Un hombre sencillo

iraola adios

El fútbol actual ya no tiene hueco en su primer nivel para Andoni Iraola (Usurbil, Gipuzkoa, 1982). Los años pasan, los kilómetros se acumulan y la respuesta del cuerpo ante una competición cada vez más exigente en lo físico ya no es la de antaño. Su adiós lo decidió él mismo, del mismo modo que decidió que su estado físico (una pubalgia lo tenía seriamente mermado) no le hacía digno de entrar en aquella lista de Vicente del Bosque para la Eurocopa de 2012. Estimó que, en sus condiciones, ya no podía ofrecer al Athletic Club lo mínimo imprescindible para poder seguir formando parte de su plantilla. Siempre anteponiendo el interés del colectivo al suyo propio. Mejor decidir marcharse, por duro que pueda resultar, antes que obligar a aquel al que más quieres a señalarte la puerta de salida, a decirte que ya ha dejado de confiar en ti. Siempre pensando en plural, Andoni.

Dicen que uno juega tal y como es en su vida diaria. Que el fútbol es una expresión más de la personalidad. E Iraola, íntegro, sincero y consecuente consigo mismo, es de aquellos que no saben engañar. Transparente, profesional y comprometido. Por eso prefiere dejarlo cuando muchos aún consideramos que todavía podría resultar útil al equipo, porque sólo Andoni sabe realmente cómo está Iraola y nadie mejor que él para tomar una decisión de tal calibre. Decidir continuar en el Athletic sería engañarse a sí mismo, primero, y a todo lo que el club de su vida representa, después.

Su marcha, tras toda una vida como rojiblanco, duele especialmente en el Botxo. Como dolió la de Julen, o como dolerá la de Carlos Gurpegui. Porque en Bilbao no somos de idolatrar egos excesivos ni de admirar una colección de Audis ronroneando en rotondas. Tampoco de ensalzar actuaciones para la galería. Somos más de andar por casa. De destacar lo cotidiano y todo aquello que hace que el Athletic nos resulte tan cercano y real, que nos haga creer que sigue siendo ‘nuestro’ Athletic. En un fútbol mediatizado en exceso en el que la distancia entre el césped y los aficionados es sideral y con tendencia a seguir aumentando, Andoni, tímido y discreto, ha sido uno de esos futbolistas empeñados en comportarse de manera normal. En demostrarnos a todos que no hace falta estar por encima del bien y del mal para ser un futbolista de primer nivel. Por eso idolatramos en Bilbao a Andoni Iraola. Por eso ayer le despedimos con honores, pero sin ruido mediático. Ensimismados ante la sencillez de un chaval que podría ser nuestro vecino, nuestro primo o nuestro antiguo compañero de instituto. Porque puede ser que Andoni tuviera razón y el fútbol actual ya no tenga hueco para un futbolista como él.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

5 Comments

  1. Asier

    25 de mayo de 2015 a las 12:44 am

    Nuestro Philipp Lahm, por inteligencia, elegancia, técnica y liderazgo tranquilo. Se va Andoni y me acuerdo de las innumerables combinaciones en la derecha con Susaeta como mejor socio, de las ruedas de prensa que todos firmaríamos, de la sensibilidad de su bota para enroscar balones de las cabezas de Urzaiz, Llorente y su gran amigo Aduriz, de la jugada contra el Manchester (imperfecta en su final, cuadrando perfectamente en aquella imperfecta temporada), de su motor diésel de 40-50 partidos/año, de su elegante manejo de pelota… Y ahora recordaré también su insistencia en que Aduriz lanzara el penalty que necesitábamos transformar en gol, su exquisita definición en su último gol y su sonrisa cuando se subió a la grada para contar con nosotros “Txoria txori”. Además de reconocer su trayectoria, de aplaudirlo e idolatrarlo, tengo el deseo de que a Iraola le vaya bien en su vida, porque creo que es un tío que se merece toda la felicidad del mundo. Así ha conseguido hacerse querer y calar entre la afición.

  2. Kurono

    25 de mayo de 2015 a las 12:48 am

    Interesante sobre el adiós de Iraola. Mejor irse ahora, con la sensación que aun puedes dar “algo más”, con la final de Copa (y Europa) asegurada, con buenas sensaciones; que irte con alguna temporada aciaga, con algún problema, y con la gente con ganas de tirarte la bronca. Adiós a Andoni, creo (al igual que Xavi) que no podría elegir mejor momento.

  3. Ignasi

    26 de mayo de 2015 a las 11:16 am

    Buenísimo el matiz de la distancia entre el aficionado de toda la vida y los jugadores. Yo soy culé y es lo que más noto en el Barça, parecen de otra galaxia. Mi chica es de Pamplona y osasunista, no sabéis cómo me quedé una vez al ver entrar en un bar a Patxi Puñal para tomar un pintxo y un zurito mientras leía el diario (que no deportivo). Ni fotos autoselfie ni autógrafos, un “Aúpa Patxi ostias” es suficiente por parte de los parroquianos del bar.
    Fui al Camp Nou en la despedida de Xavi, y la verdad, creo recordar que es el único jugador del Barça que ha salido por la puerta grande, literalmente. Y Andoni es otro jugador con el que la grada se identifica, ése jugador con el que presumir de decir en cualquier charla futbolera: vivo a tres calles de él.

  4. benji

    27 de mayo de 2015 a las 10:55 am

    Un claro ejemplo de su implicación y profesionalidad es la operación de publagia.

    Cuanto jugadores han ido renqueantes a una cita con la selección (me acuerdo de herrera con los jjoo), para acabar no jugando(o haciendolo a un nivel menor) para operarse nada más comenzar la pretemporada?

    Con esto perjudicaban tanto a la selección (quitandole el puesto a un jugador al 100%), como al club ya que se las recuperaciones suelen ser largas.. eso si, ganan el prestigio (y dinero) que les aporta el estar.

    Pues Andoni decidió ser honesto con el seleccionador y con el Athletic a pesar de que se perjudicó asímismo…

    Grande Andoni, zu bai heredua!!

  5. Kurono

    27 de mayo de 2015 a las 11:15 pm

    Creo que es difícil salir por la puerta grande. A veces te toca salir por la puerta chica, ya sea por mala racha (quedar lejos de la cima, fuera de Europa, eliminatorias duras, etc.) o lesiones. Hay un poco de suerte. Eso sí, lo más lamentable es que te defenestren, abucheado y silbado por el respetable o con el técnico absolutamente fastidiado con tu presencia. Creo que ha habido casos donde hay jugadores símbolo que han salido de una manera muy lamentable (Roy Keane a mi mente). Casillas está haciendo todo lo posible para arruinar su legado (pero ese es otro tema).

    Si miramos la salida de Puyol o Valdés, entre algodones, con el equipo cayéndose a trizas, con un presidente imputado y juzgado, sin ganar ningún título, fue algo triste. Si Puyol hubiera salido del equipo en el 2013, seguramente su imagen estaría más asociada al título. Lo de Valdés, bueno, el siempre fue así, aun ganando un triplete hubiera sido polémico con su salida. Y otro tanto sería la salida de Dani Alves, si se produce ahora, estaría marcada a sangre y fuego con la rueda de prensa tachando a Marca de “basura” y diciendo que “Los Manolos” le producen “vergüenza”.