El triste devenir pucelano (19º)

Javi-Guerra-Real-Valladolid-

Este Valladolid no tiene nada. Le va a costar un mundo hacer un gol. Se va a Segunda de cabeza‘. Me lo dijo Jesús, amigo de tertulias futboleras y socio del Real Valladolid con la piel curtida por el frío de la grada de Zorrilla. Y me lo dijo antes de empezar la temporada que acabamos de terminar, cuando aún solo se sabía del nuevo Valladolid de Juan Ignacio Martínez por los amistosos de pretemporada y por las pocas sensaciones que se podían extraer a través de la prensa. La confianza, de inicio, era ciertamente escasa. Las peores sospechas no tardarían en confirmarse.

Ya contábamos con que el tránsito tras el adiós de Miroslav Djukic iba a ser duro y con que el panorama que se presentaba ante las escasas incorporaciones a la ya de por sí floja plantilla vallisoletana no hacía presagiar una campaña cómoda. Si a lo delicado de la situación le sumamos que aquellos futbolistas de los que se esperaba más a la hora de pelear por sacar al equipo de la zona baja de la tabla nunca llegaron rendir al nivel esperado y deseado, la resolución de la ecuación es más que evidente. Nunca tuvo el Pucela esa referencia incontestable a la que agarrarse en los peores momentos. Sobrevoló por Zorrilla una permanente sensación de orfandad y de ausencia de liderazgo que ni Óscar, gran artífice de la buena temporada anterior y lesionado durante gran parte de este curso, ni Javi Guerra, ni Fausto Rossi, ni, por supuesto, Patrick Ebert fueron capaces de combatir esas carencias.

Particularmente sangrante fue el caso del alemán. Pronto dejó claro al graderío que no era un futbolista en el que confiar. Conseguido su objetivo de dejarse ver en la banda derecha de Zorrilla, Ebert fue dejándose poco a poco, pasando de ser el jugador referencia que fue hace un año a convertirse en un futbolista perfectamente prescindible y siempre sometido a la cruda dictadura de sus frecuentes lesiones musculares. Su espantada definitiva, en las horas previas del importante partido ante el Villarreal, terminó dando con el alemán en las filas del Spartak de Moscú. Nadie en Valladolid pareció echarlo mucho de menos, pese a que su sustituto Jeffren tampoco es que tuviese un paso muy destacado a orillas del Pisuerga.

Reconocía días atrás el presidente vallisoletano Carlos Suárez, consumado ya el descenso de categoría, que, llegado el momento, no se planteó destituir a JIM porque en el mercado no aparecían opciones para sustituirlo con ciertas garantías. Es decir, admitía de aquella manera que sí se había llegado a plantear prescindir de JIM. Su recta final del campeonato incitaba a ello. Incapaz de revertir una situación viciada, tomando algunas decisiones sorprendentes (sigue coleando la desaparición del meta Mariño de la portería blanquivioleta justo cuando las cosas se ponían tiesas) y con un aire de resignación muy contagioso, habría mucho que exponer sobre su gestión del último mes del campeonato. No es de recibo que un equipo que se juega la vida encaje cuatro goles del ya descendido Betis solo unos días después de haber ganado una inesperada vida extra frente a todo un Real Madrid.

Lo mejor: Es complicado destacar a alguien en el año pucelano. Flojo en defensa y paupérrimo en ataque. Quizá el papel del cedido Mariño en la portería sea, en lo individual, lo más destacable, por encima incluso de los dieciséis goles de Javi Guerra.

Lo peor: La sensación trasmitida por el Valladolid de JIM choca frontalmente con la que transmitía el añorado equipo de Djukic. Gris, espeso, pusilánime, resignado a su suerte… La llegada del central Mitrovic, cedido por el Benfica, no suavizó los problemas defensivos.

Lo que espera: Un futuro incierto y ya sin JIM en el banquillo. Se especula con la posibilidad del retorno de Mendilibar al lugar en el que quizá mejor rendimiento extrajo de un equipo. Sea como fuere, las cosas no serán fáciles. Tres descensos en diez temporadas no son sencillos de soportar y se prevé un descenso radical en el número de abonados. Incertidumbre. http://www.tb-credit.ru/kredit-na-kartu.html

5 Comments

  1. ivan

    23 de mayo de 2014 a las 2:14 pm

    Es curioso, al valladolid le recuerdo al menos tres partidos sublimes esta temporada: 0-3 al rayo en Vallecas, con un Oscar y ebert estelares; un 3-0 al celta en pucela, otra vez Oscar y también Javi guerra de cine; y el 1-0 al Barcelona en pucela, que ese partido no vi pero lo recordaremos todos.
    Con esto quiero decir que el equipo pudo rendir muy por encima de lo que rindió a sabiendas de que no parecía un gran plantel.
    En particular, Oscar ( exceptuando algún partido ) rindió muy debajo de lo esperado y con ello contagioaria al resto del equipo.

  2. Kurono

    23 de mayo de 2014 a las 8:18 pm

    La «muerte» de este equipo fue la remontada del Betis a última hora. Demasiado nerviosismo. Eso sí, aguarle la fiesta a los dos grande no se los quita nadie, pero de poco sirvió para lograr la permanencia.

  3. Quirke

    23 de mayo de 2014 a las 9:47 pm

    Buenas:

    He visto poco al Pucela este año, pero me ha dado la sensación de que jugaba a rachas. De vez en cuando les venía el ataque de inspiración, y a base de empuje llegaban los goles, como el día de la Real en casa, donde estuvo a punto de levantar un 2-0 si Bravo no le hubiera parado un penalty a Ebert, los dos goles en diez minutos de Osorio al Elche, la segunda parte contra el Madrid… Del día del Barça sólo pillé un cacho (mandaba la despedida de O’Driscoll en el Aviva Stadium) y ese día sí jugaron bien.

    Pero no ha sido capaz de ganar un partido en el que le hayan marcado un gol, y tanto empate acaba lastrando. La remontada del Betis fue capital, y el partido contra el Granada, jugándote el todo por el todo, ho-rri-ble. No dio sensación de que se estuvieran jugando nada, los minutos caían como losas, sólo deseabas que acabase la tortura. Joder, si para salvarte tienes que ganar, déjate los huevos y ve a por todas, si ganas, pero no acompañan los resultados, al menos te vas haciendo los deberes (aunque sea a última hora).

  4. tubilando

    26 de mayo de 2014 a las 12:22 am

    Vaya tela, vaya desastre: descenso del R.Valladolid, del CB. Valladolid y del BM. Valladolid (después de 36 años).

  5. Full Norbert

    26 de mayo de 2014 a las 10:41 pm

    @tubilando: Siempre nos quedará el rugby, ahora que hay play- off la final es un Quesos VS Chami (Salvador).