El Madrid se iguala al Barça

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En noviembre de 2011 la selección española jugó en Wembley. Por razones que no vienen al caso, yo fui acreditado al encuentro y, ya que estaba, pasé el fin de semana en la capital inglesa. Hizo bueno y paseé mucho. Tanto, que el día del partido no fui andando al estadio pero faltó poco. Y en lo que iba recorriendo las calles hubo un detalle que me llamó mucho la atención: cruzarme con varios niños que llevaban camisetas del Barça. Hacía poco que, los que entonces eran dirigidos por Pep Guardiola, habían asombrado a medio mundo con una exhibición en la final de la Liga de Campeones precisamente en el mencionado Wembley. Por si alguien hay que no lo recuerda, ganaron 3-1 al Manchester United que entonces dominaba la Premier casi a sus anchas. Aquello fue la continuación de lo de Roma en 2009, cuando se dieron las mismas circunstancias aunque con un resultado algo más corto para los azulgrana (2-0). Estos triunfos marcaron mucho al público de las islas. Casi tanto como lo de Hungría en el 53. Ese 3-6 a Inglaterra, otra vez en Wembley y con Puskas en plan estelar.

Han pasado 3 años desde la visita futbolística de las caminatas y los jóvenes seguidores de Xavi, Iniesta y Messi. 3 años en los que he tenido oportunidad de seguir conociendo Londres y otros rincones de la geografía británica. 3 años en los que no he dejado de ver las equipaciones de los, como se les conoce aquí, maestros del pase. Y mientras todo esto ocurría, el Real Madrid era inexistente. Es cierto que mis alumnos de español (visto que ningún medio en España se interesaba por mis servicios como corresponsal, me busqué la vida como profesor) reconocían a Cristiano Ronaldo y sin embargo, Messi era una especie de marciano (todo para practicar las nacionalidades diciendo “Ronaldo es portugués” y “Messi es argentino”). Pero aparte de esto, no había nada más. Hasta lo de Anfield.

Hablaban los tabloides en la previa de esa fecha de cómo Ancelotti había conformado un grupo capaz de recoger el testigo del tiki-taka (sí, también le llaman aquí tiki-taka al pase y la posesión). Las columnas de opinión eran sintomáticas. Cuarenta y cinco minutos bastaron para confirmar que tenían razón. Que el Madrid heredaba el trono del Barça. Después vino la ovación a Ronaldo y el reconocimiento de un público entendido que se preguntaba si alguna vez les habían dado una lección de juego semejante. Alguno se acordó del Barça de Rexach que ganó en noviembre de 2001 en el mismo escenario por 1-3 (también en una fase de grupos de la Copa de Europa). Pero se concluyó que lo de esa noche no fue tan impresionante. Y eso que Overmars marcó un gol finalizando una jugada de 30 toques (ver vídeo aquí) y que Fowler, en un alarde de ingenio, le dijo a Frank de Boer si les podían dejar un rato la pelota para jugar ellos también un rato.

A la mañana siguiente al chorreo que imaginó Boluda y que se produjo un lustro más tarde ya no había dudas. El Madrid era desde ese momento y hasta nuevo aviso, el modelo a imitar. Por tanto, lo único que falta ahora es ver a los más pequeños vistiendo orgullosos sus camisetas de Ronaldo, Benzema y Bale en, pongamos por caso, un pueblo perdido del norte de Gales. Y con esto, el Madrid se habrá igualado al Barça.

Email: juan.moran.alvarez@gmail.com

9 Comments

  1. Dr. K

    3 de noviembre de 2014 a las 2:07 pm

    No estamos yendo un poco rápido? Hace poco más de un mes, cuando la Real Sociedad les cascó cuatro, el Real Madrid era un equipo sin pies ni cabeza que no jugaba a nada. De repente hacen un puñado de partidos magistrales y ya los ponemos entre los mejores equipos de todos los tiempos. Estoy seguro de que dentro de unas semanas perderán después de hacer un partido mediocre y todo será porque Pepe está viejo, James es un timo, Benzema es un pechofrio, y hay que gastarse una porrada de millones en fichar a Reus/Pogba/Oliver Aton inmediatamente o la temporada se va por el desagüe.

