Un proyecto para Djukic

La última vez que el Real Valladolid visitó el Camp Nou lo hizo con la soga rodeándole el cuello y con la trampilla del cadalso a punto de ceder bajo sus pies. Era la última jornada de la temporada 2009/10, y el cuadro pucelano apuraba sus escasas opciones de mantener la categoría ante un FC Barcelona que se jugaba la Liga a un sólo partido. Si no ganaba, y el Madrid lo hacía en Málaga (ante el equipo que, precisamente, se disputaba la plaza de salvación con los castellanos), los de Pellegrini se alzarían campeones. No hubo opción para equipo entonces entrenado por Javier Clemente. El Barça se impuso con absoluta autoridad (4-0), conquistó aquella Liga y mandó a los blanquivioletas de cabeza a Segunda, en un año que será recordado por la inestabilidad en el banquillo de Zorrilla. Ni Mendilibar, ni Onésimo, ni un Javier Clemente al que probablemente le faltaron un par de jornadas más de margen para maniobrar consiguieron enderezar el rumbo de un equipo que, hasta la llegada del rubio de Barakaldo, tardó treinta jornadas en sumar cuatro triunfos.

Han pasado tres años desde aquella pública ejecución ante los 90.000 del Camp Nou y el panorama ha cambiado de manera radical a orillas del Pisuerga. Salvados desde la pasada jornada después de varias semanas de indecisión, el club vallisoletano saborea en este tramo final de la campaña el dulzor de las cosas bien hechas. Mecido por un juego que ha rozado la brillantez en ocasiones (especialmente en el primer tercio del campeonato) y con varias actuaciones individuales que han conseguido despertar la envidia de clubes de mayor potencial económico, el Real Valladolid ha sentado las bases con su permanencia para un futuro medianamente tranquilo. O eso debería.

Valladolid entera ha encontrado un tesoro en la figura de Miroslav Djukic. El técnico serbio ha encajado a la perfección en el hábitat pucelano. Se muestra identificado con la causa, sabe pulsar la tecla adecuada en el momento preciso para sacar a relucir el orgullo de la ciudad cuando es necesario y, por si eso fuera poco, los resultados le avalan sobre el césped, tanto a nivel estético como puramente numérico. El clima conseguido recuerda al logrado por José Luis Mendilibar en su etapa al frente del banquillo blanquivioleta. Un ambiente de perfecta comunión entre todos los estamentos del club, una eterna primavera ajena a los rigores del crudo invierno castellano y a los sofocos de la canícula mesetaria. El club debería cuidar y proteger ese momento idílico. El borratajo que siguió a la salida de Mendilibar, descenso de categoría incluido, debería ejercer a modo de permanente señal de aviso para no dar un solo paso en falso no forzado ahora que se ha alcanzado la estabilidad.

Si conseguimos hacer un proyecto, me quedaré encantado‘, apuntaba Djukic hace apenas un par de semanas. Proyecto, proyecto, proyecto. Es quizá la palabra más empleada en los últimos tiempos en la capital castellana. Hay miedo a la incertidumbre, como es natural. Esa detestable máxima acerca de la fugacidad de la alegría en la casa del pobre sobrevuela el cielo de Zorrilla como un nubarrón amenazante. En cualquier momento uno se despista y el cielo cae sobre su cabeza, no sería la primera vez. Todo consiste en intentar retener a los pilares básicos del equipo, en hacer caja con alguna venta no programada (el caso del alemán Patrick Ebert parece de cajón) y en reforzar la plantilla con cabeza y siempre dentro de las apreturas económicas que maniatan al club para continuar creciendo en torno a una idea de juego y a un patrón de comportamiento que parecen haber encontrado suelo fértil a orillas del Pisuerga.

http://www.tb-credit.ru/get.html

8 Comments

  1. javimgol

    21 de mayo de 2013 a las 11:45 am

    A ver, yo soy del Pucela. La trayectoria de Djukic estos 2 años es intachable. La primera vuelta de esta liga, pese al bajo presupuesto, es fantástico.

