El pasado fin de semana tuvimos ocasión de presenciar en varios campos diferentes algunos sucesos de importancia variopinta que tienen que ver con el uso de las barreras en el fútbol. Antes de entrar en ellos, no está mal recordar un poco la regla XIII, que dice que en cualquier tiro libre que se realice fuera del área de meta, los jugadores del equipo rival deben encontrarse mínimo a 9,15 metros del balón. Esto en particular es el fundamento de la existencia del círculo del centro del campo y de las medias lunas de las áreas, tan bonitas ellas.
Entre la niebla que presidió el Zaragoza-Levante, se produjo un lance que pudo tener su incidencia en el marcador final del partido (como muchos errores de los futbolistas, no debe olvidarse) y que resultó llamativo y polémico. El equipo maño fue sancionado con una falta en el borde del área, los jugadores granotas sacaron rápidamente, y como consecuencia obtuvieron gol. El árbitro Álvarez Izquierdo anuló el tanto entre las airadas protestas de los futbolistas, que alegaban no haber pedido distancia. Si asumimos este postulado como cierto y miramos las imágenes de TV, encontramos que el árbitro ha perdido de vista el balón, y por tanto la hipótesis más razonable es que manda repetir porque no está seguro de que la falta se haya ejecutado correctamente; ésta también fue la interpretación que dieron en El Día del Fútbol, donde analizaron la jugada.






A falta de una sola jornada para la conclusión de la temporada en Segunda División, Real Sociedad y Levante UD confirmaron ayer su regreso a la categoría de elite con sendas victorias en sus propios estadios.
A finales de junio, cuando la mayoría andemos envueltos en la excepcional locura del Mundial de Sudáfrica, un puñado de aficiones vivirán, al límite, emociones de andar por casa, pero igual de intensas y verdaderas. Pocos resultados se celebran más entre los pobres del fútbol que un ascenso de categoría, porque el logro encierra un segundo premio, aplazado en el tiempo. No sólo es subir, la fiesta del momento, también se trata de soñar, en el curso siguiente, con lo máximo, viendo desfilar por tu estadio a los mejores clubes del país, a sus mejores jugadores, bajo los focos más ilustres. Justo, mientras España, Brasil, Argentina, Italia e Inglaterra, y los demás, arranquen su escalada hacia el trofeo de la Copa del Mundo, Real Sociedad, Levante, Hércules, Cartagena y Real Betis, con permiso de Elche y Numancia, se jugarán su presencia futura en Primera División, Liga BBVA, para más señas.
11. Athletic: de menos a más, el primer año de García Macua y Caparrós fue más plácido de lo esperado e incluso se acabó mirando a Europa. Como punto de partida, es bueno. Ahora veremos si hay proyecto más allá de la permanencia.
12. Espanyol: de más a menos, a muchísimo menos. Su desplome en la segunda vuelta resulta inexplicable. ¿Lo tendrán en cuenta los directivos a la hora de planificar la próxima temporada?

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