Olvidado e inolvidable

tamudooEra octubre de 2007 y, con una plaga de lesiones en ataque, España se jugaba en Dinamarca gran parte de sus opciones de estar en la siguiente Eurocopa. “Jugará Tamudo”, se leía y decía en la previa casi con miedo; como si, en vez de un contrastado delantero, Luis fuera a poner a un crustáceo bivalvo o a su amigo el sexador de pollos japonés. Pero, y aunque decirlo ahora pueda parecer fácil y oportunista, quizá incluso mentira (juro que no lo es), a mí la presencia del periquito sólo me transmitía confianza y seguridad. Era el partido perfecto para él: le tocaba liderar la ofensiva de un equipo en problemas, en un escenario a priori muy desfavorable y contra un rival que se nos antojaba gigante. Y eso era justo lo que el de Santa Coloma llevaba haciendo toda su carrera. A los catorce minutos, Tamudo enchufó de cabeza la primera que tuvo y de pronto todo cambió: con la confianza de verse por delante en el marcador y ante una Dinamarca mucho menos fiera de lo que nos habían pintado, el novedoso centro del campo (Xavi-Cesc-Iniesta) que el Sabio dispuso aquel día comenzó a entrar en calor, y lo demás es historia.

Cuando hoy se habla de Aarhus como el momento cero de la España campeona de todo es para colocar el gol de Sergio Ramos como símbolo anticipatorio de un estilo, despreciando casi todo lo demás que ocurrió antes y durante el partido. Ciertamente aquella combinación interminable fue el perfecto ejemplo de lo que estaba por venir, pero uno no puede evitar sentir que en ese recuerdo algo se nos queda siempre en el tintero. Que algún importante protagonista pasa inmerecidamente de puntillas, convertido en figurante sin texto, por la almibarada recreación que tendemos a hacer de aquella tarde de epifanía.

Que es más o menos lo mismo que pasa con todos los grandes momentos de la carrera de Raúl Tamudo. Su gol de pillo en aquella final de Copa en Mestalla no es tanto un gol del Espanyol como un verso más en la leyenda del Pupas, y su gol más famoso (y celebrado) de los 129 que marcó en Liga como blanquiazul ni fue el mejor ni sirvió para que su equipo ganara un partido clave, y no creo que tenga que aclarar a cuál me refiero. Peajes de la fidelidad a unos colores, los del Espanyol, que impide que su figura goce del reconocimiento que sin duda merecería: eclipsado en su ciudad por un rival ciclópeo, puesto siempre bajo sospecha por la parte más rancia del culé-catalanismo dominante, Tamudo ni siquiera pudo ser, pese a su gran nivel, el mejor delantero español nacido en 1977 y llamado Raúl.

Ratonero, veloz y con carácter, su calidad para definir y su regularidad anotadora (hasta 9 temporadas encadenó marcando al menos 10 goles) eran oro para un club de media tabla como el suyo, que lo recibió dos veces como un regalo caído del cielo: la primera cuando Paco Flores le hizo debutar en el primer equipo y la segunda cuando una misteriosa lesión frustró su traspaso al Rangers. Era el año 2000 y con esa millonaria venta el Espanyol hubiera aliviado su delicada situación económica, pero habría perdido un mito. Mito que, goles aparte, nació precisamente ese día, cuando tuvo que anunciar entre lágrimas que se iba a Escocia contra su voluntad para salvar a su club.

Cosas de la vida, las lágrimas derramadas precisamente en Glasgow varios años después marcarían el inicio de la caída. Tamudo acabó volando del nido perico ya tarde, incluso de mala manera, pero aún le quedaban un puñado de goles por marcar con los que hacerse un hueco en el corazoncito de otras gradas igual de orgullosas de su minoritaria pero irreductible militancia. Tras el milagro de Vallecas, sus últimos años han pasado sin mayor gloria y, como tantos otros, para decir definitivamente adiós ha preferido esperar a que el final de un verano le confirmase que, a los 38 años, por su andén no pasan ya más trenes a los que subirse. Dos copas del Rey y una plata olímpica conforman su palmarés oficial, aunque seguramente sus mayores éxitos no aparecen en ese escueto listado: otros con más distinciones no serán tan recordados.

