El derbi de la Unión

“Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.”

Miguel de Unamuno

Pocas ciudades existen en España con tanta vida, ritmo y pasión como Salamanca. Gracias a su prestigiosa e histórica Universidad sus calles siempre han estado pobladas de estudiantes ávidos de fiesta y libertad que anhelaban tanto la cultura como el disfrute juvenil. Su carácter cosmopolita atraía universitarios de todas partes del mundo que empapaban de nuevas costumbres a los salmantinos, de talante dinámico y abierto. Una de ellas llamó la atención del más ilustre vecino de Salamanca, Miguel de Unamuno, sentado en su habitual silla del Café Novelty mientras discutía sobre la conveniencia o no de que Antonio Maura fuese elegido presidente del Gobierno en las próximas elecciones. Un grupo de estudiantes irlandeses pateaban un esférico en plena plaza Mayor, lo que desconcertó al propio Unamuno. Muchos de ellos eran sus pupilos, por lo que al día siguiente les consultó. “‘It’s called football”, dijeron. Y mientras de día atendían, de noche las Guiness servían de gasolina para ideas disparatadas. La más loca de todas se hizo llamar “Helmántica Foot-ball Club” y fue el pistoletazo de salida para el fútbol en Salamanca.

Todo comenzó en la bulliciosa noche salmantina, la misma que en los 70 se llevó el voladizo del Helmántico en innumerables ocasiones, y se desarrolló durante el día en las frías tardes del viejo Calvario cuando la transición política en España se inició en Salamanca pasando del Calvario al Helmántico y de Tercera a Primera. Para entonces la Unión Deportiva Salamanca nacida en el mismo Café Novelty donde años atrás Miguel de Unamuno tomaba sus refrigerios, ya estaba tan arraigada en Salamanca como el Lunes de Aguas. Así lo constataron durante años García Traid o Juanma Lillo, aquellos días donde las sonrisas inundaban la recta del Helmántico al recordar la parada de D’Alessandro, la garra de Balta, el pundonor de Sito, las internadas de Quique Martín y los goles de Pauleta. Hasta que una mañana de 2013 mientras miles de estudiantes dormían tras una bulliciosa noche, un periódico sobre la silla del Café Novelty rezaba el cruel epitafio del fútbol salmantino. “Desaparece la Unión”. Su historia voló como el voladizo del Helmántico. Su leyenda perduró como el paso del Tormes. Pero en efecto, desapareció la unión. Para siempre.

Juan José Hidalgo ejerció de juez, fiscal, abogado y acusado de aquella defunción. Como presidente y máximo accionista la responsabilidad directa de la deuda era suya, además de ser uno de los principales acreedores de la deuda de la Unión Deportiva Salamanca. Pese a que el club se encontraba en concurso de acreedores administrado judicialmente, apareció en rueda de prensa días antes de la desaparición de la Unión hablando de refundación. Minutos después de aquella surrealista rueda de prensa se encaraba a unos aficionados recriminándoles su actitud de apoyo a la Unión con la frase “A ti que más te da que ponga Unión Deportiva Salamanca que Salamanca Unión Deportiva” para marcharse levantando los hombros repitiendo “No tenéis argumentos”. Asi que creó el Salamanca Athletic con intención de ocupar la plaza de la Unión en Segunda B tal y como años atrás había hecho el Lleida Esportiú. Fichó entrenador, cuerpo técnico y jugadores. El equipo comenzó a entrenar pero la Federación y los tribunales le impidieron competir. Fue la temporada del “Equipo 20” en el grupo vaques de Segunda B. El recurso de Hidalgo para dar validez a su proyecto pasó del Consejo Superior de Deportes al Tribunal Supremo hasta que este finalmente lo tumbó, dando por finalizado el penoso y lamentable plan del mecenas que acabó con 90 años de existencia de la Unión.

