La FIFA, la UEFA y sus despropósitos

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Supongo que lo que siempre se recordará del Mundial de Brasil, aparte de las prórrogas y lo de guardarse un cambio para sacar a un portero especialista en parar penaltis, será lo del siete a uno de los alemanes en semifinales. No voy a ser yo el que se apunte ahora el tanto de que ya os lo dije y tal (aunque es verdad que con el uno a cero anticipé que iban a caer más de seis en una conversación privada de esas que no valen para nada excepto para lamentarse por no haber metido algo en la casa de apuestas de turno). Pero volviendo a lo perdurable, supongo también que esto del siete a uno se recordará más por lo inesperado del acontecimiento que por lo espectacular del mismo. Igual que el cabezazo de Zidane a Materazzi en 2006 o lo del príncipe kuwaití pidiendo que le anularan un gol a Francia en el 82 (ver vídeo aquí: Francia-Kuwait). Es lo que tienen los imprevistos, que al no tenerlos en la hoja de ruta siempre nos llaman más la atención. Y supongo y ya para terminar con esta introducción, que en esa hoja de ruta estaba lamentablemente el que la FIFA haría alguna de sus tropelías. Por este motivo, otra vez nos olvidaremos de ellas más pronto que tarde. Lo cual no está bien porque, sin entrar a juzgar lo de la sanción a Suárez y demás historias, el no guardar un minuto de silencio por el fallecimiento de Alfredo Di Stéfano (precisamente en ese siete a uno de antes) es una de las mayores barbaridades que yo haya visto en mi vida. Y por eso, porque me pareció tan despreciable el gesto que tuvieron, quiero aprovecharlo ahora para contar otra que suya de hace años que, al ser menos grave, siempre resulta divertido acordarse de ella. Eso sí, no es sólo de la FIFA. Es de la FIFA y de la UEFA. Para que el despropósito sea aún mayor si cabe.

Marzo de 1997. Partido ArsenalLiverpool. En el viejo Highbury. Mediada la segunda parte Mark Wright mete un balón en largo a Robbie Fowler que se queda solo delante de David Seaman y justo cuando le va a regatear, se cae al suelo. El árbitro no duda y pita penalti pero Fowler dice que no ha sido y pide de manera insistente que rectifique su decisión. Seaman mira con cara de no entender nada. Al final es penalti que tira Fowler y para Seaman pero que McAteer, que pasaba por allí, convierte en gol al recoger el rechace (ver vídeo aquí: el penalti de Fowler). Poco después de aquello Fowler recibe una carta del presidente de la FIFA Sepp Blatter que dice:

“Querido Robbie,

Quiero felicitarte por la deportividad que mostraste en el partido entre el Liverpool y el Arsenal. Es es tipo de gesto que ayuda a preservar la integridad del juego.”

Al día siguiente y cuando ya se veía Fowler como un modelo de comportamiento, recibe una multa de la UEFA de más de 1.000 euros por haber enseñado en un partido de la antigua Recopa una camiseta en apoyo a los estibadores del puerto de Liverpool que habían sido despedidos (sí, la camiseta con el logo de Calvin Klein, la de la foto que ilustra el texto, la que le dio el tío de McManaman). Yo me pregunté entonces, ¿es Fowler bueno para el fútbol o no? Todavía hoy no lo tengo claro pero lo que es seguro (y ya lo era cuando ocurrieron los hechos aquí relatados) es que tanto los de la FIFA como los de la UEFA hay muchas veces que no lo son. Y el no respetar a uno de los cuatro grandes fue una muestra más de ello.

Email: juan.moran.alvarez@gmail.com

6 Comments

  1. Arbeloa Clearwater Revival

    22 de julio de 2014 a las 12:56 am

    Lo de Di Stéfano fue, ciertamente, repugnante. FIFA se escudó en que ninguno de los dos equipos lo pidió, lo cual me hace preguntarme si no habría que aumentar la lista de culpables.

    Respecto a la anécdota, y vaya por delante que tanto UEFA como FIFA me parecen dos monopolios mafiosos y corruptos, cada cual en su ámbito de actuación, ¿no habría que considerar que al fin y al cabo se trata de dos organismos diferentes, con criterios diferentes, y que por tanto no es raro que uno sancione algo y el otro elogie otra cosa?

  2. Trifon Diaz Ivanov

    22 de julio de 2014 a las 7:51 am

    Y no se olviden de la Confederacion Sudamericana de Futbol!.
    Las tres grandes mafias del deporte mas querido por la humanidad.

