Ornamento y delito

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Escribió Adolf Loos en su célebre “Ornamento y delito” que “las sinfonías de Beethoven no habrían sido escritas nunca por un hombre que fuera vestido de seda, terciopelos y encajes”. Aún sabiendo que en fútbol de un tiempo a esta parte esas sinfonías las escriben e interpretan precisamente quienes visten de seda y encaje (al teclear la cita, en mi cabeza ha aparecido como respondiendo a una invocación la imagen de Dani Alves antes de dar una rueda de prensa), el sentido de la sentencia, así como del título de su conocido ensayo, puede ser perfectamente aplicable a la polémica en torno a la para algunos excesiva decoración del juego del FC Barcelona. ¿Es punible el ornamento en fútbol? ¿Es poco deportivo? ¿Atenta contra el espíritu del juego?

La respuesta a estas tres preguntas no puede ser otra: no. Y, sin embargo, yo soy de los que de un tiempo a esta parte las más de las veces cuando asiste a un regate imposible dibuja en su rostro una mueca de disgusto. A mi favor diré que nunca me han gustado los malabares. Pero no es aquí una cuestión estética la que determina mi disgusto, sino que entiendo que las florituras son el síntoma de una enfermedad que sufre el fútbol contemporáneo. Los regates megahiperimposibles, así, para mí son al fútbol como los granos en un rostro: no deben preocupar tanto por feos como por lo que pueden indicar sobre la salud del que los luce.

El ornamento es síntoma de decadencia cuando el mismo es innecesario. Y los regates de corte malabaresco en el centro del campo y con partidos sentenciados son precisamente decoración inútil. Tienen su razón de ser en sí mismos y en sí mismos se agotan. Son solamente la expresión de un yo necesitado de adoración, de un aplauso sistemático e ininterrumpido. Escribe Ramón Besa en este artículo, del que comparto casi todo por otra parte, que Neymar es una oda al fútbol. Discrepo: Neymar es una oda a sí mismo.

Hay una diferencia esencial entre un recurso técnico que surge como respuesta creativa a una situación que hay que resolver y un regate innecesario. Los dos pueden ser muy bello, sí, pero el segundo tiene un sentido, mientras el regate innecesario se agota en su misma ejecución. No hay nada más allá, excepto su autor. Con un malabar en el minuto ochenta y ocho de una final sentenciada, el futbolista señala su propia camiseta, busca aplauso para sí mismo. No hay objetivo posterior a ese gesto.

A veces para defender este tipo de juego se apela al concepto de alegría. No me resulta una buena comparación. La alegría no surge y se agota apenas en un instante, como ese tipo de jugadas. Quizá la risa sea una metáfora mejor para definir ese modo de jugar. Una risa estruendosa. Sí, un regate innecesario es una carcajada. Y hay carcajadas inoportunas, vaya si las hay.

Dijo Joey Barton que Neymar es el Justin Bieber del fútbol. Me gusta la frase, sobre todo viniendo de quien proviene. Creo además que le hace justicia. Neymar es el mayor símbolo de un tipo de juego que representa fidedignamente una sociedad y un fútbol en el que la pura estética prima sobre todo lo demás. La sociedad de la apariencia. Neymar es un tuit, una pose en un photocall, unos segundos de Youtube.

El mismo Adolf Loos a quien robo el título de este texto escribió que la falta de ornamentos es un signo de fuerza espiritual. Yo no diría tanto. Pero sí que el exceso de los mismos responde a la necesidad de ostentación de quien cree que sus pies ya no caminan sobre el suelo. También que el gran problema de quien tiene todo es que solamente lo superfluo le satisface.

33 Comments

  1. Ivan

    15 de febrero de 2016 a las 3:52 pm

    Neymar no es Justin Bieber, Neymar tiene talento.

    Y cada vez juega mas utilizando su magia de recurso, el fútbol es un juego, al igual que la música, hecha para hacernos sonreir, y Neymar lo hace.

  2. Migue

    15 de febrero de 2016 a las 4:37 pm

    Personalmente, lo único que no me gusta de esa forma de jugar es la cobardía de refugiarse en el resultado, no es lo mismo la lambretta de Djalminha en un 0-0 contra el Madrid (acabaría en el 1-0), que ese mismo regate en el medio del campo, en el minuto ochenta y pico, ganando 4-0.

