31 sul campo

31 sobre el campo. La animosa tifoseria de la Juventus FC no pierde ocasión de sacar pecho en cuanto tiene la menor oportunidad. Para el tifoso bianconero, presumir de los títulos ligueros obtenidos por la escuadra turinesa conlleva siempre consigo, desde la pasada temporada, hacerlo con la coletilla de ‘sobre el campo’, incluyéndose así como presuntos ganadores de los presuntos campeonatos italianos (que diría el maestro Enric González) de las campañas 2004/05 y 2005/06. El ánimo reivindicativo siempre presente. El problema es que las cuentas reales y justas son otras. Que nadie se creería jamás aquellos dos títulos ganados vaya usted a saber cómo. La merecida sanción impuesta a la Juve por el Tribunal de Apelación de la FIGC como consecuencia del escándalo del Moggi-gate supuso la retirada de los Scudetto conquistados en aquel bienio de la vergüenza. Además, descendió a una Vecchia Signora, que cada vez tenía más de vecchia y menos de signora, a la Serie B. Por primera vez en su dilatada historia, para recalcar el escarnio. La deshonra de la pérdida de categoría, sin embargo, implicó de manera indirecta un efecto catártico en el club. La Serie B fue para la Juve como una de esas clínicas de salud a las que acuden los ancianos ricachones cuando ya no tienen otra cosa que hacer en sus vidas que intentar parecer menos viejos de lo que realmente son. Se dejan allí los cuartos y salen con color de vigilante de la playa y más hambre que un gorrión en invierno. Aquel fue un castigo durísimo, pero con un beneficioso efecto terapéutico para los juventinos.

El Incosol de la Serie B sometió a la Juve a un tratamiento de rejuvenecimiento intensivo. Estiró sus carnes flácidas y blanquecinas y la sometió a una sanísima dieta de verduritas hervidas y suplementos vitamínicos. Aquel año, entre relajantes paseos bajo el sol de media tarde, clases de pilates y tratamientos cosméticos y de peluquería, el club bianconero logró rejuvenecer varias décadas de golpe. Y además, entre sesión y sesión de rayos UVA, recuperó su sitio entre los grandes.

La Vecchia Signora que entró en la Serie B en el año 2006 lo hizo enmascarada por una gruesa capa de maquillaje de brochazo gordo, apestando a naftalina mezclada con perfume caro y envuelta en las pieles más caras y démodé que había en su ingente vestuario. Una señorona que ya había vivido sus mejores festines, vaya. La gloria pasada quedaba sepultada bajo un disfraz que intentaba disimular lo que le resultaba imposible. La Juve apestaba a rancio cuando el Moggi-gate se la llevó por delante. Ganaba títulos, sí. Seguía siendo con todos los honores la fidanzata d’Italia, sí. Pero con aquella papada estrepitosa y una piel más arrugada que el relieve del Piamonte ya cada vez engañaba a menos gente.

Cuando superó su castigo y dio por finalizado el tratamiento de regeneración, la Juventus reapareció en escena totalmente rejuvenecida. Parecía otra. Una señora de pies a cabeza, con la elegancia de siempre pero con una imagen mucho más acorde a los tiempos actuales, rebosando dignidad. Una Sofia Loren, una Claudia Cardinale. Mujeres con sus añitos pero que todavía giran cabezas con su contoneo y su derroche de femineidad. La nueva Juve post-Moggi no escondía su edad ni su condición de club de rancio abolengo, pero sí que la matizaba porque quería ser un equipo fresco, jovial y animoso. El tratamiento había sido efectivo. La renovación estaba en marcha.

Se depuró la plantilla progresivamente, se rompieron lazos con el deshonroso pasado e incluso se confirmó el traslado de la residencia habitual de la Vecchia Signora a un nuevo palacete, ideal para las fiestas de más alta alcurnia. La Juventus generaba comentarios elogiosos allá por donde pisaba, despertaba admiración sincera conforme se reubicaba entre la más distinguida sociedad italiana después de haberse visto obligada a desaparecer de la escena. Viajó de Rimini y Avellino a la Champions, hasta que decidió poner fin a su relación con ese atento y cuidadoso galán francés de nombre Didier y de apellido Deschamps, el hombre que asió del brazo con mimo al vejestorio que ingresó en el sanatorio de la Serie B y el que, poco tiempo después, se paseó presumiendo de acompañante por los mejores escenarios de Italia.

