Una generación de Primera

El ascenso, el ascenso”, repetíamos durante años y años como una palabra mágica. En el fondo, se trataba casi de un horizonte mítico: salvo nuestros padres y abuelos no teníamos mucha idea de lo que se encerraba en esa palabra, pero nos servía para almacenar en siete letras todas nuestras ilusiones. Y así, la repetíamos constantemente en cada temporada, tanto si la cosa fuera bien como si todo acabara en un desastre. Más o menos, como los madridistas hablaban de La Séptima o los barcelonistas suspiraban por su primera Copa de Europa antes de 1992. Muchas veces (la mayoría), el año futbolero acababa en una gran decepción o, a veces, en algo incluso peor, como es la nadería, la mitad de tabla sin emoción; pero al verano siguiente retomábamos la ilusión. Somos ya gente con algunas canas y, aunque no lo quisiéramos reconocer, compartíamos algo del realismo seco de los que nos decían que estábamos perdiendo el tiempo, que esto era todos los años la misma frustración. Pero además de realistas también debemos tener algo de niños para ilusionarnos siempre con la misma palabra, aunque no fuera más que un deseo que podía quedar muy lejano.

Pero ahora no es nada lejano. Ahora, por fin, el ascenso es una realidad, aunque todavía nos costará un tiempo asimilar en qué consiste realmente. Y aunque no sepamos cómo será el futuro ni entendamos del todo de qué va el presente, sí que podemos decir algunas cosas sobre lo vivido en los últimos meses… a pesar de que ni en el mejor de los sueños habríamos podido imaginar una temporada tan completa, tan impecable de principio a fin. Porque, si hay ascensos y títulos conseguidos desde la épica, de giros del destino arrancados en el último segundo, el del Elche CF ha sido un ascenso casi académico, en el que todo ha funcionado desde el primer momento, en el que lo más parecido a una crisis ha sido tropezarse con algún empate.

Dudamos al principio, porque veníamos de un triste desengaño hace dos años (aquella final de play-off contra el Granada) y de una temporada bastante anodina. También, hay que confesarlo, porque no teníamos muy claro quién era ese señor llamado Fran Escribá, que tenía como mejor muesca en el currículum haber acompañado a Quique Sánchez Flores en sus éxitos. Pero muy pronto nos dio muchas razones para creer en él: no sólo dio con la tecla para hacer funcionar el equipo, sino que además se mostró siempre como un tipo educado y correcto con todo el mundo. Y con él, un grupo de jugadores que serán historia del club. La rapidez de Xumetra, la precisión de Albacar en sus lanzamientos de falta, el trabajo de Generelo y la sobriedad de Etxeita y Pelegrín en la defensa las conocíamos de las temporadas pasadas. A ellos se les ha unido un gran portero como Manu Herrera, un Rivera que ha sido providencial en la sala de máquinas, otro lateral de garantías como Damián Suárez y la calidad arriba de Corominas, Fidel y Carles Gil. Entre todos ellos, a los que habría que sumar a Mantecón, Powel, Ángel y Aarón, han firmado un año impresionante en el que se ha sido líder de principio a fin, donde la clave ha sido una portería cerrada a cal y canto, mucha estrategia y una gran velocidad de ideas y piernas en la delantera.

No todo ha sido perfecto, por supuesto: una deuda de dos cifras sigue amenazando al club y las divisiones en la directiva no han favorecido demasiado su imagen, pero la alegría del ascenso lo cubre todo. Ahora toca dar las gracias a quienes lo han hecho posible, asimilar de qué va esto de jugar entre los grandes y disfrutar un momento que no se vivía desde la generación pasada. Y de lucir orgullosos la franja verde: durante muchos años, después de contestar que apoyaba al Elche, me solían preguntar a qué equipo animaba en Primera. Ahora, por fin, me ahorraré esa pregunta.

En DDF| Elche CF: la ilusión por volver

5 Comments

  1. bebetinho

    20 de mayo de 2013 a las 12:28 pm

    Enhorabuena desde Jerez. Envidia infinita y muchos recuerdos…

  2. MuchoElche

    20 de mayo de 2013 a las 1:58 pm

    Tengo 23 años, soy ilicitano…y ya me puedo morir tranquilo. ¡¡Mucho Elche!!

  3. Borja Cruz

    20 de mayo de 2013 a las 2:48 pm

    Grande el Elche CF, esta temporada se ha impuesto con mucha solvencia y se ha ganado un hueco en la Liga BBVA.

  4. emedepan

    20 de mayo de 2013 a las 7:17 pm

    Que alegría!

    Ahora que no se les vaya la cabeza como sus vecinos del Hércules y que intenten montar un equipo sólido y no tirar la casa por la ventana fichando a estrellas (o estrellados).

  5. GenkoF

    20 de mayo de 2013 a las 7:39 pm

    Enhorabuena a Chimo y a todo el elchecismo (?) 🙂

    Durante toda la impecable temporada ilicitana he creído que no tenían rival para ascender. No lo comenté con los afines al club que conozco, que en general parecen todos perros viejos en el arte de la decepción, pero los resultados se iban sucediendo con mucha solidez. No han existido las típicas barrenas en las que entran casi siempre los equipos a los que cuando el olor a Primera empieza a ser persistente, se les hace cloroformo.

    Suponiendo que el Elche llega con la intención de quedarse (ya puestos ¿no?), hay un asunto que creo que habrá que solucionar: se han marcado muy pocos goles. 1-0, 0-1, 2-0 en los días buenos. Cierto que se ha echado el cerrojazo en la portería propia, pero los delanteros de Primera suelen ser “algo” mejores. De todas maneras veo posible defenderse fuera y sacar unos cuantos 0-0, pero creo más difícil amarrar esos resultados tan cortos en casa.

    En cualquier caso parece claro que este año la plantilla se ha creído la idea totalmente. Si siguen creyendo con la misma fe, se podrá aspirar a que los ingresos de la máxima categoría vayan eliminando esa deuda sin volverse muy loco más de un año.