Un león en la UVI

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Son muy pocos los amantes del fútbol que dudan de que el Real Zaragoza se encuentre entre los equipos grandes de España. Un club con seis Copas del Rey en sus vitrinas, una Copa de Ferias (la moderna Europa League) o una Recopa grabada en la memoria de todos gracias al balonazo de Nayim que besó el cielo de París antes de posarse con una parábola imposible en las redes de un joven David Seaman. De aquel entonces queda poco, más bien nada, por el capricho y pésimo hacer en los últimos años de su dueño y máximo mandatario, Agapito Iglesias.

Supondría caer en un error histórico pensar que el Real Zaragoza siempre ha peleado por Ligas, se ha clasificado para Europa o que no ha tenido épocas malas. No es eso. Pero lo que sí se puede demostrar a través de los últimos siete años es que la llegada al accionariado del constructor soriano ha supuesto una debacle absoluta para las cuentas, imagen y situación deportiva de un club al que habitualmente se le relacionaba con notables dosis de señorío y, por qué no decirlo, de buen fútbol. Los Magníficos, los Zaraguayos o la Quinta de París así lo atestiguan.

En cuanto a la situación económica, la realidad no es grave, es prácticamente letal. La entidad aragonesa pudo superar la ‘trampa legal’ del concurso de acreedores, eliminando buena parte de la deuda a cambio de nada, pero todavía queda lo peor: hacer frente a los pagos. El traumático descenso a la Liga Adelante (tercero en un corto espacio de tiempo) ha aplazado dichos pagos, aunque también ha supuesto un lógico descenso de los ingresos en unas arcas donde las telarañas se apoderan de los billetes.

Dicho de otra manera, todo lo que no sea ascender de categoría esta temporada supondrá un grave riesgo de desaparición por la incapacidad de hacer frente a los pagos adeudados y acumulados hasta la fecha. Circunstancia obligatoria, por cierto, en una institución que si no cumple con lo pactado en el concurso de acreedores se verá abocada a la liquidación. Mientras tanto, el señor Iglesias continua sin hacer acto de presencia en La Romareda. Y todo por la presión de una afición que prácticamente de manera unitaria pide su marcha inmediata.

Además, a nadie escapa que en los últimos tiempos la imagen del Real Zaragoza ha sido pisoteada de manera inmisericorde, siendo relacionado el club maño por parte del propio presidente de la LFP, Javier Tebas, con tramas de amaños de partidos que de momento quedan en nada, pero que no dejan de enrojecer la cara del sufridor seguidor zaragocista. ‘Año tras año el maletín salva al maño‘, decían por La Coruña. Y así hasta que con Manolo Jiménez en el banquillo pasó lo que en dos temporadas anteriores se había salvado de manera milagrosa: el descenso a la Liga Adelante.

La situación deportiva no ayuda en prácticamente nada a calmar las aguas revueltas del Ebro. El equipo da tumbos por la clasificación, más cercano a día de hoy a los puestos de descenso a Segunda División B que de regresar al puesto que por historia (y no por el actual juego) le corresponde. Una centena de futbolistas, entrenadores de todos los estilos, presidentes, directores generales… nadie parece capaz de enderezar el rumbo de un histórico que se encuentra en la UVI y bajo serio peligro de muerte, aunque nunca de caer en el olvido. El denominador común es claro, Agapito Iglesias, y todo lo que no sea su salida seguirá día a día debilitando las defensas mañas. La ciudad resistió al poderoso ejército de Napoleón en los Sitios de Zaragoza. Pero, en esta ocasión, parece cercana a capitular ante el dueño de un juguete maltratado.

Fran Castarlenas es periodista, zaragozano y zaragocista

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7 Comments

  1. xtaoth

    29 de noviembre de 2013 a las 2:58 pm

    El Zaragoza está este año como mi Mallorca, recibiendo tortazos, levantando la cabeza un poco y volviendo a recibir más tortazos. El gran problema, sin embargo, son las nuevas reglas económicas (ojo, que me parecen unas reglas cojonudas que hace tiempo que se tendrían que haber implementado).

    Con el reglamento en la mano tienes un límite de salarios totales (incluído el del entrenador y su finiquito) y eso hace que, si despides a un entrenador, es un gasto adicional que repercute a la hora de fichar a otro.

    Por ejemplo: si el Zaragoza tuviera espacio para hacer una contratación más (pongamos que tiene margen para un salario de 500.000€) y el coste de despedir al entrenador fuese 400.000€, entonces sólo le quedarían 100.000€ para fichar otro.

