Así fue la Liga: Betis (13º)

Dani Fernández es periodista. En un fin de semana puede narrar un Manchester United – Chelsea en Radio Marca y en cuestión de horas volver a cantar goles en el Marcador Catalunya. Aficionado de la Penya, actualmente padece los playoffs del equipo de fútbol que lucha por ascender a segunda división. Bético a distancia.

Valoración general de la temporada.
Tras el anhelado ascenso, la temporada parte con la premisa imprescindible de lograr la permanencia. Partiendo de esa base, hay que ser conscientes de que falta de experiencia en Primera de gran parte de la plantilla en la que bastantes jugadores o bien debutaban (Dorado, Jorge Molina, Salva Sevilla, Amaya, Pozuelo…) o bien habían tenido un paso efímero (Fabricio, Rubén Castro, Isidoro, Cañas, Beñat, Pereira, Matilla…). Muchos de ellos, la columna vertebral del equipo en la anterior temporada en la categoría de plata. Además, el vender a tu jugador franquicia, Emaná, y no traer un recambio de tal magnitud, es otro hándicap más. Se optó por incorporaciones a coste ‘cero’ como las de Fabricio, Mario, Chica, el propio Fabricio, Amaya, las cesiones de Jeff, Roque, la del infrautilizado Ustaritz o la del serbio Tosic, para en enero rectificar con Paulao. Sólo se pagó por Matilla. Y no apareció. Ante este panorama el haber quedado en 13º posición sin pasar apuros de última hora es para estar más que satisfecho.

Más allá del mercado, una vez entrada la temporada el Betis ha sido un equipo que siempre o casi siempre ha intentado proponer un fútbol vistoso, queriendo ser protagonista con el balón. Visto así, suena bien. Sin embargo, la gran losa y lo que le hace bajar la valoración es la pronunciada irregularidad que ha mostrado en muchas de las fases del campeonato. Fue líder en las primeras cuatro jornadas, con cuatro victorias consecutivas, hasta que cayó en Getafe. A partir de ahí el equipo entró en una desastrosa dinámica donde sólo fue capaz de sumar 1 punto de 30 posibles, con hasta 6 derrotas de forma consecutiva. Algo increíble. Evidenciando, entre otras cosas, falta de oficio, juego previsible, poco profundo a pesar de poner empeño en llevar la batuta con las líneas tan adelantadas y una defensa lenta. A veces no basta con buenas intenciones, se peca de inocencia.

Una derrota en Pamplona puso en jaque a todos, incluido Pepe Mel, quien estuvo a punto de ser llevado por la fatal corriente. Aun así, ya saben que el Betis es un tanto especial, único, capaz de lo mejor y de lo peor. De buena tinta lo sabemos algunos. Y es que pocos equipos han ganado en el Calderón, al Valencia y al Athletic en casa, a un por aquel entonces desahuciado Zaragoza y hasta le jugó de tú a tú al Barça en el Camp Nou. Pero  como todo lo que sube, después baja, volvió a las andadas ofreciendo la peor de sus versiones en Mallorca, en el Ciutat de Valencia y en Vallecas. Y como pasó ante el Barça, le plantó cara al Real Madrid en el Villamarín, donde acabó cayendo injustamente. Un 3 de 18 volvía a poner el miedo en el cuerpo a los béticos. No obstante, una vez más, resurgió. Esta vez con la lección aprendida. Asumiendo sus virtudes pero también sus defectos, tratando de evidenciarlos lo menos posible. Y lo más importante, con inteligencia y oficio, aprendiendo a leer cada partido. Porque cada encuentro es un mundo y el rival también juega. Que a veces se nos olvida. Lo hizo en Málaga, donde llegó tres veces a puerta y marcó dos goles, para sorpresa de muchos, incluido un servidor. Supo trabajar un resultado desde la parte más oscura, lo que no brilla en las estadísticas, algo prácticamente inédito en el Betis hasta la fecha, poco vistoso pero a veces necesario, sobre todo cuando la soga aprieta.