    Donde los jugadores son megaestrellas del meganegocio o son carne de cañon. Donde los jugadores no son simple chavales que trabajan para ganarse el pan. Donde en vez de fomentar valores y lazos culturales como otros deportes se fomenta la polemica, el chimento, la discusion. Donde los jueces son personas de mal criterio, y no figuras respetadas. Donde la necesidad y la ridicula danza de los millones hacen que las camisetas que amamos vean ultrajados(y tapados)sus colores por ajena publicidad. Donde si no es show como en la Liga de Campeones de Europa, es una odisea masoquista, como en las ligas argentinas o brasileras.

    El deporte mas hermoso esta viciado por la dirigencia mas horrible, pero todavia creo, todavia tengo fe.
    Saludos!.

  3. Dr. K

    22 de julio de 2014 a las 10:29 am

    No quiero ser acusado de polemista, pero me parece necesario decir que la FIFA hizo bien en no imponer un minuto de silencio si ninguno de los dos equipos lo había solicitado. Como bien apunta este artículo de opinión que, por serendipia, sale en el New York Times de hoy (http://www.nytimes.com/2014/07/22/opinion/The-Dutch-Mourn-Flight-17s-Victims-in-Their-Own-Sober-Way.html), los gobiernos (y, por extensión, las autoridades deportivas internacionales) no tienen competencia para exigir que todos los miembros de una comunidad hagan luto tras una muerte, de la misma manera que no tienen competencia para imponer una celebración tras una victoria.

    Supongamos que, en la siguiente Eurocopa, el día antes de una hipotética semifinal Francia-Alemania, fallece Gento, el jugador con más Copas de Europa de la historia. Haría bien la UEFA en imponer un minuto de silencio en este caso? Qué tal si se trata de Geoff Hurst, el jugador que llevó a Inglaterra a ganar su único Mundial? Cesare Maldini, que inició la saga Maldini en el Milan? Fernando Cáceres, por complicaciones de los disparos que recibió hace años? En general, quién decide quién se merece un minuto de silencio y quién no?

    También lo podemos mirar por el otro lado. Supongamos que la FIFA decide que la próxima jornada de selecciones, antes de que empiece el partido, las pantallas de todos los estadios deben mostrar el logo de la federación alemana y que los jugadores de todos los equipos deben dedicarle un minuto de aplausos. Después de todo, se trata de un equipo que acaba de ganar su cuarto Mundial de manera brillante y se merece que se le honre como tal. Supongo que muchos aficionados al fútbol dirían que esto es algo excesivo y que la FIFA no tiene competencia para imponer este tipo de celebraciones. Pero si pensamos que la FIFA no tiene esta competencia, por qué debería tener competencia para imponer minutos de silencio?

  4. Dr. K

    22 de julio de 2014 a las 10:34 am

    Lo de Fowler tampoco tiene mucho misterio. Yo me puedo tirar de cabeza al río para salvar a un niño que se está ahogando, y el alcalde del pueblo me puede mandar una carta para felicitarme por mi valor y mi servicio a la comunidad y tal y cual, pero eso no implica que Tráfico que tenga que perdonar la multa que me metió hace dos semanas por aparcar el coche en doble fila.

  5. Kurono

    22 de julio de 2014 a las 4:16 pm

    Hombre Dr. K, lo de la analogía de salvar al niño y las multas de tránsito es buenísima. Ya está estipulado lo de la sanción por mostrar mensajes en la camiseta, sean el motivo que sean, así que no se me hace raro lo de Flower (otra cosa es como acertadamente dice Maradona, los árbitros y comités están más pendientes de que se saquen la camisola y no muestren menasajitos los jugdores, pero los árbitros muchas veces no está para defender al futbolista, y por eso patadas como la de Matuiid a Onazi quedan impunes).

    Ahora bien, no se que tan problemático sea lo de esperar a que los miembros de las selecciones soliciten un minuto de silencio, ya que sin restar méritos, Don Alfredo es muy poco conocido tanto en Alemania como en Brasil; no jugó nunca un Mundial y la única Copa América que ganó, es la lejana edición de 1947, es comprensible que Di Stefano sea muy poco recordado. Otra cosa, si la FIFA decreta el minuto de silencio en ambos partidos de semifinales y aparecen los típicos irrespetuosos de siempre a pitar, a mi me hubiera llenado de vergüenza.

    En España está el caso del Athletic Club que se ha reservado el no secundar la iniciativa de minutos de silencio en muchas ocasiones, ya que considera que tal homenaje sólo debería reservarse en su caso, a gente vinculada a su club. Hay polémica, si. Peor ha sido cuando la propia directiva ha decidido conceder los minutos de silencio y los necios de siempre pitan, quien ha quedado mal ha sido la afición del Athletic. Así que mejor rebajar el nivel de polémica.

  6. Ricardo Sanchez

    22 de julio de 2014 a las 5:48 pm

    A Sepp Blatter lo eligieron justo antes del Mundial de Francia. No estaría de más leerse las biografías de los dirigentes del fútbol. Y si no tienes tiempo, buscar en Google.