El Mundial son cuatro días

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Soy un yonqui de la Copa del Mundo. Mira que trato de no pensar en ello y mira que ya no existe Don Balón, que sacaban siempre en Semana Santa su mítico Extra, pero llevo unos días terribles. La otra noche volví a ver la prórroga del España-Holanda y, joder, no recordaba yo que la exhibición de Iniesta fuera tan catedralicia. La tarde siguiente, dentro de mi plan de convertir a mi hija en un monstruito -Godzillita es un buen nombre mientras avanza el proceso-, estábamos pegando cromos del álbum de Panini y de repente me dijo “Papá, pegamos éste que es muy guapo”. Y era Chicharito.

Hostia, que tiene dos años.

Soy un yonqui de la Copa del Mundo. Ahora mismo, sin más, me ha entrado tanto mono que me he desvelado y ando aquí, pensando que se van a cumplir veinte años de USA’94 -¿Conocías a algún runner entonces?-, y mirando la lista de la selección de Honduras. Soy un yonqui tardío, además, porque sufro consternado después de enterarme hace nada de lo cerca que estuvo Uzbekistán de meterse en Brasil’14, que digo yo que con Uzbekistán en liza los de Panini hubieran mantenido los cromos horizontales que compartían dos futbolistas, ese sutil insulto a los países chungos, que ahora todas las selecciones tienen cromos completos, que ya ves tú qué gracia tiene perder ese vestigio colonial, que así sabíamos de antemano quiénes no iban a ganar nunca.

Soy un yonqui y sobre todo un ansias, ojo, porque luego llega la hora de la verdad y en realidad no es para tanto. Quiero decir, el Mundial son cuatro días. En este caso, exactamente, el jueves 12, el viernes 13, el sábado 14 y el domingo 15 de junio. Esos cuatro días son los mejores del mundo, valga la redundancia, tanto que esa semana voy pedir vacaciones, si me dejan y si no me han echado antes, que entonces a tope, y lo tengo todo planeado. De lunes a miércoles me iré a algún lado con mi mujer, para evitar divorcios. El jueves por la tarde compraré los víveres suficientes para que aguante el BÚNKER -pizzas, cervezas, snacks y bollería industrial, básicamente-, y por la noche recibiré a los primeros amigos -no más de dos o tres, que si no llega el partido y no te enteras-. Bancaremos a Croacia en la inauguración y amaneceremos con la primera resaca para la rutina multipartido. Tres el viernes, CUATRO el sábado -el jodido paraíso- y otros tres el domingo. El sábado además es mi cumpleaños y el regalo lo tengo decidido: que mi mujer y mi hija se vayan a Benicàssim y me dejen tranquilo.

Soy un yonqui de la Copa del Mundo. No madrugo con regularidad desde el Mundial de Japón y Corea. No me preguntes qué comí ayer pero la final del 94 la vi con mi abuela en el pueblo y cené chuletas de cordero y patatas fritas, y nos aburrimos mucho.

Soy un yonqui de la Copa del Mundo y el Mundial dura cuatro días. Y no me contradigo. Ocurre que me consumo rápido. Que nadie me robe un Japón-Costa de Marfil de la primera frase, por Dios bendito, pero luego pasan los días y te vas cansando. No diré más: A VECES NO VEO NI LA FINAL. Porque no es eso, ganar, qué vulgaridad, lo que importa es el camino y la expectativa, como el cortejo más que el acto sexual o el pensar que mañana libras y no trabajas más que el día librado y sin trabajar en sí. El Mundial es ser moderadamente feliz en un cuadradito. Es tan poco, en nuestra burbuja, que a ratos lo parece todo.

foto: fifa.com

Castellón, 1983. Escribo en el diario Levante. A veces de fútbol y a veces de música. He publicado un libro. Se llama Infrafútbol.

