La increíble vida de Don Patricio

Don Patricio

“Papá, ¿Y este busto de quien es?”

“No sé, no tengo ni idea….¡pero mira allí una camiseta de Messi!”

Ese busto es el busto de Patrick Joseph O’Connell. Probablemente a ninguno de vosotros os diga nada tampoco. Pero si prestáis unos minutos, probablemente jamás olvidaréis su nombre.

Patrick O'Connell

“Don Patricio”, como así era conocido en España, nació en Dublín allá por el año 1887 en el seno de una familia de origen humilde que residía en el Mable Steet dublinés. Tras formar parte de varios conjuntos juveniles, firma su primer contrato profesional con el Belfast Celtic en 1909. Sus buenas actuaciones hicieron que el Sheffield Wednesday tírase de talonario para ficharle junto a su compañero Peter Warren por 50 libras. Ni más ni menos. Tras firmar posteriormente por el Hull City, llegó su debut con su selección, Irlanda, en el torneo británico que enfrentaba a Inglaterra, Gales, Escocia y la propia Irlanda. Con 27 años, en un partido frente a Escocia, O’Connell choca con un escocés y se fractura el brazo. Estamos en 1914, y no existen cambios. Para más inri, minutos antes un compañero de selección irlandesa ha abandonado el terreno de juego. O’Connell pide volver al terreno, sujetándose el brazo como puede para contribuir al milagroso empate con Escocia. Aquel encuentro se llamó “El partido de los nueve hombres y medio”. Y fue fundamental para relanzar su carrera y que el Manchester United pagase 1.000 libras por su fichaje.

Tres meses después estalló la I Guerra Mundial. Hecho importante para entender lo que sucedió un 2 de Abril de 1915 en un partido que enfrentaba a Manchester United y Liverpool. En los instantes previos al comienzo del partido, jugadores de ambos equipos aprovecharon el 7 a 1 que se pagaba por un 2-0 en las apuestas para amañar el resultado. Y lo hicieron, pasando a la historia del fútbol británico como “The fixed match”. Ocho jugadores fueron sancionados tras aquel triste suceso. El bueno de O’Connell, indemne, ya que con 1-0 en el marcador lanzó un penalty….al corner. A los pocos meses se vio obligado a abandonar el United para irse al frente a combatir. Al fin y al cabo, si había logrado combatir con los escoceses años antes con un brazo en cabestrillo, ¿Que no iba lograr Patrick peleando contra los alemanes con sus dos brazos en condiciones?

Patrick O'Connell

Tras la guerra, finalizó su carrera como futbolista jugando en el Dumbarton escocés y en el Ashington inglés, club al que también entrenó. Por entonces, el bueno de Patrick había dejado el fútbol de lado para centrarse en su trabajo en la factoría de Ford, con el que obtenía los suficientes ingresos para dar de comer a su mujer y cuatro hijos. Faltaban aún muchos años para que Azúcar Moreno triunfasen con su “Solo se vive una vez”, pero el bueno de Patrick decidió, a sus 35 años, con trabajo fijo y una familia numerosa, abandonarlo absolutamente todo y viajar a Santander para entrenar al Racing tomando el relevo del mítico Mr. Pentland. Había nacido para el fútbol, y en Santander triunfó clasificando al Racing para el primer campeonato liguero en 1928 gracias a sus innovadores sistemas de preparación física. Siete años en Santander dieron para mucho en lo futbolístico y también en lo personal, ya que allí conoció a Ellen, institutriz de los hijos del rey Alfonso XIII, que veraneaba en el Palacio de la Magdalena, con quien contrajo matrimonio.

Del Racing se fue al Real Oviedo, y de allí a Sevilla. Lógicamente, su apodo de “Don Patricio” nació en Sevilla, cómo no. Era 1932, y desde su domicilio en la calle Progreso número 29 comenzó su nueva vida junto a Ellen y el Real Betis. En tres años llevó al conjunto verdiblanco a las puertas de su primer campeonato de Liga. Era la última jornada de la Liga 1934/35, y un triunfo bastaba al equipo hispalense para hacer historia. El partido se disputaba…..en Santander. Aprovechando sus contactos, Patrick decidió sondear  a su ex-equipo para que aflojasen el ritmo durante el crucial encuentro. Pero el presidente del Racing, madridista confeso, había ofrecido una prima de 1.000 pesetas a sus jugadores por ganar al Real Betis. Se desconoce como motivó a sus hombres, pero el Real Betis venció por 0-5 y se alzó con el título de Liga para regocijo de los miles de sevillanos que aquel sábado se echaron a las calles de la Feria de Abril.

