‘Si tengo que ir a Cerceda, iré, pero si desaparece, ¿a dónde voy?’

Riazor.org. O por y para el Real Club Deportivo de La Coruña. Riazor.org es un medio digital independiente creado hace más de una década en el que informan del equipo que les da y les quita el sueño. Ése que viste de blanquiazul. Ése que antes, no hace mucho, ganaba y ahora acostumbra a perder. En las buenas y en las malas. Para Coruña y para el resto del mundo. Ahora acceden a responder a nuestras preguntas. Lendoiro, la plantilla, el derby y… el descenso, cómo no, el descenso.

– Últimos en la tabla, a 9 puntos de la salvación cuando restan por disputarse once jornadas y con un equipo que, pese al doble cambio de entrenador, no termina de arrancar. Parece un panorama muy oscuro, pero ¿de verdad es imposible la salvación? ¿Veis capacitado a Fernando Vázquez o ya no hay nada que hacer?

Si uno mira a la clasificación y ve que el Dépor ha ganado tres partidos y ha encajado 58 goles en 27 jornadas, parece imposible que ahora vaya a llevarse las seis, siete u ocho victorias necesarias en los 11 encuentros que restan. En cambio, la llegada de Fernando Vázquez ha dado un vuelco de ilusión en una afición que por, primera vez en muchos años, había cargado contra el palco de Riazor. Con el técnico gallego, el conjunto blanquiazul tan solo ha conseguido un punto de doce posibles, pero su conexión con la plantilla, que dice tener la cabeza “más fresca”, su incondicional entrega hacia la causa o la apuesta por Valerón hacen que a la hinchada herculina no le quede otra que creer. Pero, más allá de las meras ilusiones, ¿realmente es posible? En los próximos partidos, el Dépor se medirá a Celta, Mallorca y Zaragoza, tres rivales directos. Si en esos partidos se consiguen buenos resultados se podrá meter en la pelea porque son partidos de más de tres puntos, sumas tú y ‘enfangas’ a los demás. Ahí está la clave, en esos enfrentamientos directos está la llave del milagro en A Coruña. Sí, es posible. Muy complicado, pero posible.

– Os vamos a hacer una pregunta tan amplia que os la vamos a formular en una sola, pero significativa, palabra: Lendoiro. ¿Cuál es situación ahora mismo frente al deportivismo? ¿Ha supuesto la entrada en concurso de acreedores un torpedo en su línea de flotación, después de haberse posicionado claramente en contra del mismo? ¿Sigue viviendo de los éxitos del pasado?

Lendoiro usa mucho esta frase para defenderse de su gestión: “Si no hubiésemos hecho lo que hicimos, el Deportivo no hubiese ganado nada“. Durante los años de éxito deportivo, poca gente se atrevía a atacarlo y el apoyo que recibía de la afición era enorme. Si el Deportivo se codeaba con los grandes, ¿por qué hacerlo? Parecía algo antinatura. En la situación actual, todo ha cambiado, hasta el punto de que en el partido ante el Granada, el último de Domingos Paciência como entrenador,gran parte del estadio profirió por primera vez cánticos en su contra. Pero es perro viejo, y tras la marcha del portugués a gritos de “menos portugueses y más coruñeses“, contrató a Fernando Vázquez, un gallego que siempre ha confiado en la cantera. Desde ese momento logró desviar un poco la atención de su persona y contra el Madrid y el Rayo Vallecano no se volvieron a escuchar las críticas en el estadio, aunque sigue siendo centro de muchas iras. Lo que parece claro es que ha estado retrasando la entrada en la Ley Concursal hasta que no le quedó más remedio para tratar de ocultar los puntos críticos de su gestión. Y ahora está empezando a salir todo a flote.

– Ciñéndonos al Concurso de acreedores. Ciento cincuenta y seis millonazos de deuda, según la administración concursal. ¿Cómo puede un club como el Dépor llegar a acumular esa exagerada cantidad? Para la mayoría de los clubes españoles que han solicitado su entrada en concurso, la operación legal ha supuesto un buen salvavidas (y en algunos casos, como en el del Betis, les ha permitido prácticamente renacer). ¿Creéis que para el Dépor puede ser igual o sois pesimistas con respecto al futuro?

