El riesgo de Marc-André

ter-stegen-3

La estrepitosa derrota sufrida por el FC Barcelona en Balaídos (4-3), justo en el día en el que una victoria le habría colocado como líder solitario de la clasificación antes del parón liguero de octubre, ha puesto los focos de la opinión y la crítica sobre la figura de Marc-André ter Stegen. No es que el portero alemán fuera el principal (o, al menos, el único) responsable del desaguisado azulgrana. Su desatino, especialmente magnificado por la grosería del desacierto en el cuarto gol del Celta, se enmarca en un partido desastroso a todos los niveles, empezando por la dirección técnica y las decisiones procedentes del banquillo. En ausencia de Messi, la lógica apuntaba a tocar el equipo lo menos posible para que el rendimiento colectivo se resintiese lo mínimo, que ya es mucho cuando se trata del argentino. En contraposición, Luis Enrique, bien ceñido a su inalterable planning de rotaciones, optó por modificar el centro del campo en un intento de mejorar su mejor versión posible sin Leo y dar descanso a los de Mönchengladbach. La experiencia apuntaba a que no era Vigo el escenario idóneo para probaturas. Primer desatino de la noche.

Ocurre que, en un partido marcado por la desidiosa relajación a la que lleva el exceso de confianza, el desacierto de ter Stegen se ha magnificado porque de sus fallos nacen directamente y sin estaciones intermedias los goles rivales y porque su figura es lo último que el espectador ve antes de encajar el gol. Agravados por su espectacularidad, los errores del alemán convivieron durante los noventa minutos de un partido gris (y particularmente sobre los cuarenta y cinco primeros) con los de Busquets, los de Arda, los de Rafinha o los del propio Luis Enrique. Por eso, resulta tremendamente injusto redoblar esfuerzos en cargar culpas sobre un meta que es víctima directa de la exigencia que impone el estilo y, siempre bailando en el filo de la navaja, vértice expuesto a infinidad de situaciones de riesgo potencial.

Es destacable también reseñar que la mayor parte de las críticas hacia ter Stegen que he leído esta mañana de crónicas y columnas de opinión no proceden del entorno barcelonista, consciente del riesgo para sus porteros que implica su innegociable estilo. La batalla y el ruido proceden, en su mayoría, de otro lado menos centrado en entresacar los porqués y más proclive a ridiculizar el cómo y el cuánto.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

8 Comments

  1. Gerard

    3 de octubre de 2016 a las 3:42 pm

    Estoy de acuerdo en el hecho de que no toda la culpa es de Ter Stegen ya que el partido del barça fue desastroso en todos los sentidos. El único que fue capaz de cambiar el sentido del partido fue Iniesta, que fue de lo mejor del barça, junto a los dos tantos de Piqué.

    Eso sí, Ter Stegen falló bien bien en todos los goles, y sobretodo con el juego de pies en el primero y último, cosa rara en el alemán, signo de que esos fallos han sido producto de un error colectivo de equipo, y no uno individual, claro está que también tuvo una noche nefasta

  2. Full Norbert

    3 de octubre de 2016 a las 10:57 pm

    Es el principal culpable Ter Stegen, (no el único) no nos andemos con medias tintas. Cuando, tras un partido horroroso, el Barça se repone y está a un sólo gol de lograr la hazaña del empate, comete un error que ni en cadetes. Ese error es absolutamente imperdonable, no puedes hacerle un sombrero a un tío como el Tucu (que no es precisamente bajito) en el área pequeña viniendo hacia a ti. Con abrir a la derecha a Piqué, es más que suficiente.
    En cuanto a Luis Enrique, en su debe está el no haber sacado a Rakitic en la segunda parte, no creo que, porque rote tres jugadores debamos crucificarle. El día del Alavés sí se equivocó, porque cambió el equipo entero, ayer no. De hecho, el Barça sale muy bien, tiene el balón, no crea peligro pero el Celta ni le tose. De pronto el equipo deja de jugar, juega con dos marchas menos (sabiendo cómo juega el Celta que ya te lo hizo el año pasado) y los errores individuales- vaya partido de Busquets- le condenaron a un 3-0 que, por lo visto en el campo, no era tal la superioridad viguesa. Hoy no es día para matar a Luis Enrique, tiene que rotar y que los nuevos entren en la dinámica de juego, porque luego llega Abril y estamos llorando por las esquinas porque el equipo está fundido, como el año pasado.
    En cuanto a los críticos del estilo del Barça… son los mismos que dicen que les aburre, son los mismos a los que les gusta esperar a su rival y salir a la contra, son los mismos que llaman a Messi dictador porque ya no están Tello, Cuenca, Bojan, Villa e Ibrahimovic en lugar de Neymar y Suárez, que es lo que les gustaría. La salida de balón de Ter Stegen es fundamental, tiene un guante en el pase largo y sabe combinar en corto. Evidentemente, asume riesgos, muchos y la mayoría son asumibles por el estilo y pongo ejemplos: que el año pasado San José y Florenzi metieran dos goles desde el centro del campo porque está adelantado, me parece normal y hasta correcto, el portero tiene que estar lejos de su portería para que la defensa pueda jugar adelantada, Ter Stegen coloca a su equipo arriba. Y, otros fallos asumibles pueden ser el primer gol de ayer, el pase no es bueno, pero Busquets se duerme en los laureles, o como tú bien recordarás Borja, al incio del choque en San Mamés de este año donde un fallo en el pase provoca una situación clara de gol que termina fallando ¿Beñat? No recuerdo. Esos son fallos asumibles por el estilo, lo del cuarto gol de ayer no lo es, es una sobrada, es un error infantil del que debe aprender, debe aprender que no siempre hay que lucirse y que, en la salida de balón, hay que hacerlo lo más fácil posible. Que alternativas tenía para no hacer ese sombrero.

