La continuidad de Roberto Di Matteo

Del día uno como técnico del Chelsea hasta cuatro más tarde de haber levantado la Champions League. Sobre la figura de Roberto di Matteo aflora un ambiente extraño, aunque la incredulidad hacia sus méritos se haya disipado paulatinamente. Lo que en un principio se interpretaba como la colocación de un entrenador interino para esconder un mandato real de los jugadores, principalmente de John Terry, resulta hoy menos creíble. Algunas decisiones tácticas, como el aprovechamiento del carril de Ramires o la valiente alineación de Ryan Bertrand en la final de Munich, difícilmente habrían salido de una mente no técnica. Sin embargo, Roberto Di Matteo no genera la unanimidad esperada. No ha renovado. La directiva de los blues le considera, pero tampoco oculta que estudia otras opciones. Dos títulos en tres meses, incluido el máximo anhelo histórico del club, podrían no ser suficientes.

Los opinadores que defienden su despido basan su tesis en el juego que practica el equipo, un tanto primitivo y con un punto de fortuna importante para conseguir los títulos. En la Premier han quedado sextos, una posición inaceptable. Sin embargo, habría que recordar que Di Matteo llegó en marzo. Fue una solución de urgencia cuando la gran apuesta del club para regenerar toda la estructura técnica y futbolística, el portugués André Villas-Boas, había fracasado. No se le podía exigir brillo en estas condiciones, y seguramente la directiva del Chelsea no lo hizo, apenas esperaba acabar la temporada de forma decente sin mayores ridículos que los ya sufridos. Pero Di Matteo salió bien, salió campeón. Primero de la FA Cup, posible pero no esperado, y más tarde de la Champions League, impensable. Cogió a todos a contrapié.

Volviendo al debate del juego, muy recurrido el día posterior a la final de la Champions, que Di Matteo usara un método que no guste a algunos no implica que este sea su ideal. Creo recordar a su West Bromwich Albion como un equipo atrevido y con más argumentos futbolísticos que el balón largo y contragolpe. Su propuesta real se vería en un hipotético segundo intento. Como solución de emergencia se valió de los conceptos sencillos para intentar ganar algún partido, como hubiera hecho cualquier otro. El Chelsea había jugado peor en los últimos encuentros de Villas-Boas.

El verano pasado el Chelsea quiso reconvertirse. Quizá también lo quiera ahora, ¿pero desde qué punto partiría con mayor eficacia? La temporada anterior escogió a un número uno para guiarles. Volver a recurrir a un entrenador foráneo implicaría un nuevo cambio de principios, una nueva toma de contacto con los pesos pesados de la plantilla, un volverse a conocer y quizá a no entenderse. Con la experiencia de lo sucedido, la posición de Roberto Di Matteo parece la más indicada. Primero porque se ha librado de un problema: Didier Drogba, fenomenal delantero que asumía un espacio complicado. En forma era el titular indiscutible, pero a su edad empezaba a no poder jugar siempre. Pero sí lo suficiente como para sentar a Torres, y este no recuperaba nunca la confianza. Y al revés, cuando el español era titular el marfileño no se lo tomaba bien. Di Matteo lo ha gestionado bien, como ha podido, aunque uno se haya marchado y el otro se manifieste a disgusto. Las otras cuestiones son Terry y Lampard. Al primero se le ha ido la cabeza en varias ocasiones, pero sigue siendo un central notable. Al segundo parece que le quede menos. Gestionarle su ego alternando titularidad con banquillo será una de las tareas más complicadas del que entrene al Chelsea la siguiente temporada.

Roberto Di Matteo ya conoce a estos jugadores. Ha empezado a tratarlos, ha congeniado con ellos y su gestión es exitosa. Incluso ha acertado tácticamente en situaciones clave, demostrando su valía como entrenador. Además parte del éxito, lo que le supone un cierto margen de confianza del que no dispuso ni un entrenador por el que se pagaron 15 millones de euros de traspaso ni dispondrá cualquiera que venga de nuevo. El técnico italiano no únicamente merece una oportunidad por el mérito de sus títulos. Es también la opción más sensata.

