Así fue la Liga: Athletic Club (10º)

Borja Barba, a quien no hace falta que os presentemos más, no quiso perder la oportunidad de diseccionar la temporada del Athletic Club. Este año pudo ver como su equipo deslumbraba a toda Europa pasando por encima del Manchester United en una eliminatoria memorable, pero también sufrió la profunda desazón que supone perder dos finales sin apenas salir a disputarlas.

Valoración general de la temporada.
Una temporada muy complicada de valorar. Los éxitos en Copa del Rey y, sobre todo, UEFA Europa League, alumbran el fracaso liguero… y a la inversa. La pobre actuación liguera, condicionada por el transcurrir de las eliminatorias europeas y coperas, ensombrece lo conseguido en Europa y en el campeonato de España. La temporada ha estado repleta de altibajos. Como culmen, la eliminatoria ante el Manchester United, inolvidable exhibición ante un coloso mundial que catapultó el nombre del club y disparó todo tipo de elogios hacia la muchachada de Bielsa. Como profundas simas de oscuridad, el arranque liguero (con dos puntos de los primeros quince posibles) y, muy especialmente, el tremebundo mes de mayo.

En los últimos seis partidos de la temporada (cuatro de Liga y las finales de Europa League y Copa), el equipo bilbaíno arroja un balance global de cinco derrotas y un empate, con un bagaje goleador de ¡¡cero goles a favor y quince en contra!! El hundimiento ha sido absoluto y suficiente para echar un borratajo sobre una temporada que tenía visos de convertirse en histórica. Especialmente doloroso ha sido el rendimiento ofrecido en las dos finales disputadas por el equipo. Resumiendo una historia de la que ya se ha hablado sobradamente, una duró seis minutos y la otra, dos. El Athletic no se presentó a jugar ninguno de esos dos partidos. Deambuló por el césped cual convidado de piedra y se limitó a ver pasar por delante una ocasión inigualable en los tiempos que corren.

Es el gran debe de Marcelo Bielsa en su primera, y desconocemos si última temporada al frente del Athletic Club. Ha exprimido a trece o catorce futbolistas y ha ninguneado al resto de la plantilla. Las consecuencias del desgaste físico provocado en los hombres clave del equipo ha sido evidente. Para muestra, un botón. Ander Herrera, fundamental en el juego ofensivo rojiblanco, fue titular en los intrascendentes partidos ligueros ante Levante y Getafe, pese a arrastrar molestias en el pubis que seguramente lo acaben llevando al quirófano. Sin embargo, no pudo salir de inicio en la final de Copa ante el FC Barcelona. Cuando lo hizo, en el arranque de la segunda mitad, fue de largo el mejor de los bilbaínos. ¿No habría sido más oportuno reservarle en esos dos insignificantes choques de Liga?

Realmente tampoco la trayectoria en Copa y en UEL fue tan asombrosa. En el torneo doméstico del KO el Athletic apenas encontró resistencia en Oviedo, Albacete, Mallorca y Mirandés, eliminatorias ante rivales notablemente menores que solventó con soltura. En Europa, únicamente el partido en San Mamés ante el PSG, la eliminatoria ante el United y, por momentos, el duelo de Gelsenkirchen ante el Schalke y la vuelta de las semis ante el Sporting portugués fueron dignos de ser rescatados como memorables. Momentos muy especiales, sin duda, pero lejos de ser motivo de la exaltación excesiva que sobre el equipo de Bielsa ha llevado a cabo cierto sector de la prensa.

Me cuesta mucho calificar la temporada del Athletic con una nota superior a un 6.5 o 7, porque el varapalo del mes de mayo ha sido durísimo y muy complicado de asimilar. Los buenos momentos ofrecidos, especialmente en Europa, y el vistoso juego desarrollado por el equipo en buena parte de la campaña elevan la nota media.

