Una dulce condena

No debe de ser cosa sencilla. Cuando alardeas por el mundo de ser uno de los escogidos y además tú te encargas de adornar esa condición con el mayor boato posible, no es extraño que la presión y la autoexigencia continua acaben desembocando en fracaso. A Cristiano Ronaldo, rey de reyes en el Real Madrid, su país le lleva aguardando como el infatigable adalid que guíe a la nación a un éxito futbolístico que parece resistirse. Es, supuestamente, uno de los dos mejores futbolistas del planeta y con eso debería ser suficiente para coger al país bajo el brazo y auparlo hacia arriba. Al menos, eso es lo que esperan de él sus compatriotas cada vez que se junta con sus compañeros bajo el emblema nacional de los cinco escudos y los siete castillos.

Pero la relación de Cristiano con su selección nacional está caracterizada por un permanente tira y afloja. Da la sensación de que representar a su país ha dejado de ser motivo de orgullo y satisfacción para pasar a convertirse en una pesadilla. La causa de culpabilidad de los repetidos fracasos lusos tiende a recaer, y no siempre con justicia, en la figura del delantero de Madeira. Todas las miradas se dirigen hacia él. Inconscientemente, el país sabe que por mucho Nani, mucho Meireles, mucho Pepe o mucho Moutinho que sustenten la selecçao, el verdadero salto de calidad recae sobre el madridista. Y eso, en contra del efecto pretendido, tiende a bloquearle y a distanciarle del grupo de una manera cada vez más evidente.

Al estandarte portugués sobre el césped se le ha visto frecuentemente enfadado, casi desquiciado, protestando cada decisión arbitral, reprochando a sus compañeros por una mala elección de la jugada, aislado del grupo y consciente de que no estaba ofreciendo lo que su país esperaba de él. Por eso, cuando se dan las condiciones oportunas y consigue vestirse con el mismo traje de superhéroe que ha utilizado en los clubes a los que ha defendido a lo largo de su carrera, Portugal entera acaba rendida a sus pies.

Lo hizo anoche. En el momento más complicado para los suyos, con pie y medio fuera de la Eurocopa, Cristiano asimiló como pocas veces el peso de la responsabilidad. Catapultó a Portugal ante una Holanda que había conseguido adelantarse en el marcador. Asumió que su condición de mejor futbolista del torneo le señalaba como el elegido para voltear una situación que se había puesto muy cuesta arriba y, tirando de galones, se sacudió todas las críticas que se habían vertido contra él desde su propio país en la última semana. Lo hizo entrando en ebullición, desplegando sobre el césped todas esas condiciones que le han llevado a ser quien es. Sin tiempo para divergencias, con una interpretación total del juego. Atacando, defendiendo, atormentando la portería de Stekelenburg en cada acción ofensiva, con una intensidad nunca vista hasta ahora en el combinado portugués. Y, además y por primera vez en el torneo, jugando con y para el equipo, por el beneficio del colectivo y no por el suyo personal. Con visión colectiva. Quizá, al fin y al cabo, era lo único que su juego, estratosférico, necesitaba.

En DDF| Portugal, eterna imperfección

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

10 Comments

  1. Cristian*

    18 de junio de 2012 a las 12:55 pm

    Creo que ayer Portugal le ganó por completo la partida a Holanda, que no pareció ser capaz de afrontar el partido seriamente: cierto es que se adelantaron en el marcador, y que disputaron el balón durante gran parte del partido, pero sin embargo Van Persie, Robben y Huntelaar, o el propio Sneijder, brillaron casi por su ausencia, hicieron poco y nada, y Van der Vaart aparecía más cuanto más cerca del área rival jugaba su equipo, pero en la media, lo vi voluntarioso y poco más.
    Portugal despertó tras el gol en contra y jugó a lo que quiso; su presión estudiada sobre la zona de creación holandesa, su lucha constante para cortar balones que les permitieran realizar rápidos contragolpes, y la sensación de que ganaban todos y cada uno de los balones divididos, Muy bien Portugal, y muy mal Holanda Rosco merecido y para casa. Y sinceramente, creo que lo único de lo que adoleció Holanda esta euro fue de carácter, de espíritu competidor. ¿Acaso se dieron por vencidos al verse en un grupo tan competitivo como el que les tocó?

  2. emedepan

    18 de junio de 2012 a las 1:07 pm

    Holanda me hace pensar un poco en el Arsenal. Está llena de jugadores que sí… pero no. Cuesta encontrar a un jugador al que al describir sus cualidades no le pones un pero detrás.

  3. Cristian*

    18 de junio de 2012 a las 1:51 pm

    Uy emedepan… CUando te lea kay!!! xDD.
    Al menos Arsenal queda siempre entre los 4 primeros!

  4. pele

    18 de junio de 2012 a las 1:55 pm

    Igual que Holanda, quedo entre los 4 primeros del grupo.

  5. PROTODO

    18 de junio de 2012 a las 4:29 pm

    Si Cristiano sigue asi, Portugal podria ser el «tapado» de esta eurocopa. Cristiano una vez mas y ya viene siendo habitual ultimamente, ha tapado bocas, cada vez quedan menos argumentos para criticar en lo futbolistico a Cristiano.

  6. Rober

    18 de junio de 2012 a las 4:48 pm

    Si me dicen que Van der Wiel-Vlaar-Mathijsen-Willems es la línea defensiva de 4 del NAC Breda, me lo creo. Con ese nivelón (y el que tienen en el centro del campo, tela), Holanda no va a ninguna parte.

  7. Lobo

    18 de junio de 2012 a las 6:55 pm

    Portugal es un buen bloque que ha ganado confianza tras clasificarse ante Holanda, y además tiene a Cristiano, uno de los futbolistas más desequilibrantes de la historia.
    Respecto a Holanda, les recomiendo este enlace: http://lapelotasobrelai.com/2012/06/18/naranjas-de-la-china/ Una ácida visión del fracaso holandés.

  8. Drones

    19 de junio de 2012 a las 6:01 am

    Es cierto, bien Cristiano. Contra Holanda, poco que reprocharle, incluso sus más severos críticos. Pero todo sea dicho, y no es por desmerecer la actuación del capitán luso, la defensa holandesa desentonaba demasiado para tratarse de una selección top. Es difícil valorar el triunfo portugués. Si se cuestiona su calidad, conviene recordar que a quien se derrotó es ni más ni menos que Holanda, la gran Holanda subcampeona del mundo, la Holanda de Robben, Sneijder, Van Persie y compañía. Aunque cierto es también que es la misma escuadra que llegó al crucial choque con cero puntos de seis, así que muy temeraria no sería.

  9. Pingback: La estrella sin talento | futbol news

  10. Pingback: Portugal – España: uno contra todos | Cristiano Ronaldo - CR7