Respecto a la primera pregunta, la razón es clara. En medio de una crisis general, el boom del fútbol afectó a casi todos los equipos en España. Pocos clubes pueden decir que no se hayan endeudado en los últimos 10 o 15 años. En el caso del Deportivo, se intensificó especialmente a partir de perder, por el rápido declive del equipo, determinados ingresos presupuestados, como dejar de recibir los beneficios derivados de la Champions League. Simultáneamente, y por diversos motivos, la plantilla dividió su valor en muy poco periodo de tiempo. También abundaron incomprensibles fichajes con contratos millonarios y de larga duración, como Toro Acuña o Bodipo. Todo eso sumado a las comisiones por la demora en el pago de los créditos ha desembocado en una deuda mastodóntica de la que será muy complicado salir. Cierto es que la Ley Concursal a muchos equipos le ha venido bien, pero en el caso del Deportivo, el más que posible descenso del club a Segunda División generaría un gran descenso de los beneficios, y Hacienda parece empeñada en no pasar ni una más a Lendoiro, por lo que el futuro de la entidad está más en el aire que nunca. Especialmente si tenemos en cuenta de las nuevas legislaciones hacia el fair play de los clubes de fútbol, tanto desde el Gobierno español, como desde la UEFA. Si el Dépor hubiese vivido ésto hace cinco años, y con la masa social que tiene detrás, no hubiese desaparecido. Hoy en día, hay esa duda.

– La Ley 38/2011 que reforma la Ley Concursal de 2003 prevé la posibilidad de que las SAD que entren en concurso de acreedores sean sancionadas conforme a la legislación deportiva aplicable si no cumplen con sus obligaciones económicas. Es decir, resumiendo, podría descendérseles de categoría deportiva. ¿Aceptaríais que, en base a esta norma, el Dépor fuese sancionado con un descenso administrativo de categoría por su declaración concursal?

Si la pregunta es en relación a un descenso administrativo por el mero hecho de entrar en proceso concursal, no creo que desde A Coruña se viera justo, dados los precedentes. Otros equipos han entrado antes en concursal y nunca se ha dado tal circunstancia. Si el motivo fuera incumplir las obligaciones derivadas del pacto concursal, la gente empieza a estar concienciada de que la entidad puede, incluso antes de alcanzar tal pacto, entrar en liquidación y desaparecer como tal. En estas circunstancias, hay quién “firma” el descenso de categoría. “Si tiene que bajar a Tercera, que baje, pero que no desaparezca. Si tengo que ir a Cerceda, iré, pero si desaparece, ¿a dónde voy? Va a ser difícil enseñar a los equipos de la ciudad que tienen que ser de un equipo de Segunda o Segunda B, pero mucho más difícil sería explicarles la grandeza de un equipo que no existe“, me decía el otro día un amigo. Es decir, que ciertamente no se vería un extraño que se produjera un descenso administrativo –de una o dos categorías, esto todavía no está resuelto legalmente- ateniéndose a las condiciones económicas en las que se encuentra el club. Además, se es consciente de la situación de crisis económica de todo el país, lo que hace que se haya endurecido la actuación del Estado hacia las deudas de los clubes de fútbol. De todas formas, y aunque la liquidación se contempla como un posible escenario, se confía en que no vaya a darse el caso a corto plazo y pueda alcanzarse un pacto que permita seguir con vida a la entidad y ser viable incluso con su más que probable descenso deportivo a Segunda División esta temporada.

– Algunos creemos que el Dépor no gestionó bien varios de los principales activos de su plantilla en los últimos años de penuria económica. ¿Por qué, sabiendo que no se les iba a poder retener, no se intentó sacar dinero por los traspasos de jugadores como Lopo, Adrián, Verdú, Colotto o Guardado? ¿Se confiaba en que pudieran renovar o es que el club se enrocó por intentar mantenerlos a sabiendas de que tenían los días contados?

