Depender de uno mismo, a falta de seis puntos en juego. Un privilegio del que no goza el Zaragoza, decimoctavo, el único que hoy podría bajar a Segunda División en caso de derrota y victorias de sus rivales. Aunque no a efectos matemáticos, se cree que ganando los dos encuentros, el de hoy contra el Espanyol y el último en Levante, el conjunto aragonés continuará en Primera División. El caso del Espanyol es bien distinto, a tiro de Europa League, una competición de la que se han ido despidiendo semana a semana, lejos ya de aquellos tiempos en la primera vuelta donde ocupaban con autoridad plaza de Champions. El empate contra el Valencia iba a ser el último adiós, pero la derrota del Sevilla en Osasuna abrió una última vía. De ganar en Zaragoza y someter a los andaluces en Cornellá, Europa sería blanquiazul.
Espanyol
Zaragoza – Espanyol: drama y sueño |
may
15 |
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Secciones: Diarios de Futbol, Espanyol, La Liga, Zaragoza |
Economía de salvado |
abr
25 |
Europa no es un objetivo real, solo una ilusión. Cuestionándose la validez de esta premisa, obligado a medir los resultados de forma condescendiente, el aficionado blanquiazul sufre una segunda vuelta para olvidar -11 puntos de los 42 posibles- sin perder de vista el enorme mérito de competir con medio equipo improvisado. En el recuerdo asoma aquella temporada con Ernesto Valverde en 2008, primera parte de Liga de Campeones y segunda de descenso. Sensaciones encontradas. El Espanyol empezó la temporada fulgurante, acomodado en la zona de privilegio. Supo cómo afrontar su éxito, sabedor que los grandes equipos no defienden posiciones, las conquistan cada día. Se comportó como el gran equipo que la situación requería, con el añadido de Dani Osvaldo en efervescencia. La estrella que necesita toda propuesta vehemente estaba entonada y, junto a él, crecía un equipo cada vez menos modesto, aclimatado a la élite. Ahora todas las batallas que se ganaron en la primera vuelta se cuentan por derrotas o empates insulsos. Para las victorias con los dedos de una mano basta, y sobra. Osvaldo se lesionó, y eso tiene mucho que ver. También minoraron las ventas de Víctor Ruíz y Dídac Vilà. Las lesiones son un infortunio amargo -ocho bajas ayer en Gijón-. El resto de explicaciones hay que buscarlas en la economía de salvado.
El triunfo de la perseverancia |
ene
18 |
El 20 de enero de 2009 es una fecha para recordar en el lado blanquiazul de Barcelona. Han pasado exactamente dos años. Dos años de calma, de estabilidad, de sensatez y de buenas sensaciones. Dos años desde que Mauricio Pochettino (Santa Fé, Argentina, 1972), se hiciera cargo del banquillo del RCD Espanyol, en un momento de máxima tensión. El equipo ocupaba posiciones de descenso. Ni ‘Tintín’ Márquez primero, ni José Manuel Esnal ‘Mané’ después, habían conseguido enderezar el rumbo de un equipo que parecía carne de Segunda cumplida la primera vuelta del campeonato. La llegada del argentino al banquillo, un emblema reciente como futbolista perico pero una incertidumbre total como técnico, era una absoluta incógnita. Nadie confiaba demasiado en que la apuesta, arriesgada, fuese a salir bien. Pero había que lanzarse a la aventura y, o bien salir exitoso, o bien sucumbir en el intento.
Gracia che, revés perico |
ene
03 |
El Espanyol salió de Mestalla sin punto alguno (2-1), su mejor futbolista lesionado y con un mazazo en el tiempo de descuento. Un castigo excesivo para un duelo que disputó de tú a tú a un Valencia eléctrico, voluntarioso y que se sobrepuso a todos los inconvenientes que reflejó el partido, tomando ventaja en la lucha por las plazas Liga de Campeones.
