El que manda

El que manda siempre es el que manda. Y lo es lleve razón o no. En casa, en la clase del instituto, en la oficina y en el equipo de fútbol. La vida te enseña muchas cosas sin necesidad de un manual de instrucciones. Lo hace a hostia limpia y sin advertencia previa, para que aprendas. Te enseña, por ejemplo, que discutir la autoridad estando en el peldaño inferior suele acabar en tragedia. La rebelión es puro idealismo y cosa de literatura. Tratar de negar la firmeza de un despótico ‘porque yo lo digo‘ y buscarle la rendijita por la que contraatacar es reventar un muro a cabezazos.

Fabián Orellana (Santiago de Chile, 1986) está a un paso, otra vez, de dejar de ser jugador del Celta. Y lo está porque Berizzo, en el ejercicio de su autoridad suprema dentro de la parcela deportiva viguesa y haciendo lo que le tocaba, lo ha dicho. ‘Búscate otro equipo. Porque yo lo digo‘. Tras lo que parece una situación irreconciliable, no habrá más Orellana en el Celta mientras el Toto se siente en el banquillo. Reconducir una salida de tono o un acto de indisciplina es menester habitual en el fútbol profesional. Un par de ruedas de prensa, unas disculpas sosegadas y (más o menos) sinceras y pelillos a la mar en beneficio de todos. Pero lo del centrocampista chileno parece tener otros matices como circunstancia agravante que encuadran su desplante dentro de una categoría superior. Amén de su reincidencia, consecuencia de un carácter díscolo sobradamente demostrado en el pasado y que ya le ha procurado enfrentamientos con Luis Enrique y Sampaoli, el detonante de la explosión ha sido calificado por el propio Berizzo como una ‘falta de respeto‘. No hay argumentos para defenderlo, por más que su importancia en el equipo sea, o haya sido, capital.

También es cierto, no nos desviemos del punto de vista práctico, que es menos gravoso para el devenir del equipo prescindir de un futbolista mediada la temporada que hacerlo del cuerpo técnico en pleno. Cubrir el hueco dejado por el primero siempre resultará menos traumático y generará menos inestabilidad en el colectivo. Con todo, y bajo la seguridad del respaldo inequívoco de su junta directiva, la inflexible postura de Berizzo parece ser la que uno espera dentro de un vestuario profesional. La voz de la autoridad debe mostrarse firme, contundente e infranqueable frente al chantaje. La sana y productiva convivencia dentro de un club de fútbol exige la presencia de ciertos referentes con el privilegio de la inviolabilidad. Son puertas cerradas, alambradas que no se saltan, arroyos que no se vadean, muros que no se derriban. Gritos y dedos amenazantes que dan paso a la inquieta quietud posterior a la riña. Orellana es agua pasada en Vigo. Y no se va con la tristeza melancólica habitual de las mudanzas y los cambios de residencia. En las maletas de Fabián dicen que hay grandes dosis de alivio y de liberación por haber conseguido forzar una salida que no le correspondía merced a un trato que su club no se merecía. Es la misma sensación de liberación que deja atrás. La hoy densa atmósfera de A Madroa volverá poco a poco a recuperar su tono habitual. Y el Celta seguirá respirando.

En DDF| El Toto y el Loco

Puedes comprar camisetas del Real Club Celta de Vigo en Classic Football Shirts, la tienda online especializada en camisetas de fútbol de todo el mundo.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

3 Comments

  1. Alfonso Otero

    18 de enero de 2017 a las 5:45 pm

    Tengo la sensación de que Orellana lleva intentando forzar esta salida hace tiempo. Ha ido estirando la cuerda hasta que se rompió y se ha situado en el mercado con un precio atractivo, ya que cualquier negociador que se nos siente enfrente sabe que tenemos necesidad de venderlo.
    Luego sale diciendo que “no era para tanto” y que no lo dejaron disculparse, pero si hay que irse, se va.
    Hemos pecado de ingenuos. Nuestra directiva está ahora mas pendiente de extorsionar al alcalde para que les regale el estadio o de vender a los chinos y de la gestión del día a día y de los empleados no se ocupa nadie.
    Tendrían que haber hablado con el míster y pedirle calma y discreción, no airear el asunto y mientras, buscar la salida de Orellana a un precio acorde a su valor futbolístico.
    Fabián y su agente nos han hecho la 13-14

  2. Alfonso Otero

    20 de enero de 2017 a las 12:19 pm

    Por lo que se comenta en los corrillos de la ciudad, el tema ya viene de lejos. Indisciplinas varias desde la temporada pasada, enfrentamientos violentos con compañeros, desplantes, vida desordenada….como toda rumorología, habrá mucho de telenovela, pero en el caso de este pequeño poeta, su fama antes de venir a Vigo le precede y nadie duda que en todo esto hay parte de verdad.
    Berizzo sí que no es dudoso, es algo que se ha ganado entre nosotros desde su etapa de jugador y, como míster, pues hay están los últimos años, en dinámica ascendente y poco a poco siendo ejemplo para muchos equipos humildes por nuestra cantera y valentía a la hora de meter mano a los grandes y desplegar nuestra propia personalidad sobre el verde.
    De todos modos, creo que esta vez todos hemos estado torpes, tanto club, como entrenador y Orellana. Pienso que esto no tenia que ser público. Esta salida atropellada solo devalúa al jugador, a la plantilla y a la capacidad de gestión, hasta ahora impecable, de Berizzo.
    Mejor hubiera sido evitar esa rueda de prensa y dejar trabajar al club y a su agente para buscar una solución satisfactoria para todos.

  3. Alfonso Otero

    20 de enero de 2017 a las 12:21 pm

    Mis disculpas por el “hay” en lugar de “ahí”, iba a toda pastilla y no me di cuenta.