Wenger es ultradefensivo

Alex Ferguson solía decir que Arsène Wenger iba a estar toda la vida entrenando al Arsenal. Al final parece que no será así. Tras 22 años en el cargo, se va. Y lo hace dejando un legado de buen fútbol y una trayectoria marcada por la consistencia. Veinte años clasificando a su equipo para la Champions y, además, jugando bonito, son cosas a tener muy en consideración. Aparte, fue el único que plantó cara al Manchester United antes de la llegada de Mourinho al Chelsea. Sí, es cierto que el Blackburn les quitó una liga, pero nada más. Y Wenger, con aquella plantilla de “Los invencibles”, dio guerra durante varias temporadas y levantó tres títulos de la Premier. También firmó cuarenta y nueve jornadas invicto. Precisamente la racha se terminó en Old Trafford, un día que perdieron 2-0 y los jugadores se repartieron estopa para aburrir. Fue la famosa bronca de la pizza, cuando Wenger y Van Nistelrooy se pelearon al acabar el partido. Ferguson fue a pedir explicaciones al vestuario visitante sobre lo ocurrido y Fábregas aprovechó para tirarle unos trozos de pizza.

El de la pizza no es el único incidente que ha tenido Wenger estos años. También con Mourinho hubo lío, hasta el punto de que se enzarzaron en la zona de banquillos una tarde que el Chelsea le ganó al Arsenal 2-0. En plena refriega, Mourinho amenazó a Wenger: “Aquí no puedo hacer nada pero algún día nos encontraremos en la calle”. De momento, no consta que esto haya pasado y en la despedida, el técnico portugués se ha mostrado generoso con el que ha sido su rival. “Espero que siga entrenando”, ha dicho el preparador portugués. Unas declaraciones que tienen poco que ver con aquellas en las que le calificó de especialista en fracasar. 

Fracasos ha habido, eso es verdad, pero, con independencia de ellos, a Wenger se le recordará más por lo que se contaba al principio, es decir, por lo de imponer un estilo preciosista que ha dado resultados durante dos décadas. Su filosofía ha sido rupturista con las señas de identidad del Club, conocido por hacer un juego aburrido que se formalizaba en victorias por la mínima y marcadores cortos. “Uno a cero para el Arsenal” cantaban los hinchas casi a modo de himno cada vez que los suyos tomaban la ventaja inicial. Si había más goles, bien. Si no, mejor.

De acuerdo con esto y volviendo a lo de los fracasos, quizás los que fallaron fueron los directivos que le contrataron. Pensando que traían a alguien que daba el perfil, metieron a un revolucionario en el vestuario. La teoría puede sonar un tanto peregrina pero, en realidad, no lo es tanto. Al conocerse el nombramiento allá por 1996, Ferguson le reconoció a Cantona que apenas sabía nada sobre Wenger y le preguntó, en consecuencia, acerca de los planteamientos tácticos que utilizaba. La respuesta fue categórica:

“Es ultradefensivo”.

Wenger empezó utilizando cinco defensas. Al poco lo dejó y el resto, es historia. Todavía hoy, sonríe Ferguson al pensar en el juicio de Cantona sobre Wenger. En el futuro, sonreiremos los demás al evocar lo que hizo su Arsenal.

Contacto: juan.liverpool@gmail.com

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