Oltra pierde el crédito

No es fácil cambiar el Reserva y el Jabugo por el tintorro peleón y el bocata de mortadela. En La Coruña hace ya tiempo que asumieron, no sin cierta desazón, que los años en los que cargaban a sus espaldas con sacos de éxito y felicidad quedaron atrás. El deportivismo pasó de ser convidado a las mejores mansiones del continente y codearse con los más distinguidos magnates del panorama futbolístico europeo a tener que buscar cobijo en una esquina y aguardar la caridad de los más pudientes para poder confeccionar una plantilla digna a base de cesiones y retales. Un cambio de escenario radical. Economía de posguerra y esfuerzo por asimilar que todos aquellos que antaño poblaban tu agenda ya ni siquiera se molestarán en cogerte el teléfono. Ya no eres uno de ellos.

En su retorno a la Liga BBVA tras la forzada expiación de la pasada temporada, el Deportivo, quizá atado de pies y manos por esa economía de posguerra que comentaba líneas más arriba, decidió confiar la misión de la permanencia al técnico que le había llevado a dominar con mano firme la categoría de plata. No es que José Luis Oltra fuese la mejor opción del deportivismo. Es que probablemente no se planteaba ninguna otra posibilidad.

El buen papel de los coruñeses en la Liga Adelante jugó de parte del técnico valenciano. Los descreídos acabaron abrazando la fe en Oltra. Al fin y al cabo, los había devuelto a Primera sin excesivo sufrimiento. Merecía la oportunidad de guiar al Dépor en su camino hacia la salvación, y así lo entendió la grada de Riazor. Pero la realidad chocó de frente contra la propuesta del técnico deportivista. Su estilo presuntamente alegre y ofensivo, de buen trato al balón y escaso pragmatismo, no parecía el más adecuado para emprender la siempre ingrata tarea de la permanencia. Quizá a otros les funcione (y miro de reojo al escribir esto hacia sus dos acompañantes en el ascenso el pasado año, Celta y Real Valladolid) pero el caso es que a Oltra no le sale. Pese a ello, pese a que no le sale, se encastilla en él con la consiguiente desesperación del aficionado. Y no le sale porque los números mandan. Porque el Deportivo es colista en la jornada decimoquinta y no se atisban síntomas de recuperación, tras haber sumado un único punto de los últimos quince disputados. Porque su defensa, bien es cierto que plagada de bajas, es de una endeblez que asusta, con 17 goles encajados en los cinco últimos encuentros ligueros. Porque no ha conseguido sacar a sus futbolistas de la agonía nerviosa con la que parecen encarar sus partidos y porque tiene a la plana mayor de la parroquia deportivista convencida, cuando se ha cumplido casi la mitad del calendario, de que con Oltra no hay camino hacia la recuperación.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

13 Comments

  1. Tocapelotas

    10 de diciembre de 2012 a las 2:33 pm

    Oltra no es santo de mi devoción pero tampoco creo que haya que echarle todas las culpas, como vienen haciendo últimamente los lameculos de Lendoiro. La confección de la plantilla deja mucho que desear y eso, en un club como el Deportivo, no es achacable al entrenador. Se sabía que hacía falta un lateral izquierdo competente… y se trae a Evaldo (defensivamente nulo y serio candidato a Renaldo de la temporada) y Tiago Pinto (que es profesional por ser hijo de quien es). Ahora pasa lo que pasa, rezando cada jornada para que Ayoze (un auténtico mediocre, pero no tan malo como los otros) no se lesione. El resultado es el esperable, la banda izquierda es un auténtico coladero. Luego hay cosas que vienen de lejos, hace años que el equipo necesita un delantero con gol y claro, ves que en su día se descartó a Rubén Castro porque “no daba el nivel” y compruebas lo que se fichó luego (Taborda, Mista, Omar Bravo y compañía) y lo que aún tenemos (Riki, Bodipo) y se te cae el alma a los pies.

    Y soy de los que opina que si el Dépor no es capaz de mantener la categoría, fin de la historia. Esta vez ni seguro de descenso ni gaitas (deuda astronómica, con Hacienda encima, sin patrimonio).

    PD: dicho esto, servidor no está especialmente molesto con la tunda de ayer. Si tu oponente te supera en todas las líneas y encima contragolpea con una eficacia demoledora, en cuanto te meten el primero lo tienes muy jodido. Si encima están los dos centrales titulares y el primer suplente lesionados, y tienes que plantar a dos juveniles delante de la bestia que es Falcao… pues casi que pudo haber sido peor.

  2. elsantojob

    10 de diciembre de 2012 a las 2:48 pm

    #1 Eso es lo triste, q casi lo asumimos como algo normal…
    Me parece bien el no despellejar a la plantilla, no pasarnos el partido silbando, pero creo q hay que empezar a poner un poquito de la mala leche, desde la afición, a los jugadores, al entrenador!!!

