Cae Pepe Mel

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No por más o menos esperado deja de resultar sorprendente. En la tarde de ayer se confirmó, después de varias semanas dedicado al funambulismo, que Pepe Mel dejaba de ser el entrenador del Real Betis. Como quiera que uno ni es bético, ni vive en Sevilla, ni conoce la realidad cotidiana del club verdiblanco como sería deseable para forjar una opinión bien formada, lo primero que se tiende a pensar es que la firme convicción de que la anunciada destitución de Mel era un error no era más que una conclusión precipitada y sin fundamento alguno, quizá basada en la simpatía personal que despierta el personaje o en vaya usted a saber qué peregrinas razones.

Quizá por esa inseguridad en mi postura decidí cotejar impresiones con la gente que de verdad vive el día a día del club heliopolitano. La frenética actividad de los foros béticos y de la masa verdiblanca en Twitter iba mayoritariamente en una única e inequívoca dirección: destituir a Pepe Mel era una equivocación. O si no una equivocación, sí al menos una decisión injusta.

Tal vez, y dada la actual situación deportiva del equipo, era necesario un golpe de timón. Un fuerte zarandeo a toda la estructura del club que sacudiera los complejos adquiridos y los vicios instalados en la plantilla. El problema está en que entre el fuego purificador y el descontrolado se levanta una frontera muy difusa. Una ráfaga de viento descontrolada e imprevista podría podría acabar convirtiendo la necesaria quema de rastrojos en un incendio devastador que terminara de arrasar con todo lo bueno que aún presenta este Betis.

A Pepe Mel se lo ha llevado por delante una planificación deportiva deficiente. Es decir, su salida del Betis es consecuencia directa de un error o una dejación de funciones ajena a él. Por eso resulta injusta a ojos del beticismo. Con una plantilla desmembrada y desprovista de la columna vertebral (Adrián, Beñat, Cañas, Pozuelo, Pabón, Campbell… más el lesionado Rubén Castro) que consiguió meter al equipo en Europa hace sólo unos meses, la situación deportiva ha cambiado radicalmente. Seguramente, el salto entre los ausentes y sus sustitutos (Matilla, Xavi Torres, Joan Verdú, Jordi Figueras, Guille Sara…) no sea tan grande como para haber pasado de posiciones europeas a ocupar el farolillo rojo de la clasificación. Pero no se trata tanto de una diferencia de nivel futbolístico individual como de falta de acople entre los engranajes. Sea como fuere, Mel ha terminado cargando con una responsabilidad que, en último extremo, no debía de haber recaído sobre él.

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14 Comments

  1. Bernardo

    3 de diciembre de 2013 a las 12:12 pm

    La verdad es que no se entiende la destitución, viéndolo desde fuera (tampoco soy sevillano ni del Betis).
    Una vez más, se ha cumplido esa norma no escrita de que cuando un entrenador es ratificado en sala de prensa (hace poco Gordillo aseguró la continuidad de Mel), quiere decir que pocos días le quedan en el cargo.
    Saludos.

  2. Yo

    3 de diciembre de 2013 a las 12:39 pm

    Yo sí soy sevillano y del Betis. Y creo que el nivel de la plantilla sí es bastanta bastante bastante inferior. Tanto como para esta el ultimo? quizas no, seguramente no.

    Lo que si es verdad es que al equipo no se le veia muerto, contra el Rayo merecio mas, y ahora con la recuperacion de Ruben y algun fichaje en el mercado de invierno la gente confiaba en poder sacar la cosa adelante. Teniendo en cuenta que ahora llegan Almeria, Osasuna y Valladolid.

    A Mel se le tiene mucho cariño, mucho cariño por ser el entrenador que te saca de segunda (con oliver y lopera en la presidencia), por mantenerte en primera y por llevar a europa a un club en concurso de acreedores que llega de segunda a europa en 3 años… casi sin plantilla.

    Pero ademas de eso Mel era la cara del consejo cuando las cosas iban mal, las explicaciones… y la gente por todo le tenia fe.

    Creo que merecia por lo menos llegar al siguiente partido en casa.

