Los 22 del Barça-Madrid copero

Pinto. Más solvente que en otras ocasiones contra el Madrid, se mostró muy seguro especialmente debajo de palos. Le exigieron varios disparos a corta distancia, y respondió con buenas atajadas o despejes correctos. Quizá pudo salir con algo más de decisión en el tercer gol, y no tuvo responsabilidad alguna en los otros dos.

Jordi Alba. Mejor en la faceta ofensiva que en la defensiva, su zona fue la más castigada por los envíos diagonales del Madrid, que casi siempre lo encontraron demasiado adelantado. Trató de aportar salida como suele, pero su banda estuvo casi siempre bien controlada por la defensa blanca. Logró el gol del honor en incursión marca de la casa.

Puyol. Pocas veces hemos visto tan a disgusto al mítico capitán del Barcelona. Condenado por las deficiencias tácticas de su equipo a cubrir una zona enorme, llegó tarde a varios balones de lo que a él no se le suelen escapar, y se le vio con frecuencia desbordado por la situación. Su imagen en el segundo gol del Madrid resume el partido.

Piqué. Tampoco tuvo un buen día el ex defensa del Manchester, aunque hay que decir que cualquier central que hubiera jugado ayer en el Barça lo hubiera tenido difícil. Incapaz de librarse de la presión merengue y de sacar el balón con la limpieza que suele, verlo jugando de delantero en el minuto 60 habla bien del caos en el que se convirtió ayer su equipo. Superado varias veces en el uno contra uno, el penalty que le hace a Cristiano es evitable.

Alves. Criticado durante todo el año por el descenso en sus prestaciones, ayer fue seguramente el valor más seguro de la zaga blaugrana. Escogió sus subidas con más criterio que Alba, cerró su banda con decisión –mejor en el primer tiempo que en el segundo- y varias anticipaciones suyas evitaron aproximaciones peligrosas del Madrid. Buen rendimiento.

Busquets. Es difícil que el de Ciudad Badia haga un mal partido, pero pocas veces se le ve sufrir más que cuando envíos largos y cruzados lo obligan a oscilar de banda a banda. Se fajó como siempre en el medio y dio salida a las mejores jugadas del Barça, pero le costó demasiado controlar a Mesut Özil, teóricamente el hombre de su zona. Regular.

Xavi. El centrocampista internacional pasó de puntillas por el partido, y esto es quizá es lo peor que se puede decir de un hombre con fama de gobernarlos. Solapado con frecuencia con el resto de medios en el embudo central, fue incapaz de darle soltura al toque del Barcelona, y mucho menos profundidad. Una de sus peores actuaciones en un Clásico.

Fábregas. Lleva un año y medio en el Barcelona y aún no ha encontrado su sitio en un equipo que no le reconoce como el líder que era en Londres. Perdido en la maraña que montó Mourinho en medio campo y ausente como llegador, cuesta recordarle alguna acción de mérito en el partido. Se fue entre los pitos de una afición que pedía a Villa.

Iniesta. El albaceteño aúna demasiada clase y compromiso para pasar desapercibido en ningún partido, y ayer no fue la excepción. Más centrado de lo habitual –algo que seguramente perjudicó a su equipo- fue quizá el único medio que amenazó seriamente la poderosa estructura blanca. Dejó sus habituales conducciones y un puñado de buenos pases, y provocó la falta en la frontal que acabó resultando la mejor ocasión del Barça. Desasistido.

Pedro. Al futbolista canario se le da bien el Madrid y entra en estos partidos con mucha confianza. Ayer se inventó dos ocasiones nada más comenzar –los mejores minutos del Barcelona- y no se cansó de tirar sus típicas diagonales y percutir la zona derecha del ataque. Dio la impresión de que, como en otros partidos, con más balón hubiera sido decisivo.

Messi. Dudar de él a estas alturas es absurdo, pero es cierto que el Real ha encontrado un modo de flotarle y reducir sistemáticamente sus prestaciones; un solo gol en jugada en los últimos ocho clásicos lo atestigua, y a día de hoy, todos sabemos que secar a Leo es secar al Barcelona. En un partido muy deficiente, en cualquier caso, las dos mejores ocasiones azulgrana fueron suyas.

