El Aston Villa siempre pierde

aston villaEl Aston Villa siempre pierde. Pierde casi desde que se fundó y se convirtieron en uno de los equipos más poderosos. Entonces, en el año 1895, ganaron la Copa y decidieron exponer el trofeo en el escaparte de una tienda de deportes de Birmingham. Desafortunadamente, la noche del 11 de septiembre alguien entró en el comercio y se llevó la preciada joya, valorada en 20 libras (unos 25 euros). Nunca se supo quién fue el autor del robo hasta que en el año 57, cuando volvieron a repetir triunfo en la competición, un criminal se confesó como autor del crimen. De acuerdo con su testimonio, fundió la copa para hacer monedas de media corona. Además, indicó que entró forzando la puerta trasera de la tienda. Dado que el propietario de la misma declaró que, cuando él abrió a la mañana siguiente una vez que había ocurrido todo, se encontró un agujero en el techo, resulta difícil creer la versión del delincuente. Así que todavía hoy sigue siendo un misterio.

Años más tarde, a finales de los 70, en su afán por mejorar sus instalaciones (otro de sus rasgos característicos, las reformas continuas que les llevaron, por ejemplo, a ser los únicos en construir durante la Segunda Guerra Mundial), se embarcaron en un proyecto de remodelación de uno de los fondos, y acabaron desapareciendo 700.000 libras de la caja (un poco menos de 1 millón de euros). La directiva que había encargó un informe a una comisión de investigación, y descubrió el agujero en las cuentas. Sin embargo, nadie hizo caso por cinco meses. Luego, la compañía encargada de la dirección facultativa de las obras entró en liquidación y los aficionados se enfadaron porque no se pudo fichar en condiciones debido a la deuda contraída. Y pese a todo, ganaron la Copa de Europa en el 82.

La victoria europea tuvo como consecuencia otra pérdida. Sucedió una tarde que dos jugadores se fueron a un pub y decidieron llevar la recién conquistada copa con ellos. La idea era que los aficionados pudieran inmortalizarse junto a la preciada pieza, antes de que, supongo, quedara guardada en el museo de la entidad. Mientras dejaban que unos y otros se hicieran las correspondientes fotos, ellos jugaban a los dardos. Al finalizar la partida, aquello que tanto les había costado ganar, ya no estaba. Buscaron por todos lados pero no aparecía. ¿Cómo podía ser que no hubiera rastro de semejante cosa? Ya andaban poniéndose en lo peor cuando sonó el teléfono en la comisaría del centro. Llamaban de la policía de Sheffield. “Tenemos algo que les pertenece”, dijeron. La angustia había terminado. Al igual que con el incidente de 1895, jamás se aclaró qué ocurrió realmente. Lo que sí se sabe es que, en lo que las autoridades recorrían el trayecto que va de Birmingham a Sheffield, los agentes que custodiaban el valioso objeto, se echaron un partido de fútbol en el aparcamiento de sus dependencias con el premio para el ganador del duelo, de levantar por las orejas una copa de Europa de verdad. Como los clientes del bar, los policías se tomaron las instantáneas de turno, en este caso con la cámara que utilizaban para fotografiar crímenes y accidentes.

No me consta que desde el último episodio comentado, el Aston Villa haya perdido nada más. Si acaso, la liga del 93, la primera que gana el United de Ferguson. Estuvieron ahí, peleando hasta las últimas jornadas. Pero estaba claro que no iban a ganar. Igual que con la final de Copa ante el Arsenal en 2015. No cuenta. Lo que sí cuenta es el paso a Segunda, algo que con toda seguridad se producirá en los próximos meses. Salir de la élite futbolística después de tanto tiempo va a suponer un trauma para muchos. Y sin embargo, no debería. A fin de cuentas, un descenso no es más que perder la categoría. Y ya se sabe que el Aston Villa siempre pierde.

Email: juan.moran.alvarez@gmail.com

4 Comments

  1. Natxo

    12 de febrero de 2016 a las 12:33 am

    Excelente artículo. The Holte End tiene una leyenda sobre el gol que les dió la Copa de Europa frente al Bayern. Tengo la suerte de haber estado en el Villa Park y ver un derby contra el West Brom. Tengo la camiseta de Agonlahor y de haber estado en el Holte End. Siempre tendré un pedazo de corazón para mis héroes villanos.

  2. Alex

    12 de febrero de 2016 a las 5:06 pm

    Up the Villa! Long live Holte End.

  3. Sin Balón

    13 de febrero de 2016 a las 10:56 am

    Es una pena ver al Aston Villa en esta situación, son uno de los clubes emblemáticos de la Premier, con sus más y sus menos siempre han estado allí y al final uno les acaba cogiendo cariño. Veremos cuando vuelven.

  4. Kurono

    15 de febrero de 2016 a las 1:27 am

    Curiosa anécdota. El A. Villa de inicios de los 80’s fue un poco como el Hellas Verona en Italia, un equipo improbable que ganó una Liga cuando nadie daba nada por ellos. Sorprendió su victoria en la Copa de Europa al año siguiente, pero eso fue el principio del fin, ya que dieron tumbos y descendieron en 1987. Desde su vuelta, pocas alegrías, aunque ahora el descenso es nuevamente palpable.