Iago Aspas

Iago Aspas jugó en el Liverpool una temporada. Igual alguno no se acuerda pero sí, lo hizo. De hecho, empezó como titular ante la ausencia de Suárez, que estaba sancionado por haber mordido a Ivanovic. No tuvo mucha suerte en aquel comienzo de curso. Voluntarioso pero sin acierto de cara a gol, con el final del mencionado castigo al mencionado Suárez, acabó perdiendo el puesto. Le vimos poco a partir de entonces. Prácticamente nada. Y lo poco que le vimos, fue un córner mal sacado la tarde en que la liga se le escapó al Liverpool por un inoportuno resbalón de Gerrard. Fue un partido ante el Chelsea que terminó 0-2 y del que se recuerda precisamente eso, el resbalón de Gerrard. Y el córner de Aspas, claro.

Yo ese año me lo pasé pidiéndole al departamento de prensa del Liverpool una entrevista con Aspas. Sin éxito. Nunca era el momento adecuado. Pero justo cuando estaba a punto de terminar la liga, me llamaron y me dijeron que sí, que podría verme con el futbolista. Como mi residencia estaba en Cardiff, tuve que improvisar un viaje a toda prisa. Y en la improvisación, pensé que sería buena idea aprovechar el desplazamiento para visitar a dos amigos, Tony Chin, jefe de seguridad del Liverpool en los años ochenta y también, Graham Paisley, hijo del entrenador Bob Paisley, ganador de tres Copas de Europa para el Club. Trenes, noches de hotel, lo tenía todo listo. Hasta que llegué a Liverpool. Fue en ese momento cuando me informaron de que mi cita con Iago Aspas se había cancelado porque Brendan Rodgers le había dado el día libre a la plantilla.

Estuve con Tony Chin y con Graham Paisley. El primero me invitó a cenar y el segundo, me regaló unos alfileres del Liverpool que tenía su madre para obsequiar a todos aquellos aficionados que se acercaban a su casa preguntando por su padre. Regresé a Cardiff habiéndome olvidado por completo del plantón que me habían dado con lo de Aspas. Supongo que debía estar enfadado pero simplemente, lo dejé pasar. Y como Aspas volvió a España unos meses después, no tuve que reclamar nada.

Ahora que Iago Aspas juega en la selección y nadie duda de su clase, me acuerdo de vez en cuando del esperpento y la falta de respeto que fue que me hicieran ir a Liverpool para nada. Me imagino que Aspas también pensará igual. Que nadie supiera sacar partido de su talento y acabara marchándose por la puerta de atrás, le habrá hecho preguntarse más de una vez para qué le ficharon. Al menos se libró de aguantarme. Que no es poco.

Contacto: juan.liverpool@gmail.com

1 Comentario

  1. kompos-bokeron

    28 de marzo de 2018 a las 4:47 pm

    si Iago Aspas jugase en otros equipos se hablaria mas de el,la verdad que en el Liverpool y en el Sevilla no rindio como se esperaba,en su casa,en el Celta de Vigo,es un espectaculo…Grande Iago