Así nace una estrella

Casi un metro noventa de altura, noventa y pico kilos de peso, un bigotón digno del más insigne mariscal del ejército prusiano y más de quinientos partidos defendiendo la portería del Everton eran argumentos más que sólidos para haberse ganado un respeto indiscutible. A Neville Southall (Llandudno, País de Gales, 1958) nadie se le subía a las barbas, ni en Goodison Park ni fuera del feudo evertonian. ‘Digamos que Big Nev no tenía una manera especialmente agradable de decirte las cosas‘, señalaba Dave Watson, capitán de los toffees en aquellos tardíos noventa. Al legendario portero de aquel recordado Everton de Howard Kendall, ganador de una FA Cup, dos títulos ligueros consecutivos y una Recopa de Europa, nadie podía discutirle su ascendiente y su autoridad moral en un vestuario que veía en él al eslabón que mantenía la unión con el mejor Everton que cualquier aficionado pudiese recordar. Esa imagen casi totémica trascendía al propio equipo. Southall, dueño de un carácter duro como el hierro de su Gales natal, fue reconocido, años después de su retirada, como el jugador favorito en la historia de los aficionados del Everton.

Después de más de quince largas temporadas defendiendo la camiseta toffee, el destino tenía guardado un guiño inolvidable para el viejo Big Nev. Una de esas ocasiones inigualables en la que los astros se alinean casi a capricho del espectador. Preparaditos para la foto. A ver, tú ponte aquí, y tú colocate a este otro lado. Y haced como que nada está preparado, pareced naturales. Como si todo esto no hubiera sido una maniobra perfectamente orquestada y dirigida desde la directiva de un club sediento de nuevos ídolos a los que dar la mano para salir de la pertinaz penumbra. O no. Quizá no haga ni falta disimular.

Anfield. Primero de noviembre de 1996. Ya se ha perdido la cuenta de las veces que se ha disputado el derby del Merseyside. Liverpool y Everton miden fuerzas de nuevo mientras ambos echan un pulso eterno por ver quién es el rey del cotarro en la ciudad. Nada nuevo en Stanley Park. O eso creen los veintidós protagonistas y las 45.000 almas que se disponen a disfrutar del espectáculo en el graderío.

Ambos equipos asoman ya por el túnel de vestuarios. Ya han pasado bajo el legendario ‘This is Anfield‘ y el césped brilla allí adelante. Verde impoluto. Rojos y azules. Reds y toffees. Cada uno hacia su lado del campo. Junto a ellos, y como ya es tradicional desde hace algún tiempo, dos niños acompañando a los futbolistas. El del Liverpool es pequeñajo. Rubito, con melena a lo Peter Beardsley. El pantalón le queda grande y la cara al enfrentarse a la imponente imagen de Anfield atronando es de auténtico pavor. A su lado, el niño evertonian. Su cara parece otra. No se le ve empequeñecido. Parece que disfruta de una tensión y de un ambiente hostil hacia los suyos, hacia los colores que él mismo viste. Mira a su colega y aprieta una sonrisilla maliciosa. Esta movida va con él. Y para demostrarlo, se planta ante Southall, ante el colosal Southall. No quiere calentar brevemente con él, como es costumbre. Lo que el pequeñajo quiere es lucirse. Es poner Anfield a sus pies. La pica una vez, dos veces, y hasta tres por encima del gigantesco guardameta del Everton. Se la cuela y el portero le mira con cara de pocos amigos. Enano impertinente… ‘Pocas bromas con Big Nev, chico’, le sueltan los jugadores más cercanos. Pero ya es tarde para esas advertencias. Tiene apenas once años y absolutamente nadie le conoce, pero quiere dejar muy claro a todos que Wayne Rooney ha venido a la ciudad para quedarse.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

15 Comments

  1. Full Norbert

    19 de octubre de 2012 a las 10:41 pm

    Qué pedazo historia, no la conocía. Estos son los artículos que realmente molan de DDF!

  2. Larios84

    19 de octubre de 2012 a las 11:04 pm

    Ya tenía cara de Diablo pero Blue por aqui entonces, pero ya se intuía que sería un Diablo de mayor,jejeje

  3. Kurono

    20 de octubre de 2012 a las 12:34 am

    Vaya curiosidad. Wayne simpre fue un fanático “Toofee”, pero ahora como Rooney es un “Red Devil” más. El enemigo de todo Liverpool-maniaco.

  4. @EzequielMCE

    20 de octubre de 2012 a las 1:57 am

    ¡Buenísima historia! No me esperaba que el vídeo tuviese los tres disparos que hace el pequeño Rooney en el calentamiento. ¡Ya apuntaba alto! Este tipo de post definen a DDF, enhorabuena.