La actuaciones en los últimos años en cuanto a crear o conservar patrimonio han sido malas, por no decir nefastas, y el club se descapitaliza año tras año, perdiendo parte de sus mejores activos. Aún así, cada caso es diferente, como en estos significativos ejemplos. En la mayoría de casos, como también con Lopo o Verdú, se intentó la renovación –quizá algo tarde-, pero sin éxito. Al fin y al cabo, son futbolistas –Lopo y Verdú– que estaban destacando en su momento y, en la situación económica del Deportivo, peor año tras año, el club no pudo llegar a las cifras que ahora constan en sus respectivos contratos. Con Adrián, sin embargo, se trabajó en su renovación desde dos o tres años antes, pero la ambición del futbolista por jugar en un club mayor y la mala relación –a raíz del ‘caso Piscu’- entre Lendoiro y quien en aquel momento era su representante, Eugenio Botas, hizo que saliera del Deportivo sin dejar un euro en caja uno de los más valiosos activos del club. Por Guardado sí hubo interés, pero la directiva consideró que la contribución del mexicano en Segunda para conseguir el vital ascenso era más importante que la cantidad económica que se ofrecía por el futbolista. Cabe señalar que el ascenso suponía, en principio, una cuestión de vida o muerte el pasado año, por eso se mantuvo gran parte del bloque. Entre ellos, también a Colotto, por el que el club hizo un esfuerzo grande cuando éste ya contaba con la oferta del Espanyol. Finalmente, la oferta perica era ligeramente superior y además había divergencias en cuánto a otros términos económicos pasados, por lo que el argentino también salió de A Coruña pese a partir con la idea de quedarse. En definitiva, cada caso particular contenía sus dificultades y barreras que el club no ha sabido superar. Durante muchos años, Lendoiro ha sido elogiado globalmente, y creemos que con merecimiento, por muchas de sus transacciones, pero da la impresión que en los últimos años, el club también ha sido víctima de su particular forma de entender los negocios.

– Hablemos de temas puramente deportivos. Nélson Oliveira, Bruno Gama, Juan Domínguez, Javier Camuñas… Algunos esperábamos bastante más de varios de los futbolistas de la plantilla deportivista que no han terminado de dar la talla. ¿Quién os ha defraudado más en cuanto a su rendimiento? Y al contrario… ¿con quién está más satisfecha la afición?

Han sido muchos los jugadores que han decepcionado. Aunque, quizás, el gran fracaso es el de Nelson Oliveira. Venía con un gran cartel y su rendimiento ha ido decayendo hasta ser el más criticado por la afición debido a falta de entrega y su desidia sobre el campo. Bruno Gama sería la segunda gran desilusión. Su año en Segunda dejó muy buenas sensaciones y se le creía de sobra capacitado para ser una de las revelaciones del campeonato, pero su rendimiento ha sido pobre. En general los ‘hombres de Mendes’ han fracasado. Evaldo ha hecho perder tantos puntos a un equipo, André Santos ha tenido importancia solo en un par de partidos con Domingos Paciência, y Roderick y Tiago Pinto ya han dejado el equipo. Pero hay una excepción importante: Pizzi. Aunque ha veces se le echa en cara su individualismo, su compromiso con el equipo -aún a sabiendas de que su paso por Riazor es temporal- está fuera de toda duda y su desempeño ha sido notable. Quizá el más destacado junto a Riki, que está firmando su mejor campaña desde que está en el club. Un fichaje que se criticó mucho durante sus primeros años, pero que -especialmente desde la responsabilidad asumida tras el descenso- se ha ganado a la afición. Otro caso a mencionar es el de la dupla de canteranos Álex Bergantiños – Juan Domínguez. Tras su eclosión en Segunda, parecía el momento adecuado para apostar por ellos -patrimonio propio- en Primera. Pero surgió la opción de traer a André Santos -internacional con Portugal- y Abel Aguilar -experiencia contrastada en la categoría- y terminaron llegando. Sonaban bien, pero tenían su ‘cara B’, y ésta ha restado protagonismo a los canteranos. Y eso lo ha notado especialmente Juan Domínguez, más creativo y por lo tanto más sensible quizá a la confianza, que no ha conseguido cumplir con las expectativas. Álex ha convencido a la afición, por su entrega constante y no hay nada que reprocharle, pero da la impresión que Fernando Vázquez lo ve un poco desordenado.