    Porque muchos que declaran que juegan siempre igual, no lo demuestran realmente, atreviéndose únicamente en partidos ya muertos, con lo que la acción, por brillante que sea, pierde valor.

    Djalminha te liaba alguna sin importar momento, lugar o rival, Denilson empezaba y terminaba los partidos subido a la bici, Ronaldinho se la colara a Seaman desde 40m en cuartos de un Mundial con 1-1, Bergkamp te inventaba contra Argentina en el 90, Romario y Cantona eran Romario y Cantona siempre; por eso tiene mérito una acción así, porque arriesgas.

    Sin el riesgo, o las consecuencias decisivas de las acciones, éstas pasarán a youtube, pero no a la memoria de los aficionados.

  3. roman brito acosta

    15 de febrero de 2016 a las 5:11 pm

    Cuanto desatino es tus comentarios !! . Elogio a lo homogeneo , requiem al genio . Todos desfilando al mismo paso y peinados todos con raya al mismo lado . Con estas directrices acababas con el futbol en dos temporadas .

  4. Martí

    15 de febrero de 2016 a las 5:25 pm

    Parece que Neymar solo juega a fútbol para salir en Vines. Neymar no es eso aunque se intente y guste generar debate entorno a ello.

    No sé si la compraración con Justin Bieber se ajusta. Quizás mejor con un violinista virtuoso y barroco de primer nivel.

    Hay regates que pueden sobrar, pero también se podría hablar de su regate futbolsalesco en el tercer gol de ayer.

  5. Jaime Iglesias

    15 de febrero de 2016 a las 6:10 pm

    Jugamos en el mismo equipo… Un placer “leeverte” de nuevo.

  6. Vilík Klika

    15 de febrero de 2016 a las 7:43 pm

    Muy bien, ahora resulta que si voy al estadio los jugadores no pueden hacer algo “extra” para hacerme disfrutar… así que si el equipo gana 3-0, apagar y vamonos. He pagado mucho dinero para ver 90 minutos de espectaculo, 90 minutos de los mejores jugadores del mundo… pero no importa. Por favor, que los jugadores no nos diviertan! Que ganen y se vayan… si no, es una falta de respeto.

  7. Kurono

    15 de febrero de 2016 a las 7:46 pm

    Cuéntale sobre esas “faltas de respeto” a Garrincha, Orestes Corbatta, Geroge Best o el legendario Stanley Mattews, tipos que abusaban y ridiculizaban a sus marcadores y en más de alguna ocasión hacían morder el polvo a sus rivales (búscate la foto donde Mattews hizo que el mismísimo Nilton Santos se cayera cual tronco). Famosos los amos y señores de la banda de esa era de irse en velocidad y habilidad de los suyos, hay miles de anécdotas de ellos haciendo regates imposibles y “posturas rockstar” donde ridiculizaban a defensores contrarios.

    ¿Sabes cual es la falta de respeto? La celebración absurda y en plan humillación. Yo tengo entendido por humillante aquella celebración de las cucarachas que hacían los brasileños del Real Madrid de los últimos tiempos de la “Primera Era Galáctica” o bien, la celebración ridícula de Thiago Alcántara por anotar un gol al Rayo Vallecano cuando el Barcelona había perdido la liga en el último año de Guardiola.

    Además, Neymar tiene más fama (la más grave, de piscinero, cosa que no es falsa). Vi que Isco le hizo una “Roulette” a lo Zidane a un jugador del A. de Bilbao, y no leí por ahí a Aduriz diciendo nada.

  8. Kurono

    15 de febrero de 2016 a las 7:53 pm

    Y no, Neymar no es el Justin Bieber del fútbol, por mucho que su estrambótica y hortera imagen sea similar al canadiense; Neymar va más por el camnio de Prince, Michael Jackson o George Boy, cantantes con imágenes rayando en el ridículo pero de indiscutible talento.

  9. alain

    15 de febrero de 2016 a las 8:07 pm

    … de que futbol estas hablando en tu comentario? acaso ves futbol? no vale la pena gastar en palabras para comentar lo que dices… pero te repito, acaso te gusta el futbol??

  10. Ariel

    15 de febrero de 2016 a las 10:23 pm

    Según estas premisas, y llevado al absurdo, el autor es de los que prefieren comer pizzas congeladas que pizzas frescas de un buen restaurante italiano…total, las pizzas congeladas ya hacen la misma función básica que es alimentarnos y el pobre cocinero de restaurante sólo lo hace por postureo.

