Zorro viejo

aduriz athletic

Su pelo ya no resplandece como antes. Ya no es ese destello refulgente que se describía con adjetivos propios del fuego. Ha perdido buena parte de su agilidad. Aquel mínimo recoveco que antaño era una oportunidad abierta hoy es un angosto pasadizo por el que resulta imposible colarse. Sus colmillos ya no aparecen afilados y certeros. Ahora son una hilera de piezas romas y medio carcomidas, incapaces de penetrar y sujetar a sus presas con la rotundidad de antaño. El viejo zorro ha perdido buena parte de todas aquellas cualidades que lo convirtieron en uno de los predadores más habilidosos y oportunos del bosque. Ya no mete miedo y se pasa las noches oculto en su madriguera, consciente de que sus cacerías ya no son tan eficaces como lo eran en sus años de juventud. Pero el zorro tiene una virtud que no se pierde con la edad. Es su proverbial inteligencia la que le mantiene con vida y la que le permite seguir desenvolviéndose en un hábitat que cada vez resulta más hostil para aquellos que observan desde la lejanía de la vejez los que fueron sus mejores días. Aritz Aduriz (San Sebastián, 1981), el Zorro, confía en que sea su astucia la que le saque de la madriguera en la que permanece aletargado desde que arrancara la presente temporada.

Aduriz aparecía como la gran esperanza blanca de la delantera del Athletic Club en la actual temporada, la del punto y aparte. Asumió con pasmosa naturalidad el complicado rol de ocupar la vacante, quizá no física, pero sí espiritual, dejada por el emigrado Fernando Llorente durante el pasado ejercicio. Con su habitual tesón, se convirtió en la verdadera referencia ofensiva en el último año de Marcelo Bielsa en el Botxo. Llorente era un descomunal futbolista, sí, pero con los goles del zorro cayendo con regularidad había un motivo menos para llorar su ausencia. El escenario, reforzado con la presencia como subalterno del exosasunista Kike Sola, pintaba idóneo en la nueva campaña.

Sin embargo, las cosas no están sucediendo como se preveía. El viejo zorro aún conserva intacta su astucia, pero ya no es el que era. Dicen que los delanteros se mueven por rachas y que lo suyo, lo de hacer goles, tiene mucho de estado anímico y fuerza moral. Que un partido sin marcar, más otro, más otro, contribuyen a que las botas cada día pesen más y los balones aparezcan cada partido más lejanos e inalcanzables. Por si fuera poco, la segunda línea del equipo de Valverde está respondiendo con los goles que les están faltando a los puntas (ninguno de los trece tantos anotado por los leones lleva la firma de los habituales delanteros del equipo) y el oportunismo del zorro ya no aparece tan relevante y decisivo como tiempo atrás. Mientras De Marcos, Susaeta o Ibai cumplen con una misión extraordinaria y aparecen en el horizonte ciertas opciones inesperadas como la del cachorro Guillermo, Aduriz, paciente, lame sus heridas y cura sus achaques oculto en su madriguera. Confiado de que su astucia volverá a brindarle alguna oportunidad más.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

6 Comments

  1. Arbeloa Clearwater Revival

    21 de octubre de 2013 a las 3:36 pm

    ¿Soy el único al que le está jodiendo hasta lo indecible la publicidad de navidad son soniditos?

  2. Borja Barba

    21 de octubre de 2013 a las 4:47 pm

    @Arbeloa Clearwater

    No, no eres el único, estamos en ello 😉

  3. ivan

    22 de octubre de 2013 a las 2:03 am

    Gran definición de zorro viejo la de hoy contra el villarrral de aritz, aunque yo, personalmente viviré con la sensación de que esta temporada, la delantera del athletic no va ser capaz de dar la talla.

  4. Borja Barba

    22 de octubre de 2013 a las 9:25 am

    @ ivan

    Una cosa muy buena que tiene el Athletic es que tiene una segunda línea muy llegadora y con mucha capacidad de gol. Susaeta, De Marcos, Ibai, Beñat, Ander… Y me dejo a Muniain, que no sé muy bien que le pasa.

  5. ivan

    22 de octubre de 2013 a las 2:44 pm

    I@borja barba:

    Si, te doy la raZón en que la segunda linea tiene mucho gol, pero Aduriz y Kike Sola ( costó 6 kilos ), se les va hacer muy larga esta temporada. Desde mi humilde posición, aqui escribiendo, cómo Guillermo, no salga medianamente bueno, en Euskadi van empezar a tirarse de los pelos si no aparece un 9 de referencia a corto plazo. Algo insólito en esas tierras.

  6. Kurono

    22 de octubre de 2013 a las 6:31 pm

    Muniain creo que va para el desván de los “juguetes rotos”. Sigue estancado en las mismas de hace 3-4 años, pero mientras al principio era algo completamente predecible y aceptable, hoy día alguien debería de hacerle notar que ya no es un niño y debe madurar.

    Con el delantero centro, es que eso tiene el Athletic: Su mercado está limitado y entonces no hay mucho de donde escoger. Un centrodelantero con algo de gol (algo así como 15 goles por temporada en liga) y el Athletic lo vería más que capacitado para entrar en Europa. Aparte que los goles de segunda línea son un recurso, pero no debería ser el mayor caudal ofensivo.