Así fue la Liga: RC Celta de Vigo (17º)

Juan Carlos Álvarez es Jefe de la sección de Deportes del Faro de Vigo, sufrido seguidor del Celta y referencia número uno a la hora de hablar y debatir sobre el conjunto vigués. Podéis seguirle también en Twitter.

Valoración de la temporada.
La última jornada permitió que la valoración fuese positiva porque el equipo cumplió con el objetivo que tenía al comienzo que no era otro que la permanencia. Pero queda en el ambiente la impresión de que de haber hecho las cosas solo un poco mejor podría haberse evitado el sofoco final. El Celta jugó bien al comienzo, dudó a mitad de temporada cuando vio que no llegaban los resultados, entró en una fase desquiciante que se llevó por delante a Paco Herrera, naufragó en el primer mes de Abel y acabó sacando los partidos a mordiscos. Logró la salvación y eso compensó el año y los sufrimientos.

Momento especial.
Última jornada, los seis minutos que van desde que marca Natxo Insa el 1-0 al Espanyol y anota Griezmann el 0-1 en Riazor para la Real Sociedad. Fue ese instante en el que la gente, de repente, se dio cuenta de que era verdad que el Celta se podía salvar. En una temporada tan mediocre en muchos sentidos, aquella noche compensó mucho de lo vivido.

Jugador decisivo.
Iago Aspas. Para lo bueno y lo malo. Durante la primera mitad del campeonato el Celta vivió de él, del monopolio que ejercía en el juego de ataque del equipo. Todos los goles tenían su sello: o los marcaba él y los daba a un compañero. Hubo partidos que el Celta era únicamente lo que Iago fuese capaz de generar. Le ayudó que no se le conocía en la categoría y que su descaro natural le permitiese brillar sin haber hecho curso de aprendizaje en Primera División. Luego entró en barrena en enero cuando la cabeza se le llenó de pájaros y su teléfono no paraba de sonar. Ahí también demostró ser decisivo. Se desconectó y el equipo casi se va por el sumidero, algo que se agravó con la ausencia de más de un mes por el cabezazo intolerable a Marchena. Volvió a tiempo de hacer un par de goles importantes, pero es evidente que la vida del Celta gravitó alrededor de Aspas.

Decepción.
Muchas y muy variadas. La principal es Park porque era un jugador que había generado cierta ilusión y a quien el club había responsabilizado de la tarea goleadora. Venía avalado por cierta fama y por un sueldo mareante. Hizo un par de goles y adiós al coreano. Él simboliza el fracaso de la política de fichajes de esta temporada aunque no es el único.

Jugador revelación.
Para mí hay dos. El primero es Jonny. Estaba jugando en Celta B en Tercera División y de repente se vio titular en Primera al día siguiente por la lesión grave de Hugo Mallo. El chaval, de solo 18 años, demostró un aplomo sobresaliente. En casi todos los partidos –sobre todo en los primeros- dio la sensación de llevar veinte meses en la categoría. Se midió a algunos de los mejores jugadores de la Liga y nunca dio la impresión de sentirse desbordado ni por el rival ni por la responsabilidad. Tiene velocidad, inteligencia y agallas para ser un gran lateral derecho.

El otro es Rubén. La lesión de Varas y la de Sergio hizo que en los dos últimos partidos la portería cayera en manos de un chico de 17 años a quien desde hace tiempo en el Celta ven como el dueño de ese puesto. Pero no tan rápido. Las circunstancias llevaron a Rubén a debutar en Valladolid donde estuvo sobresaliente, algo que confirmó la semana siguiente con su buen partido ante el Espanyol. Creo que de esos dos días hablaremos durante años cuando le veamos convertido en uno de los mejores guardametas del país.

Claves de la planificación y expectativas para la próxima temporada.
Para el Celta se abre un tiempo interesante y esperanzador. Su deuda –ridícula para lo que es la Primera División y eso sin contar la venta de Aspas- le sitúa en una posición de cierta ventaja con respecto a algunos de sus rivales directos. El Celta puede maniobrar bien y aprovechar su dinámica para asentarse en la categoría y evitar los sustos de la Liga que acabamos de terminar. Tiene lógicamente que acertar con los nombres que vengan de fuera y especialmente en ataque. El poco gol que tenía el año pasado está ahora mismo en Liverpool y eso le obliga a fichar los treinta goles que dan un respiro a cualquiera. Eso marcará la tendencia de un equipo que volverá a demostrar su confianza ciega en la política de cantera, algo innegociable para la actual directiva que quiere tener a diez chicos de la casa en el primer equipo. La llegada de Luis Enrique le añade un punto de pimienta al banquillo y ha despertado la ilusión en los aficionados. Pero el Celta y el nuevo técnico tienen que definir bien qué clase de equipo quieren, cómo va a jugar y estructurar la plantilla en función de esa idea. Esa es la madre del cordero. http://www.tb-credit.ru/zaem.html

8 Comments

  1. Álvaro Lamela

    12 de junio de 2013 a las 6:42 pm

    Sigo pensando que cuando se recupere Hugo Mallo, se verá a la verdadera estrella de este Celta.