    Yo cuando veía al Madrid de Zidane, lo veía porque me encantaba verles jugar, me encantó el regate de Redondo ante el Manchester por lo inverosímil, disfruté con el pase de Djalminha ante el Madrid, igual que he disfrutado con cada una de las paradas de Higuita…lo disfruto porque soy incapaz de hacerlo igual o mejor, y si alguien jugando a fútbol me hace un caño o 30 me dará rabia por lo jodidamente bueno que será y lo jodidamente malo que soy ante él.

    Los buenos defensas son buenos defensas porque son capaces de parar las genialidades de los sobresalientes atacantes, no porque lloren cada vez que les regatean sea con caño o lambretta. Si resulta que Neymar o quien sea, es capaz de darse un lujo de hacer una frivolidad con el riesgo de cagarla y quedar en ridículo (sinó, el penalty mal ejecutado entre Pires y Henry), y para colmo lo sale bien…pues bien por él, y el defensa…pues que espavile. Es sólo sinónimo de que al “humillado” le toca trabajo duro, que por algo juegan en la misma categoría, o ahora resultará que habrá que penalizar los sobresaliente?

    Hace poco leí, que en España tendemos a cortar las alas de los que sobresalen con diferentes excusas, que se valora ser más “alguien del montón” que alguien “mejor en lo que sea”, se premia más al mediocre que al sobresaliente. Ahora resultará que jugadores sobresalientes tendrán que jugar “amediocrizados” no sea que los mediocres se lo tomen a burla y deshonor.

    Lo que hay que ver.

  11. Full Norbert

    15 de febrero de 2016 a las 10:31 pm

    Galder, en serio, tras un año y medio sin escribir por aquí, tú vales mucho más que para escribir este texto y lo sabes. Y sabes que quiero que estés por aquí, que la campañita del quédate se la hago a todos, a ti incluído.

    Comparar a Justin Bieber con Neymar es el absurdo total. Justin Bieber es la escoria de la música, es todo prefabricado. Neymar es justo lo contrario: talento, chispa, espontaneidad. Lo que ha hecho Neymar para su oficio y por el bien de su equipo durante los dos meses de ausencia de Leo Messi, sólo eso, no lo hace el señor Bieber ni aunque viva ochenta vidas.

    Hoy día estamos llegando a un punto en que se censura el espectáculo y, sin embargo, se dice que la violencia forma parte del juego y que eso es “fútbol”. Y tu artículo, evidentemente, viene porque no le perdonarás jamás lo que hizo en la final de Copa. Que a los del Athletic os tenemos también muy calados.

  12. perrolokos

    16 de febrero de 2016 a las 12:12 am

    Hombre , yo creo que esta temporada en los dos meses de baja de messi , Neymar tiro del carro y se le vio como un jugador competitivo , por no hablar de que marco casi 40 goles la temporada pasada . Que supiera hacer regates no ha sorprendido a nadie , pero si que había dudas de que si seria un jugador competitivo y constante en el futbol europeo , cosa que ha hecho en este ultimo año y medio . Yo sinceramante pensaba que seria un jugador mas intermitente , aunque los parabolicos avisaban de que no se escondería en Europa ya que en Brasil le daban hasta en el carnet de identidad y que el chico no se escondia .
    Que regatee todo lo que quiera , por cierto que buena parte de estos regates son incluso dentro del area . Lo que tiene que mejorar es evitar los pisninazos que se marca de vez en cuando .

  13. Rober

    16 de febrero de 2016 a las 11:39 am

    Djalminha hacía las mismas cosas que hace ahora Neymar y este debate no existía. Al contrario. Se resaltaba su faceta de artista fantasioso.
    Os estais dejando arrastrar por un tipo de periodismo basura y de salseo que inunda las frecuencias de TDT desde el retorno de cierto ominoso personaje a la primera línea del fútbol español y este artículo es muestra de ello.
    En los deportes profesionales americanos el espectáculo (y la espectacularidad) están bien vistos. De ahí que sus productos, aún con menos seguidores que el soccer, triunfen.

  14. Ramón Flores

    16 de febrero de 2016 a las 11:51 am

    Yo creo que no hay mayor espectáculo que lo que hace Leo Messi, el jugador menos barroco que conozco. Sabe hacerlo todo, pero nunca utiliza sus recursos a menos que sean útiles para generar una ventaja para su equipo. Por eso este debate nunca le salpicará.