    Djukic no es un técnico revolucionario, no hace grandes innovaciones tácticas y el 90% de sus sustituciones son de hombre por hombre. Pero hace que el equipo tenga una idea de juego muy definida (posesión incluso defensiva, eje Valiente-Víctor Pérez-Óscar) que eso sí, puede variar según las circunstancias (balón largo a Manucho en campos como El Sadar o si el rival encima mucho).

    Aparte de Djukic, el cuerpo técnico ha hecho una gran labor. Rukavina (un grandísimo jugador y que tendría sitio en plantilla en como mínimo 18 equipos de Primera) y Ebert valen hoy muchísimo más de lo invertido.

  2. Philc0re

    21 de mayo de 2013 a las 12:16 pm

    Mientras tengamos a Djukic haciendo jugar al equipo y marcando territorio en la plantilla pero sin entrar en guerras («aqui no se viene de vacaciones», «si juega así no le va a fichar nadie»), de puta madre. Muy acertada la comparación con la etapa de Mendi, que el pobre hombre sí que fue chuleado por los jugadores.
    Mientras el club siga con esta filosofia y no se les vaya de las manos seguirá mereciendo la pena subir a Zorrilla.

    Y me voy a rezar otro rato a ver si conseguimos encasquetar a Manucho y a Bueno a alguien.

  3. Felix 1.3

    21 de mayo de 2013 a las 1:29 pm

    Ayer tuve la suerte de viajar en el mismo vagón que los jugadores del Valladolid en el AVE de vuelta a Valladolid. Aparte de las fotos de rigor estuve charlando con alguno y todos parecen hablar de Djukic y el proyecto como a largo plazo o, al menos, para el próximo año seguro.
    Por lo demás temporada brillante del equipo. Esperemos que, cuando se solucionen los problemas económicos, se siga esta linea en los fichajes, coste 0 o muy baratos y luego poder sacar una tajadilla por ellos (siendo realistas pocos se van a quedar siendo el objetivo la permanencia, además motivada por la pobre situación económica). A mi Djukic me encanta, pero me maravilló su gestión del caso «Harbuzi», único debe en la gestión deportiva y que olía a chanchullo de Marcos de aqui a Medina, creó que lo destapó como medida de presión cuando vio que le encasquetaban a un nuevo Varela. Tras el rollo solo decir ¡Aupa Pucela! 🙂

  4. Full Norbert

    22 de mayo de 2013 a las 12:03 am

    Ojalá no se vaya Djukic, sonará para varios equipos de primera seguro, con mayor estabilidad económica y probablemente con aspiraciones europeas. A ver qué pasa…

  5. Kurono

    23 de mayo de 2013 a las 6:51 am

    Djukic suena mucho para el Valencia. Sobre todo, porque Valverde, pese a que la gente quiere que siga, podría no continuar, ya que va a ver cambios en la directiva y plantilla. Si está bien en Valladolid el serbio, quizá no se lo ocurra volar a la Capital del Turia, sobre todo porque ahí si que sufriría una presión muy elevada; pero sería dirigir un equipo de muchas mayores aspiraciones. De todas formas, el Valladolid creo que si mantiene al grueso de su plantilla y hace un fichaje por ahí de un goleador, así como van las cosas, no se descartaría para ser asiduo a la Europa League (no olvidemos que la Real Sociedad tuvo un año donde se estableció en la élite y este, su segundo año en primera desde que regresó, ha hecho una campaña más que meritoria).

  6. Felix 1.3

    31 de mayo de 2013 a las 9:17 am

    Vaya chasco, la verdad… entiendo que ofreciéndole aqui proyectos de tan cortas miras como salvarse sin más busque equipos más ambiciosos… espero que le vaya bien donde decida ir, de verdad se lo merece

  7. Borja Barba

    31 de mayo de 2013 a las 2:14 pm

    @ Felix 1.3
    Se abre ahora el abanico de posibles sustitutos… Será difícil que igualen a Djukic en calado entre la afición.

  8. Felix 1.3

    31 de mayo de 2013 a las 3:55 pm

    @Borja: desde la época de Mendi no había un entrenador que contase con ese consenso… veremos quien llega, suena Lobera de Las Palmas, pero en esta época son todo dimes y diretes