Último pase

Landon Donovan

Este domingo, a eso de las nueve de la noche (hora peninsular española), Landon Timothy Donovan saltará por última vez a un terreno de juego para disputar un partido oficial. La gran leyenda del soccer contemporáneo no podría haber imaginado un mejor escenario para su despedida definitiva: la final de la Major League Soccer, en casa y ante su público. Un guión ideal, casi hollywoodiense (y no sólo porque el partido se celebre en Los Angeles), que el atacante californiano pretende culminar escribiendo de manera brillante la última página de su largo historial de servicios: el que fuera elegido Mejor Jugador del Mundial sub’17 de Nueva Zelanda 1999 llega a su estación de término con treinta y dos años, edad no precisamente elevada, siendo el jugador con más goles y asistencias tanto en la MLS como en la selección nacional, donde sólo Cobi Jones le supera (por los pelos) en partidos jugados. Pero despedirse con un final feliz no será nada fácil.

En la lucha por su quinto campeonato, LA Galaxy tendrá enfrente a New England Revolution, que busca su primera MLS Cup en su quinta final y en cuya alineación aparece otro jugador con su particular historia de película: Charlie Davies, ese prometedor delantero yanqui que brilló en la Copa Confederaciones de 2009 y que, tras sufrir un gravísimo accidente de tráfico que casi acaba con su vida, se ha reencontrado con su mejor forma en estos play-offs. Gane quien gane, cualquier productor que se acerque a esta final saldría con un buen par de ideas para sus próximos proyectos cinematográficos, aunque quizás sólo podría rodar una: la despedida de Donovan, sea heroica o amarga, ya está siendo grabada a modo de reality por la ESPN.

Su adiós, comunicado oficialmente en agosto pero barruntado desde mayo, cuando Jurgen Klinsmann lo dejó fuera del que hubiera sido su cuarto Mundial absoluto, se ha venido desgranando casi por episodios, en una sucesión de partidos jalonada de hitos varios en la que, por si fuera poco, el delantero californiano ha rayado a un altísimo nivel, desplegando un nivel de juego que apenas había mostrado desde que a finales de 2012 se tomara un par de meses sabáticos para desconectar de las presiones del día a día y reencontrarse consigo mismo. “Tengo que vivir la vida que quiero vivir” fue la simple pero profunda respuesta que Donovan encontró en su retiro espiritual de Camboya, una frase que podría soltar cualquier héroe de Hollywood y que, en su caso, hace referencia a una estabilidad emocional que le ata a su soleada California.

Landon Donovan dice que lo tiene claro, que no quiere sufrir más, que cuando se retire y eche de menos el soccer sólo tendrá que pensar en todos los momentos amargos para no caer en la tentación de volver, pero aún hay quien no termina de creer que este vaya a ser realmente el final de su película. Puede que, efectivamente, no lo sea: no sería el primer taquillazo con secuela. Pero, por si acaso, no nos perderemos este último pase. http://www.tb-credit.ru/zaimy-na-kartu.html

3 Comments

  1. Dr. K

    7 de diciembre de 2014 a las 3:15 pm

    «el que fuera elegido Mejor Jugador del Mundial sub’17 de Nueva Zelanda 1999»

    Esto en realidad no significa mucho. La historia de los Mundiales sub’17 está plagada de Máximos Goleadores y Mejores Jugadores que luego se pasan su vida profesional dando tumbos por equipos de segunda y tercera división. Más apropriado me parecería decir «uno de los pocos Mejores Jugadores de los Mundiales sub`17 que ha llegade a tener éxito al más alto nivel profesional».

  2. Diego

    8 de diciembre de 2014 a las 7:03 pm

    Si EEUU hubiera llamado a donovan posiblemente hubieran ganado el mundial ya que era el factor diferencial que necesitaba el rocoso equipo estadounidense contra belgica, argentina, holanda y alemania. Como argentino, agradezco a su seleccionador que no lo llamase.

  3. Arbeloa Clearwater Revival

    9 de diciembre de 2014 a las 10:57 am

    @Diego

    Hombre, que a mí me encantaba Donovan, pero de ahí a ganar el Mundial…