El codazo de Tassotti

No hay una imagen que haya impactado más a la generación de Naranjito. En aquel verano del 94 en el que nos las prometíamos tan felices. La sangrienta estampa de un Luis Enrique totalmente descompuesto representa como muy pocas la historia de infortunios que resultó hasta la explosión de Sudáfrica el devenir de la selección española en la Copa del Mundo. Un rosario de decepciones, de golpes en el estómago, de resacas interminables, de promesas de no volver a emocionarse jamás y de abnegadas vueltas a empezar. Pagliuca, Salinas… y Tassotti. España entera lloró de rabia sobre el césped del Foxboro Stadium de Boston ante la mirada impasible del húngaro Sándor Puhl, incapaz aquella tarde de identificar el reguero de sangre impregnado sobre la camiseta del asturiano como la consencuencia del violento codazo de defensor italiano. Cuando cuatro años eran aún media vida. Cuando esperar al siguiente Mundial era inviable. Italia, siempre Italia.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

1 Comentario

  1. Pepe Szendrei

    12 de junio de 2018 a las 1:11 pm

    Siempre se ha hablado del codazo de Tassotti, pero vaya mierda de centro de Goicoechea. Hierro entraba SOLO por el medio.
    El golazo a Alemania fue otro centro horrible suyo.