  3. juan

    3 de diciembre de 2013 a las 12:56 pm

    A Pepe Mel se lo ha cargado una directiva ruinosa, que ni se sabe como o por qué gestionan el club de tan nefasta manera.

    No es que la planificación deportiva haya sido un desastre, es que desde los despachos parece que se ha hecho todo lo posible para hundir a este entrenador, que siempre ha hablado muy claro. Con sus razones y sus equivocaciones siempre ha intentado hacer lo mejor para el Betis y creo que eso no se lo puede discutir nadie.

    Respecto al tema de fichajes y demás pues viendo lo que le han traído recuerdo una frase de Rafa Benítez cuando estaba en el Valencia (creo que es suya): «Les pido un sofá y me traen una lámpara». Vamos que el pobre ha hecho lo que podía.

    Al fin y al cabo no hay nada más nefasto que una directiva que impone sus deseos a los de la entidad que representa y se apoltrona en su silla haciendo caso omiso de lo que le diga la gente. Como en el gobierno vaya.

  4. alexnavia7

    3 de diciembre de 2013 a las 3:01 pm

    Como dijo aquel, ¡que error, que imnmenso error! Veremos garrido que tal se le da fuera de villarreal, pero no lo va a hacer mejor de como lo hubiera hecho pepe mel. Sobre todo, porque hay pocos entrenadores capaces de coger a un recien descendido en la ruina y llevarlo a europa en 3 años, por no decir ninguno. Me da que a mel no le va a faltar trabajo de aqui en adelante.

  5. Unhombrec

    3 de diciembre de 2013 a las 4:19 pm

    Pepe Mel está fuera porque la tarea de entrenador se ha convertido en una lotería. En una liga con la mayoría de equipos hechos a base de saldos o retales el rendimiento de una plantillas es puro azar. Excepto para dos o tres plantillas, es una época difícil para los entrenadores, que deben lidiar con plantillas empobrecidas en suerte de liga de la miseria. A Pepe Mel no se lo ha cargado los resultados, se lo ha cargado la LFP.

    Y tal como está la situación, prefiero ser un pobre con identidad que un pobre en llamas.

  6. Kurono

    3 de diciembre de 2013 a las 7:34 pm

    Pues un error si que lo veo. Debería dársele al menos hasta diciembre-enero, traer cedido a algún jugador que apuntale la defensa y darle un poco de paciencia. ¿Cuántos cambios de jugadores sufrió el Betis?

  7. Borja Barba

    3 de diciembre de 2013 a las 7:46 pm

    @ UnhombreC

    «A Pepe Mel no se lo ha cargado los resultados, se lo ha cargado la LFP.»
    Interesantísimo debate el que planteas en esa frase tuya. ¿Ser entrenador hoy en día de un equipo de la teórica clase media de nuestro fútbol es mucho más complejo de lo que lo era hace diez o quince años?

    Si comparamos la plantilla del Betis 2003-04, con la de este Betis 2013/14, al menos a sus jugadores más destacados y relevantes, observamos lo siguiente.

    Betis 2003/04 (dirigido por Víctor Fernández, quedó 9º): Denilson, Ito, Arzu, Joaquín, Juanito, Coque Contreras, Marcos Assunçao, Capi y Rivas.
    Betis 2013/14: Verdú, Rubén Castro, Paulao, Matilla, Guille Sara, Xavi Torres, Jordi Figueras.
    ¿Conclusiones?

    (Vale, quizá el Betis no es el mejor ejemplo…)

  8. Borja Barba

    3 de diciembre de 2013 a las 7:47 pm

    @ Kurono

    Bastantes cambios, porque ha habido bastantes salidas y sobre todo bastantes cedidos que han vuelto a sus equipos de origen.
    Pero el tema no es el número de cambios, sino, creo yo, el peso de estos (Cañas y Beñat como lo más representativo).