  5. tubilando

    20 de octubre de 2012 a las 1:01 pm

    Magnífico relato. La foto es histórica, recoge a los, quizás, mejores jugadores ingleses de los últimos 30 años. Uno veterano, y el otro un niño.
    El Everton ganó la Recopa en 1985, coincidiendo con la tragedia de Heysel y la sanción de la UEFA a los clubes ingleses. Por lo tanto, el Everton no pudo participar en la Copa de Europa. Creo que tampoco lo pudo hacer en 1995, cuando queda 4º en Inglaterra, pero el Liverpool gana la Copa de Europa sin haber quedado en los primeros puestos en Inglaterra. Sea por una razón u otra, el Liverpool ha impedido la participación del Everton en la máxima competición europea en las últimas décadas.
    Sólo una matización: Los título ligueros no fueron consecutivos (1985 y 1987).

  6. Roberto

    20 de octubre de 2012 a las 8:30 pm

    Me encantan este tipo de historias, son las que huelen a fútbol de verdad. Te invito a ti y a tus lectores a que lean esta otra, también con sabor a fútbol verdadero, algo “vintage” y con un toque de romanticismo. Estoy seguro de que os gustará ya que los que aquí os dais cita entendéis el fútbol como nosotros. Un saludo!

    http://futbolanfetaminico.blogspot.com.es/2012/10/el-talisman-de-una-generacion-de-dioses.html

  7. javier

    20 de octubre de 2012 a las 9:37 pm

    la historia es buenisima para todo enamorado al futbol como es mi caso,el chico no calentaba al guardameta simplemente estaba calentando el que le importaria quien fuese el guardameta delante lo dicho que fantastica es la historia del futbol

  8. AnteTomic

    21 de octubre de 2012 a las 12:27 am

    Escpectacular, me ha encantado!

  9. Kurono

    21 de octubre de 2012 a las 2:01 am

    tubilando, fue en el año 2005 cuando los “Tofees” pudieron participar en Champions, participación no excenta de una agria polémica: El Liverpool por ser campeón de la Champions tenía todo el derecho de participar (en aquel momento, se dejaba a criterio de cada Liga distribuir los boletos según le parecía si sucedía que el campeón no entraba ente los puestos de Champions). Así, se prefirió darle entrada al Everton, 4to en la Premier que al Liverpool. Se hizo un paripé tremendo y al final la UEFA decidió darle un “premio de consuelo” al Liverpool y permitirle su participación desde la primera ronda preliminar (si, sorteándose con los equipos de Azarbaijan e Irlanda del Norte), donde entró hasta la fase de grupos y terminó en el mismo grupo que el Chelsea y Betis (no llegó como equipo inglés, sino como el representante de Irlanda, si no me equivoco). El Everton, por su parte, calló eliminado por el sorprendente Villarreal en la tercera fase de clasificación. Como “experiencia”, ahora la UEFA adjudica al Campeón de la Champions un boleto directo a la fase de grupos; si no quedó entre los 4 primeros, el 4to lugar (el el o los clubes involucrados en la fase clasificatoria) juega la Fase de Grupos de la Europa League. Salomónica y dura, pero creo que mejor que vaya un campeón a defender su título que un 3ero o 4to lugar a ver que pesca.

    Desde entonces, como una especie de Maldición, el Everton no ha vuelto a conocer que es la Champions ni por error, y eso que opciones tuvo cuando el Liverpool se desplomó, el Arsenal y Chelsea se volvieron muy inestables y volátiles, y el Totenham y City no carburaban. Este año, tal vez puedan oír el himno de la Champions.

  10. tubilando

    21 de octubre de 2012 a las 4:22 pm

    Sí, Kurono, fue en 2005. No es la primera vez que me equivoco, no de año, sino de década. Es que me hago mayor…
    Yo también veo más lógico clasificar al ganador de Champions y no al cuarto clasificado de liga. Yo también metería al campeón de copa. Me parece que es una asignatura pendiente de la UEFA que no sé por qué motivo no lo resuelve.

  11. Francisco Diego - Bolsos Baratos

    21 de octubre de 2012 a las 9:07 pm

    Es una historia increible, para mi son duda son los mejores jugadores ingleses de las últimas décadas. Muy buen trabajo de investigación.
    Saludos

    Fran

  12. Kurono

    21 de octubre de 2012 a las 9:13 pm

    Lo del campeón de la Copa a la Champions se ha hablado un tanto largo y tendido. Es un campeón, pero ¿te imaginas a un club de 2da división jugando una previa de Champiions? Porque hn habido casos donde el campeón o sub-campeón han sido clubes de la categoría de plata y han ido a la UEFA/Europa League y no han pasado ni de la fase preliminar. Las Ligas de Fútbol no lo han exigido, ni los clubes y creo que por ahí van los tiros de preferir que vaya un 4to, a que viaje un campeón de Copa

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  14. vender oro

    2 de febrero de 2013 a las 6:32 pm

    Desconocia la historia ciertamente, pero muy buena la verdad,
    me gusto mucho
    saludos

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