  3. pavel

    10 de diciembre de 2012 a las 5:53 pm

    @Tocapelotas,

    El tema del post no es Lendoiro, aunque el papadas sin duda es un personaje tan peculiar que merecería dos o tres posts en DDF. El tema es Oltra, que es un entrenador del nivel de Evaldo. Me cuesta mucho no caer en el insulto hacia el engominado José Luis, pero lo intentaré:
    Desde el año pasado, los deportivistas vemos que el equipo juega partido, de forma que cualquier rival que sea capaz de engarzar cuatro pases se sitúa en la frontal. Hablo del Guadalajara, Alcorcón, Huesca, Sabadell, Villarreal B… El caso es que con Guardado, Valerón, Bruno Gama, Colotto, Riki o Lassad, y siempre que el rival sea Aníbal o Iturra, te puedes permitir esto. Algo parecido a lo que sucedía en el Madrid de Capello: el intercambio de golpes favorecía al Madrid contra cualquier equipo nacional, pero en Europa…
    Ahora deberíamos ser lo contrario: un equipo que escarba en terreno árido para recolectar cualquier punto. Pero el incompetente y pusilánime de Oltra no está por la labor de cambiar sus tópicos, se debe creer que los espectadores nos chupamos el dedo. Su labor es pésima a todos los niveles.
    1- Se ataca sin organización -la mayoría de goles vienen de barullos, jugadas individuales o balones a la olla-
    2- Se defiende agónica y anárquicamente con 7 jugadores que se dejan la piel, Valerón y Pizzi no hacen nada de nada.
    3- Se confía al 100% en cada partido en una leyenda retirada como es Valerón, sin que haya ninguna alternativa para cambiar de esquema.
    4- No se corrigen vicios de actitud de niñatos como Pizzi (me da vergüenza verle con esta camiseta), Nelson o Juan Domínguez porque el entrenador no tiene carácter ni autoridad.
    5- El entrenador sólo sabe apelar al “estilo” y a la “unión del vestuario”, porque es lo único que le preocupa: que el vestuario se autogestione.
    6- El entrenador no tranquiliza, al contrario, con su retahíla de excusas poco originales.
    7- El entrenador tarda 9 jornadas en darse cuenta de que Evaldo y Manuel Pablo no pueden jugar nunca más en primera división.
    8- Todos los córners a favor acaban siendo medio gol en nuestra contra.
    9- El entrenador es dogmático con su “propuesta” y su 4-2-3-1. En dos años no ha habido un triste cambio táctico.
    10- El entrenador no ha mejorado al equipo con NINGÚN cambio en lo que llevamos de liga, al contrario. Ejemplos: contra el Betis o el Celta.

    Váyase ya, señor Oltra.

  4. Motumbo

    11 de diciembre de 2012 a las 1:28 am

    @ Pavel

    1- Cierto. Jugadas que denoten un cierto ensayo o planificación previa, muy pocas.
    2- Cierto. De todas formas yo esto lo achacaría incluso más a los jugadores, que o defienden en plan sabueso corriendo como locos de un lado para otro (Bergantiños, Aguilar, Laure, Aythami) o no saben defender (Evaldo, Roderick) o directamente no defienden (Juan Domínguez, Valerón, los extremos). Evidentemente el entrenador tiene su parte de responsabilidad porque esas cosas hay que trabajarlas más.
    3- Discrepo parcialmente… la dependencia de Valerón es excesiva en el centro del campo, si, pero en teoría las bandas deberían de llevar mucho más peligro del que llevan. Yo diría que Pizzi más o menos está respondiendo, pero esperaba mucho más de Bruno Gama la verdad, demasiado irregular este año, juega bien un partido de cada tres o cuatro.
    4- Cierto.
    5 y 6- Esto me parecen apreciaciones muy personales.
    7- Cierto.
    8- Cierto, básicamente es lo que pasa cuando suben los dos centrales a rematar y casi todos los jugadores del equipo son lentos.
    9- Cierto. Cuando quiere ir a por el partido mete a Bodipo xD
    10- Bueno… el de Bodipo en Zaragoza 😀

    A ver, que no parezca que defiendo a Oltra. Me parece un entrenador bastante normalito que además ha caído en la – nefasta – corriente actual de pensamiento pseudo-guardiolesca según la cual si tienes la pelota, das muchos pases y ‘juegas bonito’ ya vale. La verdad es que en segunda la cosa funcionó (a trancas y barrancas, porque jugar lo que se dice jugar el equipo no llegó a jugar muy bien en toda la temporada) pero este año no se termina de arrancar. Y a equipos como el Dépor actual les convendría ser muy pragmáticos y tirar de lo de toda la vida: defensa de cuchillo entre los dientes, mediocampo peleón, gente rápida arriba y mucho, mucho oficio en jugadas de estrategia. Y yo personalmente, viendo lo flojos que estamos atrás, volvería a la defensa de 5 cagando leches (igual Evaldo incluso funcionaría de carrilero, y Aythami había jugado más o menos bien como líbero un par de años atrás).

    Qué se yo, mira el Levante, un equipo de manual y con las ideas muy claras. Que conste que, con todo lo mal que está el Dépor, hay otros equipos en la liga que tampoco están para tirar cohetes. Y me da que de entre los seis que ahora mismo están abajo saldrán los tres descendidos. Incluso el Celta, que no transmite malas sensaciones, como se descuide un poco lo veo en el pozo.

  5. Motumbo

    11 de diciembre de 2012 a las 1:30 am

    Por cierto, añadir que, en todos los años que llevo viendo al Dépor, nunca he visto a Valerón defender. Pero nunca, eh. Otra cosa es que antes se notara menos con Mauro, Sergio, Duscher y compañía trotando los 90 minutos. Pero vamos, pillas el partido del Centenariazo, y ves a todo el equipo defendiendo como máquinas menos a Valerón y Tristán. Nunca ha sido lo suyo ni ha tenido el aguante físico para ello.

  6. Edgar

    11 de diciembre de 2012 a las 3:04 am

    Me parece que algunos seguidores ya pensaban en copas europeas, no es malo hacer memoria y dar gracias de sólo haber pasado una temporada en segunda, hoy la actualidad es avanzar con los mínimos recursos que puede disponer el presi Lendoiro y claro Oltra, siguiendo nuestra “filosofía” debemos apoyar al DT y a la plantilla hasta el final, y si caemos, pues nada, volvemos a levantarnos, no somos Madrid o Barca para estar siempre peleando títulos, nosotros somo diferentes, un equipo chico que día a día tiene y tendrá que pelear.

  7. Borja Barba

    11 de diciembre de 2012 a las 10:03 am

    @ Motumbo

    Coincido en lo de Bruno Gama. Yo esperaba muchísimo más de este jugador (y así lo decía ya en la previa de la Liga sobre el Dépor).

    Una cosa que es curiosa es que esta manera de jugar sí le funcionase a Oltra en Segunda, donde los puntos suelen ser mucho más disputados y la igualdad es enorme. Este estilo contra equipos ásperos y batalladores, como muchos de los de Segunda…

  8. Tocapelotas

    11 de diciembre de 2012 a las 1:11 pm

    @ Borja Barba

    Bueno… funcionó en Segunda, sí, pero hay que tener en cuenta algunas cosillas. El año pasado aún estaba Colotto, que era el líder indiscutible de la defensa, un central con mucho oficio y que encima aún te metía algún gol de vez en cuando en un córner o falta indirecta. A su lado, los defectos de Zé Castro se mitigaban. La marcha de Colotto ha sido un palo en todos los sentidos.

    Después está el tema de Valerón, que cada año que pasa pues lógicamente va a menos. La temporada pasada de vez en cuando se marcaba un recital en los primeros 45 minutos y eso daba para ganar el partido. El problema es que en primera todos le conocen, así que la táctica defensiva del rival suele ser poner uno o dos mediocentros defensivos encima suya y claro, en cuanto lo hacen medianamente bien lo ahogan porque gente como Juan Domínguez tampoco ayuda lo que debería. El Dépor necesita a Valerón y para que Valerón brille se necesita un mínimo de control del centro del campo. Probablemente uno de los mejores partidos de Valerón en lo que va de temporada fue contra el Celta, básicamente porque Bergantiños, Domínguez y el propio Valerón jugaron bastante bien y eso bastó, en ciertas fases del partido, para tener la posesión. Pero claro, luego llega el partido del Sevilla donde Valerón recibe un marcaje individual los 90 minutos, JuanDo se pasa el partido mirando al tendido y pasa lo que pasa.

    Y para qué negarlo, los efectos de una dinámica positiva o negativa se notan. El equipo sufrió la temporada pasada hasta que se ajustó al ritmo de la categoría, a partir de entonces entró en una dinámica ganadora y acabó llevándose los tres puntos en bastantes partidos sin realmente merecerlo a nivel de juego colectivo, pero con unos cuantos destellos de Valerón y alguna individualidad afortunada de Guardado, Riki o Bruno Gama bastaba. La situación ahora es la contraria, no sale nada (ese trallazo de Valerón al larguero contra el Betis en la primera parte), la moral de los jugadores está por los suelos, etc. No soy ningún fan de despedir entrenadores a mitad de temporada pero lo cierto es que Oltra no tiene pinta de ser capaz de remontar el vuelo. Tampoco creo que el Dépor esté en situación de poder pagarle el finiquito a nadie 😀 Y mira que me gustaría ver a David Vidal en el banquillo.

  9. Borja Barba

    11 de diciembre de 2012 a las 1:36 pm

    @ Tocapelotas

    Oh! David Vidal!
    xD

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