Así fue la liga: Betis (7º)

Dani Fernández es periodista deportivo. Nos habla de fútbol y baloncesto en Radio Marca y del Barça en Radio Mundo Deportivo, pero en realidad con quién más vibra es con el Betis, al que sufre a distancia.

Valoración de la temporada

De sobresaliente. En primer lugar, hay que situar el contexto en el que vive el Betis en los últimos años. Económica y deportivamente. Tras ascender, el segundo año en Primera pasa en muchas ocasiones por ser el más complicado. El de la confirmación. Una vez puestos estos múltiples factores encima de la mesa, analicemos. La permanencia en Primera, que es prioridad absoluta para la supervivencia de la entidad, se ha conseguido certificar tres meses antes de la finalización del campeonato y durante gran parte de él, una plantilla confeccionada para ese objetivo se ha llegado a codear con los de la parte noble. Desplegando además, una propuesta de juego atrevida, por si fuera poco.

Visto así, la valoración final no puede ser más positiva. La marcada irregularidad del pasado ejercicio dejó paso a dos tendencias. Una por cada vuelta de campeonato. Primera vuelta con números de Champions donde el equipo vivió de una pegada ofensiva, oficio y rentabilidad sorprendente. El equipo ganaba sabiendo sufrir, rasgo de madurez y de paso al frente. Y una segunda donde, por momentos, dio la sensación de nadar y guardar la ropa, con partidos donde las virtudes del primer tramo se volvieron en contra. Al final, incluso, especulando cuando se jugaba confirmar esos puestos europeos en los que vivió durante más de treinta jornadas de campeonato.

No es fácil que una plantilla aguante un tirón superior al exigido. Era imposible mantener el nivel de la primera mitad de liga. De hecho es fácil dejarse llevar cuando se logran los famosos 42 puntos. Si bien es cierto que el pasaporte europeo de este año ha sido el más barato en mucho tiempo y quedarse fuera, para algunos, hubiera supuesto una decepción. La matrícula no la alcanza por lunares difíciles de olvidar y digerir, que a la postre quedarán para la historia, como por ejemplo el derbi de la primera vuelta en el Sánchez Pizjuán. Aunque eso, lejos de sumir al equipo en una espiral autodestructiva, sirvió para todo lo contrario. Merito enorme. El Betis ha dado una lección de cómo optimizar recursos. Es un club que lo tiene fácil, por su especial conexión con la afición, pero que durante mucho tiempo no se aprovechó y esa es la mochila de los condicionantes que lleva encima, con los que debe saber convivir y cumplir. Sin haber gastado apenas dinero en fichajes para una plantilla criticada pero comprometida y cuyo rendimiento ha quedado demostrado en el terreno de juego, ha jugado de tú a tú a equipos superiores en calidad y presupuesto, luchando y logrando un puesto europeo por méritos propios. Una confirmación que pasaba por la permanencia y acabó en la vuelta del EuroBetis de la mano de Pepe Mel.

Momento especial

Nunca me cansaré de decirlo. Para los béticos, las temporadas del Betis siempre están cargadas de momentos especiales. Forma parte del ADN. Para lo bueno y para lo malo. El 5-1 del Pizjuán fue un tremendo varapalo que sobrevoló Heliópolis en el partido de la segunda vuelta y acabó en un estallido de adrenalina verdiblanca tras un empate agónico en un derbi trepidante. Sin embargo, voy a quedarme con el empate en el Ciutat de Valencia que aseguraba, definitivamente, la clasificación del Betis para la Europa League del año próximo. Tal vez pueda parecer descafeinado por ser un empate, pero prefiero quedarme con lo que supuso ese punto. Parecía que nunca llegaba el momento. La recta final se hizo más larga que nunca. Tras más de treinta jornadas en puestos de privilegio, el equipo seguía aferrado al sueño pero los números invitaban a esperar. Hasta el último duelo. Un partido que venía precedido por una goleada que sirvió de despedida y celebración en el último partido de la temporada en el Villamarín. Con la afición entregada. Aquel partido ante el Zaragoza fue idílico. Por el resultado y por el climax que se creó en el estadio. Sin embargo, las estadísticas mandaban sumar un punto para certificarla. Un empate que valía para ser séptimo, aunque la victoria, acompañada del tropiezo del Málaga en el Camp Nou, otorgaba la sexta plaza. Con todo lo que ello acarreaba. Más vacaciones para la plantilla y una ronda previa menos a superar antes de la fase de grupos. Algo que finalmente, tras la sanción al equipo malacitano, se ha logrado siendo séptimo. Como los béticos sabemos lo que es el Betis y cómo se las gasta, el partido no estuvo exento de sufrimiento. Se adelantaron los granotas al inicio de la 2ª parte, los demás rivales comprimían la clasificación y el Betis jugaba con fuego. Hasta que apareció la figura de Jorge Molina para igualar la contienda y celebrar, por fin, el retorno a Europa.