  9. Unhombrec

    4 de diciembre de 2013 a las 12:51 am

    @ Borja Barba

    Espanyol 2007 de Valverde: Tamudo, De la Peña, Riera, Luis Garcia, Zabaleta…
    Espanyol 2013 de Aguirre: Sergio, Stuani, Simao, Pizzi, Victor, David Lopez, Hector Moreno…

    Siempre, en todos los equipos, han habido destituciones y periodos de crisis, y un entrenador tenía la misión de sacar rendimiento de «buenas» plantillas (a distintos niveles). Es decir, una destitución era el fruto de una mal desempeño – fuesen por los factores que fuesen – de la labor del entrenador. Un buen entrenador tenía la posibilidad de tener éxito y la capacidad de armar una plantilla y proyecto para unos cuantos años.

    En la actualidad tengo la sensación de que los entrenadores hacen lo que pueden. E incluso desempeñando su labor de forma excelente, se enfrentan a una aletoriedad en el rendimiento que son incapaces de controlar. La liga está muy igualada, en la miseria, y la diferencia entre el que queda por encima del décimo puesto con el que desciende es insignificante. Con plantillas que cambian radicalmente de un año a otro – y siempre mermando calidad – es imposible sentar unas bases de juego y generar un juego eficiente siguiendo la filosofía del entrenador. Y si encima no tienes a alguien que destaque – un crack que te salve papeletas – estas a la merced de vete tu a saber qué.

    Malos tiempos para el entrenador talentoso. Preparémonos para una nueva generación de Caparroses o Garridos y su discurso de «testosterona». Porque no hay otro factor a trabajar.

  10. Kurono

    4 de diciembre de 2013 a las 8:19 am

    De entrada, perder a Beñat es casi la mitad del ataque bético. OBVIO Borja que esto lastra. Como bien dices, la cantidad de salidas podría no ser tan dura si se trata de el clásico jugador llegado a los 40 que ya poco juega, la «eterna promesa», o el jugador que no aporta nada o directamente crea mal ambiente. Fueron muchas piezas clave.

    Este último tema respecto al penoso modelo de la liga, ya es OTRO cantar, pero tampoco creo que sea lo único que afecta. ¿Como fue el Levante de hace un lustro? Recordemos que el Levante es un club más modesto que el Betis, sin una gran masa social y tanto o más arruinado que el Betis. En segunda allá en el 2009, sin ningún centavo y se armó de cedidos, veteranos y lo que aun les quedaba de cantera. Luego de ascender y pasarse las primeras 18 jornadas en el sótano, lograron aceitar la máquina y hacer números que hubieran valido clasificación a competiciones europeas de haber iniciado con buen pie la temporada. Han jugado Europa League hasta los octavos de final y esta temporada sería la cuarta consecutiva en Primera de los levantinos, todo un recórd para ellos.

    La anterior parrafada no es justificativo para las cosas mal hechas en el formato de Liga (y creo que bastante hago en resaltar que así como está la liga, esta condenada a morir), pero si de como trabajar en la adversidad. Tampoco digo que fichen a Caparrós o similares, la plantilla no está configurada para eso. La clave era tenerle paciencia a Mel, supo trabajar con muy poco, ahora ¿quién viene? ¿qué hará? Con Mel las cosas iban mal, pero se podía darle un margen de maniobra porque ya había tenido una batalla dura antes. Viene el técnico nuevo y a jugársela toda a esa baza, una auténtica lotería.

  11. Borja Barba

    4 de diciembre de 2013 a las 9:56 am

    @ UnHombreC

    Yo creo que sí que hay un discurso intermedio. El de los Aguirre, Valverde, Marcelino, Simeone… Sus equipos le echan todo, pero no renuncian a tratar de jugar.

  12. Unhombrec

    4 de diciembre de 2013 a las 12:32 pm

    @ Borja Barba

    Estoy de acuerdo, pero tienen más difícil desarrollar su idea.

  13. Kurono

    4 de diciembre de 2013 a las 7:01 pm

    Unhombrec, por supuesto que es más fácil desarrollar el juego si hay respaldo en una directiva y no están movidos por una supervivencia. Pero ahí está el ejemplo del Levante, que pasó en el sótano media liga 2010-11 y luego perdió solo uno o dos partidos en la segunda mitad. La clave fue la paciencia a JIM. Mel merecía esa paciencia, la misma que tuvieron con Valverde en su momento en el Espanyol o bien con Simeone en el Atlético. No la hay, el Betis puede de nuevo caer.

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