Palencia, 1984. Nunca llegué a debutar en Primera.

6 Comments

  1. Lonyo

    9 de Septiembre de 2015 a las 12:17 pm

    Ya pensaba que nadie iba a escribir sobre Tamudo en mi web favorita de fútbol, muchas gracias por el detalle.

    Yo también soy perico y a mis amigos siempre les digo que el partido de Dinamarca, que explicas al inicio, lo jugaron 3 jugadores del RCDE, luego ninguno fue a la Eurocopa: Riera, Luis Garcia (a este le tendremos que hacer otro homenaje cuando se retire) y Tamudo.

    En fin, gracias por el artículo. Me gustan mucho los contenidos de esta página y cuando hablan de mi equipo todavía mas 😉

  2. McGovern 2011

    9 de Septiembre de 2015 a las 12:22 pm

    Es una lástima que algunos infravaloren a Raúl Tamudo. Sin lugar a dudas, Tamudo me ha parecido siempre uno de los mejores delanteros de la historia del fútbol español. Creo que nunca se le va a olvidar dentro de la afición del Espanyol.

  3. Kurono

    10 de Septiembre de 2015 a las 12:31 am

    No creo que se infravalore a Tamudo. Se le valora como un buen delantero que marcó una época en el Espatnyol durante una década aprox. Claro, si lo comparamos con otras luminarias de su época, se queda corto en cuanto a títulos: desde la dupla Baraja/Albelda. Santi Cañizares y Ayala; Fran, Valerón y Mauro Silva; Rivaldo, Ronaldinho, Xavi ty Puyol; su homólogo del Real Madrid con Salgado, Roberto Carlos, Helguera y el joven Casillas, Todos los anteriores explotaron o se confirmaron en la mejor época del ‘perico’ y eso borra mucho lustre a su grandísimo

  4. Francisco Marchal

    11 de Septiembre de 2015 a las 4:00 am

    Enorme futbolista y una amenaza constante para el Barça quizás el gran error fue no volar antes del nido ya que en cualquier equipo hubiera despuntado.
    Quizás no en un Madrid o Barcelona pero en un equipo estilo Arsenal se hubiera consagrado.

  5. Josep RCDE

    14 de Septiembre de 2015 a las 12:25 pm

    Muchas gracias por el artículo,

    Tamudo es sin duda uno de los mitos del Espanyol pero además debería serlo también del fútbol catalán, pero claro…..
    No sólo es el jugador catalán que más goles ha marcado en primera si no que es el mejor delantero catalán de la historia ya que no ha habido ningún delantero catalán que haya dado tanto por su equipo como él.
    Quizás Sergio García sea un jugador más completo y de mayor categoría pero sus goles no han significado tanto para sus equipos como los de Tamudo.
    El Espanyol tiene 4 copas del rey y 2 ganadas con él en el campo y ha jugado una de las 2 finales europeas que ha jugado.
    Incluso salvó al Rayo con un gol el último minuto de la liga.
    Creo, sinceramente, que si Tamudo hubiera jugado en el Sevilla, en el Valencia o en el Atlético hubiera sido más veces internacional.

    Muchas gracias por el artículo.

  6. Josep RCDE

    14 de Septiembre de 2015 a las 12:29 pm

    Tamudo es el máximo goleador catalán de la historia pero además me atrevo a decir que es el mejor delantero catalán de la historia, como mínimo reciente.
    Ninún delantero catalán ha dado tanto a su equipo como él, es un mito del Espanyol pero lo debería ser también para todo el fútbol catalán.

    Muchas gracias por el artículo!!!