Patrick O'Connell

Aquel éxito le abrió las puertas del Barcelona de par en par, pero nuevamente la guerra se interpuso en su camino. Militante republicano, corría el mes de Agosto de 1936 cuando un telegrama enviado a su retiro vacacional irlandés le informó del arresto y fusilamiento en Guadarrama del presidente del Barcelona, Josep Sunyol. En el telegrama, los dirigentes del Barça aceptaban que O’Connell, dada la situación bélica, no regresase. Pero regresó. Y se llevó al equipo a México de gira consciente del peligro que corrían sus jugadores de quedarse en España. De aquella gira solo volvieron cuatro jugadores tras la guerra, mientras que a él le hicieron ver que de volver, corría un grave peligro al haberse manifestado políticamente exiliándose. Pero volvió de nuevo.

Era el año 1940, y su Betis estaba en Segunda. Los años de gloria habían acabado y la guerra sesgó la historia de un equipo legendario. Tras dos temporadas, se proclamó campeón de Segunda. Podía haber renovado su contrato, pero no lo hizo. ¿Que podía hacer una persona con su vida cervantina?. Está claro. Fichar por el Sevilla, que estaba en Segunda División. Lo ascendió. Continuó tres años más en el Sevilla hasta que, en 1947 regresa a Santander para entrenar a un Racing que deambulaba por Tercera División. Patrick lo hizo campeón y lo devolvió a Segunda, para después abandonar los banquillos y volver a Sevilla.

Durante todos estos años que pasó en la península, Patrick continuó mandando giros postales con dinero a sus hijos en Irlanda. Un 12 de Junio de 1949, aprovechando el partido internacional Irlanda – España, su hijo Daniel contacta con el seleccionador nacional Guillermo Eizaguirre en el hotel. Este, sevillano de nacimiento, le consigue el contacto de su padre, y decide emprender el viaje a Sevilla para volver a ver a su padre tras más de 20 años. El reencuentro tiene lugar en el parque de Maria Luisa. Cabe esperar un encuentro sentimental al más puro “El diario de Patricia“. Pero no. Al volver a ver a su hijo, Don Patricio lanza una frase que resume su vida: “¿Qué tal el Manchester United?”.

“Papá, ¿Cómo es España?”

“España es como un partido de fútbol en el que los dos equipos intentan comprar al árbitro”

“¿Y Sevilla?”

“Sevilla es un lugar donde la gente vive como si fuera a morir la misma noche”

Arruinado, Patrick vuelve a Inglaterra ya en los años 50, donde vive una temporada con su hermano antes de dar con sus huesos en la calle. En la indigencia, pierde el contacto con sus dos familias, y fallece de neumonía en una habitación de alquiler de una pensión situada frente a Saint Pancras el 27 de Febrero de 1959. Fue enterrado en el cementerio de St Mary’s, en una modesta tumba que el paso de los años ha ido erosionado.

Tumba Patrick

El pasado 30 de Diciembre, miembros del Barcelona y Real Betis, rindieron homenaje a la figura de Patrick O’Connell en un homenaje con el que se buscaba apoyar a la fundación que lleva su nombre.

Don Patricio, genio y figura.

Avilés. 1983. Internacional en 0 ocasiones. Fútbol, barro y rock 'n' roll. No hay nada mas bello que un gol en el minuto 90. Letras, palabras e historias en eibarsestaoequis.blogspot.com.

7 Comments

  1. Miguel

    14 de marzo de 2016 a las 12:35 pm

    Interesantísima historia, y muy bien contada. Por poner alguna pega, en la Primera Guerra Mundial no había nazis contra los que pelear, me temo.

  2. Ivan

    14 de marzo de 2016 a las 5:59 pm

    Error gordisimo

  3. Dichio

    14 de marzo de 2016 a las 8:20 pm

    Error gordísimo que, como es lógico y natural, invalida una historia curiosísima y que probablemente hubieras seguido desconociendo durante el resto de tu vida si no es porque a Diego se le ha ocurrido contártela.

    Un post nuevo para tirar a la basura. Si es que…

  4. Diego González

    14 de marzo de 2016 a las 10:48 pm

    Correcto, disculpas por el error, un pequeño lapsus 😉

  5. Full Norbert

    14 de marzo de 2016 a las 11:21 pm

    Otro que hacía mucho al que no leía. Algo había escuchado, que Don Patricio fue el artífice del único título liguero del Betis lo sabía, porque el año pasado fue el aniversario, pero poco más. Una gran historia, sí señor.

  6. Manuel

    15 de marzo de 2016 a las 11:59 am

    Sé sabe cómo pudo llegar a la situación de terminar viviendo en las frías calles irlandesas tras arruinarse? Me he quedado con esa duda

  7. Fede

    17 de marzo de 2016 a las 9:21 am

    Escribid algo sobre la champions por favor…

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