Tal vez en la Rosaleda se marcó un nuevo punto de inflexión que sirvió al equipo para caminar con paso firme hacia la permanencia para sellarla sin ahogos tras la victoria en casa del eterno rival y la fiesta final ante el Barcelona. Un final de temporada soñado, que compensa a la irregularidad del tramo medio y donde se estuvo cerca de mirar a cotas más altas. Por todo esto, por ser recién ascendido, por las limitaciones económicas, por la inexperiencia inicial, por la irregularidad, por saber levantarse una, dos veces y las que hagan falta; por aprender de los errores y saber corregirlos, por cumplir sin aprietos el objetivo inicial y primordial para supervivencia de la entidad, por este Betis en conjunto, valoración más aceptable, tirando casi a notable. Nota: 6,5-7

Momento especial.
Ser aficionado de un equipo como el Betis está plagado de momentos especiales. En esta temporada, no cabe duda que el más especial para todos fue la victoria en el derbi del Sánchez Pizjuán. Dos faltas maestras de Beñat que hicieron temblar los cimientos del feudo visitante tras dos temporadas en Segunda, culminando así la remontada al gol inicial de Negredo. Además, la reacción tras ese tanto encajado inicialmente, esa entereza y madurez que demostró el equipo, fue lo que realmente hizo aún más grande la victoria. Dos zarpazos, el último en el tiempo añadido que dejaron sin palabras a la afición del eterno rival. En una ciudad como Sevilla, donde eso de ganarle el pulso al vecino, la rivalidad sana y deportiva que se respira durante la semana previa, hacen que estén en juego algo más que tres puntos.

Jugador decisivo.
Creo que estamos de acuerdo en que si le preguntamos a alguien por algún nombre propio que definiera esta temporada al Betis, la gran mayoría se inclinarían rápidamente por asociar a Rubén Castro y Beñat, flamante nuevo internacional. Ambos, junto al resto del equipo evidentemente, han sido decisivos para que los verdiblancos, en su retorno a Primera, acabaran el año sin pasar apuros de última hora. Algo de agradecer siempre. Pero cómo esto a veces, consiste en mojarse, yo lo voy a hacer exponiendo mis razones. Para mí el jugador decisivo ha sido Rubén Castro. Segundo máximo artillero español por detrás de Soldado y Llorente con 16 tantos, el canario ha sido el gran artífice de muchas victorias béticas. Durante numerosas jornadas las estadísticas mostraban que si Rubén marcaba, el Betis ganaba gran parte de sus partidos. Y eso dotaba de importancia a sus goles, muchos de ellos de bella factura, ya sea con el pie o con la cabeza, dejando de manifiesto sin ninguna duda su pegada como matador. Al final, cuando cada punto era oro y la salvación virtual iba cogiendo color matemático, sus goles significaron valiosos empates ante rivales directos, como en Anoeta. A sus casi 31 años, este trotamundos del futbol español obtiene por fin la recompensa que en tantas y tantas cesiones buscó, una oportunidad que tanto le negaron en A Coruña, demostrar que su calidad no está lejos del selecto club de grandes goleadores de la categoría. Se lo merece.

Decepción.
Tras ser uno de los objetos de deseo del Betis en las últimas temporadas, finalmente el exquisito centrocampista Javier Matilla acabó llegando a Heliópolis procedente del Villarreal, donde maravilló a todos en su filial de la Segunda División pero no pudo hacerse hueco en el Primer Equipo por la gran competencia existente en su posición. Algo que aprovechó Mel para convencer al club y abordar su traspaso a pesar de la maltrecha economía bética. Sin embargo, a pesar de las buenas expectativas creadas entorno a su fichaje, Matilla no ha logrado en ningún momento hacerse hueco en la medular verdiblanca y cuando tuvo la oportunidad no demostró mejorar o ser diferente al resto para tener continuidad en los planes del entrenador madrileño. No sólo ha decepcionado a su valedor, quien esperaba encontrar en Matilla una referencia en el centro del campo y competirle el sitio al propio Beñat, sino al club que apostó por él en mitad de sus problemas económicos. Para mí, Matilla, tras ver de lo que era capaz en el ‘mini submarino’, ha sido una de las grandes decepciones de la temporada, no sólo del Betis, sino de toda la liga.