La rejuvenecida Juve se había percatado de que, en su nueva condición de madurita potente, el cuerpo le pedía más. Echó el guiño a Antonio Conte, que no tenía trayectoria ni mucho menos de galán pero que, a la llamada de dama juventina, hasta recuperó un cabello lacio que ya escaseaba en su cabeza y revitalizó el brillo en esa mirada profunda y tan itálicamente azul. Un amante de relumbrón, sin duda. Conte superó el tembleque de piernas y asombró a todo el país transalpino en su primer año. Perfeccionó la imagen de una Juve que ya levantaba admiración. La hizo más generosa en su juego, más vistosa, más simpática incluso, y la llevó al altar para levantar el trigésimo (sul campo) Scudetto. Pero en Italia las cosas son siempre tan peculiares que ni en semejante estado de idilio de película consiguió el cuadro piamontés librarse del escándalo. Conte se vio con las vergüenzas al aire cuando fue condenado a diez meses de sanción (finalmente reducidos a cuatro) por haber estado directamente involucrado en una trama de amaño de partidos cuando ocupaba el banquillo del Siena.

Cuando parecía que la vibrante historia de Conte y la Juventus comenzaba a tambalearse, la Vecchia Signora tuvo a bien disculpar el desliz de su pareja. El camino hasta conseguir regenerarse había sido demasiado duro y exigente como para volver a empezar desde el principio. El perdón llegó a tiempo de reeditar el título, de volver a conquistar el Scudetto dando pie a que quizá pueda empezar a hablarse por fin de una nueva dinastía de poder juventina comandada por los Marchisio, Giovinco, Vidal o Pogba. Y ya son veintinueve. O, si se ponen reivindicativos, treinta y uno sul campo.

En DDF| Comunale, donde la loba herida vuelve a afilar sus dientes

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

11 Comments

  1. ivanedu

    9 de mayo de 2013 a las 9:14 pm

    Me gustó el enfoque de la publicación, 31 sul campo. Yo seguí con interés el caso Moggi. En ese entonces la sanción impuesta a la Juventus fue correcta. Sin embargo hay claros indicios de que la investigación se cerró muy pronto y que otros implicados no fueron debidamente sancionados.

    Lo correcto hubiese sido que los scudettis retirados a la Juventus quedasen desiertos. El entorno del Internazionale estuvo implicado y no debieron darle un scudetti. Al igual que otros equipos salieron bastante bien de dicho caso de corrupción.

    En fin, que bueno para el calcio y para el mundo del fútbol que la Juventus, luego de varios tropiezos, empiece a resurgir y ocupar el sitio que jamás debió de haber abandonado. Lo siguiente a recuperar es Europa.

    ¡Salute!

  2. Full Norbert

    9 de mayo de 2013 a las 10:32 pm

    Me ha gustado la relación que has utilizado Borja entre un equipo de fútbol y las señoras a colación de su mote «la vecchia signora». De una vieja que ya no es lo que era a ser una auténtica señora y ya cuando sacas a colación a Sofía Loren y a la Diosa Claudia, qué decir.
    En Champions este año porque les ha tocado este gran Bayern, pero no me hubiera extrañado que diesen mucha guerra a los otros tres semifinalistas.

  3. Dante

    9 de mayo de 2013 a las 10:55 pm

    Calificarla de «justa» es desconocer todo lo ocurrido en sede penal -que señaló que el proceso en 2006 fue «dirigido», suficiente para que en cualquier país civilizado fuera anulado-, la manera como la Fiorentina de los hermanos Della Valle, no precisamente franciscanos (salvada del descenso por la FIGC de Carraro en 2005), la Reggina (filial del Milan), el Milan «castigado» con jugar la Champions 2006-07 a pesar que Galliani obtuvo favores arbitrales clamorosos (cosa que no emerje hasta ahora a favor de la Juventus en 7 años de investigaciones y eso que aún no se acaba) y el equipo que recibió el único scudetto de la historia al 3er clasificado (ni Mussolini, quien controlaba el calcio a través del presidente de la FIGC Leandro Arpinati durante el fascismo, cuando le birló el título al Genoa en favor de su Bologna llegó a tanto) fueron salvados del descenso inevitable gracias a la FIGC de Abete.

    Por último, si los argentinos juran y perjuran de ser «dueños» de las Malvinas a pesar que la población originaria fue británica y perder una guerra que ellos causaron, que los tifosi piensen lo que quieran (de hecho eso hacen los «maestros»)…

  4. Alejandro

    10 de mayo de 2013 a las 5:19 am

    Interesante artículo por las analogías, pero en mi opinión es sumamente superficial, poco o nada de razonamiento a fondo, todos quieren poner a la juve de esos años como un equipo estéril, vago y sin etiquetas de campeón, pero hay que recordar que por lo menos al Madrid lo tuvo de cliente en el 2005 (Madrid de los galácticos), también en la final del mundo del 2006 había varios juventinos, así que tan mala no era la juve, también lo que mencionan en el comentario 4, sobre la implicación de los otros equipos, seré mal pensado pero no te parece extraño que las pláticas se hayan descubierto a través de intervenciones telefónicas ilegales? Estando ligados tim móvil y el Inter (también famoso el caso en el que intervenían el teléfono de vieri), el hecho de que el mismo vieri comentara que fue una trama realizada por el Inter, el hecho extraño que el Milán por casualidades terminara jugando la champions del siguiente año (que por cierto gano). No digo que la juve sea una blanca palomita, pero tanto los procesos deportivos como los legales no fueron nada claros. Sólo un gran beneficiado, el Inter, habrá que ver cuanto tiempo pasara para que ese equipo vuelva a ganar algo, perdedores eternos! Forza juve! 31!

