Vivir en el cortoplacismo

ronaldo3Ocho de la tarde del lunes 30 de mayo de 2016. No han pasado ni 48 horas desde que el Real Madrid ganara la Champions y suena mi teléfono. Es una mujer que se presenta como encuestadora de un estudio de opinión dirigido a aficionados al fútbol. Me pregunta si me importaría dedicarle unos minutos y le contesto que ningún problema. Dada mi condición de socio madridista, sospecho que se trata de algo de Florentino (ya me contactaron hace tiempo con las mismas historias). Sin embargo, me muestro colaborador y participativo con las primeras cuestiones, ya que casi todas ellas tratan sobre mi grado de afecto y cariño por instituciones tales como el Arsenal, el Chelsea o el Manchester United. Me explayo todo lo que puedo, dejando claro que me producen antipatía. También me preguntan por el Milán, la Juve o el Atleti, pero aquí manifiesto indiferencia. Mi interlocutora quiere apuntar entonces mi segundo equipo, dando por hecho que el Madrid es el primero. Le aclaro que no, que mi equipo es el Liverpool. Se queda un tanto confusa e insiste. Me anota el Madrid como segunda opción y entonces le insisto yo. Primero el Liverpool y luego el Liverpool. Y así pasamos al segundo bloque del cuestionario.

Empiezo a aburrirme en esta parte porque ya no puedo juzgar a mis rivales deportivos y debo ceñirme a valorar el esfuerzo, la educación y el talento de Ronaldo, Bale, Benzema y compañía. Ya es evidente que la cosa no va de fútbol en general, sino del Madrid en particular. Me llama la atención entonces que quieran saber qué futbolistas de los suyos transmiten felicidad. También se interesan por mi opinión respecto a quiénes son capaces de hacer cosas geniales y quiénes tienen prestigio internacional. Recito de carrerilla en ambos casos el once que ganó en Milán, siendo interrumpido por la operadora, que me señala gentilmente que va a marcar toda la plantilla. Le digo que sí, que marque toda la plantilla y así ahorramos tiempo. No me expreso con el mismo convencimiento cuando pone sobre la mesa el asunto de aquellos que se quedarían en el Madrid por menos dinero. Podría ser Carvajal, pero no puedo precisarle. Y llega el turno de las evaluaciones.

Desde hace algunos minutos estoy bastante perplejo. Mucho de lo tratado resulta obvio. Claro que los futbolistas del Madrid son de primer nivel mundial. Claro que son capaces de lo mejor. Claro que le aportan prestigio a la institución. ¿Es necesario pulsar el sentir del socio sobre estos asuntos? Pues al parecer, sí. Y hay más. El tema ahora es saber cómo de satisfecho estoy con la temporada realizada. Me cuesta dar una respuesta porque, desde un punto de vista emocional, me tiene sin cuidado todo lo que no tenga que ver con el Liverpool, pero, siendo objetivos, entiendo que no cabe otra que decir que la satisfacción es máxima. Vuelvo a lo del principio. No hace ni 48 horas que se ha ganado una Copa de Europa. La segunda en tres años. ¿Puede alguien con un mínimo de apego por el Madrid no estar satisfecho? Me acelero un poco. En tono poco amistoso, hago ver a la técnico encargada de recoger mis impresiones que ya me gustaría a mí que el Liverpool hubiera ganado una Copa de Europa dos días antes.

La entrevista va finalizando pero antes tengo que poner una nota más. La de Zidane. Aquí ya me veo superado. Cuando llegó al banquillo a mitad de temporada, pensé que era un desastre. Cuando metió a Casemiro en el once por detrás de Modric y Kroos, pensé que lo mismo sabía lo que estaba haciendo. Acabado el curso futbolístico y con la consecución de la undécima, necesito más tiempo para darle una calificación. No puedo hacerlo ahora. Seguramente ellos, Florentino y sus directivos, la cúpula como dicen los expertos, sí puedan. Una vez que tabulen las encuestas. Y lo mismo hasta concluyen algo. Mientras tanto, yo saco otra conclusión. O mejor dicho, constato lo que ya sabía. Que viven en el cortoplacismo. Y mira, puede no gustarme nada y que sea algo que no quiero para mí, pero lo cierto es que no les va mal así. Con lo cual, adelante. Lo mismo se la pegan en el futuro pero por ahora, han vuelto a ganar. Eso sí, que se ahorren las llamadas. O que inquieran con más inteligencia. Por favor. Al menos para la próxima.

Contacto: juan.liverpool@gmail.com

6 Comments

  1. Pulli

    1 de junio de 2016 a las 1:28 am

    Brutal

  2. Davies

    1 de junio de 2016 a las 2:55 pm

    Si eres del Liverpool y solo del Liverpool… ¿por qué eres socio del Real Madrid? No sería mejor darte de baja y así ahorrarte este tipos de situaciones que das a entender que ni te va ni te viene…

    Estoy de acuerdo en que es demasiado pronto para que hagan una encuesta sobre el equipo y la gente responderá que todo bien y genial, cuando no ha sido así a lo largo de la temporada.

  3. Guillermo Alexander Aguilar Perera

    2 de junio de 2016 a las 2:27 am

    Definitivamente no entiendo la razón del artículo. No guarda lógica alguna ser socio de un club que le es indiferente. Un verdadero aficionado se interesa por su club y responderá,si así lo desea, con sinceridad y criticará aquello que lo amerite.

  4. tubilando

    2 de junio de 2016 a las 11:59 pm

    Lo fundamental del artículo no es que Juan Moran sea aficionado o no al R.Madrid, sino los volantazos en la dirección que da la directiva del club. Al final, ha sonado la flauta y, con bastante de fortuna ha ganado la Liga de Campeones, que inextremis salva al club de otro fracaso.

  5. Save

    3 de junio de 2016 a las 5:09 pm

    ¿Un aficionado del Pool siente indiferencia ante la Juve?

  6. @CarlosPerezESP

    15 de junio de 2016 a las 5:19 am

    A los que dicen lo de ser socios, yo entiendo a Juan Morán. Yo soy de Murcia y allí fui abonado, y aficionado, al Real Murcia. Con 18 años me fui a Pamplona a estudiar, y claro, había que ver fútbol. Me saqué el abono a los tres días de llegar a la capital navarra. Mi primer partido fue un Osasuna B – ¿Alavés? (no recuerdo el rival). Y el primero del 1er equipo fue un Osasuna – Real Sociedad (3-1). Yo ese día era socio de Osasuna pero no aficionado. Un par de partidos después, me convertí definitivamente a la causa osasunista. Han pasado seis años desde aquel Osasuna-Real Sociedad y sigo siendo osasunista. Si me preguntan, yo soy del Real Murcia y de Osasuna. Me fliparon esos 4 años en El Sadar.

    Yo quería ver fútbol cada 15 días, y por tanto, me saqué el abono. Y al final, me hice aficionado. Pero podría haberme marchado de Pamplona cuatro años después sin sentir nada por el equipo. Llevo unos 15 meses en Los Ángeles y no soy ni de los Kings (no sigo hockey), ni de los Clippers-Lakers (no me termino de decidir por ninguno), pero sí me considero hincha de los Dodgers.

    Así que a mí no me parece nada raro lo del amigo Juan.

    Saludos!