Momento especial.
Indudablemente, el partido de Old Trafford será recordado por generaciones de athleticzales. Cuando muchos nos conformábamos con poder disputar una eliminatoria frente al campeón inglés y ver en vivo a los Rooney, Giggs, Scholes o Ferdinand, apareció el mejor Athletic de la temporada, con un Muniain superlativo, y arreó un bofetón a los red devils en las mismísimas entrañas del Teatro de los Sueños.

Los desplazamientos masivos de la afición (y cuando digo masivos hablo de ocho mil en Old Trafford, dieciocho mil en Bucarest y ¡¡cincuenta mil!! en Madrid) han puesto de manifiesto que Bilbao estaba volcada con el equipo. Hacía tiempo que no vivíamos en el Botxo una fiebre rojiblanca como la que inundó las calles en la recta final de la campaña.

Otro momento para el recuerdo. Habiendo salido derrotados sin paliativos en la final de Copa, con el equipo hecho trizas y sin haber podido oponer resistencia ante un Barça a medio gas, la afición rojiblanca presente en el Calderón arrancó (arrancamos) con un significativo, por el momento anímico en el que surgió, y unánime «Â¡Bielsa, quédate!«. La cosa está por ver.

Jugador decisivo.
Es injusto destacar a uno solo. Ineludible hablar de Fernando Llorente. Cuando el punta de Rincón de Soto no está, el Athletic es un equipo romo, prácticamente inofensivo. Diecisiete goles en Liga le contemplan. Está en el mejor momento de su carrera, pese a haber terminado la temporada fundido, como el resto de la plantilla. La reubicación de Javi Martínez en el centro de la defensa dio mucho que hablar a principio de temporada. Al final, la maniobra de Bielsa sobre el tablero dejó claro que el navarro tenía un papel fundamental en la salida del balón rojiblanca. Óscar de Marcos, todoterreno, fue determinante mientras le aguantó el físico. Su último mes y medio, para el olvido. Pero, con todo, para mí el principal artífice del cambio de estilo del Athletic Club, amén de su entrenador, ha sido Ander Herrera. Su aparición en la media punta bilbaína ha dotado al equipo de una capacidad asociativa desconocida hasta la fecha en San Mamés. Vital en el proyecto de futuro.

Decepción.
No se puede personificar la decepción de final de temporada en un único futbolista, principalmente porque todos ellos han rendido a un nivel muy similar. Decepcionante fue la actitud en las dos finales disputadas (y lo de «disputadas» es un decir). El equipo no supo morder cuando debió de hacerlo y se vio sobrepasado por las circunstancias. Pecadillos de juventud, quiero pensar.

Jugador revelación.
Vamos a quedarnos con Óscar de Marcos, por lo que su irrupción ha supuesto (escogido en el XI ideal de DDF) y porque se destapó como un comodín en aquellos partidos en los que las ausencias mermaban al conjunto de Bielsa. Sin embargo, y precisamente porque quizá es más desconocido para el gran público, no puedo pasar por alto el tramo final de temporada de Ibai Gómez. Es un perfil de delantero que no abunda en Lezama y apunta a jugador importante en San Mamés.

Claves para la planificación y Expectativas para la próxima temporada.
El Athletic Club y su afición no merecen estar en la cuerda floja. Y menos aún después de la bofetada anímica que han supuesto las dos finales perdidas. La esperada decisión de Marcelo Bielsa, anunciada precisamente para esta misma semana, condicionará como es lógico el futuro inmediato del club. Si el argentino decide continuar en Bilbao, cosa que, desde un punto de vista personal, se me antoja ciertamente complicada a estas alturas, el proyecto tendrá continuidad. Sea cual sea la decisión, el club debe de conocerla y hacerla pública ya.

Otro punto que queda en el aire es la continuidad de las principales referencias de la plantilla. A Llorente (pendiente de renovación durante todo el año) y Javi, especialmente, les van a tener reservada su página en la prensa deportiva durante este próximo verano.

De no continuar el argentino, las miradas parece que se dirigen hacia Ernesto Valverde. Con él la apuesta seguiría estando cercana al fútbol asociativo y de control, pero supondría volver otra vez a empezar de cero.