  5. Sócrates

    10 de mayo de 2013 a las 4:44 pm

    Aquello fue un ataque no sólo deportivo, una cortina de humo de la realidad sociopolítica italiana.

    Algunos pensarán que bajar a la Juve es como si en España se bajara a Real Madrid o Barça pero Italia, en su idiosincrasia, separó el sentir popular de equipo nacional con el empeño de algunos políticos y «empresarios», que querían y ansiaban ese trofeo para otras escuadras.

    Claro que la vieja señora, los de la FIAT, la novia de Italia, siempre será el equipo del pueblo sobre cualquier politicucho y, sí Borja, toda una MILF 😉

  6. brolin79

    10 de mayo de 2013 a las 4:51 pm

    #4 pues para ser los eternos perdedores tenemos una copa de europa mas con la mitad de participaciones. Es lo que tiene tener comprado el campeonato local y luego hacer el ridiculo en europa. 31 sobre el campo se refiere a jugando 12 sobre el campo, porque es cierto que le quitaran 2 scudettos es injusto, tendrian que haber sido muchos mas en los que siempre las «sospechas» caian hacia el mismo lado. FORZA INTER!!!!!

  7. Sócrates

    10 de mayo de 2013 a las 6:30 pm

    #6 Ufffff, demasiado populista su discurso, sin acritud…

  8. Alejandro

    11 de mayo de 2013 a las 3:23 am

    No. 6, muchas sospechas poca evidencia, la champions se la deben a mourinho, la mejor decisión que ha tomado Moratti en su vida, no ganaron ligas ni teniendo a Ronaldo en plenitud, y vaya que si habían cosas sospechosas era lo malo que pudo a llegar a ser el Inter, ejm 2002, tenían que ganar vs lazio y perdieron, mandando a Ronaldo a la banca (meses después el goleador del mundial), que culpa tiene la juve de eso? Ya ni les digo segundones porque ni a eso llegan, no tienen ni medio proyecto ni nada, su entrenador actual es pésimo y sus jugadores o están lesionados o son unos PAQUETES!!! Mucha suerte, pero algo me dice que primero la juve rebasa al Inter en champions a que el Inter a la juve en ligas… Forza juve, 31!!

  9. Kurono

    12 de mayo de 2013 a las 1:19 am

    Para mi el «Calciopoli» es una más de la «Divina Comedia» italiana, país donde (por ejemplo) el primer ministro ha sido condenado en inumerables veces por la justiicia y nunca ha visto la cárcel, y ha hecho y desecho las leyes de su país para arreglar sus desbarajustes, así como en España le «perdonan» todo a políticos ineptos de los dos partidos que parecen son los únicos que existen; reflejado en una la liga se la «roban» dos equipos, el resto comparsas.

    Lo justo era declarar desierto el campeonato y DESCENDER a todo club implicado y no a la Serie B, sino directamente en la C1, expulsarlos del profesionalismo. O como mínimo que no jugaran en Europa un par de años (nota y los implicados, además de la Juventus, eran los dos clubes de Milan, los dos clubes Romanos, la Fiorentina y por ahí algo del Parma). Solo fue un «show» para decir «eh, que combatimos la corrupción». Resultados, como que no hubo muchos ya que hubo otro escándalo de apuestas.

    En fin, felicito a la Juventus por su «Scudetto» No. 31 y que sigan progresando para el otro año «asaltar» Europa, les falta un delantero centro de élite y los veo como firmes candidatos para la Champions

  10. alex

    24 de julio de 2013 a las 10:17 pm

    Sumamente superficial el artículo. Ninguna mención a que en sede penal el proceso de Napoli declaró a la juve libre de toda culpa. Y que si se hubiese investigado a fondo nunca hubiese sido sancionada.
    La Juve desciende por conocer las designaciones de árbitros de antemano, y quedo demostrado que esa era una practica común en el Calcio.
    Las escuchas no referentes a Juve fueron hechas por espias de Telecom, o casualidad gerenciada por Tronchetti, socio de Moratti, y oh casualidad todas las referentes al inter y a conversaciones de Fachetti (ex gerente deportivo de Inter) con arbitros fueron desestimadas…
    De hecho hoy la Juve mantiene una demanda frente a la FIGC en sede civil por 250 millones de euros, con altas probabilidades de resultados positivos.
    Repito, sumamente superficial el artículo. Un poco de investigación seria no vendría mal de vez en cuando.

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