Jugador revelación.
Antes explicábamos porqué a Rubén Castro se le otorgaba el papel de jugador decisivo, en lugar de a Beñat. A parte de lo anteriormente comentado, era porque teníamos reservado este cartel para el vasco. Su gran final de temporada, la primera al completo en la máxima categoría, con los dos goles de falta en el Sánchez Pizjuán y su reciente llamada para la Selección le han puesto en boca de todo el mundo. Echando la vista atrás, cabe recordar que Beñat da el salto al Primer Equipo bético durante el inicio de la pasada temporada en Segunda. En Copa, si no recuerdo mal, ante el Salamanca. Ahí ya pudimos intuir que estábamos ante una de las piezas claves del nuevo Betis de Mel, que por aquel entonces ya empezaba a forjar su retorno a Primera. Dos temporadas siento el auténtico motor del Primer Equipo verdiblanco le ha bastado al bueno de Beñat para acabar entre las revelaciones de la temporada, siendo el jugador que más faltas ha marcado en esta liga y quién sabe si en las próximas fechas le vemos con el pasaporte a la Eurocopa bajo el brazo. Será difícil pero Del Bosque ya le vaticina un futuro brillante a la perla vasca del Betis.

Claves de la planificación y expectativas para la próxima temporada.
Un largo verano espera a los aficionados verdiblancos lleno de rumores, salidas, fichajes, ventas, etc. Lo importante es ir dando pasos al frente, mejorar el nivel, aunque conscientes de que el margen de error en cuanto a incorporaciones es limitado a causa de la frágil economía. El primer paso es aligerar una plantilla de 30 futbolistas con la que injustamente ha tenido que lidiar Mel durante toda la temporada. El madrileño ya ha avanzado que quiere equilibrar al equipo y espera dar salida siete u ocho jugadores. La idea parece estar clara. Se esperan dos jugadores de ataque por banda, algún retoque en la medular y apuntalar una defensa deficitaria. Plantilla corta con 20-22 fichas y recursos de cantera. Todo indica que Isidoro y Mario, quienes finalizan contrato, no renovaran. Iriney sigue a la espera de una segunda propuesta de renovación tras rechazar la primera. Parece que tiene un pie fuera de la entidad, pero los galones de capitán pesan y se intentará retener al brasileño aunque no a cualquier precio dada su edad (31 años). Jugadores como Goitia, Juanma, Salva Sevilla y Matilla, entre otros, podrían ser invitados a salir.

Caso aparte son los cedidos. Interesan los tres: Roque, Paulao y Jeff. Paulao ha dotado al equipo de una imprescindible solidez defensiva de la que se carecía enormemente. Ha sido el mejor fichaje invernal del Betis en años, se ha ganado la estima y su continuidad, ahora sólo falta que el Saint Etienne ceda en sus pretensiones, algo que parece ser cuestión de tiempo. Santa Cruz parece dispuesto a bajar sus emolumentos para quedarse en el Betis, donde se ha adaptado perfectamente a base de trabajo y esfuerzo. Su asignatura pendiente ha sido el gol, donde no ha demostrado ser el killer referencial que sí fue en otros equipos. No ha marcado las diferencias que se esperaban de él pero su compromiso, trabajo y esfuerzo, están fuera de toda duda. La última palabra la tiene el City, del que espera obtener la carta de libertad y quien sorprendentemente le ha tasado en 21 millones de euros. El caso más complicado, será el de Jefferson Montero. El ecuatoriano ha estado cedido por el Villarreal, sin opción de compra. El descenso del equipo amarillo podría abaratar y facilitar la operación. Sin embargo, el Villarreal no parece por la labor de desprenderse de este jugador de apenas 22 años por el que reclama 5 millones por su traspaso, cantidad prohibitiva para un Betis que tratará de buscar la fórmula para poder quedarse con el habilidoso extremo. Tampoco se descarta dejar salir a Pereira o  Jorge Molina si llega alguna oferta suculenta, pues ya se rumoreó que el Celtic o el Stoke podrían ir tras la pista del delantero de Alcoy.