En cuanto a la próxima temporada, el objetivo no varía. Alcanzar Europa por la vía liguera y llegar lo más lejos posible en las competiciones coperas. Pero, sobre todo, por encima de las exigencias deportivas, la premisa fundamental debe ser mantener el bloque de futbolistas que han permitido a la afición bilbaína terminar la temporada soñando. Y ése es trabajo del cuerpo directivo.

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14 Comments

  1. Julen

    29 de mayo de 2012 a las 12:36 pm

    Yo creo que el artículo peca un poco de beligerante. Ninguneado me parece una palabra demasiado peyorativa. Aunque confío mucho en Herrera, no creo que haya sido en mi opinión TAN trascendente, eso sí, comparto contigo en que había que reservarle algunos partidos. Y tampoco mencionas a Markel que ha disputado TODO, siendo bastante regular con esa carga de partidos. Ciertamente Old Trafford nos ha cegado en demasía y mayo ha sido para recordar y olvidar a la vez.

    Tampoco sé por qué afirmas con tanta rotundidad que intuyes que Bielsa a renovar. ¿Sabes algo que nosotros no? 😉 Creo que es el pesimismo de este mes de mayo lo que habla por ti.

    Creo que la temporada del Athletic en general tiene más nota de la que le pones, sobre todo porque al margen de lo conseguido (o no conseguido 😉 el equipo ha demostrado un fútbol divertido y del que sentirnos orgullosos no solamente apelando a San Mamés si no en otros estadios (me estoy acordando del partido contra el Sevilla). Esta diversión y orgullo a domicilio era prácticamente desconocida desde tiempos de Valverde.

  2. Borja Barba

    29 de mayo de 2012 a las 12:46 pm

    @ Julen

    En las últimas apariciones en público de Bielsa ha soltado frases que resultaban bastante significativas (ese «Estoy feliz de haber entrenado al Athletic, una experiencia que a cualquiera que le gusta el fútbol celebra haber vivido»…). No quiere decir nada con 100% de seguridad, por supuesto, pero dime qué te indica esa frase. Por supuesto, ojalá siga.

    A mí Markel me parece que ha tenido momentos en la temporada en los que quizá había que haberle dejado en el banquillo. Cierto es que Bielsa tiene plena confianza en él, pero ha atravesado baches de juego evidentes.

    Dime si David López, Ekiza (hasta el mes de abril), Íñigo (en ciertas fases del campeonato), o Gabilondo no podían haber sido tenidos un poco más en cuenta… Por no hablar de los descartados como Koikili. Ni aun no teniendo sustituto de Aurtenetxe contó para Bielsa.

    La temporada de Bielsa es buena, ha cambiado el estilo de juego del equipo, ha sacado lo mejor de bastantes jugadores… pero no debe cegarnos. Hay cosas a mejorar, principalmente la gestión de los recursos de la plantilla.

    Yo personalmente no recuerdo una racha en el Athletic como la de este mes de mayo. Seis partidos (5 derrotas y un empate) y un global de 0-15. Es que es demoledor. Y en el momento más decisivo de la temporada.

  3. Irvine

    29 de mayo de 2012 a las 3:55 pm

    Si es cierto que tal vez debería haber contado más con algún jugador de la plantilla, pero cuando lo ha hecho el rendimiento ha sido más tirando a malo o flojo que a aceptable en el caso de Gabilondo y David Lopez. A Iñigo Perez si que creo que se le podía haber sacado algo más de rendimiento y Ekiza ha estado ahí y ha contado con bastante minutos a pesar de que estuvo un mes en el dique seco por una lesión (no recuerdo ahora si fue de tobillo, con una recuperación algo lenta) pero es que ante el temporadón de Javi Martinez y Amorebieta (a pesar de estar horrible en ambas finales) «poco» hueco podía tener.

