Sesenta años de la tragedia de Múnich

‘We love them. We mourn for them. Unlucky boys of Red.’ Sólo una estrofa necesitó Morrissey, uno de los mejores letristas que ha dado la música pop inglesa, para describir a la perfección el sentimiento de toda una afición, de toda una ciudad, de todo un país. ‘Munich Air Disaster 1958’ es el particular homenaje del genial vocalista y alma de los Smiths a los caídos en el accidente de aviación que, hace hoy exactamente sesenta años, sacudió a uno de los más grandes equipos de la historia del fútbol.

La tragedia que truncó el futuro de uno de los más prometedores ‘onces’ del fútbol mundial es conocida por prácticamente todos los aficionados. El avión que debía de llevar a los Red Devils de vuelta a Manchester, sufrió un accidente en el aeropuerto de Múnich cuando despegaba con destino a la ciudad inglesa, tras haber hecho escala en el viaje que llevaba al equipo desde Belgrado, donde se habían enfrentado al Estrella Roja (al que eliminaron) en eliminatoria de la Copa de Europa. El Airspeed Ambassador que transportaba a la expedición del United, junto a un buen número de periodistas desplazados con el equipo a Yugoslavia, trató de despegar en dos ocasiones sin conseguirlo. Al tercer intento, el avión despegó, pero al llevar una velocidad insuficiente para la maniobra debido al estado helado de la pista alemana, se precipitó contra el suelo chocando contra una edificación cercana al aeropuerto.

Ocho prometedores futbolistas y tres directivos del United, ocho periodistas y cuatro miembros de la tripulación murieron en el siniestro. 21 personas consiguieron salvar la vida, entre los que se encontraban un joven Bobby Charlton y el mítico entrenador Matt Busby.

busbybabes.jpgComo es natural, al United le costó reponerse del terrible golpe. La pérdida de la mitad de su plantilla, entre los que empezaba a destacar un aún jovencísimo Duncan Edwards (21 años) que había debutado con el United con apenas 17 años y era internacional por Inglaterra desde los 18, hizo que el equipo tuviera que solicitar la cesión de varios futbolistas por parte de otros equipos ingleses, y subir al primer equipo a un buen número de jugadores del equipo reserva para poder formar una alineación durante el resto de la temporada. En el momento del accidente, el equipo era líder en la competición liguera inglesa. Al final de la temporada sólo pudo ser noveno.

El destino quiso que aquella fantástica generación de los ‘Busby Babes’, único equipo que podía haber plantado cara al todopoderoso Real Madrid de las cinco Copas de Europa, auténtico dominador del fútbol de la época, quedara como un triste recuerdo. Su fatal accidente privó a la afición del United de unos más que seguros años de gloria nacional y europea. Tras el desastre, el equipo mancunian tardó cinco años en volver a la senda de los títulos, conquistando la FA Cup en 1963, de la mano de Bobby Charlton y Denis Law. Tres meses después, un precoz George Best debutaba a los 17 años con la camiseta del United en Old Trafford. Sólo tardaría cuatro temporadas en devolver al club a lo más alto, conquistando su primera Copa de Europa en 1968, diez años después del desastre de Múnich. Alguien comentó que Dios había querido recompensar al club con la figura del genio norirlandés y el primer título de Campeón de Europa después de haberle dado aquel terrible revés diez años atrás.

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En DDF| ‘United’, la tragedia de Múnich

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com