También es fútbol

Un Feyenoord-ADO Den Haag en la quinta jornada de la Eredivisie. Una excursión de niños que siguen tratamiento médico en el Hospital Infantil Sophia de Rotterdam. Afición del ADO que va a ser ubicada en el graderío precisamente sobre esos niños. Un llamamiento de la afición local a la visitante para llevar a cabo una acción inolvidable. Una lluvia de peluches sobre los niños desde la grada de De Kuip. Un gesto para presumir y para poder gritar que estas cosas también son fútbol. http://www.tb-credit.ru/zaem.html

5 Comments

  1. radikx

    12 de septiembre de 2016 a las 11:34 am

    Cuando uno tiene la fe perdida en lo que se ha convertido el fútbol. Cuando uno ya está hastiado de que el fútbol al final haya quedado en un espectáculo cirquense monopolizado por bufones tipo Roncero o Cristóbal Soria. Cuando asquea que el fútbol se haya convertido en un binomio ya no de clubs, sino que de futbolistas !!

    Es refrescante ver este tipo de acciones que lo reconcilian un poquito a uno con el fútbol. Incluso con la especie humana. Y, especialmente, me gusta ver que pasa en la que considero mi segunda tierra 🙂

  2. Un lector

    12 de septiembre de 2016 a las 5:10 pm

    Lo triste es que en España eso podría acabar en un sinfín de multas por arrojar objetos durante un encuentro, Tebas style.

  3. Gustavo

    13 de septiembre de 2016 a las 4:06 am

    Muy bonito… tanto buenismo holandés mutuo de cara a la opinión pública. Les faltan alas a estos holandeses, tan rubios, altos y perfectos… Ojalá hubiesen sido así de ternuritas cuando sus colonias en África. La pasión del fútbol te nace de las tripas y culmina en un hecho incierto, el resto son literaturas.

  4. Borja

    13 de septiembre de 2016 a las 9:49 am

    Madre mía con el comentario, Gustavo…

  5. Gustavo

    14 de septiembre de 2016 a las 1:18 am

    Lo siento, es que la auto complacencia como que me da dolor de cabeza. Entre estos gestos muy sabor millenial y el abrazo del jugador a su abuela acabado de marcar su gol, prefiero lo último. Me es difícil confundir lo bonito con lo bello, la pose con la esencia. Pero les quedó muy bonito, mucho.