La franja se acostumbra al vértigo

Cuatro victorias consecutivas, incluida la del viernes en San Mamés por un gol a dos, han rubricado la mejor primera vuelta de la historia del Rayo Vallecano en Primera división. Un hito con mayúsculas. Con 31 puntos, el conjunto franjirrojo ocupa posiciones europeas en una Liga que está resultando muy barata del segundo puesto hacia abajo. Ha superado hace tiempo a equipos como Sevilla, Valencia o, sin ir más lejos, Athletic. Y todo con apenas siete millones y medio de euros de presupuesto. El más bajo de la categoría. En la Liga de los méritos el Rayo ocuparía una posición aún más alta en la tabla.

Vive el equipo dirigido por Paco Jémez instalado en una comodidad insólita. La previsión de mirar hacia abajo en la tabla, lógica en un equipo con las estrecheces económicas del Rayo, ha dejado de ser la preocupación diaria entre los aficionados de Vallecas.

Porque puede estar muy bien lo de ser el equipo simpaticote y cachondo pero irregular e intrascendente, pero es infinitamente mejor que a uno se lo tomen en serio. En una competición, si se puede escoger, siempre es mejor que a uno le teman antes que despertar tiernas simpatías. Y el Rayo, como el Levante, es un equipo simpático y admirable… hasta que le toca enfrentarse con el tuyo. Entonces se convierte en un perro viejo, áspero y desagradable, en un conjunto que desborda oficio y que se conoce su papel al detalle. Un rival que no deseas tener enfrente. Un equipo menor que no se siente inferior a nadie.

Y por mucho que media España se vaya a pelear este verano por Javi Fuego, por mucho que Léo Baptistao esté en el punto de mira de varios grandes europeos, por mucho que el capitán Piti, el Chori Domínguez o el enrachado Lass estén exhibiendo un nivel digno de los más grandes, Vallecas no pierde la perspectiva. No va con su naturaleza cambiar el tercio de cerveza por la copa de cava ni dejar de remar para abandonarse a la insana autocomplacencia. Y ahí, en no volver la cara a su esencia histórica, radica el mayor y más significativo de los méritos rayistas.

En DDF| Rayo Vallecano, una nueva ilusión
En DDF| El matiz del éxito

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

8 Comments

  1. Pingback: La franja se acostumbra al vértigo - Fútbol enpildoras.com

  2. Motumbo

    13 de enero de 2013 a las 1:26 pm

    Mención especial para Javi Fuego que haciendo muy poco ruido desempeña una labor inmensa en el juego de su equipo. Cuando se lesionó la temporada pasada, los Michu, Diego Costa, Piti y compañía fueron incapaces de ganar un solo partido.

  3. socrates

    13 de enero de 2013 a las 2:10 pm

    En la 77-78 el Rayo acabó 3º la primera vuelta. Planteo el debate: ¿se considera mejor primera vuelta en función de la puntuación o del lugar en la clasificación?

  4. Pingback: El fútbol es para románticos – Vavel.com | FutbolPicante.Net

  5. chimoeneas

    14 de enero de 2013 a las 1:24 am

    Yo era uno de los que casi se reía cuando a Paco le entraba la “locura” y se empeñaba en poner defensa de tres, aunque saliera goleado. Me cabreaba que los equipos chicos intentaran jugar “a lo Barça” cuando no había mimbres para ello… pero me pasé de listo. Mucho mérito tiene este equipo y encima sin Michu y Diego Costa.

  6. Pingback: Así fue la Liga: Rayo Vallecano (8º) » Diarios de Futbol

  7. Pingback: Un día, un fichaje: Piti » Diarios de Futbol

  8. Pingback: El cementerio está repleto de valientes - Diarios de Futbol