    En lo que si que no concuerdo es en la valoración de la Europa League. Vale que en la Copa del Rey los cruces fueron «faciles», pero este equipo recientemente se ha caracterizado por flojear ahí (hace dos temporadas con un Rayo Vallecano que nos pasó por encima) y simplemente ser capaces de competir en Europa sonaba a chiste a principios de temporada (el Anderlecht nos endosó un vergonzoso 4-0 en su campo en la última aparición europea). A lo que voy, es que las eliminatorias tanto del Sporting, del Schalke, como incluso del Lokomotiv el equipo demostró una capacidad de competir inimaginable en los últimos años o incluso décadas y eso hay que reconocerselo.

    Yo espero que la temporada que viene continúen los pesos pesados y Bielsa, este proyecto no se puede quedar en un amago. Lo que hay que mejorar es en dar alternativas de calidad a un once titular que puede hacernos ganar un título y no morir en los minutos 2 y 9 de ambas finales.

  4. Tobal

    29 de mayo de 2012 a las 5:32 pm

    Para un externo, verlos pasar de un equipo bastante defensivo y aburrido a la desfachatez juvenil y el talento de esta pandilla, hace que la imagen del Athletic Club sea una cosa completamente diferente.

    Queriéndolo o no, siempre que se habla de Athletic Club a este otro lado del charco, lo 1ero que decía algún futbolero era «los zapatos con sangre de goikoetxea».Pasar de eso a escuchar muchos elogios, al menos es unsalto en imagen internacional.

  5. NSRealmadrid

    29 de mayo de 2012 a las 6:54 pm

    Es entendible que la temporada arroje luces y sombras a la afición del Athletic. Pero como aficionado «neutral» creo que el Athletic ha conseguido este año que (casi) todos los que amamos el fútbol seamos un poquito rojiblancos.

    En esta voragine resultadista en que vivimos no sé que valor le atribuirá cada uno, pero a mí personalmente me parece importantísimo, tanto o más que un título. En tiempos en el que el factor «romántico» de este deporte esta en la UVI, este Athletic es una bendición, una bocanada de aire fresco.

  6. Kurono

    29 de mayo de 2012 a las 7:10 pm

    No comparto la opinión que no hubo una «decepción de la temporada». Iturraspe fue uno de los jugadores que menos simpatías despertaba entre el respetable del Athletic, terminó fundidísimo y encima había partidos donde terminaba siendo el culpable de las pérdidas de puntos en sus pérdidas de balón absurdas.

    Lo de la final de Copa, con el cuadro que tuvo el Athletic hasta crimen hubiera sido no llegar a la final; por contra la Participación europea llega al 9 de 10, jugó muy bien contra rivales duros (PSG, Lokomotiv, Schalke, Manchester United). NO llega a más nota por su lamentable presentación en la final.

    Lo que arruina la nota del A. de Bilbao es la temporada liguera que llegó a ser desastrosa en algún momento, sobre todo al principio. Y lo peor es que cuando parecía que la cosa se estabilizaba, venía un Valencia o Sporting alicaido y le quitaba los 3 puntos de su estadio. Y el último mes, para llorar con esos números que suenan a equipo de zona de descenso. La temporada general fue buena, sin embargo la Liga fue una losa ya que nuca compitieron en realidad.

    Con Bielsa, no es el «rescatador del fútbol total» ni tampoco un «vedeversoso» como Valdano. Es un hombre que a base de trabajo y esfuerzo crea equipos que juegan de forma bastante atractiva al fútbol y que además les da el plus de la competitividad, sus equipos siempre buscan la victoria y cambian su mentalidad conformista y parsimoniosa. Por contra, no sabe reaccionar cuando su plan A se ve sometido, no suele dormir los partidos y suele fundir sus plantillas al obligar a 14-15 jugadores durante todo el año a jugar.