Para entonces un grupo de aficionados ya había sentado las bases de un proyecto alejado del caciquismo y las inversiones. Se llamaba Unionistas de Salamanca. Un club con carácter social, comunitario y democrático surgido a través de una plataforma de aficionados de la Unión con la única intención de recordar y homenajear a la Unión y en ningún caso suplantarla, tal y como rezan sus estatutos, únicos en España. Comienzan a competir desde categoría regional. Año tras año el club crece socialmente gracias al buen hacer de los grupos de trabajo que lo componen, que eliminan la estructura clásicamente presidencialista y vertical de los clubes de fútbol para, mediante el voluntariado, trabajar por el club. Crean una cantera, apoyan proyectos sociales, sufragan el viaje a sus hinchas y devuelven el fútbol a la afición. Económicamente demuestran transparencia y compromiso con sus socios obligando mediante estatutos a la directiva a responder judicialmente en caso de negligencias en forma de deuda. Se busca la deuda cero. Volver al fútbol clásico haciendo al socio partícipe directo del club sin depender de intereses particuares. A fuego lento el sueño crece y se convierte en realidad llenando cada domingo el estadio de atletismo adyacente al Estadio Helmántico (donde Javier Sotomayor consiguió el récord) y disputando el play-off de ascenso a Segunda B la pasada campaña.

Este domingo Unionistas y su afición se desplazan unos metros. Concretamente al origen de su amor al fútbol: El estadio Helmántico. Allí juega el Salmantino, anterior filial de la Unión que comenzó a competir en 2013 en Tercera hasta que la Audiencia Nacional dictaminó que se trataba de un club de nueva creacion, por lo que lo descendió hasta categoría Provincial. Por tanto, un club nuevo que al no ser SAD no puede tener la figura del máximo accionista ni inversores asociados al no tener ánimo de lucro y juega en el Helmántico. ¿Por qué?. Veréis. El  Helmántico tasado en 14 millones de euros sale a subasta, y aparece un tal Miguel Alejandro Miranda que lo compra por un millón. La administración púbica, con derecho de tanteo, no hace nada. Nada más escriturar el estadio este pasa a nombre deL grupo mexicano “Desarrollos Empresariales Deportivos SL”, cuyo administrador pasa a ser Luis Manuel Lovato Pérez, un tipo que junto a su hermano estuvo a punto de entrar en el Real Zaragoza gracias a Agapito Iglesias hasta que se descubrió que su dinero en lugar de provenir de tres pequeñas tiendas de reparación de móviles en México provenía del narcotráfico. ¿Quien se lo podía imaginar?. De hecho el FBI siempre ha advertido que en Estados Unidos proliferan estas empresas para lavar el dinero del narcotráfico.

El Salmantino pasa a jugar en El Helmántico, propiedad del conglomerado mexicano gracias a un alquiler de 0 euros. Llegan seis jugadores sudamericanos para jugar en el club. El grupo de Lovato adquiere las marcas y patrimonio de la Unión Deportiva Salamanca por 150.000 y tiene intención de utilizarlas a partir del próximo año. De hecho ha empezado a usar el escudo de la Unión y han pasado a llamarse “Salmantino UDS”. El Salmantino no tiene socios al no tener estos voto y solo ofrecer abonos para asistir a los partidos. “Desarrollos Empresariales Deportivos SL” se ha hecho con un club sin que este sea una Sociedad Anónima Deportiva. Algo sin precedentes en España si exceptuamos casos curiosos como los de Jumilla o Palencia. Capital, sociedades, inversiones….palabras que deberíamos alejar del fútbol inmediatamente.

Este domingo ambos clubes se citan en El Helmántico por vez primera. Allí habrá 2.000 aficionados de Unionistas que ya han adquirido su entrada por los 12 módicos euros un fondo del Helmántico en Tercera División que ha impuesto Salmantino. Para este partido estará ya preparado Murci, flamante nuevo fichaje de Salmantino fichado a golpe de talonario. Pronto se verán las citas tambien en los juzgados por las marcas de la Unión. El encuentro más que un derbi es una lucha entre dos maneras de entender el fútbol. El yin y el yang del deporte. Un partido entre los que quieren usar el fútbol y los que lo aman. Una oda a la desunión provocada por la aparición del vil dinero y el mecenazgo en el fútbol. “It’s called football”, que dirían nuestros irlandeses mientras Unamuno estaría sacándose el carnet de socio de Unionistas.