  2. lovelesss

    13 de junio de 2013 a las 1:18 am

    Cabe señalar el enfado que hay entre buena parte de la afición porque Luis Enrique, nuevo técnico, esté de cicloturismo twittero por los Dolomitas mientras en el equipo hay mucho por hacer, con jugadores sin saber si van a renovar… Quizás antes, al no haber imágenes de los entrenadores de vacaciones en la playa, pasaba más desapercibido pero la situación actual, pública y fotografiada, es más peliaguda.
    El extraño recambio de Abel, quien fue muy discutido pero logró el objetivo, por Lucho también merecería un comentario.
    Personalmente, me da mala espina el recuerdo en el banquillo de Stoichkov y, en menor medida pero también, el de Eusebio.
    La gestión de Mouriño en ese aspecto, y ciertos fallos en la comunicación del club con filtraciones cuando menos raras, también hacen del Celta algo especial. Claro que a Mouriño se le perdona, porque ha reconducido las finanzas del club y, además, cae muy bien por su calvario personal.
    Y por último, un repaso a la campaña del Celta estaría un poco huérfana sin la mención a que la gente poco a poco va más a Balaídos. El final de infarto reverdeció el celtismo de muchos que se habían apartado.

  3. Alfonso Otero

    14 de junio de 2013 a las 11:28 am

    Hombre, entiendo que la temporada termina el 30 de Junio, y el nuevo Míster no entra en nómina hasta el día siguiente. No creo que se le deba exigir trabajar. Yo, al menos, nunca he ido a mi trabajo sin contrato ni antes de que este comenzase. Creo que la realidad es otra, ya que, a pesar de no ser todavía empleado del Celta, sí ha asumido ciertas gestiones en la distancia. Decisiones sobre altas, bajas, peticiones, etc.

    De todos modos, entiendo ciertos miedos, pero yo estaría tranquilo. Luis Enrique no es un timador como el búlgaro, ni un blando como Eusebio y creo que él también se juega mucho los próximos 2 años en el Celta.
    No nos pongamos nerviosos, el fútbol se va de vacaciones 2 ó 3 semanas y creo que nos estamos posicionando bien.

  4. Bruce Wayne

    14 de junio de 2013 a las 1:14 pm

    La campaña del Celta ha sido desastrosa, en casa se ganaba con mucho sufrimiento y fuera de casa se sucedia derrota tras derrota. Al final Abel consiguio lo imposible que fue salvar al equipo cuando estaba deshauciado, esta claro que Abel es un tipo con suerte. Y ahora viene la etapa de Luis Enrique (etsa la duda si será un vividor como Stoichkov o será alguien honesto y trabajador como Eusebio). Creo que haciendo las cosas bien el Celta se puede asentar en la elite, para el eso el Celtismo debe estar unido (técnicos, jugadores, directiva y afición). Falta hace en el Sur de Galicia alguna alegría ya que se estan viviendo momentos muy duros en el sector naval o pescanova.

  5. Repoman

    14 de junio de 2013 a las 2:23 pm

    Alvaro, me han dicho lo mismo de Hugo Mallo, que es un jugadorazo en ciernes. No lo he visto ningún partido. ¿Cómo es? En la grada era un crack, eso ya lo hemos visto, jejeje.

  6. Borja Barba

    14 de junio de 2013 a las 3:04 pm

    @ Alfonso Otero

    Pero sí que creo que es importante que la planificación deportiva se haga de la mano del PRÓXIMO entrenador (aunque bien dices que hasta el 1 de julio nada de nada). En ese sentido el Celta sí parece que se está moviendo bien, tras el traspiés inicial con la confirmación de Abel y la posterior marcha atrás.

  7. Alfonso Otero

    17 de junio de 2013 a las 1:07 pm

    Por cierto, el Mister ya está en Vigo desde esta mañana. ¿Veis como no había que ponerse nerviosos? 😉

  8. Call of Duty

    27 de junio de 2013 a las 10:34 am

    Buen fichaje Charles, un tio que garantiza goles.