  7. alfredo

    29 de mayo de 2012 a las 8:21 pm

    Estoy acostumbrado a estos resultados de los equipos de bielsa, terminan fundidos y carentes de respuesta tanto desde el campo como desde el banco. Creo que este dt cuenta con demasiado crédito extra futbolistico, en un mundo donde la charlatanería es moneda corriente, la estampa seria y sobria de bielsa vende mucho para los sectores «progres liricos» del mundo futbolistico. Sino basta observar la escasa repercusión que tuvo la EXCELENTE campaña de Caparros con el Mallorca, un dt que se tuvo que ir por la puerta de atras de lezama.
    Creo que si bien el athletic mejoro su juego, rescatando a algunos jugadores que parecian estar ya para otro nivel (como son susaeta o el mismo de marcos) el estilo de bielsa, poco flexible me parece que ya dio todo lo que puede dar en el club, es hora de un cambio.

  8. Los cromos de la otra liga

    29 de mayo de 2012 a las 9:04 pm

    Temporada que se prometía dulce y acabó en agridulce. Lo primero de todo e, innegable, es el vistoso juego que Bielsa fue capaz de instaurar con su 1-4-3-3 en una plantilla que, anteriormente con Caparrós, ya había rayado un gran nivel, eso si, con otro estilo bastante diferente. Rápidamente se acomodaron a las ideas del argentino y prueba de ello es que el equipo pronto empezó a tener buenos resultados. A medida que iban avanzando rondas en Copa y en Europa League fueron descuidando su papel en la liga merced a la escasez de efectivos de una plantilla que acusó la carga de partidos. Al final, lo que todos sabemos: equipo fundido físicamente, superado en las 2 finales que disputó. El papel en liga: discreto, pero con premio de clasificación para la Europa League del año que viene por el papel en Copa del Rey. Creo que este equipo, con otra dosificación de los esfuerzos hubiese tenido aún mas éxito.

    LOS CROMOS DE LA OTRA LIGA.

  9. testarazo

    30 de mayo de 2012 a las 2:39 am

    El garn logro de Bielsa es presentar al Athletic como un equipo capaz de competir en Europa, modernizando el estilo tradicional, ahí, se vaya o se quede, deja un legado, ya veremos sí el tiempo lo hace más grande o más pequeño.
    Coincido en que Herrera es el gran motor del cambio sobre el terreno de juego. Creo que es un tipo de jugador que en Lezama no se ha sabido potenciar en los ultimos años y que era muy necesario para dar al equipo asociación y último pase.
    Y discrepo que el problema en las finales fuera de falta de forma física. A un equipo que le meten tres goles a la media hora de inicio y que acaba jugando las segundas partes mejor que las primeras no me parece que le falte esa capacidad, aunque es verdad que tampoco le sobraba. El juego del Athletic, de siempre, se ha basado en la fuerza y la presión constante, con una exigencía física muy grande eso no lo trae de nuevo Bielsa, por mucho que le de otro aire a la forma de hacerlo.
    Cunado Bielsa ha dado entrada a las rotaciones, que ha sido a final de temporada, en Zaragoza para más señas, es justo cuando el equipo ha perdido el rumbo y ha acabado dilapidando una temporada que podía haber alcanzado la categoría de maravillosa y se ha quedado en bastante buena, aspecto que se valorará más con el transcurrir del tiempo.

  10. Julen

    30 de mayo de 2012 a las 10:10 pm

    @Borja Barba

    Puede ser, pero explorar el modo de verbalizar las cosas de Bielsa suele ser un poco complicado. Porque hablara en pretérito no lo daría más importancia.

    Claro, jugando todo es normal que Markel tuviera partidos más flojos. Pero la relación partido bueno/partidos jugados creo que es bastante notable. Como para destacar.

    Seguro que les podría haber utilizado en algún partido. Pero sinceramente, creo que se aprende jugando como el caso de Aurtenetxe que es su primera temporada. Aunque haya sido detrimento de Koi u otros jugadores que son queridos. Puede ser que otros jugadores a los que les pese más los minutos puedan requerir de mayores rotaciones. De todas formas, aquí solamente me parece que «ningunear» es un adjetivo demasiado fuerte. Estoy de acuerdo en que hubiera sido un detalle, y algo lógico de cara al partido final de la UEL el sacar TODO el banquillo contra el Getafe.

