El triunfo de Cúper

Esta vez el guión no fue el esperado. Esta vez la fortuna no dio la espalda, como tradicionalmente acostumbra, a Héctor Raúl Cúper. Con suspense y tensión hasta el instante final, como deben ser estas cosas, Egipto se clasificó para el Mundial de Rusia gracias al penalti anotado por el atacante del Liverpool Mohamed Salah en el minuto 94 del partido que enfrentaba a los egipcios frente a la República del Congo. Veintiocho años después de su última participación mundialista, los Faraones vuelven, por tercera vez en la historia, a la cita a la que todos desean acudir.

La historia no ha sido misericordiosa con el técnico argentino. Un subcampeonato argentino con Huracán, dos finales perdidas con el Mallorca (Copa del Rey de 1997 y Recopa de 1998), las dos derrotas en finales de Champions consecutivas al frente del Valencia, el subcampeonato italiano con el Inter en 2003 o el subcampeonato en la última Copa de África de Naciones con la propia selección nacional egipcia jalonan la trayectoria de Cúper como si fueran cicatrices de las puñaladas recibidas a lo largo de sus sesenta y un años. Dirán sus detractores que Egipto aún no ha ganado nada. Que se trata simplemente de una clasificación para el Mundial en un grupo, con Uganda, Ghana y Congo, no especialmente comprometido. Pero el triunfo de Cúper al frente de Egipto es haber recuperado su lugar entre los mejores del mundo. Es haber vuelto a un Mundial casi tres décadas después de su última experiencia, tras haber superado una depresión futbolística de décadas y las duras secuelas de la Primavera Árabe. Es haberse podido sobreponer al duro golpe que supuso para la moral de su plantel perder la final de la CAN ante Camerún con un equipo con Elneny, El Hadary, Elmohamady o el propio Salah, muy similar al que ayer jugó en Alejandría. El triunfo de Cúper, técnico proclive a ser objeto de la broma y la chanza más tópica y burda, es seguir vigente cuando ya han pasado veinte años de su llegada a Europa.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

2 Comments

  1. ivan

    12 de octubre de 2017 a las 12:49 pm

    Espectacular

  2. tubilando

    15 de octubre de 2017 a las 11:12 am

    Algunos de los equipos que ha entrenado Cuper posteriormente no han alcanzado cotas similares. Por ejemplo, el Valencia, ni antes ni después de Cuper ha disputado una final de Copa de Europa. Ah, eliminar a Ghana en África no es tarea sencilla porque es una potencia. Esto no quita para reseñar algunos de sus fracasos, pero como cualquier entrenador de élite ha tenido buenos y malos momentos.
    Respecto a Egipto, corrige en parte una situación anómala. Es la selección más laureada con 7 Copas de África, pero sólo dos presencias en Mundiales. Hace una década encadenó tres triunfos en su continente pero no pudo clasificarse para ningún Mundial. Fue una pena porque nos quedamos sin ver a una generación de jugadores que plantaron cara a Brasil e Italia en la Copa Confederaciones.

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