Y Míchel dejó de sonar

Cuando José Miguel González Martín del Campo, ‘Míchel’, tomó la decisión de unir su futuro al del Sevilla FC hace ahora menos de un año a muchos nos pareció que el técnico madrileño se zambullía en una ciénaga. Llegaba como segundo plato, sustituyendo a un Marcelino García Toral que había fracasado solemnemente en su intento de reflotar a un equipo a la deriva. Con la campaña ya iniciada, cierto sector del público receloso de su capacidad y la plantilla exhibiendo unos vicios demasiado profundos, Míchel no fue capaz de conseguir el objetivo para el que inicialmente había sido contratado. El Sevilla quedó fuera de las competiciones europeas por vez primera en las últimas ocho temporadas. Sin embargo, el club entendió que el técnico merecía un voto de confianza y le ofreció la renovación. Una nueva oportunidad en busca de un mínimo de estabilidad. Tocaba empezar de cero con Míchel al mando.

Pero ocurre que en Nervión ya nada, o muy poco, recuerda al modelo que hace un lustro aupó al sevillismo a uno de las épocas más gloriosas de su historia. Lo que antaño eran golpes maestros de la secretaría técnica de Monchi hoy en día no son más que pasos en falso y disparos al aire. Pongan en un lado de la balanza a Kanouté, Luis Fabiano, Escudé, Poulsen, Dani Alves y Adriano y, en el otro, a Babá, Del Moral, Kondogbia, Guarente, Coke y Alexis. El desequilibrio explica muchas cosas sobre el actual Sevilla. Por si fuese poco, el equipo dista mucho de ser un bloque sólido, base principal de la receta de los éxitos pretéritos.

Míchel se mostró incapaz de asir las riendas del equipo con firmeza. El bajo momento de forma de futbolistas como Reyes o Negredo y la gravosa baja de Piotr Trochowski fueron determinantes en la parcela deportiva. Al técnico se le había ido de las manos. Veintidós puntos en la primera vuelta convierten a este Sevilla 2012/13 en el peor de las últimas temporadas a estas alturas de la campaña. Dicen que el técnico estaba ya sentenciado por Del Nido tras la derrota del pasado sábado en Mestalla. También que, tras el partido, el propio Míchel reprochó a sus futbolistas el no haber dado la cara por él ante una situación complicada. Los técnicos podemos tener un diagnóstico e intentar aplicar soluciones, pero el enfermo tiene que tomarse su dosis, sentenció. Vino a acusar a la plantilla de hacerle la cama, básicamente. De manera indirecta, estaba asumiendo su incapacidad para hacerse con el control de la situación. No le culpo, la situación venía viciada desde antes de su llegada al club.

Anunciada su destitución en la tarde del lunes, minutos después se confirmaba la contratación de Unai Emery para la proxima temporada y media. El guipuzcoano es el sexto entrenador sevillista en apenas tres temporadas. Un trienio maldito desde el que cada vez se vislumbran más lejanos los recientes años dorados.

Sevilla FC| Carta de despedida de Míchel

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

7 Comments

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  2. TMS

    15 de enero de 2013 a las 2:10 am

    La verdad es que te pones a mirar los fantásticos entrenadores que tenemos en La Liga (JIM, Simeone, Pellegrini, Mourinho, Pepe Mel, Caparrós, Bielsa, Tito, Luis García, Djuckic, Valverde, Jémez, Emery ahora…), todos ellos con un idea, con un estilo, con una formación incuestionable, la mayoría con un buen historial de logros mayores o menores a sus espaldas y te preguntas que clase de méritos ha hecho Michel para estar entrenando a un equipo tan grande como el Sevilla, más allá de descender a un Castilla con Codina, Mata, de la Red, Borja Valero, Parejo, Granero, Callejón y Negredo.

    Porque vale que la plantilla del Sevilla no es para entrar en Champions, pero para entrar en UEFA tendrían que ir sobrados.

  3. JoseJ.Rios

    15 de enero de 2013 a las 2:14 am

    Al margen de la parte de culpa que pueda tener Michel en los últimos acontecimientos, desde Nervion hace ya demasiado tiempo que las cosas no se vienen haciendo nada bien. Por otra parte cada vez resulta más evidente que siempre es más rentable y aporta mejores resultados dar algo de continuidad a los proyectos, es decir, confiar en un entrenador y darle tiempo para que desarrolle las ideas que tenga. Esto, como se apunta en el post, no se ha dado en el Sevilla. Esperemos que tanto el club como el entrenador tengan suerte en el futuro, aunque creo que Michel sale tocado de esta.

    Saludos desde Calentando Banquillo.

  4. TMS

    15 de enero de 2013 a las 2:48 am

    Y aún encima lo oigo ahora en la Cope rajando de Marcelino y de Unai en Onda Cero… cuando el meta a un Racing en la Uefa como lo metió Marcelino que hable, pero hasta que empate con alguien un poco de humildad no le vendría mal.

    Yo no soy del Sevilla pero me alegro que hayan largado a este caradura.

  5. javimgol

    15 de enero de 2013 a las 10:23 am

    Absolutamente de acuerdo con TMS. Creo que nadie duda de que si no hubiera sido un jugador de primer nivel Míchel jamás habría llegado a entrenar en 1ª división. Únicamente por méritos en su carrera como entrenador, dudo que pudiera colocarse en una división superior a la 2ªB.

  6. JoseFco

    16 de enero de 2013 a las 1:15 pm

    En Nervión nunca quisimos a Míchel. Ya de por sí no nos caía bien, y encima es un entrenador demostradamente blando y mediocre, exactamente la antípoda de lo que necesitábamos. Ojalá hubiera triunfado, pues su bien hubiera sido el bien de mi Sevilla, pero esto se veía venir. Yo vivo y respiro sevillismo las 24 horas, y puedo afirmar con conocimiento de causa que Míchel estaba lejos de ilusionar siquiera un poquito.
    En cuanto a Emery, desde luego tiene mejor cartel que Míchel, pero tampoco nos ilusiona en exceso. Como entrenador del Valencia no es que nos cayera demasiado bien (nada que ver con que fuera entrenador che, al Valencia se le tiene aprecio en Nervión), rajaba mucho y mal, y tampoco es que rindiera como los dioses, pero desde luego mejora a Míchel. Lo malo es que el vestuario está ya muy viciado, la secretaría técnica está muy viciada, y la directiva está viciadísima, y encima cada vez más llena de «hijos de», cuyo mérito para estar ahí consiste en hacer salido de según qué agujerito.
    En fin, ojalá Emery dé con la tecla, porque creo sinceramente que hay plantilla para pelear por Europa.

  7. Kurono

    16 de enero de 2013 a las 6:41 pm

    El amigo Michel siempre sonará, demasiados «ligues» con sus amigos periodistas. Lo increíble es que los clubes piquen, a pesar de su reconocida incapacidad (con el Rayo no jugó ni la promoción y al RM Castilla lo descendió con Mata, Granero, Negredo, Arbeloa, etc)