– ¿No funcionó Oltra, no funcionó Domingos o no funciona la plantilla en una competición tan exigente como la Liga BBVA?

La plantilla, analizada hombre por hombre, no es inferior a 8 o 10 plantillas de la Liga BBVA. Está descompensada en ciertas posiciones y transmite serias dudas en otras, pero aún así es una plantilla que debería salvarse sin excesivos problemas. Hay que transmitir, entonces, gran parte de la responsabilidad al cuerpo técnico. El equipo de Oltra arrastraba ciertas deficiencias, por así decirlo, que con confianza y resultados deberían haber sido corregidas. El método existía, había un planteamiento claro y, en su etapa, el Dépor no fue inferior a los rivales casi en ningún encuentro. Quizás influyó en demasía la mala suerte en ciertos instantes de la temporada y la dinámica en la que se sumió el equipo lo fue hundiendo cada vez más.No había confianza, no había resultados, y las carencias pasaron a convertirse en notables. Podría ponerse al Rayo Vallecano como el perfecto ejemplo antagónico. Por otra parte, la llegada de Domingos fue un error. Inesperado error, eso sí, pues dado su curriculum y su idea de juego, se le veía como el hombre ideal para dar un golpe de timón y cambiar el rumbo del equipo. Sin embargo, apenas mejoró la solidez defensiva y desarmó la faceta ofensiva, la parte más positiva del equipo en toda la temporada. Hundió todavía más al equipo y podría decirse que su salida fue positiva. O no estaba preparado para el reto o no llegó en el momento adecuado.

– Numerosos futbolistas “de paso” en calidad de cedidos, ¿no creéis que uno de los principales problemas deportivos del Dépor en las últimas temporadas es una alarmante falta de identidad entre sus jugadores? ¿Que a muchos de los jugadores les da igual lo que ocurra porque el año que viene ya no estarán en Riazor y porque el Dépor no tiene ningún significado para ellos? Mauro, Bebeto, Donato, Naybet… eran prácticamente unos coruñeses más, pero ahora…

Sí, sin duda es algo que se está poniendo en tela de juicio, el compromiso de ciertos jugadores con la situación actual del club. Sacando a cinco, diez jugadores de la plantilla que verdaderamente sienten lo que es el Dépor, los demás son como decís jugadores de paso. Pero ahí tampoco es cuestión de señalar tan solo a los jugadores sino también a la Junta Directiva que ha planificado el equipo y que hace unos años ‘vendieron su alma al diablo’ a la política de las cesiones, en especial al agente Jorge Mendes, que incluso sin representar ha hecho venir a Coruña a ciertos futbolistas y a Domingos Paciencia. Si el Dépor está en Segunda el año que viene, pocos de ellos seguirán vistiendo la blanquiazul.

– Pese a la mala situación del equipo, me sorprendió muy gratamente el público de Riazor en el último partido ante el Rayo Vallecano, un partido espesote y una nueva muestra de impotencia por parte del Dépor. La gente, en su mayoría, no paró de animar y se mostró entregada a la causa, lo que es de elogiar. ¿Son tan malas noticias en tan poco tiempo que la afición se conforma con poquita cosa?

Después de la época de vacas gordas y con la llegada de Caparrós al banquillo, las gradas de Riazor comenzaron a quedar desiertas, algo que continuó sucediendo tras el aterrizaje de Lotina en el banquillo blanquiazul. Daba la impresión que el Deportivo era un barco sin rumbo que apenas transmitía ninguna ilusión. No solo porque siempre cuesta ilusionarse con objetivos menores cuando no hace mucho has tocado el cielo, sino porque ni el proyecto de futuro ni el juego del equipo terminaron de ilusionar a la gente, si bien los resultados no eran malos. Ahí cambio la cosa, cuando los resultados comenzaron a ser malos: en el año del descenso. Quizá esta respuesta esté mejor explicada en un viejo artículo de nuestra web. Las jornadas previas al descenso reactivaron a la hinchada, que veían cómo un histórico caía en desgracia 20 años más tarde. Desde ese momento, el furor por el deportivismo parece no tener fin pase lo que pase, y el apoyo es casi inagotable. Sí es cierto que tras la derrota por 0-3 ante el Granada hubo un amago de ruptura entre afición y jugadores, pero la llegada de Fernando Vázquez ha hecho que la conexión con la grada esté en unos niveles más que aceptables. La afición del Deportivo está muy por encima del rendimiento mostrado por los futbolistas, de eso no hay duda.