Diego López. El guardameta gallego pasó desapercibido en su primer Clásico en Barcelona, y eso es más positivo que negativo en un portero. Bien en la anticipación a los balones cruzados, sigue sin embargo dando la impresión de que le cuesta salir de la portería en los saques de esquina. No pudo hacer nada en el gol de Alba, que remató muy de cerca y esquinado.

Arbeloa. El «patito feo» de la defensa madridista justificó ayer por qué lleva tantos años jugando partidos en la élite. El lateral cerró a cal y canto la banda derecha y fue una pieza clave en el sistema de ayudas que diseñó Mourinho y que lleva algún tiempo funcionando bien en los clásicos. Volvió a rascar un poco más de la cuenta, su defecto habitual.

Varane. Después de ver estos dos partidos, la gran incógnita es saber si Mourinho tendrá valor para sacar del equipo al joven francés en Old Trafford. Seguro, inteligente, rápido y limpio, se presentó en el Camp Nou con la prestancia de un veterano y no se le recuerda un sólo renuncio en 90 minutos. Su sensacional cabezazo en el tercer gol –precedido de un salto sideral- acabó de enterrar al Barcelona.

Sergio Ramos. Algo oscurecido por la actuación de su compañero de zaga, el central de Camas es vital en estos partidos porque posee la autoridad y la velocidad para plantar la defensa en el centro del campo. Inabordable anoche en el juego aéreo defensivo, perdió en cambio un par de balones en el medio que costaron contragolpes. Tiene alguna laguna de concentración.

Coentrao. Entró muy mal al partido, superado en el primer tramo por Pedro, pero ganó en solidez con el transcurso de los minutos y acabó incluso incorporándose con frecuencia como un centrocampista más. Pecó de ingenuo en una ocasión muy clara de mano a mano. En cualquier caso, la disminución del ruido mediático a su alrededor lo mejora como futbolista.

Khedira. Físicamente sobrado, como suele, el centrocampista alemán participó activamente en las basculaciones y ayudas que definieron ayer el buen balance defensivo del Madrid. Eficaz cubriendo segundas jugadas, tocó poco y fácil en ataque, lo cual beneficia a su equipo. Un despeje suyo dio origen al segundo gol del Madrid.

Xabi Alonso. Más mediocentro posicional que en otras ocasiones, se empleó a fondo en el corte y resultó clave en las salidas limpias y rápidas que dieron origen a los fulgurantes ataques del Madrid. No pareció tocado, como se ha venido hablando estos días, y su concurso será fundamental si el equipo blanco quiere sacar algo de Manchester.

Di María. Viéndo jugar ayer al Fideo, uno se hace preguntas sobre dónde se ha metido este futbolista el resto de la temporada, Valencia aparte. Intenso como en sus mejores días, sacrificado en defensa y con el punto caótico que lo caracteriza, se erigió en azote para una zaga blaugrana que tradicionalmente ha padecido para controlarlo. El nudo a Puyol en el segundo gol es ya historia de los Clásicos.

Özil. Pocos jugadores entienden y aprovechan los espacios que deja el Barcelona como el mediapunta germano en el Camp Nou. Aunque ayer no dio su habitual asistencia, supo moverse con inteligencia a las zonas blandas, soltar rápido cuando la cadencia de la jugada lo requería, y retener el balón –a veces entre varios zagueros rivales- si su equipo necesitaba salir. Anoche, un manual con botas.

Higuaín. Quizá el futbolista del equipo blanco que menos reforzado sale del Clásico. Aunque peleó como suele en el balcón del área, se le ve lento y pesadote, poco afilado y sin ritmo. Acabó sustituido, y dando la impresión es que si el Madrid quiere aspirar a algo serio este año, sus delanteros centro deben mejorar mucho y rápido. Los dos.

Cristiano. Considerando la entidad del rival y la importancia de la ocasión, puede que el jugador franquicia del Madrid jugase ayer su mejor partido vistiendo la camiseta blanca. Desde que le tomó la medida al Barcelona es un martillo, y el Camp Nou le recibe con un temor sólo reservado a los más grandes. Anoche doblete, movilidad continua, superioridad física y técnica sobre sus marcadores, y sobre todo esa intangible sensación que emanan los genios cuando están dando lo mejor de sí mismos. Una actuación impresionante.

