Hegemonía abierta

atm rm 2014

Hay algo que aquellos que no profesamos especial simpatía por la figura de Diego Pablo Simeone debemos de agradecer al técnico argentino. El Cholo ha recuperado del olvido, y tras catorce años sin incertidumbre con veinticinco partidos consecutivos sin victoria atlética desperdigados por la cuneta, un enfrentamiento antológico, un duelo de poder a poder por la hegemonía en la capital de España. La llegada del exfutbolista colchonero al banquillo del Calderón revitalizó una rivalidad que en los últimos años parecía aletargada por el mucho de unos y el casi nada de los otros, ofreciendo un regalo al aficionado que algunos ya daban por definitivamente perdido en los almanaques.

Tanto es así que con lo que la historia reciente nos ha dejado en la memoria cuesta asimilar que a día de hoy, y si nos ceñimos a los resultados desprendidos de los enfrentamientos directos entre ambos equipos, el presente sea de color rojiblanco, por más que el madridismo acuñara una muesca más en la culata de su revólver en aquella recordada noche lisboeta. Con todo, no fue la de ayer la mejor versión conocida de este Atlético de Simeone. La sensación postpartido deja a un Madrid, si no victorioso, sí vencedor al menos a los puntos y jugando con la bala de la recámara del partido de vuelta entre sus dedos, conocedor de la ligera ventaja que parece haber adquirido en la eliminatoria tras el trabajado empate en el Manzanares.

Una primera mitad con un Madrid superior y autoritario y con su ofensiva empeñada en engrandecer golpe a golpe a Oblak, en la que fue la primera gran noche como colchonero del meta esloveno, dejó cierta sensación de desasosiego en los visitantes. Siendo considerablemente superiores al Atleti por primera vez en lo que llevamos de temporada, una mala noche de sus puntas le había impedido tomar ventaja en el marcador. Cuando pudo, bien neutralizado por la defensa atlética, no lo consiguió. Y eso, unido al bajón físico muy especialmente patente en los recientemente reincorporados Modric y James, pareció dar alas a los rojiblancos. Porque en la segunda mitad la superioridad blanca se fue diluyendo conforme transcurrían los minutos, disipada tras la sangre que brotaba de la ceja de Mandzukic, que envalentonó a los suyos dando al partido el tinte bélico que la grada demandaba, y enredada entre la aleación de fútbol que conforman Arda y Koke cuando ambos tienen a bien asociarse. Simeone acertaba con la entrada de Raúl García e Isco, la primera y celebrada opción de Ancelotti, naufragaba en mitad de la tormenta por incorporarse al choque con un ritmo claramente insuficiente para lo que se venía exigiendo. Y fue en ese momento, con el Atlético afinando hacia su mejor versión y Casillas dando algún motivo para la inquietud, cuando el madridismo empezó a percibir ese empate a cero como una indudable ventaja para el choque de vuelta. http://www.tb-credit.ru/zaimy-online.html

3 Comments

  1. Hornblower

    15 de abril de 2015 a las 3:34 pm

    Como atlético no puedo sino agradecer a Simeone lo que dices, aunque no me agrade su macarrismo…, que lo es!.

    Ayer en el descanso, la sensación era «hemos salido vivos de semejante chaparrón, como los grandes»!.

    La eliminatoria queda muy abierta, y dudo que el Madrid vaya a ser tan superior como lo fue en la 1ª parte de ayer. Un 0-0 es un resultado peligrosísimo para el local en la 2ª parte, y el Aleti no es de los que se vaya a acobardar por el escenario.

    Por cierto, la paliza de la 1ª parte (en mi opinión así fue, aunque ocasiones claras no hubo tantas), que la grada por momentos se quedó tan fría, que con mucho animaban más los madridistas que se habían desplazado…

  2. German

    15 de abril de 2015 a las 3:37 pm

    En mi opinión faltan cosas que decir en este articulo aunque en general esta bien. Para mi le fallaron muchas cosas al atlético pero una clara para mi es Mandzukik(o como se escriba). En un equipo que asfixia arriba al rival sobre todo en los primeros minutos no puede haber un tío que en vez de tirar hacia arriba solo mira hacia atrás, y es punta. Sobre todo el resto del partido : Obli, Oblak, cada día yo te quiero mas.

  3. el gran kan

    15 de abril de 2015 a las 5:11 pm

    Mandzukic, le gusta a Simeone, por la lucha y la garra, pero no es un delantero , ni fino, ni goleador, ni asistente. La verdad para mi, no vale para este proyecto, a ver si el año que viene traen a otro.