Desinterés general

camara tv

Primero, la información de servicio: a partir de este mismo sábado, el partido televisado en abierto de cada jornada deja Cuatro y pasa a ser emitido por Energy. La Primera división española aterriza en el cajón de sastre de Mediaset para los contenidos teóricamente masculinos, consistentes en reposiciones ad infinitum de series y docu-realities cuyos capítulos creo que nadie ve nunca comenzar, porque nadie que yo conozca (por muy hombre que sea) pone Energy a propósito para ver algo concreto: Energy es uno de esos canales que sólo aparece en la pantalla cuando una ráfaga de zapping distraído te lleva a los oscuros rincones de la TDT patria. Y eso, claro, si lo tienes sintonizado. Pues ahí se verá (o no) a partir de ahora la que dicen es la mejor liga del mundo, entre “Crónicas carnívoras” y algún “Callejeros” de hace cuatro años, cual trastero abandonado listo para subastar en Brooklyn, Santa Mónica o Fort Worth, Texas. El simbolismo asusta.

Situada la cuestión, habrá que reconocer que la LFP se está saliendo con la suya. Bajo la teoría (en su día acertada) de que el partido en abierto reduce los ingresos televisivos procedentes de los canales de pago, los dirigentes de la Liga llevan luchando contra esta anomalía legislativa desde 1997, cuando el inefable Álvarez Cascos se sacó de la manga aquello del “interés general” para que el populacho tuviera acceso gratuito a su ración semanal de fútbol. La LFP ha intentado siempre negociar con los operadores para reducir la emisión gratuita de los únicos partidos que parecen ser de verdadero interés general en España, los de Real Madrid y Fútbol Club Barcelona, y consiguió por fin su propósito en la temporada 2012/2013.

Primero fueron los dos grandes de nuestra liga; luego, los participantes en competiciones europeas. Todos ellos desaparecieron de la ventana del fútbol liguero en abierto, y desde entonces hemos pasado por laSexta, Marca TV, Cuatro y ahora Energy. Carrerón, oiga. Sobra decir que las audiencias nunca han respondido: esta temporada, las cifras de share rondaban apenas el 5%, por debajo de la media de la cadena, que está en torno a un 7% (Energy se mueve en el 1’5%). El partido en abierto subsiste porque lo dice una ley, pero el partido en abierto no es el que la ley dice que tendría que ser, porque este partido en abierto que tenemos ahora no interesa.

La semana pasada, el amigo Fernando Carreño decía en su recomendable blog “Tirando a dar” de Marca.com que en realidad es el fútbol, como mero deporte, el que no interesa. Suena fuerte, pero tal vez tenga razón: en un país como el nuestro, tratar de generar audiencia con duelos de media tabla para abajo resulta una quimera, y no será porque esos equipos no propongan, en general, un fútbol atractivo. El partido de Primera no engancha al espectador ni los lunes, ni los viernes, ni los sábados: la competencia televisiva en cualquiera de los muchos horarios probados en los últimos tiempos ha fagocitado siempre al presunto deporte rey. Nada que ver, por supuesto, con las millonarias cifras de espectadores de la selección española o la Liga de Campeones, quizás porque permiten ver gratis a esos pocos jugadores y equipos a los que ya sólo se puede ver pagando. El público televisivo no quiere fútbol, sino un fútbol concreto, con ciertos nombres muy determinados que el partido liguero en abierto ya no proporciona.

El siguiente paso en esta hoja de ruta trazada hace un par de temporadas será usar las ridículas cifras de audiencia del partido en abierto para justificar su eliminación. Como quieran. Si toda la liga tiene que ser de pago, que lo sea. El único problema es que ahora la teoría que dio inicio al proceso ya no vale. Si algo ha dejado claro esta deriva de canal en canal es que el enemigo para que los ingresos televisivos aumenten ya no es el partido en abierto, sino la falta de interés del público por el tipo de partidos que se ofrecen hoy en abierto: más o menos, los mismos encuentros que en los lejanos años del pay per view apenas generaban, en una buena tarde, un centenar de pinchazos. No sé si alguna vez tuvieron mejor acogida, pero estos últimos meses han dejado claro que el valor de su demanda se aproxima peligrosamente a cero: son partidos que un abonado puede que vea, pero por los que muy poca gente más decidirá abonarse. Y, sin nuevos abonados (y con la sangría mensual de clientes que ya vienen sufriendo), ¿cuánto más van a poder ofrecer a la Liga las ya muy endeudadas plataformas de pago? Sea lo que sea, no será gracias a este décimo partido.

Además de luchar contra la piratería, abrir embajadas en Oriente Medio y rezar para que la situación económica de las familias españolas mejore, uno piensa que el primer paso para poder ganar más dinero (y no sólo procedente de las teles) debería ser intentar invertir esa tendencia destructiva hacia el desinterés general del público nacional, cuidando al máximo el producto en todos sus aspectos y mejorando su promoción. Y eso es una responsabilidad de cada club a nivel individual pero también, por supuesto, de la LFP como patronal. Por eso, que la Liga BBVA pase a compartir cartel con “Quién da más” o “Veterinario al rescate” no parece la mejor decisión… salvo que los clubes, claro está, hayan llegado a la conclusión de que es inútil intentarlo, de que la única forma que tienen de hacer negocio es aprovecharse al máximo de lo que puedan generar (y quieran compartir) Barça y Madrid y olvidarse de lo demás, porque en España no nos interesa el fútbol. Que a lo mejor es verdad. http://www.tb-credit.ru/our-company.html

6 Comments

  1. Fran

    20 de noviembre de 2014 a las 11:08 am

    La eliminación del partido en abierto supondrá a la larga un perjuicio a la liga, debido a que mucha gente con pocos recursos no se puede permitir ir al bar a ver partidos o suscribirse a plataformas de pago.
    Está desafección al fútbol a la larga producirá menos aficionados y menos practicantes y esto redundara en el nivel de nuestro fútbol ya que una buena parte de los futbolistas profesionales fueron de clase baja en sus principios.

