Ni puta idea de fútbol


El fútbol es un milagro que me permite odiar a mis amigos sin que dejen de serlo. Me explico, si habláramos de política, de economía o de la vida en general con la misma vehemencia que la empleada al trabar conversación futbolística, acabaríamos a golpes, mentando madres, deprimidos después, llorando abrazados, volcando sobre el suelo del pub tras digerir el penúltimo chupito. Si hablamos de fútbol, en cambio, la discusión puede alcanzar tonos radicales y confusos, nace un bombardeo de ida y vuelta que no tiene sentido ni falta que hace, cabe en el debate todo y no queda rencilla alguna una vez concluido. Solo, lo único, es la factura de fogueo. Que triunfe un jugador que defiendes acaloradamente en discusiones de borrachos, con argumentos de barra de bar, es una de las victorias más gloriosas que el fútbol puede regalarte.

Por ejemplo. Tengo un amigo del Valencia, algo que me ha parecido siempre súper exótico, y una noche me dijo que Paco Alcácer no le gustaba.

– Pues tiene gol.
– Pero solo eso.

Y me lo dijo como si tener “solo” gol fuera algo malo, para un delantero centro, el tío. Intolerable. Desde entonces fui tirándole puyas de vez en cuando, de viernes en viernes, preparando el terreno cada vez que Alcácer marcaba algún golito. Así, cuando eliminó al Basilea en aquella noche pirotécnica de Mestalla no tardé mucho en tirar de whatsapp. “Solo tiene gol, Alcácer, Vikies. NI PUTA IDEA DE FÚTBOL”.

Porque no hay nada más bonito que decirle a un amigo que no tiene NI PUTA IDEA DE FÚTBOL. Es más, si pasa un día y no lo he pensado siento que me falta algo. Sin rencores, siempre, eso sí. Yo soy ahora muy de Benzema y de Modric, y solo espero que salgan airosos de Lisboa para seguir dando la paliza durante el verano, o al menos hasta que empiece el Mundial en junio. Y como a alguno se le ocurra marcar un gol decisivo no lo quiero ni pensar. Que, por cierto, ser de Benzema y de Modric lo considero muy significativo, lo luzco con orgullo. Quienes somos de Karim y de Luka (yo lo llamo Lukita en realidad, pero es un poco cursi) seguramente somos también de Lost in translation, del slowcore y de Sergio Chacho Rodríguez. Es todo lo mismo, en el fondo, un modo de vida antes que una cuestión técnico-táctica. Actitud, y si no lo entiendes ya lo sabes: NI PUTA IDEA DE FÚTBOL (y tampoco de lo demás).

En fin, también soy de Arbeloa y de Cesc, por diferentes motivos, a menudo solo por provocar, que es con frecuencia el mejor de los motivos, y porque me van los retos. Y es que la vida no es fácil. El otro día mi hija fue a la feria del libro, conoció a Peppa Pig y rompió a llorar, pero yo no sé muy bien aún si lloraba de la emoción de conocer a su ídolo o porque le daba miedo una cerda gigante con traje de fieltro. Las mujeres son complicadas, y la vida no es fácil. Anoche vi la tercera de la saga de Resacón (en las Vegas) y, aunque no he visto la segunda, entendí la trama pese a su indudable complejidad. Quiero decir, la vida no es fácil pero a veces tampoco muy difícil. Ahora no necesito más que a Del Bosque descartando a Cesc de la lista definitiva para tener listo mi argumentario una vez eliminen a España del Mundial (porque no lo va a ganar, y lo sabes). Dónde vais sin Cesc y Arbeloa, por supuesto, os tendré que informar, pues allí donde van a pastar los que NI PUTA IDEA DE FÚTBOL.

foto: fifa.com

“El fútbol es un milagro que le permitió a Europa odiarse sin destruirse”, Paul Auster, según Google.

Castellón, 1983. Escribo en el diario Levante. A veces de fútbol y a veces de música. He publicado un libro. Se llama Infrafútbol.

8 Comments

  1. josef84

    14 de Mayo de 2014 a las 1:25 am

    Soy del Madrid y simpatizante del Hércules (desde hace 3 años tengo la promesa hecha de que en cuanto el Madrid gane la Décima invertiré la jerarquía e iré rebajando la presencia merengue). Mi mejor amigo es del Elche y del Atlético. Me he criado entre primos que iban del forofismo del Elche al fanatismo culé. Imagina.

    Una anécdota. Mayo de 2008. El Madrid le endosa un 4-1 post-pasillo al Barça. 05.00 de la mañana. En el último bar abierto de Murcia, donde se iba a morir. Me uno a un apasionado grupo de desconocidos que jaleaban ¡RAÚL SELECCIÓN!

    Lo dicho: ni puta idea de fútbol.

  2. Full Norbert

    14 de Mayo de 2014 a las 2:17 am

    El Enrique ha vuelto on fire. Y lo que mola endosarle a alguien un no tienes ni puta idea… Con lo de Lost in Translation me has matado, macho. No tienes ni puta idea de cine XD!

  3. Mondongo

    14 de Mayo de 2014 a las 11:48 am

    Ser de Arbeloa pronto se habrá convertido en un auténtico movimiento underground jajaja.

  4. Álvaro Lamela (Memorias de una cinta VHS)

    14 de Mayo de 2014 a las 3:37 pm

    Siempre coincido en todo con Enrique, será nuestra pasiòn orellut o el modo de ver la vida. De acuerdo con todos los jugadores mencionados y con el poder de los futbolistas por descubrir, que los ya descubiertos son más obvios.

    ¡Ni puta idea de fútbol!

  5. juni

    14 de Mayo de 2014 a las 5:07 pm

    Yo ya me estoy dejando las barbas de Arbeloa para poder justificar la más que probable eliminación tempranera de la selección. Sólo me faltan Torres o Cesc de titulares, y que siga confirmándose la teoría de Conchita Wurst

  6. SergioPPO

    14 de Mayo de 2014 a las 9:41 pm

    Como se te echaba de menos Enrique!!! Grande artículo una vez más y cargado de verdad lo de las discusiones de bar de nuestra generación.

    Por cierto, los que hemos jugado muchos partidos de lateral (el q val val y el que no de lateral) somos muy de Arbeloa…. Lo de Cesc ya es otro cantar 😉

    Salud y Rock & Roll

  7. Enrique Ballester

    15 de Mayo de 2014 a las 1:51 am

    Gracias por los comentarios!!

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