    Así como Old Trafford no debería de cegarnos para lo positivo tampoco el mes de mayo lo debería hacer para lo negativo. Y yo como creo que ha sido mucho más largo «el periodo positivo» que el negativo creo que la temporada tiene más nota de la que le pones. Eso quería decir que toda esta chapa. 😛

  11. Kurono

    31 de mayo de 2012 a las 9:32 am

    testarazo, el gran problema fue que no compitieron en las finales, que el Atlético en dos llegadas en los primeros 30 minutos le bastó para dejarlos atontados; ofensivamente fueron más en la segunda mitad los bilbainos, pero luego llegó el tercero y asunto concluido. Y además, no dieron en Bucarest una sensación que podían darle la vuelta al partido, sino más bien que era el Atlético quien daba esas facilidades y que encarrilaba el juego a su gusto.

    En la final de Copa, en media hora 3-0. La tónica de la segunda mitad fue más o menos similar a la final de E.L. con el agravante que ahí el Barcelona cuando le daba la gana por atacar, daba la impresión que le podía meter un carro al Athletic de Bilbao. No se en que momento jugó «mejor», si la sensación general de ambos partidos fue que tanto Simeone como Guardiola controlaban y dominaban como el gato a un ratón antes de engullírselo.

    El tema de las rotaciones es un tanto complejo pero puede resumirse: Se busca descansar a los titulares, sin perder la competitividad, esto se logra si se tiene en cuenta a un buen grupo de jugadores, unos 17 a 19. Ante un nuevo técnico, lo normal y más sensato es confiar en un grupo de 13-14 y luego darle entrada a otros 5 a 7 jugadores en la dinámica. Pues bien, Bielsa hizo la primera parte y luego retrasó la segunda hasta que ya no quedaba otra alternativa. Ese fue un error y por eso al aplicar las rotaciones el equipo descendía su rendimiento de manera alarmante. Tanto si Bielsa sigue como se queda, o se vá, el objetivo sería: 1) Seguir con el mismo camino de Bielsa en la ofensiva; 2) Mejorar el «tempo» o el control de los partidos, no todo el tiempo te puedes ir al ataque; & 3) Rotar un poco más, ahora con las «jeraquías» ya garantizadas, rotar será más fácil.

  12. testarazo

    1 de junio de 2012 a las 1:12 am

    Kurono, Estamos todos de acuerdo en que el Athletic no hizo acto de presencia en ninguna de sus finales… En la Final de la EL porque el At. Madrid le plantea una salida ofensva, presionando muy arriba la salida del balón, a la que ni los jugadores ni Bielsa encuentran solución. Un extraordinario y goleador Falcao permite al At. Madrid jugar con el partido de cara y con el tipo de juego que más le gusta, el contraataque. Cierto que el Athletic no da la sensación de poder remontar, pero si de poder marcar y meterse en la pelea del resultado. No tiene eficacia, ni tampoco una jugada afortunada algunas veces clave en el fútbol.
    En la final de Copa se espera un Athletic con la lección de la bisoñez aprendida, aunque no es favorito al menos se le conceden muchas probabilidades de que le complique el juego al Barça. En mi opinión el equipo corre como pollo sin cabeza, sin situarse en el campo, y llegan los tres goles de la máquina de Guardiola, que lo dejan , esta vez sí, sin opción siquiera de entrar en el partido, de disputar mínimamente los minutos que faltaban.
    Por eso señalar al físico como causa de ambas derrotas no me convence. Se pierde en los primeros treinta minutos cuando el equipo está más fresco. no al final de un partido agotador, con el equipo axfisiado por el transcurrir de los minutos. Evidentemente ningún equipo tiene su mejor estado de forma al final de una temporada. La entrada de Herrera e Iñigo Pérez en el Calderón mejora al equipo, ya sea porque el Barça no hace saña, ya sea porque son hombre de más de mediocampo que Susaeta y De Marcos, más tendentes a jugar por bandas, sobre todo el primero. Lo que compensa, y repito que no deja de ser mi particular parecer, la superioridad númerica azulgrana en la zonas centrales del campo.
    El Athletic pierde ambas finales porque no las sabe jugar. No espera un At. Madrid ofensivo en su salida, comete burdos errores en defensa y Falcao lo mata a las primeras de cambio. Le quiere presionar cada metro al Barça, se olvida del orden y la pausa, vuelve a cometer fallos decisivos en defensa y los de Guardiola muestran una efectividad que ya quisieran el día del Chelsea.
    En descarga del equipo hay que decir que es díficil, por mucho que te dominen y tu no tengas el día, conseguir la efectividad de sus rivales en los primeros momentos de una Final. El Athletic no tuvo suerte para capear el temporal e ir asentándose con el transcurrir del juego, Ahí si hubieramos visto si el físico hubiera sido decisivo.

