Nos dan el chocolate

“Nos dan el chocolate”. Eso fue lo que me dijo el que estaba sentado a mi lado en el Bernabéu cuando la Juve se puso 0-2 antes de acabar la primera parte. Yo asentí de manera educada aunque en el fondo, me importaba más bien poco si nos daban o no el chocolate. Entre otras cosas porque, aparte de que me lo estaba pasando bien al estar viendo una eliminatoria otra vez abierta, desconocía lo que quería decir esa expresión. Ya en el segundo tiempo y con el 0-3, empecé a pensar que, a lo mejor, nos daban el chocolate y también los churros porque, si nos íbamos al tiempo extra, acabábamos cerca de la medianoche.

Nos salvó el penalti de Lucas Vázquez. Con independencia de si fue o no (para mí sí lo fue), el Madrid tuvo lo que se merecía. Seguramente motivado en parte por el cansancio de la Juve, lo cierto es que en la última media hora dominó hasta contar con una situación como la que acabó resolviéndolo todo. Eso también hay que buscarlo y lo supo hacer. Hasta entonces, es verdad, había estado errático por momentos y, pese a desaprovechar algunas ocasiones claras durante el primer tiempo, no era raro que se viera tres goles abajo en el marcador. Esto es muy del Madrid de esta temporada aunque hacía semanas que no se daba. Se trataba de un recuerdo difuso en la memoria del aficionado y también, probablemente, en la de los jugadores. Unos jugadores que, como se apunta, ya hacía varios partidos que habían recuperado el tono. Sin embargo, solo Carvajal, Modric y Ronaldo parecían demostrarlo. Cambió Zidane en el descanso a Bale y Casemiro por Lucas y Asensio y, pese a que no mejoró mucho el asunto, al menos sujetaron a la Juventus. En palabras del propio técnico, “había que hacer algo, no estaba contento con nuestro planteamiento y con Lucas y Marco cambiamos un poco la dinámica, aportaron algo más de energía. No fue un castigo a Bale y Casemiro. Había que hacerlo”. Suficiente para llegar hasta ese comentado incidente del penalti.

Marcó Ronaldo la pena máxima, el Madrid se clasificó para semifinales y nos pudimos ir a una hora prudente a casa. Y como consecuencia de esto último, tuvimos margen de sobra para consultar, antes de irnos a dormir, el significado de la expresión “dar chocolate”. Encontré poca cosa, la verdad. Lo único, “darle una sopa de su propio chocolate a alguien” que es algo así como vengarse de uno utilizando sus mismos métodos. Podría tener sentido por tanto que, en una versión corta del dicho, la Juve le fuese a dar chocolate al Madrid. En cualquier caso, no lo hizo y el señor salió del estadio repartiendo abrazos a unos y a otros. Y en los otros, me incluyo. Penitencias de la competición que hay que pasar. Una competición, por cierto, que ha vivido uno de los cuartos de final más apasionantes de toda su historia, sin duda, y que serán recordados por la locura de los partidos de vuelta y, también, por la chilena de Crisitano. El gol de la Champions, presente en los tenderetes del estadio, sigue siendo eso, el gol de la Champions. Veremos si de aquí a que termine todo es capaz de mantener su estatus o, finalmente, viene otro a darle chocolate a los blancos y la portentosa tijera se queda en anécdota. A tres partidos estamos de saberlo.

Contacto: juan.liverpool@gmail.com

2 Comments

  1. @Kapo_Tillo

    12 de abril de 2018 a las 1:03 pm

    La expresión yo la he oido antes como sinónimo de “te dan la sopa boba”, cuando se utiliza para indicar que te dan una sopa envenenada y te quitan de enmedio… Por el contexto me cuadra.

    A mí en el campo me pareció menos penalti de lo que me pareció luego en TV. Pero vamos, muy de acuerdo en que penalti o no, pase muy merecido a semis.

  2. Juan Liverpool

    13 de abril de 2018 a las 12:49 pm

    Gracias por el apunte Kapo_Tillo. Y gracias también por la lectura.