El conjunto de Pochettino venía de casa con el traje de contraataque, pero empezó a mudar poco a poco, al ritmo que el Valencia se acomodaba en los balones largos. Las espaldas de Forlín y Amat fueron el objetivo del ataque che, que siempre que fabricó espacios para Aduriz creó peligro. El pivote formado por Maduro y Topal no surtía al trío de mediapuntas y los envíos desde atrás pasaban continuamente sobre sus cabezas. Ahí tomaron ventaja los blanquiazules, con los primeros toques de Javi Márquez, siempre a medida, y la construcción por pisos de Verdú. Al cuarto de hora el edificio perdió el techo. Dani Osvaldo abandonó el partido con molestias en la rodilla y entró en su lugar el joven Álvaro Vázquez. El Espanyol perdió peligro.
Espanyol – Barça: derbi selecto |
dic
18 |
En una semana donde la frase que porta el Barcelona en el brazo izquierdo de sus camisetas se ha cuestionado, precisamente por los nuevos inquilinos de la zamarra, se disputa uno de los derbis más igualados que se recuerdan, entre primero y cuarto, ambos en apogeo, Espanyol y Barcelona en Cornellá-El Prat. Un estadio que tiene mucho que ver en el relanzamiento perico hacia la élite. Coqueto, inglés, acerca el sentir del aficionado a lo que ocurre sobre del césped, un sentimiento que en Montjuic separaba una desalentadora pista de atletismo. Ayer, los periodistas que siguen la actualidad blanquiazul, ya podían observar una pancarta que lucía en el graderío, primer dardo en el escenario del duelo, que señalaba “Catalunya es més que un club”.
El día antes. A veces para el barcelonismo la preocupación ha empezado ahí. Esta vez, en cambio, en parte por la nitidez de una semana sin Champions ni Copa, sumando el excelso momento de forma blanquiazul, la previa se ha vivido con mucha más intensidad. Para ambos. El Espanyol, imbatible en su feudo, se llena del optimismo que le transmite el entorno. Cornellá-El Prat se ha equiparado al Bernabéu, Calderón o Mestalla, en cuanto a dificultad de asalto, para un visitante que sólo conoce el saqueo perfecto de puntos. El Barcelona, que se exhibe sin piedad jornada tras jornada, viaja con el favoritismo cuestionado, un preámbulo impensable en cualquier otro contexto.
El Espanyol se ajusta a la élite |
dic
06 |
Si elaboráramos una lista de explicaciones de por qué el conjunto blanquiazul es cuarto en la tabla, acomodado en Liga de Campeones, cuatro puntos por encima del Valencia y ocho sobre Atlético de Madrid y Sevilla, hablaríamos de los goles de Dani Osvaldo, el paso adelante de Callejón, la calidad de la cantera y la buena mano de Mauricio Pochettino. Cada perico haría su despiece en prioridades. Para algunos el peso del entrenador quizá sería mayor. Otros citarían primero a un futbolista o un motivo concreto. Pero lo que ninguno obviaría es el tipo de fútbol que practican los pericos. Posesión de balón, dominio en la zona ancha, vistosidad en las combinaciones y como recurso, implacables contraataques. Atractivo. El mismo que tenía el año pasado o en otras temporadas en las que ni asomó por zona europea. El cambio en la presente se explica en encuentros como el de ayer. El Espanyol no jugó bien ante el Sporting de Gijón. Durante muchas fases le faltó el fútbol que está detrás del buen funcionamiento colectivo y encima se quedó con uno menos en una acción muy rigurosa. Sin Baena y sin fútbol. Aún así, ganaron. Los puestos de Champions son para los que en días de contrariedades suman de tres en tres.
Propaganda para la Liga
Como gritando que hay vida bastante más allá de lo del próximo lunes, la Liga ha mostrado su calidad este sábado con tres partidazos. En ellos hemos visto a tres de los miembros de la clase noble de la competición sufrir en casa contra equipos inferiores a priori, e incluso caer derrotados en sus feudos respectivos a Sevilla y Atlético. Los hispalenses han pagado media hora infame ante un ortodoxo Getafe (1-3), que ha remontado el gol inicial de Kanoute y ha basado su victoria en la contundencia –estupendos los goles de Miku y Pedro Ríos- y en una precia interpretación del ataque posicional. Un rato después, en un partido de ida y vuelta, el Español ha tumbado al Atleti en el Calderón (2-3), en un encuentro gobernado por Javi Márquez, animado por el bullicioso Agüero, y finalmente decidido por un Osvaldo estelar, autor de la asistencia del segundo gol y ejecutor despiadado del tercero. Quien sí ha dado la talla ha sido el Villarreal, sin lugar a dudas el mejor equipo de “la otra liga”, que ha amargado el debut de Aguirre en la Romareda (0-3) y ha roto el partido, desusadamente en él, a base de zambombazos. El primero, típico de Senna, ha servido para homenajear al alma de España en la Eurocopa, que hoy se convertía en el jugador con más partidos en Primera de la historia del Villarreal. Ojalá jornadas como la de hoy se analicen en el exterior, pues prueban que la Liga es mucho más, para lo amantes del fútbol, que un combate singular.