Jugador decisivo

En una temporada donde el Betis ha funcionado más que nunca como conjunto, el tridente atacante formado por Rubén Castro, Jorge Molina y la mejor incorporación invernal de la historia del club, Dorlán Pabón, ha sido el encargado de materializar y marcar diferencias. Entre los tres han conseguido 39 de los 57 goles del equipo. Durante el primer tramo, la efectividad se convirtió en el mejor aliado del equipo pero cuando la pólvora empezó a mojarse, el colombiano aterrizó con hambre de gol. La aportación de Pabón ha sido un complemento fundamental en la segunda mitad de campeonato con 8 goles. Su marcha a Monterrey deshace un tridente del cual se mantienen dos piezas ya idolatradas.

Jugador revelación

Aquí también podríamos incluir a Pabón tras sus seis meses como verdiblanco. Como también podíamos haber incluido antes a los dos descubrimientos de un equipo, en sí, revelación. Todo edificio se cimienta desde abajo. En el fútbol, desde atrás. Portería y defensa este año han contado con dos líderes indiscutibles desde la irrupción de cada uno. Hablo de Adrián y Amaya. El primero partía como tercer portero de la plantilla por detrás de Casto y Fabricio. Éste último empezó como titular pero su fragilidad en el inicio y una temprana expulsión del extremeño en La Rosaleda abrió las puertas de la portería al canterano de 25 años. En un partido donde acabó encajando cuatro goles, el de Su Eminencia dejó destellos a tener muy en cuenta. Tanto que Mel no dudó en darle la titularidad en el siguiente partido, ante la Real en el Villamarín, donde se reafirmó sorprendiendo a propios y extraños.

Parecía increíble la irrupción tan inesperada de un portero con esa edad. ¿Por qué no había salido antes? Situación comparable a la que vivió Doblas, a la sombra de Prats y Contreras en su día. Nervios y malos días a parte, como todo el mundo, Adrián fue ganando confianza bajo palos con el paso de los partidos. No estuvo acertado en los derbis pero su agilidad y reflejos resultaron decisivos para salvar puntos en muchos otros encuentros. Es un artífice más del EuroBetis, al que deberá seguir a distancia, por desgracia. El que lo vivirá bien de cerca es el central Antonio Amaya. De infrautilizado a intocable. El madrileño ha pasado de ser el quinto central a liderar la zaga. Por delante incluso de Paulao y ganando la competencia al recién llegado Perquis y a Dorado. Con contundencia, a veces excesiva, y sin contemplaciones, se fue ganando la confianza de Mel y de la afición. Nadie contaba con su incidencia y se han ganado los minutos y la jerarquía a pulso, con hechos en el terreno de juego.

Decepción

Es difícil hablar de decepción en una temporada tan positiva pero siempre hay piezas que no acaban de encajar o que rinden por debajo de lo que se espera de ellos. Vayamos por partes. Para muchos, el fichaje más caro de la temporada, Nosa Igiebor. En el club había muchas esperanzas puestas en el nigeriano. Llegado de una liga menos competitiva como la hebrea, su aclimatación al equipo y a la liga ha sido verdaderamente costosa por la falta de comunicación y entendimiento con el resto de sus compañeros y técnicos. Comprensible y nada fácil de llevar. Por si fuera poco, su figura se envolvió de polémica debido a los problemas burocráticos que atrasaron el retorno del jugador tras la Copa África ganada por su selección. A raíz de este suceso vimos a un Nosa mucho más adaptado y con desparpajo sobre el verde. Fue el autor del gol que hizo estallar de alegría en el derbi del Villamarín y sus actuaciones posteriores invitan a pensar que lo mejor está por llegar. Tiene condiciones y poco a poco las ha ido demostrando, incluso con un problema de pubalgia que le obligó a parar a pocas jornadas del final. Atentos a él.