Matemático profesional, lector empedernido, escritor ocasional y esforzado blogger, se enamoró del fútbol como fuente de momentos inolvidables y como metáfora de la vida. Nada mejor que un buen debate sobre tal o cual jugador, golazo o táctica, y nada peor que el fanatismo, la polémica gratuita o el cotilleo. Apasionado de las viejas historias sobre enfrentamientos míticos y leyendas del balón que no tuvo ocasión de conocer, guarda en su memoria muchos goles y partidos con la sensación de que fue un privilegio vivirlos (ramon.flores@diariosdefutbol.com).

8 Comments

  1. Tobal

    27 de febrero de 2013 a las 1:41 pm

    No puedo evitar comentar que ayer vi a Pedro lanzarse alrededor de 5 clavados en el área del Madrid, peor que el mismísimo Alexis.

  2. Luiss

    27 de febrero de 2013 a las 2:04 pm

    Te ha faltado analizar a los entrenadores , que es donde creo que ha habido mas diferencia , que el Madrid este bien tacticamente no es novedoso , pero el barça sabia que por los dos laterales todos los equipos les hacen mucho daño y no puso solucion , y que en el centro del campo la batalla seria dura , con el resultado a favor no era necesario dejar que los ataques del madrid fueran tan claros y favorables para sus intereses y quizas ayer era un dia para Song y dejar a Cesc en el banco .

    En el uno por uno el madrid sale muy bien , todos estuvieron de notable para arriba, higuain al que peor pones hizo un trabajo sucio pero muy util para cristiano , del Barça solo salvaria a Iniesta y Pinto que no pudo hacer nada en los goles , negativamente destacar a Cesc , Xavi y Pedro(tantos palos para alexis cuando el chileno al menos falla ocasiones por que el canario ni las tiene) , ademas de todo el famoso bajon fisico de febrero de todos los años esta muy presente .

  3. jose lopez

    27 de febrero de 2013 a las 2:18 pm

    HOLA SOY MADRIDISTA Y ME ALEGRO MUCHO POR MI MADRID Y HA LA VEZ QUIERO DECIR QUE YA ESTA BIEN DE CRITICAR HE INSULTAR AL MADRID CADA SEMANA LO MISMO Y ADEMAS LO DE HAYER ES SEÑORIAL POR QUE CASILLAS ES NUETRO CAPITANY POR ULTIMO SE VE QUE MESI NO ES CRISTIANO NI VA A MISA HALLER ESTABA EN ARGENTINA GRACIAS UN SALUDO HALA MADRID

  4. Perea Balon de Oro

    27 de febrero de 2013 a las 3:59 pm

    Jose, no suelo corregir las faltas de ortografía a otras personas, porque yo cometo muchas y porque todos cometemos errores, pero creo que es importante que aprendas que se escribe AYER.

    Un saludo y no te lo tomes a mal.

  5. TMS

    27 de febrero de 2013 a las 4:41 pm

    Pedro aún, porque para mi el primero que le hacen si es penalty y eso siempre se queda, pero lo de Jordi Alba me pareció patético, no solo la simulación constante y vergonzosa, sino la patada de impotencia al más puro estilo Sergio Ramos que le intenta soltar al final a Pepe en la banda.

    El Madrid bien, pero abstrayéndome del resultado tampoco lo vi muy diferente que en otros clásicos recientes, de hecho yo le recuerdo partidos mejores contra Barcelonas mejores. Ni siquiera creo mucho peligro, ha tenido partidos (o medias partes) de poderle meter 5 al Barça tranquilamente, pero ayer no creó demasiado peligro y las contras las tiró horrorosas, hasta la del segundo gol tiene algo de mala ejecución.

  6. AMAPOLAS

    27 de febrero de 2013 a las 4:53 pm

    JODER LO DE «HAYER» ES DE TRACA TOTAL…JAJAJJAA!

  7. Luiss

    27 de febrero de 2013 a las 8:01 pm

    TMS

    La vuelta de la eliminatoria de copa del año pasado fue mejor que el partido de ayer , pero en el fútbol hay detalles que cambian los partidos , el año pasado después de perdonar varias ocasiones el barcelona en los 2 últimos minutos mete 2 goles mientras ayer en cambio en los primeros minutos no salen del todo bien y la primera llegada acaba en el penalti.

  8. Pablo

    28 de febrero de 2013 a las 12:25 am

    Numericamente:
    PINTO 5