Fotografía | Chelsea FC
En DDF | La Champions de una historia
En DDF | Camisetas clásicas: blue is the color
En DDF | El adiós de Villas-Boas

15 Comments

  1. josef84

    23 de mayo de 2012 a las 3:57 pm

    Yo en un principio sería reacio. Di Matteo ha sido una solución de emergencia que ha resultado sorprendentemente exitosa. Tras leer los argumentos que expones ya me haces dudar. Si fuera la directiva del Chelsea reuniría a los dos capitanes y a Di Matteo e intentaría llegar a un acuerdo. Seguramente Lampard y Terry respeten mucho más a Di Matteo por dos cosas: haber reconocido su ‘status’ de vacas sagradas y haberles hecho ganar una Champions. Partiría desde ahí para hacerles entender que el Chelsea necesita renovarse y que ellos, sobre todo Lampard, encaran el final de su carrera. Que es necesario que colaboren y hagan piña y que no la líen (esto es más difícil ¿verdad, John?) Y, sobre todo, obtener de Di Matteo el compromiso para hacer un proyecto deportivo con verdaderas posibilidades basado en un sistema de juego que dependa tanto de la Virgen y del mal día de los máximos goleadores de esta edición de la UCL (Leo Messi y Mario Gómez).
    Dándose esos términos, en mi opinión, Di Matteo si sería la opción más sensata.

  2. josef84

    23 de mayo de 2012 a las 3:58 pm

    Evidentemente quise decir que NO dependa tanto de la Virgen. Perdón por el error.

  3. Robert Martínez

    23 de mayo de 2012 a las 4:54 pm

    Debería quedarse. Después de tantos años anhelando la Champions sería sorprendente echar al entrenador que ha logrado conseguirla. Se ha ganado el derecho a demostrar si lo suyo ha sido flor de un día o realmente es un entrenador capacitado para dirigir con dignidad al Chelsea.

  4. manu

    23 de mayo de 2012 a las 8:45 pm

    creo que tiene que seguir el entrenador le a dado el titulo de la champions

  5. Luiss

    23 de mayo de 2012 a las 9:36 pm

    Tiene que seguir pero el equipo necesita reforzarse si quiere optar a ganar la premier , si siguen igual que este año no optaran a ganar la premier y quedaran bien temprano eliminados de la champions ya que todo los dias no son domingo.

  6. Los cromos de la otra liga

    23 de mayo de 2012 a las 11:04 pm

    Yo creo que Di Matteo debe continuar como técnico del Chelsea. No solo por los 2 títulos conseguidos, que por si sólos son crédito suficiente para una renovación, sino por el cambio de mentalidad que ha supuesto su llegada. Ha cambiado una dinámica negativa sobre todo de actitud, el equipo con Vilas Boas estaba como alicaído. Yo me he fijado mucho en la evolución de Juan Mata, y he de decir que desde que llegó Di Matteo trabaja el doble y juega con mucha más intensidad.

    Los cromos de la otra liga.

  7. Marc

    24 de mayo de 2012 a las 12:40 am

    En mi opinión, no estaba alicaído.. le estaban haciendo la cama a base de bien a AVB. Quizás al principio sí que Di Matteo dió confianza y plenos poderes a los “capos” del vestuario, y éstos decidieron que ya era hora de competir, y quizás sí que ha tomado buenas decisiones tácticas, pero contra barça y Bayern tiró la moneda 15 veces, y las quince le salieron cara, y para mí esa ha sido su gran virtud, tener flor en el culo

  8. escorpio

    24 de mayo de 2012 a las 1:54 am

    Se me hace q esa florecita ya t salió a ti wee por eso sabes lo q dices..

  9. Tobal

    24 de mayo de 2012 a las 2:20 am

    A Vilas Boas le hicieron la cama completa, con sábanas y pijama incluido. Aún así, Di Matteo es una buena opción, porque con la Champions ganada, tiene espaldas para hacer los cambios polémicos que tocan a las vacas sagradas Terry y Lampard.

    West Ham ha vuelto a la premier, por ahí va lo tuyo Frankie.

  10. NSRealmadrid

    24 de mayo de 2012 a las 9:03 am

    “ha acertado tácticamente en situaciones clave, demostrando su valía como entrenador.”

    Creo que ha ganado más de lo que ha acertado. Todos los pequeños detalles que definen los resultados han caido de su parte, pero no siempre será así. No digo que no esté de acuerdo con la idea del post, pero que a Di Matteo le ha venido Dios a ver, también está claro.