12 Comments

  1. Pol87

    8 de mayo de 2014 a las 7:03 am

    Me gusto el articulo.
    Yo tampoco recuerdo que hice ayer mismo, y sin embargo me acuerdo perfectamente de la final del 94, que termine llorando no se cuanto tiempo por que Baggio había fallado el penal, es el primer recuerdo futbolístico que tengo. (y a mi Italia ahora mismo me es totalmente indiferente)

  2. chinochano

    8 de mayo de 2014 a las 7:12 am

    Yo también soy un yonqui del Mundial y de los cromos Panini del Mundial (tengo todos los álbumes desde España 82).

    Esta mañana pensaba que se debe a un “trauma infantil”… Los primeros recuerdos de mi infancia -tenía cinco años- coinciden con ese Mundial de España, en el que el campeonato era nombrado hasta en la sopa. Así que volver a ver el Mundial es volver a esa tierna niñez. Es una pena que este año lo tenga que sufrir a horas intempestivas (desde China los horarios de los partidos van a ser completamente homicidas).

  3. Jesús Marrone

    8 de mayo de 2014 a las 9:22 am

    #YoTambiénSoyUnYonquiDelMundial Intentaré ver todos los partidos que me sean posibles, y tocará dormir poco 😀

  4. j1nka

    8 de mayo de 2014 a las 4:51 pm

    Gran artículo, me ha tenido con la sonrisa en la boca todo el tiempo. Mi primer recuerdo también es el Mundial del 94, el de Arabia Saudí ó Bolivia con cromos horizontales 😀

  5. EL GRAN KANIDO

    8 de mayo de 2014 a las 5:59 pm

    Me habeis hecho sentir condenadamente viejo, mi primer recuerdo es del mundial del 78…huele a chapas, kempes el matador…uff…el del 82 lo tengo bastante mas nitido, Italia , paolo Rossi……y el del 86 siempre me acordare del, la rampa que sufri, de rodillas despues del tercer gol…mi pronostico escrito unos dias antes, en la pared del taller donde hacia de aprendiz…que hacerte de pleno…escribi, Argentina campeona del mundo, VIVA MARADONA…Y no fallo el condenado, que bellos recuerdos.

  6. Josef84

    8 de mayo de 2014 a las 7:01 pm

    Lo bueno de las redes sociales es que se puede compartir todos esos pensamientos al tiempo que ves el partido. Creo que nunca me he reído más con un hastag que con el de #GreciaEsEso. Aunque fuera una Eurocopa.
    Bienvenido, Enrique Ballester.
    Dinos que te quedas para un buen rato. Anda.

  7. Alemania 8-0 Arabia Saudí

    8 de mayo de 2014 a las 7:54 pm

    Puto amo, Enrique. Puto amo.

  8. Tsiantakis

    8 de mayo de 2014 a las 8:04 pm

    Enrique, quédate un rato 😉

  9. tubilando

    9 de mayo de 2014 a las 1:45 am

    Genial, los has clavado. Los cuatro dias que tardaron Camerun, Egipto y Costa Rica en sorprendernos en Italia-90. Da un poco igual que el campeonato no fuera gran cosa, pero esos dias son inolvidables.
    Que decir de Tokoto, Makanaky, Caballo loco Kim Joo Sung, Yapi Yapo…. Conocerlos le cambia la vida a cualquiera. Lastima que a Wanchope lo conociamos de la Premier. O del Japon-Jamaica del 98 (el partido Ja-Ja), quizas el primer partido heavy de la historia de la WC.

  10. Dami Fernández

    5 de junio de 2014 a las 2:39 pm

    Una jodida delicia de artículo. Identificado al 99% me hallo.

  11. Copa Brasil

    5 de junio de 2014 a las 7:58 pm

    Un gran artículo! Echa un vistazo a http://copabrasil2014.com/ donde encontrará todas las últimas noticias de la Copa Mundial y el contenido más interesante para los aficionados al fútbol.

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