrante, todos a una, revoloteando por la izquierda, ahora por la derecha, mostrando un dinamismo extremo. Reus, Götze, Großkreutz y el estilete Lewandowski ofrecieron un abanico tal de posibilidades ofensivas en la noche malagueña que el empate a cero final cobra una importancia aún mayor. El fútbol de los de Klopp es ideal para tratar de explicar a alguien que abomine el fútbol por qué nos entusiasma tanto este deporte.
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Secciones: Liga de Campeones, Malaga |
El riesgo de la incógnita |
abr
03 |
Afronta el Real Madrid esta noche el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones ante un Galatasaray SK del que se ha venido hablando poco, muy poco, a lo largo de este torneo. El cuadro turco arrancó la competición inmerso en un mar de dudas. Tras conseguir rascar un único empate en sus tres primeros encuentros (1-1 en Estambul ante el Cluj), el cuadro dirigido por Fatih Terim consiguió recomponerse y enmendar el desastre. Tres victorias en los tres últimos partidos del grupo auparon a los otomanos al segundo puesto de su grupo, con el consiguiente pase a octavos de final. El camino para soñar quedaba expedito.
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Secciones: Bwin, Liga de Campeones, Real Madrid |
Sin fiesta en París |
abr
03 |
Apareció, dejo su sello, y desapareció de la escena. La visita del FC Barcelona a París ciñó el protagonismo del choque a un Leo Messi que, lesionado en los minutos finales de la primera mitad, apenas tuvo tiempo para hacer justo lo que de él se esperaba. Una vez que el cuadro azulgrana consiguió sacudirse de encima los primeros arreones franceses, el conjunto dirigido ya por Tito Vilanova comenzó a elaborar y amasar las jugadas tomándose el tiempo que acostumbra. Bajó en varios puntos el ritmo del partido. Lo adecuó a su estilo. Fue suficiente para conseguir el gol, en una brillante incorporación de Dani Alves, profundísimo toda la noche, que aprovechó con la finura habitual el genio de Rosario. Dentellada al filet mignon parisino. Al PSG había que sujetarlo en corto, porque no necesitaba del control de la pelota para generar peligro. Bastaba con una prolongación de Ibrahimovic hacia Lavezzi, o una diagonal de Lucas Moura, o incluso un balón largo de Beckham para romper la línea de presión culé. Alguna se escapó. Víctor Valdés, de nuevo gigante bajo el cielo de París, sujetó al Barça cuando más falta hizo.
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Secciones: Barcelona, Liga de Campeones |
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