Internacional en 0 ocasiones. Fútbol, barro y torretas. No hay nada más bello que un gol en el minuto 90.

11 Comments

  1. Socio UDS

    25 de noviembre de 2017 a las 6:45 pm

    ¡¡¡HALA UNIÓN!!! Exsocio 2XXX de la UDS que quiere que sea Unionistas quien se lleve el gato al agua.

  2. Juan Carlos

    25 de noviembre de 2017 a las 7:51 pm

    ¡Enorme! Sólo un pequeño apunte: los aficionados de Unionistas pagan 12 euros en fondo, no 15. ¡Enhorabuena por el artículo!

  3. Eibar - Sestao X

    25 de noviembre de 2017 a las 8:09 pm

    Corregido!! Gracias dobles 🙂

  4. Carlos

    25 de noviembre de 2017 a las 11:24 pm

    Salmantino
    Fue y será el filial del Salamanca.
    A ver si te enteras.
    Se un poco más objetivo q se te ve el plumero.

  5. Tejareño

    25 de noviembre de 2017 a las 11:35 pm

    Comentario rancio e imparcial que deja ver de que lafo va este medio de comunicacion. No teneis ni idea de lo que realmente pasó ni de lo que piensa y opina la ciudad. Un vordial saludo desde el barrio de tejares.

  6. Javier

    25 de noviembre de 2017 a las 11:49 pm

    Se quiera ver o no así es la realidad el salmantino es un club de nueva creación que surgio de los mismos que Se Cargaron a la UDS y que ofrece un modelo de club unipersonal donde el abonado no cuenta Unionistas club de fútbol popular de sus socios y que nació frente a la liquidación de los propios aficionados que no querían la liquidación

  7. Francisco Martin Diaz

    26 de noviembre de 2017 a las 9:37 am

    Está claro que el que firma este artículo es Unionista.
    El partido de hoy debería ser una fiesta del fútbol, un partido para la UNIÓN. La unión entre hermanos, amigos, conocidos que durante tantos años hemos compartido sentimientos, colores,asientos, alegrías, decepciones,bocadillos, bebidas, abrazos etc.
    No echemos más leña al fuego.Deberiamos hacer honor a nuestra triste y desaparecida UNION . Y que se nombre este para unir. Porque la unión hace la fuerza. Juntos seríamos mucho más fuertes. Eso es ni debería ser una guerra civil ni una independencia entre salmantinos.Salamanca como ciudad y provincia necesita un equipo que esté en la élite del fútbol español. Por eso unión es lo que hace falta, estemos unidos y no cada uno por su lado. Y cuando se escriba un artículo, espero que sea de forma parcial y con ganas de unir y no desunir.
    Que hoy sea una fiesta del fútbol.
    HALA UNION !!!

  8. Solo hubo una

    26 de noviembre de 2017 a las 10:50 am

    Existe un auto judicial que un periodista de La Gaceta colgó en twitter en el que se lee textualmente que el CF Salmantino no fue creado por la Fundación UDS, sino que es un club nuevo fundado por Caste, Mariano Román y Pando al que intentaron traspasarle (de manera ilegal como quedo acreditado en los tribunales) las categorías deportivas de los equipos de base de la Unión. Ni sois ni seréis nunca la UDS. Tenedlo muy claro.

  9. JM

    26 de noviembre de 2017 a las 1:18 pm

    El artículo es tan bochornoso y sesgado que parece de uno de esos panfletos a los que tanto criticais.

  10. Eljose

    26 de noviembre de 2017 a las 3:28 pm

    Más claro no se puede ser,con toda la razón del mundo.Una pena que Salamanca no lo sepa entender.El Salmantino CF,no CD,es la misma herencia de lo que un día hizo desaparecer nuestra UDS.
    Creo que Salamanca no está para repartirse entre dos clubes…..pero también sé y creo más en el modelo de Unionistas un equipo nuestro…..que un club mangoneado desde México.

  11. Tariq

    26 de noviembre de 2017 a las 10:46 pm

    ¿¿¿6 Sudamericanos??? Dile a un mexicano que es sudamericano…Aparte de eso, se os ve el plumero

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