  3. tubilando

    3 de octubre de 2016 a las 11:25 pm

    Yo también creo que Luis Enrique no se equivoca. El que se va de rositas casi siempre es Neymar, que vaya 2016 se está marcando con los viajecitos a Brasil y su insignificancia en los momentos críticos. Eso sí, luego con 4 a 0 bicicletas y gambetas.

  4. Adrià

    4 de octubre de 2016 a las 8:42 am

    A mi parecer la culpa no fue solo de Ter Stegen, si no que el juego del Barcelona estuvo apagado toda la primera mitad (45 minutos), y casi siempre acabaron por tocar con el meta. Por eso en muchos de los partidos, el cancerbero es uno de los jugadores de campo que mas balón toca, y, creas o no, al final siempre puede haber algún error. Lo que pasó el otro día en Balaídos, fue que el Celta hizo muy buena presión y no dejó jugar al Barcelona. Me despido, un saludo

  5. Borja

    4 de octubre de 2016 a las 1:16 pm

    Full Norbert

    San José 😉

    El error de ter Stegen, que ya digo que existe y que no se debe obviar es un error puntual, que al ser del portero provoca una jugada de gol. Balones así pierden los centrocampistas a cientos cada partido y suelen ser intrascendentes. El tema es que el portero en el Barça asume unos riesgos excesivos, mucho mayores que en otros equipos. Y hay que tener en cuenta esa hándicap antes de poner a caldo al alemán.

  6. EL GRAN KAN

    6 de octubre de 2016 a las 6:03 pm

    A mi me produjo un alegrón importante el fallo de Ter.

  7. jose VILLANUEVA

    12 de octubre de 2016 a las 9:54 pm

    Pues siento discrepar de la mayoría pero, para mi, Ter Stegen solo falla en el cuarto gol. En los otros no tiene la mas mínima culpa, incluido en el que hierra (y así lo reconoce él mismo) estrepitosamente Busquets, que además no es la primera vez que lo hace, como también dice en ese reconocimiento de sus errores. “Mis errores nos han costado varios goles”. Esas fueron sus palabras tras el partido de Balaídos.

    Ahora bien, decía Michael Robinson que Ter Stegen es muy bueno con los pies pero que se cree Garrincha. Y lo que nos han contado de Garrincha es que era un jugador sensacional capaz de driblar a su propia sombra. Pero la cuestión es que lo hacía donde debía de hacerlo, adelante. Ter Stegen, y no es coña, es de los mejores jugadores del Barcelona con los pies. Y sino que alguien me diga cuántos jugadores del Barça son capaces de desplazar el balón a distancia con esa precisión. A mi me sale Pique y no muchos mas. Pero una cosa es ser muy bueno y otra arriesgar donde no debes hacerlo. Es decir, yo no quiero que Messi se ponga a driblar jugadores en área propia porque el riesgo es mayor que el beneficio. Por tanto, Ter Stegen debe seguir siendo el jugador que inicie el ataque desde atrás pero dejarse de caños y florituras. Porque no es Garrincha pero, sobre todo, porque juega en su propia área y no en la del contrario.

  8. Full Norbert

    13 de octubre de 2016 a las 10:51 pm

    @Jose Villanueva

    Joder tío, qué bien explicado todo, sí señor!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *