La tele de Pogba

Pasaba lo que les ocurre a todos esos que piensan que la mejor manera de solventar un problema con la televisión es apagarla y encenderla al instante por si así, por un casual que nunca llegaremos a descifrar a lo largo de nuestra vida, vuelve a funcionar tal y como esperábamos. En estos casos el objetivo es cortar de raíz con cualquier conflicto que haya surgido entre la televisión y nosotros, un botón que pulsamos sin querer, el maldito teletexto que no sabemos cómo quitarlo o cualquier historia, y cruzar los dedos para que en ese acto milagroso de apagar y encender, en esos momentos de tensión mientras se reinicia, todo recupere la normalidad.

Paul Pogba se cansó de esperar. Y entonces apagó la tele.

Todos los hemos hecho alguna vez.

El problema comenzó como suelen comenzar muchos problemas en el mundo fútbol: la renovación. Pogba consideraba que debía tener más minutos de los que disfrutaba en el Manchester United. Su extensa experiencia en las categorías inferiores de Francia y del conjunto red devil eran la prueba patente de que estaba para dar un salto en su evolución. Pero ese salto, si Ferguson no lo remediaba confiando más en él en lo que quedaba de temporada, sería en otro club. Pogba no tuvo la paciencia necesaria, se cansó de estar esperando una oportunidad prematura, ya que solo tenía 19 años, y se marchó sin dejar su firma en el contrato de renovación. La Juventus fue su destino.

En Italia le aseguraron los minutos que pidió en Manchester y ahora, meses después de su llegada, se puede decir que goza de cierta continuidad, la suficiente como para poder diseñar con esmero su proyección futbolística.

Cuando uno ve jugar a Pogba se pregunta cómo un chico que hasta marzo no cumplirá los veinte puede ir tan sobrado en el fútbol profesional. Domina la situación y el manejo de la pelota, se acerca a la frontal del área y a balón parado es un peligro. Físicamente no tiene ningún pero, casi igual que en su vocación goleadora, puesto que ya suma dos tantos en lo que va de curso siendo centrocampista.

Pogba es un proyecto de estrella que vio amenazada su progresión y eligió la vía que casi todos tomamos cuando la tele no funciona: apagar y volver a encender.

Fotografía: FIFA

Madrid, 1991. Periodista. Me gustan los partidos feos en campos sucios.

4 Comments

  1. Rober

    7 de noviembre de 2012 a las 4:17 pm

    Todo el mundo reconoce los grandes aciertos que ha tenido Ferguson forjando equipos y jugadores campeones con paciencia en Manchester, pero es que últimamente su ojo clínico le falla más de la cuenta. Todo hace indicar, viendo la explosión de este chico en Turín, que ha vuelto a cometer un error , como cuando malvendió a jóvenes como Gerard Piqué o Giuseppe Rossi que podrían haber sido muy importantes en el United actual. Se entiende aún menos si contamos que el centro del campo es el talón de Aquiles del equipo, hasta el punto de que tuvo que volver Scholes del retiro para paliar los déficits del Manchester ahí.

  2. Pingback: Veteranos y noveles del fútbol europeo » Diarios de Futbol

  3. Pingback: Grande de vuelta | Ecos del Balón

  4. Pingback: 31 sul campo » Diarios de Futbol