  15. mARC

    16 de febrero de 2016 a las 12:15 pm

    @Ramon flores

    Y yo seguiré prefiriendo ver en el campo al mejor ronaldinho que al mejor messi

  16. Ramón Flores

    16 de febrero de 2016 a las 12:43 pm

    @Marc Cuestión de gustos. También el mejor Ronaldinho era un jugador muy concreto. Una pena que sólo durase tres años.

  17. Un lector

    16 de febrero de 2016 a las 1:50 pm

    Yo que esperaba una encendida discusión en los comentarios sobre la Secesión vienesa , el Arts&crafts o los principios del Movimiento Moderno y me encuentro con que se sigue hablando de un triste penalty…

  18. Cristian*

    16 de febrero de 2016 a las 2:13 pm

    Me parece un exceso leer este artículo dedicado a Neymar, que igual te hace la jugada con un 1-1 en el marcador (véase el partido de marras), y por el contrario, alguien como CR7 sea ensalzado cuando demuestra, año tras año, que cuando más fuerte se siente, es cuanto más hundido está el rival: es aquel jugador que en cuanto el rival baja la intensidad, aparece para regalarse el 3-0, el 4-0 y el 18-0. Pero cuando el partido necesita del 1-0, o del 1-1, no hay rastro del astro portugués.

    ¡Ojo!! No pienso poner en duda ahora las virtudes de CR7, porque sería un absurdo, pero sí digo que es a él al primero que censuraron, no por hacer sangre con el 4-0 (cosa más que lícita, incluso buscar el 25-0!!) si no por sus celebraciones efusivas tras precisamente ese 4-0 que significa su segundo y tercer gol.

    Neymar me da, cada día más, la sensación de que “Dinho” ha vuelto, más esbelto, y un tanto más esperpéntico, pero ahí está de nuevo. La famosa Lambretta de Ney no fue en el 4-1, y su regate endiablado en el área fue para poder solventar un 3-1 solamente, en un partido que tras esa acción, empezaba a encaminar el abultado resultado final, pero que en el momento del prodigio, todavía andaba muy lejos el partido de estar encaminado.

    El Barça, con 1-1 en el marcador, salió a velocidad de crucero desde el minuto 1 de la segunda parte, y el espectáculo digno de unos Globe Trotters fue desde ese preciso instante, cuando los pases al primer toque y velocidad endiablada, los intercambios de posiciones en todo el campo, y las florituras, empezaron a hacer acto de presencia. Cuando Messi se inventa un regate al árbitro para perder de vista a su marcador, cuando Messi marca un trallazo tremendo a la escuadra en su segunda falta directa, cuando Neymar hace su lambreta para escapar de sus 2 marcadores y desajusta la defensa celtiña, cuando en un más difícil todavía, Neymar hace un doble quiebro y regatea con autopase dentro del área grande para intentar marcar el 3-1, al que Suárez solo tuvo que asegurar para que entrara mansamente a puerta….. Lo siento, pero el espectáculo no duró 10 minutos, si no 45, con un partido que no estuvo resuelto hasta la consecución del 4-1. Desde ese preciso instante, sólo 2 goles más llegaron, y ninguno fue por florituras innecesarias, si no más bien excelsas jugadas como el desmarque por el centro de la defensa de Iván, que empalma un precioso gol a pase de Suárez, un globo por encima del portero, pero sólo porque el portero, muy mal colocado, permitía que esa fuera la mejor opción para marcar.
    ¿De veras vamos a censurar a Neymar en éste partido???

  19. Borja

    17 de febrero de 2016 a las 10:14 am

    Aquí hay una clave y es la siguiente: ¿la espectacularidad nos gusta solo cuando los protagonistas son los nuestros o también cuando los nuestros son la “víctima”?

  20. Cristian*

    17 de febrero de 2016 a las 11:24 am

    Buen apunte Borja!!

    Yo personalmente critico la actitud de algunos jugadores, no por celebrar (el baile de Ney en su gol, o el jugador que se quita la camiseta), si no por la forma de celebrar (mandar el estadio a callar, o actitudes muy pedantes) que me desagradan, las haga quien las haga. Y con los goles, reconozco un buen gol cuando lo veo. Por ejemplo el primero de CR7 al Athletic el otro día. Si bien celebro más los goles cuando son favorables a mis intereses!! ;-P (Sin acritud).