En el club se habla que el objetivo vuelve a ser la permanencia, lo mismo. No obstante, los resultados luego los resultados “te pueden cambiar los objetivos», como ya ha manifestado el propio Mel, quien desea subir la competitividad del equipo para que «Beñat ni Rubén Castro ni Nacho se sientan titulares fijos”. Además, otro de sus planes dentro de las 22 fichas es dar sitio a los canteranos Pozuelo, Vadillo y ‘Nono’, debutantes este año en la máxima competición liguera. En cualquier caso, se esperan fichajes a coste ‘cero’ o de inversión mínima porque las arcas no parecen estar para grandes cifras. Sólo una venta ‘estratosférica’, como la de Beñat, podría hacer cambiar el panorama económico, que si bien no es bueno, parece que poco a poco va viendo la luz al final del túnel. Aunque por el momento, el ejecutivo verdiblanco cierra filas en torno a la salida del vasco.  En definitiva, el camino del Betis pasa, dentro de sus limitaciones, por “ser ambicioso” ya que “es la única forma de obtener resultados», la hoja de ruta de ya ex psicóloga del Betis Patricia Ramírez, fundamental en los éxitos deportivos del equipo en las dos últimas temporadas.

En DDF | Líder verdiblanco

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7 Comments

  1. copete Perez Lasa

    23 de mayo de 2012 a las 7:33 pm

    Muy buena cronica, resume muy exactamente la temporada del Betis. Ebhorabuena por el articulo

  2. Ivan betiko

    23 de mayo de 2012 a las 11:13 pm

    Excelente artículo, se nota el beticismo, porque te explayas en él, coincido prácticamente en todo, la hoja de ruta debiera ser la cantera, en la que asoman grandes proyectos como Nono, Pozuelo, Sergio y Vadillo y algunos por venir como Carlos García y Varela, ojalá cierren las renovaciones de Bernal con el B e Iriniey y se de carpetazo a la contratación de Paulao, serían magníficas noticias.

    Por cierto, así fue el debut anotador de beñant con el Betis, en su segundo partido, creo que debutó contra el Granada en la primera jornada.

    http://www.youtube.com/watch?v=qnnE1h8FFW8

  3. Franco

    23 de mayo de 2012 a las 11:42 pm

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  4. chiribetico

    24 de mayo de 2012 a las 11:14 am

    Una vez salvado el escollo de la firma del convenio con los acreedores, al Betis se le plantea un futuro bastante optimista, a poco que se hagan las cosas medianamente bien. Pagando cada año 6-7 millones de euros por el concurso, sigue estando entre los 7-8 presupuestos más altos de la categoría, como corresponde a un equipo con más de 30.000 socios estables.

    El objetivo mínimo debería ser quedar entre los diez primeros y uno más ambicioso, entrar en la lucha por Europa. Tal y como está la Liga, la situación de los rivales (con menos masa social) se complica a pasos agigantados.

    Hay que aprovechar este impulso, post-Loperiano que hemos cogido y no soltarlo hasta devolver al Betis a donde se merece, que no es otro sitio que entrar en Europa con bastante asiduidad.

  5. Kurono

    24 de mayo de 2012 a las 7:47 pm

    Esa es la clave chiribetico, solventar la deuda del concurso, estabilizar el proyecto con algo concreto y serio y no con castillos en el aire y, sobre todo, que el Betis sea asduo a Europa. Supongo que puede proyectarse a 5 años el objetivo para estar peleando Champions, siempre y cuando se administre bien el equipo.

  6. David

    25 de mayo de 2012 a las 2:33 pm

    Estoy de acuerdo con copete Perez Lasa. Para mí el Real Betis ha hecho una buena temporada para su plantilla. El partido que mas me gusto de esta temporada es el Derbi contra el Sevilla f.c (1-2)

  7. Yuri

    1 de junio de 2012 a las 3:24 pm

    No entiendo el inicio: «Aficionado de la Penya, actualmente padece los playoffs del equipo de fútbol que lucha por ascender a segunda división.» Parece que el CF Badalona sea la sección de fútbol de la Penya, el club de fútbol tiene 109 años de Historia frente a los 82 del club de baloncesto. Por lo demás excelente descripción del año del Betis.