  2. Juampex

    20 de noviembre de 2014 a las 12:31 pm

    Triste el asunto. Y para remate de feria, el anuncio que han hecho en la propia Mediaset diciendo (sic) «Los estabais pidiendo a gritos!» .
    Será un grito de silencio.

    En fin.

  3. Leon

    20 de noviembre de 2014 a las 8:05 pm

    Brillante artículo. Y además se apunta un problema que va a esta frase » El público televisivo no quiere fútbol, sino un fútbol concreto, con ciertos nombres muy determinados que el partido liguero en abierto ya no proporciona.»

    Son demasiados años en los que los medios que cubren el deporte han concentrado su tiempo en dos equipos y su entorno (lo de hoy con las declaraciones de Xabi es un ejemplo más, bochornoso, de prensa antifutbol) y al final se ha conseguido que la gente en general, más allá de los futboleros, solo conoce 10-15 jugadores y a dos equipos.
    El resto lo han matado de inanición y de desatención. Es así.
    Y no será por falta de ejemplos donde se hacen bien las cosas. A cualquiera que le guste el deporte americano y vea la ESPN durante un par de horas, alucinará de la amplísima cobertura que se da a todos los equipos de NFL, NBA, MLB, NHL, NCAA en los distintos deportes… y allí mantienen muchos focos de atención, que es a la larga «mucho mercado».

    Siempre se hacía la pregunta sobre este tema ¿que fue antes el huevo o la gallina? Sobre si se informaba de esos dos equipos porque a la gente le interesaba o si a la gente le interesaba porque solo se infomaba de esos dos equipos.
    Pues ahora lo sabemos. Se han cargado la liga como competición y como negocio. Enhorabuena a los artistas.

  4. Pulli

    20 de noviembre de 2014 a las 11:34 pm

    Aquí no creo que la duda de si fue antes el huevo o la gallina exista, sino que ambos surgieron a la vez. Mientras Barça y Madrid aumentaron sus ingresos televisivos a niveles vergonzosos sobre el resto de los equipos (con el beneplacito de estos, todo hay que decirlo) comenzaba la bipolarización mediática de la liga (la deportiva hacía ya mucho tiempo que la tenían con mayor o menor autoridad) y la LFP en vez de evitarlo, lo fomenta y hasta lo protege por mucho que se vaya a maquillar algo con el nuevo reparto unificado.

    Luego es de locos intentar vender la mejor liga del mundo fuera y dentro del país cuando solo hay dos focos y un cuarto para Madrid, Barcelona y Atlético. Y lo peor de todo es que el imbecil de Tebas se cree que haciendo gili-giras veraniegas por cuatro perras gordas en Estados Unidos, Turquía o Asia de equipos como el Levante, Villareal o Athletic va a lograr generar interés allí por donde van para aumentar los ingresos. ¡JA, JA Y JA!

  5. Full Norbert

    21 de noviembre de 2014 a las 10:51 pm

    Pues tiene razón el artículo y me parece, además, una reflexión muy dura sobre lo que somos. A mí la verdad que lo que más me importa es lo que hagan los grandes (incluyo al Atleti y este año al Valencia y al Sevilla) y este año creo que no he visto ningún partido en abierto entero, cosa que el año pasado sí que hice.
    Y aquí viene mi duda: Se supone que no pueden retransmitir partidos de todos los equipos que se han clasificado para competición europea. ¿Y el Valencia? ¿Tienen prohibido echar partidos de los chés? Porque si el año pasado contaban con dos buenos equipos, uno el Villarreal y, especialmente el Athletic de Bilbao, que es el equipo que más mercado tenia el año pasado para ser retransmitido en abierto y que mejor audiencia podía dar, ¿qué pasa con el Valencia? Porque sí que vería alguno de sus partidos sin dudarlo.
    Por otro lado, me dan pocas o ninguna ganas de ver este tipo de partidos. Ahora bien, si yo estoy en casa haciendo otras tareas, sin duda pongo la radio sea el partido que sea, porque estoy enganchado a la radio y no había nada mejor que escuchar todos los partidos de las 5 de la tarde bien juntitos. Y aunque nos hayan quitado eso, sigo escuchando la radio con frecuencia, independientemente del partido.

  6. Vince

    23 de noviembre de 2014 a las 4:18 pm

    @Leon , el problema,además de cobertura televisiva,es de idiosincrasia española. En USA por ejemplo la gente interioriza tanto su época en la universidad que siguen a el equipo de su «alma mater» siempre y en cualquier deporte,la NCAA es una competición más seguida que la propia NBA por ese altísimo volumen de público. Otro ejemplo claro es Inglaterra,donde la gente apoya al equipo de su barrio/ciudad/zona mientras aquí salvo excepciones,el 80% de la gente va con Real Madrid o Barcelona,relegando al equipo local o propio a un segundo plano. Si cambiara esta concepción y los equipos de mitad de tabla,divisiones inferiores y regionales tuviesen más apoyo otro gallo cantaría,podría ser un modelo equiparable al inglés o al alemán.