  21. Sin Balón

    17 de febrero de 2016 a las 2:02 pm

    No entiendo el debate. Cada uno es libre de jugar al fútbol como quiera.

  22. Pulli

    18 de febrero de 2016 a las 2:47 am

    Parece que aquí mucha gente es incapaz de distinguir entre las florituras de Neymar que no van a ningún lado del minuto 80 en adelante ganando 3-0 o 4-0 (y no sus genialidades que acaban en gol); y los pases sin mirar de Laudrup que te ganan un partido, o la magia constante de Ronaldinho desde el minuto 1 con 0-0.

    @Ramon flores
    Y por eso mismo, como bien dices, me encanta Messi por encima de todo, no hace nada que no sea necesario para la consecución de peligro.

  23. Winston Wolf

    18 de febrero de 2016 a las 9:35 am

    @ Rober

    Djalminha hacia un pase lambretta con un 0-0 , le metía un gol a lo Panenka a Casillas con un 0-2 abajo , o le metía un gol a lo Panenka a todo un Milán necesitando un gol (justamente ese) para clasificarse. Neymar tira de esos recursos con el resultado completamente cerrado.

  24. Winston Wolf

    18 de febrero de 2016 a las 9:48 am

    Y eso que a mi, el recurso del penalty me parece increible, cualquier recurso que se salga de la normalidad para mi es digno de aplauso, pero me habeis tocado a Djalma, a mi que soy del Depor, y he pensado que por ahi no, que Djalma es Dios.

  25. Lohan

    18 de febrero de 2016 a las 8:53 pm

    No entiendo cual es la dificultad o asperesa que le encuentran los fanaticos de los equipos derrotados a las celebraciones de gol los jugadores, si uno dijera que son ofensas personales!, pero ni eso,cuando el jugador llega de invitado a un terreno, la aficion contraria a cada jugada de amenaza responde con un abucheo etc, entonces cuando 1 jugador celebra un gol silenciando a la aficion contraria es una ofensa, XD es increible lo que ahi que ver y oir en los comentarios.

  26. titus

    18 de febrero de 2016 a las 11:52 pm

    Creo que dejas en este articulo a Neymar a título de vendedor de humo y creo que a día de hoy es totalmente desacertado porquè es un jugador capaz de ponerse todo un barça a las espaldas cuando es necesario y no en pachangas si no en partidos importantes. Pese a esto sí que Neymar le falta acabar de pulir cositas como cuando hacer un último regate o disparar, algunas conducciones innecesarias con partidos decididos o alguna famosa lambreta, pero esto se aprendre jugando y madurando y Neymar aun es joven para aprender a tomar las mejores decisiones y passar de crack a supercrack.

  27. xtaoth

    19 de febrero de 2016 a las 10:39 am

    @Borja

    Eso es como decir si lo de ganar 4-0 nos gusta cuando es nuestro equipo el que lo hace o cuando lo recibe.

    …o si el resultadismo nos gusta cuando es nuestro equipo el que gana o es el rival.

    …o si la intensidad máxima ‘cholista’ está justificada para los aficionados del equipo que la practica o para el resto.

    Los jugadores se deben a sus aficionados, que son los que pagan al club para que les libere de sus disgustos y, ya de paso, les meta en ‘embolaos’ a los aficionados del rival. Yo, como aficionado del Mallorca, odio la situación de mi club, odio cuando nos meten 4 (ahora ya no ocurre tanto, al menos), pero la culpa se la echo a mis jugadores, que no lo han impedido.

    Creo que el único equipo que conozco que no está contento ni cuanto gana es el Madrid de estos años, en los que sólo no hay debate las dos semanas posteriores a ganar un título. El resto del año, debate, debate y más debate.