Otro de los fichajes, Salvador Agra, tuvo que emigrar cedido en el mercado de invierno. Rápido, muy voluntarioso, incluso demasiado, pero impreciso. Carente de pausa. Es joven, tiene detalles interesante y merece, como mínimo, otra oportunidad. En su lugar aterrizó el extremo Guillermo Molins, procedente del Anderlecht, quien apenas ha contado con la confianza de Mel. Confianza que perdió también el canterano Alejandro Pozuelo en el que debió ser el año de su confirmación. Para acabar, uno de los activos más importantes del club y que más dará que hablar este verano, Beñat. El inicio de temporada del vasco fue cuanto menos prometedor. En la línea esperada tras el pasado ejercicio. Con el transcurso de las jornadas su rendimiento se volvió más irregular y bien entrada la segunda mitad de campeonato, evidenció una clara tendencia a menos. Coincidiendo además con los rumores sobre su más que posible salida del Betis este verano.

Claves de la planificación y expectativas para la temporada que viene

La teoría dice que cuando la economía aprieta y no se puede competir con equipos más potentes en esa faceta hay que moverse rápido en el mercado. Es fácil decirlo, no tanto aplicarlo. Sin embargo, el Betis, con Vlada Stosic a la cabeza de la secretaría técnica, empezó trabajando en silencio durante el año y antes de acabar el campeonato ya daba como cerradas varias incorporaciones. Ganando tiempo de cara a un verano corto por alegrías europeas. El meta internacional danés Andersen (Evián) y Juanfran (Castilla) fueron los primeros. En las últimas fechas se han incorporado Cedric (Numancia), el internacional chileno ‘Lolo’ Reyes (Huachipato), Chuli (Recreativo) y Verdú (Espanyol). Alguno de ellos ya han sido presentados incluso.

Y es que cabe recordar que el Betis debe subsanar las diferentes bajas que se han ido rumoreando durante la temporada y que finalmente, por desgracia, se han confirmado en las últimas fechas: Adrián (West Ham) y Cañas (Swansea), ambos tras finalizar contrato y no llegar a un acuerdo de renovación. Al igual que Pozuelo, en pleno litigio con el club. Es una verdadera lástima que canteranos que han crecido en el Betis y que han contribuido enormemente durante la temporada tengan que marcharse. Además sin pagar traspaso. Más aún en tiempos precarios y en plena apuesta por la cantera con el Proyecto Heliópolis. También están los temas de jugadores que acaban cesión: Pabón, ya comprometido con Monterrey; Juan Carlos (Braga), Campbell (Arsenal) y Rubén Pérez (Atlético). El club está interesado en que los tres últimos sigan una temporada más pero deben y están negociando su continuidad con sus clubes de propiedad.

Por lo demás, el verano sólo ha hecho que empezar y queda mucha tela que cortar. Es necesaria la incorporación de otro portero por las salidas de Casto y Fabricio, ambos tras finalizar contrato. Pendiente está la renovación o no del central Mario, que en caso de no continuar, tocaría buscar otro central. Al parecer también se quiere reforzar ambos laterales (Dídac Vilà como prioridad en el izquierdo) y la medular, más allá de Reyes y Verdú, quien presumiblemente cogerá el testigo de Beñat. Con ello, habrá que ver también si Matilla es capaz de subirse al tren o tendrá que buscar una nueva cesión. En ataque, además de Chuli, no estaría de más buscar un complemento a Rubén Castro y Jorge Molina teniendo en cuenta lo que se viene. Una temporada ilusionante con Europa por delante pero conscientes de todo lo que ello conlleva, la exigencia de cargar con tres competiciones. Eso sí, manteniendo siempre clara la hoja de ruta. Inequívoca. Permanecer muchos años más en la máxima categoría de la mano de una fiel afición y el recién renovado técnico, Pepe Mel. El gran artífice del sueño de volver a pasear la bandera verdiblanca por Europa.

Fotografía | Betis http://www.tb-credit.ru/zaimy-online.html

5 Comments

  1. Maese Orangutan

    28 de junio de 2013 a las 2:14 pm

    Pues no tengo nada que decir del Betis, pero quería dar mi enhorabuena a Dani Fernández por un análisis tan bueno y por explicar todo lo que quería de un modo tan detallado. Que tomen nota analistas anteriores que lo despachaban todo en 4 míseras líneas.

  2. PEÑAROL

    28 de junio de 2013 a las 8:50 pm

    Adhiero a lo que dice el Orangutan, los últimos análisis fueron pobrísimos, sin ganas. Aquí se denota conocimiento e interés, enhorabuena. Espero que se quede Joel Campbell, le serviría al Arsenal que no encontrará lugar para el y al Betis que mantendrá un jugador muy útil para su sitema de juego

  3. Sr Lobo

    2 de julio de 2013 a las 1:49 pm

    No entiendo como no han hecho un esfuerzo por Cañas y Adrián, dos pilares durante la temporada, especialmente este último

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