– ‘O noso derbi’. ¿Veis el partido ante el Celta como un último tren para engancharse a la esperanza, como una mera oportunidad de recapitular con orgullo ante el máximo rival o como… una opción de hundir al Celta?

Por supuesto, es la última, la definitiva. La única. Daría pie a pensar en una hipotética salvación. Sobre todo en una afición deseosa de éxitos, que más que darle una victoria en Riazor contra el eterno rival. Y verdaderamente sí, sería más complicado de aceptar para la afición deportivista caer a Segunda y que el Celta se quedase en Primera. Aunque en Coruña hay de todo, aunque prolifera más la rivalidad que la propia simpatía por ser un club gallego. Ojalá hubiese el respeto y el compañerismo entre unos y otros -tanto afición como jugadores- que existe en el derbi vasco, por ejemplo.

– Por último, y por acabar con buen sabor de boca la charla… Contadnos cuál fue vuestro momento más feliz como seguidores del Dépor o de cuál de todos los éxitos guardáis mejor recuerdo.

Son muchos títulos y muchas emociones en los últimos 18 años. La vendetta al Valencia en la Copa del 95, la Liga del 2000 o el más que famoso Centenariazo. Las remontadas al PSG (de 0-3 a 4-3 en 50′), al Milan o las victorias en los más afamados estadios del Viejo Continente. No obstante, no olvidamos las raíces y como club humilde también apreciamos, y lo pudimos vivir el año pasado, un sufrido ascenso. Y los más antiguos de la web no podrán nunca olvidar aquel gol de Vicente Celeiro que salvó al equipo del descenso a 2ªB en el 88. Aunque si hay que quedarse con dos momentos (uno es imposible) son la consecución del título de Liga y poder pasear durante cinco años consecutivos el nombre del Deportivo por toda Europa.

No nos queda otra que agradecer la gran predisposición de nuestros amigos de Riazor.org para responder a nuestras preguntas y desear al Dépor (tanto como al Celta, que no se nos enfade nadie), la mejor de las suertes de cara a la salvación del equipo. Y, por supuesto, que entre todos nos hagan disfrutar de un vibrante pero pacífico derbi galego. Porque el derbi es Aspas y es Riki, pero también es Oubiña y es Valerón.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

8 Comments

  1. MARISA GALLEGO LEAL

    15 de marzo de 2013 a las 1:33 pm

    YO LLEVO DESDE QUE ERA KKA LABORAL CORUÑÑA DESDE EL AÑO DEL URQUIOLA Y ME CONOCEN EN EL DEPORTIVO LELE HE CONOCIDO BAJON SUPER COPA Y DARIA LAVDIA POR EL DEPORTIVVOOOOOOOOOOOO Y NUNCA LO DEJARE ESTOY EN LA PEÑA BERGANTIÑOS SI QUEREIS CONTACTAR CONMIGO UN BESAZO Y UPA EL DEPORTIVOOOOOOOOOOO

  2. ALvarito

    15 de marzo de 2013 a las 2:12 pm

    Soy del Celta, y logicamente espero que gane hoy mi equipo. Pero yo no veo al deportivo muerto, tiene ahora 4 partidos clave. Por Vigo ya sabemos de lo que es capaz Fernando Vázquez.

  3. pavel

    15 de marzo de 2013 a las 2:38 pm

    Una vez más, me congratulo de que en DDF se preste atención a la sentina del fútbol, no sólo al Madrelona y a equipos cool como Arsenal y Borussia.
    Estoy de acuerdo en el 99% de lo que dicen vuestros interlocutores de riazor.org.
    Si el Deportivo desaparece, creo que necesitaré tratamiento psiquiátrico.

