Gayà: lateral 3.0

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En una carrera infinita por la banda izquierda de Mestalla Jordi Alba arranca como un cohete. Apenas apoya los pies sobre el césped. Encogiendo los hombros en característico gesto y acoplando la cabeza al tronco como si quisiera ganar esas milésimas que le proporciona la aerodinámica, el lateral de L’Hospitalet llega hasta medio campo y aparece convertido en Juan Bernat. Comparten una complexión física muy similar, algo enjutos y minimizados, de cuerpo compacto, como mandan los cánones que debe ser un carrilero clásico. Bernat, potente y escurridizo como su antecesor, profundiza sobre la línea de banda buscando ese balón largo hasta que la maquinaria financiera alemana decide que el escenario de sus carreras se traslade a Baviera. Y es entonces, al acometer la definitiva arrancada hasta la línea de fondo, cuando la veloz sombra de Bernat se materializa en José Luis Gayà (Pedreguer, Alicante, 1995) para terminar de modelar la versión 3.0, perfeccionada y con mayores prestaciones, del moderno lateral zurdo valencianista. Alguien en Paterna los está clonando. Y con excelentes resultados.

Porque Gayà, aunque se asemeja en sus condiciones, se escapa a las sombras de Alba y Bernat. Asoma su cabeza sobre ellas exhibiendo un compendio de cualidades que le colocan como algo más que un digno sucesor. Debo admitir que cuando comprobé su edad en los primeros compases de su irrupción quedé sorprendido. Juega con el aplomo de un futbolista curtido y con una veteranía impropia de sus diecinueve años, respondiendo con creces a la exigencia que el club le trasladó tras la venta de Bernat al Bayern y aupándose al escalafón de ídolo de Mestalla en apenas unos meses.

Como tantos otros laterales modernos, Gayà dio sus primeras zancadas en posiciones más adelantadas, actuando como extremo. Es natural, primero porque en categorías inferiores y fuera del fútbol-11 el concepto de ‘lateral’ queda algo difuso y segundo porque todos los niños quieren atacar, marcar goles, inventar y no limitarse a aguantar e impedir las evoluciones de su rival. Tal vez sea una de las claves en su formación y en su naturalidad a la hora de desenvolverse en posiciones de vanguardia, como parece ser unánime exigencia en el carrilero contemporáneo. Nadie nace queriendo ser lateral. Pero sí hay quien nace con unas condiciones innatas muy definidas para la posición. Es José Luis Gayà, un fijo para Nuno en la presente temporada y caprichito de los grandes de media Europa, un gran ejemplo. La versión revisada y ampliada del lateral clónico de Paterna. Ese chico de la casa por el que sí vale la pena mojarse.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

2 Comments

  1. brolin

    18 de febrero de 2015 a las 10:03 am

    Supongo que Del Bosque lo tendrá en mente para la próxima convocatoria. Aunque ahora hay varias opciones, alba, bernat y gaya. Curiosamente las tres salidas de Valencia en una posición que en la selección estaba un poco coja, con parches como arbeloa cambiado de banda. Coincido con el autor que por cualidades seguramente sea el mas completo de ellos.

  2. Kurono

    20 de febrero de 2015 a las 9:49 pm

    Yo a Alba nunca le he visto como un lateral competente. Alba de hecho empezó siendo extremo zurdo y Emery lo «reconvirtió» en lateral ante las circunstancias, aunque a mí nunca me ha gustado nada. Gaya en cambio, es mucho más ordenado y conoce los oficios de la defensa.