    Si Drogba la manda al larguero en el 88 (10cm de diferencia) me gustaría ver por un agujerito lo que opinabamos todos.

  11. Pol Gustems

    24 de mayo de 2012 a las 10:45 am

    @NSRealMadrid

    Desde la ventaja de que la situación sé que no se revertirá, pero aún llegando a final de Copa de Europa y perdiendo mi opinión sobre su continuidad no cambiaria.

    La mayoría estaríais por la continuidad. El factor fortuna ha sido importante, también lo valoro, pero como resultado se ha ganado a la plantilla.

    Por cierto, ojo con esto:

    http://www.guardian.co.uk/football/2012/may/23/liverpool-andre-villas-boas

    Personalmente preferiría a Roberto Martínez en el Liverpool

  12. NSRealmadrid

    24 de mayo de 2012 a las 10:56 am

    @Pol Gustems

    El punto de vista del post, la idea que saco de él, me ha parecido interesantísima (de hecho lo he comentado en twitter): Di Matteo parte con una ventaja clara con respecto a sus competidores en cuanto al manejo del vestuario.

    No lo había pensado así y me parece muy valorable a la hora de tomar la decisión, más teniendo en cuenta la traumática renovación que tiene que manejar el Chelsea.

    También conincido en que probablemente su propuesta sea distinta si le dan la oportunidad de un segundo año, con planificación y pretemporada. Lo que pretendía era remarcar, que no me parece tan meritorio (ojo, que se que ha ganado la copa de Europa, palabras mayores) lo que ha hecho este año. Ha blindado el equipo y se ha entregado a las vacas sagradas del vestuario. Y la inclusión de Bertrand en la final, una de sus decisiones más arriesgadas, para mí no fue acertada o al menos tuvo un peso nulo en el devenir del encuentro.

    PD: Es que lo de Roberto Martinez con el Wigan es un escándalo. Merece ya un banquillo mayor, como el de Anfield.

  13. Pol Gustems

    24 de mayo de 2012 a las 11:04 am

    @NSRealmadrid

    A mi esa decisión me gustó, la de Bertrand. No aportó nada ofensivamente, pero por ese lado Lahm no subió una sola vez. Y contra el Madrid con Ronaldo descolgado en esa banda… subió siempre que quiso. Supongo que su idea era meter ahí a Ramires y al no poder contar con él puso a alguien que pudiera hacer un trabajo similar. En lo otro estamos de acuerdo ;)

  14. Mansfield Town FC

    25 de mayo de 2012 a las 1:29 am

    Me parece más acertada la continuidad de Di Matteo en el Chelsea que la de Roberto Mancini en el Etihad Stadium. Ansío saber qué pasará con RDM y cómo puede gestionar las altas y bajas el club, qué papel jugará desde cero Oriol Romeu y un buen puñado de etcéteras más.

  15. pequeñomaracana

    26 de mayo de 2012 a las 2:39 am

    Pues para mi está más que claro que debería quedarse. Esta situación me recuerda bastante a la llegada de Vicente del Bosque al Madrid. Llegó como entrenador interino para solamente terminar la temporada, terminó horrible en liga (creo que 5ª o 6ª) y solamente se mantuvo porque ganó, también contra pronostico, la Copa de Europa. Sin embargo, lo que más me ha recordado a aquella situación fue que Don Vicente recurrió a una defensa de 5, con Karanka e Iván Campo como centrales y Helgera de líbero, para dar mayor seguridad defensiva a un equipo que tenia una sangría atrás a costa de perder peso ofensivo. No recuerdo habérsela visto nunca más. Hay que reconocer que a Di Matteo se le han aparecido la Virgen, Dios e incluso Mahoma, y que nunca con menos se ha ganado tanto, a excepción de la Eurocopa de Grecia, eso es cierto. Pero yo creo que es mas que evidente que esta tacañería y pobreza de propuesta de juego se debe entender como una solución de emergencia para sacar la temporada adelante tomada por un entrenador que llega a mitad de año, y no como su verdadero ideario futbolístico.
    Nada mas que por lo que ha ganado, que es mucho, Champions y Copa, y por lo bien que ha manejado un vestuario muy complicado, que se lo pregunten a Vilas-Boas, se merece la oportunidad de comenzar la temporada que viene. Que de buen resultado está por ver, al Madrid el descubrimiento de Del Bosque le salio de perlas.