  4. Borja Barba

    15 de marzo de 2013 a las 2:47 pm

    @ ALvarito

    Valoro especialmente tu comentario. No quiero que esta dedicación especial al Dépor con la gente de Riazor.org se vea como un “desprecio” a Vigo y al celtismo, porque nada más lejos de la realidad. Nos habría encantado contar con una versión celeste de la entrevista, pero no ha podido ser. Prometemos que habrá ‘partido de vuelta’.

    Suerte al Celta en su carrera por salvarse y que ojalá veamos un buen partido esta noche.

  5. ElDiez

    15 de marzo de 2013 a las 8:49 pm

    Lets go Celta!! A pesar de ser celtiña me he leido el artículo para saber más sobre la situación de nuestro “enemigo íntimo”. Por supuesto, necesitamos los tres puntos de hoy para salir de puestos de descenso y porque además para la semana vamos a Barcelona, y en A Coruña se tienen que agarrar al derbi de esta noche porque cada vez les quedan menos balas en la recámara. En cualquier caso, y ya que dadas las circunstancias no espero “a festa do fútbol galego” que siempre se pretende, al menos me gustaría que fuera un derbi limpio y con nivel de fútbol, que sinceramente creo que hay.
    Por último, no le puedo desear todo lo mejor a los herculinos porque hoy por hoy es nuestro rival por salvarnos, pero espero que pase lo que pase no desaparezca, sería muy triste para el fútbol galego y nuestra rivalidad.

  6. Kurono

    16 de marzo de 2013 a las 12:36 pm

    1. Pavel, agradecemos que publiquen estos artículos, pero excepto a la Premier (y no toda), a mi me paree que en este blog falta hace que hablen más de los “equipitos cool” como el BVB, el Everton o el Paris-Saint Germain. Ya ni la Serie A toman en cuenta, ignoran mucho a Italia y extraño el seguimiento al “Calcio” que tenían años atrás (concretamente, la renacida Lazio, el Napoli o bien la “Viecha Signora”). Y de las ligas sudamericanas, pues lo que hay, muy poco o nada. El “duopolio” está de más nombrarlo. Y ciertamente tienen algo de abandono el seguimiento a Segunda división (ya ni el “mini derbi” mencionaron por decir algo). Pero entiendo que los editores no viven de esto, así que cogen las noticias más interesantes y que más les gustan.

    2. Interesante entrevista. Pero si el “Depor” ya vivía por encima de sus posibilidades en la “Época Dorada” (que lo deja entrever), no explica por qué razón Lendoiro siguió con la política errada durante la época de la “resaca” (los años de Caparrós y la primera parte de Lotina). Ya ni hablar del desastre que representó el descenso.

    3. Porque antes no descendieron equipos por impago o ingreso a Concurso de Acreedores, no quiere decir que deberían dejar de hacerlo y cuanto antes mejor, así se evita otra vez el despilfarro y el desastre económico. Todo mundo sabe por qué se ingresa al Concurso de Acreedores en España, la legislación no sancionaba deportivamente al club; ahora ya lo harán y me parecería lo correcto. Lo peor para el Deportivo (insisto mucho en ello) no sería descender a Segunda, es que corre riesgo de desaparecer. Lendoiro tuvo su época, pero cuando pasó lo que pasó era hora de dar relevo, cosa que no hizo y por eso se pita y critica.

    4. La afición se enganchó porque no queda de otra. El Deportivo ha caído en la mediocridad y solamente el ánimo de la afición “palia” el grave déficit de juego en cancha. Aunque claro, parafrasenado a Jock Stein (y si, lo estoy viendo ahora mismo en la web) “la hinchada no marca goles, aunque sea la mejor del mundo”, pero ¡que diferencia ver un estadio lleno animando a uno que pita o bien uno muerto y silencioso!

  7. Motumbo

    17 de marzo de 2013 a las 3:51 am

    Lendoiro siguió con la “política errada” porque para él no era errada en absoluto, siguió forrándose a base de chanchullos y comisiones. Y tampoco vamos a hacer de la afición una víctima inocente ahora. Hace pocos años todavía había unos cuantos cabestros que se definían a sí mismos como “lendoiristas”. Bastantes, eh.

    Actuación portentosa del Caspas en el césped y de Hugo Mallo en la grada, por cierto.

  8. Pingback: El ángel de Castrofeito | Deportes y Motor