    Las rotaciones ya te las dan sanciones y lesiones. Muchos preveían un equipo fundido en Enero jugando siempre con los mismos y cuando se ha perdido las escopetas ya estaban más que cargadas para señalar la culpa a los pocos jugadores que ha empleado Bielsa para disputar tres competiciones. Es despúes de eliminar al Sporting de Portugal, gol en el minuto 88, en el partido de La Romareda, cuando se rota claramente, cinco jugadores, sin contar con lesionados ni sancionados, y es en ese partido donde el Athletic acaba perdiendo toda opción de clasificación europea en Liga, mucho más que el siguiente contra el Real Madrid en San Mámes, El equipo ha funcionado mejor cuando menos cambios han habido y ahí estan los resultados para demostrarlo. Lo de que hubiera sido mejor rotando y dando descanso está por ver, el Athletic hacía treinta y cinco años que no disputaba dos finales en una temporada, que se dice pronto. Y la manera de conseguirlo ha sido la empleada por Bielsa así que habrá que darla por más que buena. En el fútbol ninguna apuesta técnica te asegura nada y nada indica que el equipo hubiera obtenido mejores resultados dando más minutos a los suplentes.
    En descarga de Bielsa hay que decir que el Athletic ha contado con tres lesionados de larga duración: Gurpegui, Igor Martínez y Castillo, casi inéditos los tres esta temporada, y con los que en un principio parecía contar el entrenador.

    Para finalizar, brevemente, para no extenderme más, creo que los problemas del juego del Athletic sí continua Bielsa, son dos, uno intrínseco a su manera de jugar con un solo mediocentro y con un nivel de posesión que no alcanza el virtuosismo del Barça, para lo bueno y para lo malo se adolece de falta de contención. Y el otro más subsanable es el atasco general cuando un equipo salga a defender en San Mamés.

  13. Kurono

    1 de junio de 2012 a las 7:51 am

    Pero la tónica de las rotaciones debieron iniciar en la «minipretemporada» de enero y las primeras dos semanas de febrero, cosa que no hizo ahí, sino que siguió jugando con los mismos (o casi los mismos) hasta que empezaron a sentirse molestias, en realidad es poco probable que variara su posición de la tabla, pero al menos no llegar para abril-mayo fundidos y tragarse goleada tras goleada desde Bucarest hasta el Vicente Calderón (que los partidos de Liga rayaron en lo patético). Y esa si es culpa de Bielsa. Lo de las dos finales, simplemente no compitieron, hubo errores, y los jugadores en realidad no tienen tanta experiencia en estas instancias, cosa que se echa en falta, eso es el «cansancio mental» o más bien «empanda mental», sumado con una táctica que nunca funcionó realmente.

    Y otro problema que detecto es una marcada «Llorentedependencia», quizá no tan marcada, pqero cuando no está el «Rey León», los goles no llegan o son más difíciles.

  14. testarazo

    1 de junio de 2012 a las 10:00 am

    Efectivamente, Kurono, Llorente no ha tenido recambio en la plantilla. Y los de los laterales han sido hombres reconvertidos hacia esa funcón. El mismo Auternetxe era central en las categorías inferiores.