    Nadie va a negar que este Real Madrid es un gran equipo. Lo que no me parece adecuado es subirlo al Olimpo tan pronto. Si llega a tener una dominancia como la que tuvo el Barcelona de Guardiola o el Milán de Sacchi y Capello, entoncés sí, pero todavía quedan un par de temporadas hasta que lleguemos a ese punto

  2. Cuco

    3 de noviembre de 2014 a las 3:50 pm

    Dr.K , yo también opino que es demasiado pronto. Veremos también que tal va la cuesta de enero.
    Fíjate que el éxito de la temporada pasada fue por la galopada de Bale y el cabezazo de Ramos en el 93. Si no hubieran ocurrido ninguna de esas dos jugadas, hubiera pasado de gran éxito a rotundo fracaso. No hay medida en el fútbol de hoy.
    El Barcelona, por muy mal que pinten que estén, tiene bastante bien aprendidas unas mecánicas de juego que le permiten ser bastante regular en liga, que es lo que importa al final de temporada.

  3. Juan Moran

    3 de noviembre de 2014 a las 5:23 pm

    Cuco y Dr.K,

    Estoy de acuerdo con vosotros. Es pronto para sacar conclusiones. Lo único que se puede dar por seguro es precisamente lo que intento contar en el texto. Que el Madrid ha tenido el reconocimiento que hasta ahora sólo tenía el Barça. Todo por el partido de Anfield. Los ingleses son así. No me lo invento. Les encantan estas historias. Y daba igual que el Madrid ya hubiese jugado bien antes. Necesitaba hacerlo delante de ellos. Como hizo el Barça en la final de Wembley.

    Por lo demás, dejemos que la temporada termine o, como dice Dr. K, que los de Ancelotti firmen varios ejercicios a este nivel para subirlo al Olimpo.

  4. Full Norbert

    3 de noviembre de 2014 a las 10:28 pm

    No te niego el texto Juan, ya que tú estás allí y yo no y, evidentemente, no te lo vas a inventar. Pero llevo dos días escuchando comparaciones entre este Madrid y el Barça de Guardiola y, la verdad, me parece un insulto a la inteligencia, más que nada porque unos todavía no han hecho nada y los otros lo hicieron todo. Sólo el paso del tiempo dirá lo que lleguen a ser, ahora no, que estamos en Noviembre. Y en Noviembre no se ganan títulos.

  5. Gustavo

    4 de noviembre de 2014 a las 4:09 am

    No al Barca, al Milán del 2007, que también jugaba muy bien al toque y a las transiciones rápidas en ataque. Por cierto, al Milán también lo dirigía el mismo señor.

  6. rodericus

    4 de noviembre de 2014 a las 11:24 am

    El RM para quitarle el trono al FCB tendria que haber ganado el torneo de mayor regularidad, la liga nacional. Y ese honor correspondio a otro equipo que sinceramente, parece que no existiese.

    Como bien dice un companhero, hace unas semanas se hablaba de crisis en el RM. Ahora se habla del mejor RM de la historia. Me suena mas a efecto del marketing habitual de nuestra liga de dos que a una realidad. No se puede equiparar el RM con el FCB de Guardiola por media docena de partidos. Tal vez pueda llegar a ese nivel pero a dia de hoy le falta conseguir bastante.

  7. Juan Moran

    4 de noviembre de 2014 a las 2:21 pm

    Full Norbert,

    La idea del texto no es posicionarse en el debate de si el Madrid es mejor que el Barça o al revés. Es simplemente contar que el Madrid ha hecho algo que el Barça ya había hecho: impresionar a los británicos. Le faltaba eso y lo hizo en Anfield. Ahora quiero ver si dentro de unos meses, cuando suba en el ascensor con mi vecino que viene de jugar al fútbol con sus amigos, el tío lleva una camiseta del Barça (como llevaba precisamente ayer) o del Madrid. Apostaría por la del Madrid.

    Por lo demás, igual que dije en el anterior comentario, estoy de acuerdo con todos los apuntes que se han hecho a cuento del post. Estamos en noviembre y queda mucho. Recuerdo el Madrid de Queiroz, que jugaba realmente bien y acabó siendo un desastre.

  8. Jorge

    5 de noviembre de 2014 a las 1:46 pm

    Juan:

    Lo interesante, y bonito, sería que dentro de unos meses tu vecino lleve una camiseta del Atleti 😉

  9. Javi

    3 de enero de 2015 a las 7:46 pm

    Terminado el 2014, el Madrid aparte de ganar 4 títulos incluido la Copa de Europa ha ganado más partidos, perdido menos, marcado más goles y encajado menos que cualquier Barcelona de Guardiola en un año natural.