    Eso hace más duro aún el asunto para estos equipos que han empezado mal, porque no pueden hipotecarse para corregir el rumbo. Si despiden a su entrenador, o ponen a uno del filial o a otro desconocido.

    Este año en segunda va a haber pocos cambios de entrenador… Con todo lo que conlleva eso.

  2. Alexnavia7

    29 de noviembre de 2013 a las 4:10 pm

    Tampoco tiene porque ser necesariamente malo que despedir al entrenador sea desaconsejable económicamente. No puedo hablar del caso particular del zaragoza porque no sigo mucho el desempeño de paco herrera, pero a veces se tienen demasiadas prisas con los entrenadores, los equipos recien descendidos suelen tener un desorden en la plantilla que requiere tiempo y paciencia arreglarlo. Despedir al entrenador suele ser la salida facil a una situacion en la que los dirigentes estan presionados cuando a lo mejor lo bueno es aguantar.

  3. juan

    29 de noviembre de 2013 a las 5:23 pm

    Lo del Zaragoza me da mucha pena, lo mismo que en su momento me sucedió con el Oviedo (qué recuerdo ver a Oli y a Onopko) y hace relativamente poco tiempo con el Racing de Santander (uno de los mejores partidos que he visto en mucho tiempo fue un Racing-Sevilla hace unos 4 años, partido de idas y venidas con Serrano-Navas-Capel corriendo las bandas como locos).

    Lo que no me entra en la cabeza es como un dirigente, el señor Agapito, no se da cuenta o no quiere ver que está tomando decisiones horribles y cada vez va a peor y se perpetúa en su sillón haciendo caso omiso a los socios del club y los resultados (aunque viendo la situación del país, no sé por qué me extraña mi reflexión).

    Siempre me quedará en la cabeza grabado aquel magnífico equipo que ganó la recopa frente al arsenal. El primer partido de futbol que fui a ver a un campo de futbol fue un Espanyol-Zaragoza en Sarrià.

    Hasta el gol de Torres en la Euro y el gol de Iniesta en el mundial, el gol de Nayim siempre ha sido el gol que más me emocionó. Realmente creo que esa imagen siempre estará en la retina.

  4. alba

    29 de noviembre de 2013 a las 6:50 pm

    Ninguna pena si desaparece. Si tiene deudas lo merece.
    Y respecto a las contrataciones. Si el equipo tiene esas deudas sobre todo con hacienda o seguridad social no debería poder fichar..
    Eso sí, me dio pena que un presidente haya endeudado así al equipo.
    Todos los morosos fuera. Deberían descender.

  5. Kurono

    30 de noviembre de 2013 a las 9:43 am

    Real Zaragoza o ejemplo del paradigma del fútbol español: Equipo de la denominada «clase media» torpemente dirigido, super endeudado, sin ningún rumbo… Un histórico en puertas de un segundo descenso al infierno de Segunda B y quien sabe si lo podrían liquidar. Y lo peor, se vienen más casos.

  6. juan

    30 de noviembre de 2013 a las 10:22 am

    Alba, entiendo lo que quieres decir y estoy de acuerdo contigo pero no deja de ser una falacia.

    Casi todos los clubes de primera y segunda están endeudados y deben dinero a hacienda o la seguridad social. No hace tanto tiempo que tasaron la deuda del Real Madrid en más de 500 millones de €. Así que si nos pusiésemos serios deberíamos echar el cierre a todos los clubes.

    Creo recordar que en un artículo decía que de todos los clubes alemanes solo había 1 ó 2 en segunda B que estuviesen con problemas financieros.

    Así que tu argumento me parece válido y no al mismo tiempo.

  7. Larios84

    1 de diciembre de 2013 a las 12:31 pm

    Los clubes tienen lo que por desgracia se merecen. La creacion de las SAD, ha sido la mayor falacia que se ha hecho deportivamente en este país; pero se hacen tantas cosas mal que tampoco nos tiene que extrañar. Recuerdo haber visto ese Zaragoza de Victor FErnandez jugar de maravilla, asi como a futbolistas como Savo Milosevic, Diego Milito, y otros tantos grandes killers, que da pena ver a este equipo asi hoy en dia por culpa de dueños que ni quieren ni luchan por ese al que llaman su club o su propiedad.

    PD: Del texto solo destacar que llamar joven a Seaman cuando tenía ya 31 años el año de la famosa Recopa, es querer llamar jovenes al 95% de los futbolistas, pero bueno, seran puntos de vista