  28. Cristian*

    19 de febrero de 2016 a las 12:01 pm

    @ Winston Wolf

    Djaminha y Dinho, eran jugadores que entendían el fútbol de esa manera, hubiera el resultado que hubiera. Pero no fueron criticados, porque no había estas extrañas campañas actuales contra el espectáculo de ese calibre.
    Neymar puede gustarte más o menos, pero esas “locuras” que se marca, las hace con 0-0 y con 4-0, con 2-0 en contra, aún no lo he visto, pero es que éste Barça es muy raro de ver que se muestre con marcadores así. Y un jugador que intenta las mil diabluras desde el minuto 0 de partido, más aún cuando el rival es un rival importante. Y siempre pide que el juego vaya a él, porque se sabe importante, e intenta romper la defensa rival en cada momento.
    Por todo esto, no creo que las acusaciones a Neymar merezcan acusaciones de jugar solo cuando las cosas van bien, porque no son así sus partidos desde que se adaptó al fútbol europeo. Y lo digo de éste modo, porque cuando estaba recién llegado, regaló momentos muy buenos, pero no era regular en rendimiento.
    Si revisionamos sus partidos, algunos de sus regates más fantásticos los veremos en partidos de Champions, en los que el rival no estaba doblegado ni mucho menos, pero algunos quieren vender el humo adecuado para desviar la atención en otros aspectos, y por ello tenemos a día de hoy el debate que tenemos.

    @Lohan;
    Las celebraciones irrespetuosas son aquellas en las que se desprecia a una afición rival, ya sea mandar a callar a la grada (no es de las más graves, pero no ha lugar) o hacerles peinetas a lo Giovanni en un Real Madrid-Barça por allá a finales de los 90. Eso no es aceptable.

  29. Ramón Flores

    19 de febrero de 2016 a las 1:33 pm

    @Cristian, el tema es que somos muchos los que percibimos que Neymar no hace con 0-0 cosas que sí hace con 3-0 o 4-0, y de ahí viene el debate. Es algo que yo personalmente no percibía ni en Ronaldinho ni en Djalminha, por mencionar dos ejemplos que se han descrito aquí.

  30. Jorge Ley

    20 de febrero de 2016 a las 2:30 am

    Es que, Ramón, si ese es el debate no hay debate. Porque hay pruebas, evidencias, que indican que eso no es así. Por no citar a Berizzo, u otro entrenador, diciendo que también lo hacen con 0-0. Otra cosa es si gusta más o menos. Ahí sí que veo la discusión.

  31. Cristian*

    22 de febrero de 2016 a las 1:04 pm

    @ Ramón Flores,

    Será que habremos visto partidos distintos… Pero yo he visto a Neymar intentar las mismas frivolidades con 0-0 en Liga y en Champions, o con 1-0 a favor, que tampoco se haresuelto nada aún. De todos modos, eso ya lo veremos en el futuro cercano, pero vamos, que como el Barça este año suele meter muy rapidito el primer gol, y casi nunca necesita remontar resultados, no será muy fácil de demostrar, al paso que vamos.
    Por el momento, mañana hay un Arsenal-FC Barcelona para estar atentos al partido 😉 Aunque con un rival duro en audiencia, difícil de comprender a nivel televisivo (hablo del duelo Bayern- Juventus- o al revés, que no recuerdo dónde se juega la ida-)

  32. Juanpa

    22 de febrero de 2016 a las 6:44 pm

    No sé donde está el debate la verdad, creo que es perfectamente compatible jugar de forma eficaz al fútbol y ser un maestro de los regates imposibles.

    El regate, como el pase al hueco, como las paredes o como cualquier otro recurso del fútbol es una herramienta más, que bien aplicada consigue crear una ventaja en el equipo que lo ejecuta. Y precisamente, en muchas ocasiones, cuánto más inverosímil es el regate más peligroso se vuelve, porque deja al otro equipo descolocado.

    Como cualquier otro recurso futbolístico se puede acabar abusando de él, pero habría que analizar situación por situación antes de hacer un juicio generalizado. En cualquier caso, calificar a Neymar de “tuit” o “pose” me parece una gran exageración. Nada efímero y superfluo (como un tuit) consigue logros tan evidentes como los de un jugadorazo como Neymar, sólo hay que echar un vistazo a sus estadísticas.

    Su estilo te puede gustar más o menos pero es y será un jugador que marca la diferencia y que cualquier club del mundo querría tenerlo en sus filas.

  33. el gran kanido

    22 de febrero de 2016 a las 10:36 pm

    Al señor Neymar, lo unico que le sobra es el caerse cada vez que lo miras y las miraditas y burlas que hace al contrario. Es un comportamiento de lo que es, un niñato poligonero ignorante e inculto.
    Aparte de esto, el juego es vistoso, bonito y espectacular, ademas de no exento de un cierta eficacia. por lo tanto aprobado, en cuanto a jugador de futbol. Como persona es un petardo, igula que su colega Alves.