Barraqueros del mundo. Hoy: Maguregui |
oct
03 |
Si empezamos la serie con el capricho local de Luiche, hoy la continuamos con el mayor icono del fútbol defensivo español. Cuando alguien dice “Maguregui”, el cerebro futbolero responde: “autobús”. No en vano, de su nombre deriva el término “amarrategui”, sinónimo de excesiva precaución y falta de atrevimiento. Repasamos, a base de distintos retales, la trayectoria de un mito de los banquillos. José María Maguregui (Miravalles, Vizcaya, 1934).
Manguerazos y marcajes individuales. Imprescindible para comprender el fútbol patrio de los años setenta y ochenta, Maguregui se manejaba con tanta personalidad en la pizarra como en el circo que la rodea. Uno de sus recursos favoritos, especialmente cuando dirigía al Racing de Santander, era echar mano de la manguera. No había llovido en Cantabria en toda la semana pero, por arte de magia, El Sardinero era un barrizal a los cinco minutos de juego. Menguando la capacidad técnica del rival, los equipos de Maguregui podían explotar su principal virtud: el poderío físico. Para completar el plan, era habitual el marcaje individual sobre la estrella creativa del adversario. Y en ocasiones, la marca personalizada se extendía por todo el campo. Sin rubor, y sin complejos.
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Sarpong y el azar premian la valentía |
oct
02 |
La Real Sociedad se impuso al Espanyol, 1 a 0, en el reencuentro de Raúl Tamudo con el club de su vida. El equipo de Martín Lasarte fue más atrevido en ataque, desarboló por bandas el centro del campo de su oponente y encontró el premio final en un zarpazo de Sarpong, que tras tocar Kameni y estrellarse en el larguero, Forlín introdujo en su propia portería.
Víctor Ruíz, producto de la misma fábrica que Tamudo, pronto se encargó de recordarle al delantero que el blanquiazul de su camiseta ya no era periquito. El central le enganchó por detrás y vio la primera tarjeta del partido en el minuto 7. Tamudo estuvo incisivo en sus acciones, esperó sin suerte el error del rival y probó a Kameni en un cabezazo centrado y en un tiro envenenado al primer palo. Acabó sustituido en el minuto 68, dejando su puesto a Llorente, aún con el 0-0 en el marcador.
El Madrid suma puntos e incógnitas
El Real Madrid ha liquidado de forma administrativa su compromiso frente al Español con un 3-0 a todas luces exagerado en el que nadie hubiera creído en el minuto 75. Un encuentro extraño, falto de ritmo, jugado con pesadez por un Madrid poco motivado y menos brillante que sólo en ratos muy contados ha mostrado la electricidad característica de los equipos de Mourinho. Desequilibrado el marcador de penalty por un Cristiano que ha roto su sequía y se ha mostrado más participativo que de ordinario, un Español que nunca ha sabido muy bien si ser toro o torero vivió sus mejores minutos en la reacción subsiguiente, justo hasta que las expulsiones sucesivas de Pepe y Galán rompieron el ritmo del partido y lo convirtieron en una nada de la que han sacado provecho Higuaín y Benzema –éste con una brillante maniobra- para redondear el resultado. Atmósfera muy cargada en el Bernabéu, inexplicable para las alturas de temporada a la que estamos y muy dañina para el equipo local, tres puntos que dan tranquilidad al Madrid y un montón de incógnitas por resolver sobre el juego de los blancos con las que gozarán los próximos días los intocables gurús del tiki-taka. Vamos a divertirnos esta temporada.
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